—uke Mapu
http://www.mapuche.info/
Centro de Documentaciůn Mapuche
Mapuche Documentation Center

2010-09-14 | Antecedentes | Chileno

La etnia de los chacales se puso carerraja:

Punta Peuco en huelga de hambre

El colmo. Uno de los militares huelguista, Sergio Rivera Bozzo, es autor del asesinato de un lonco mapuche de 60 a√Īos, Jos√© Mat√≠as √Ďanco. El lonco, que era tambi√©n pastor evang√©lico, al ver como se llevaban a 13 de sus comuneros, se acerc√≥ a la patrulla militar clamando ‚Äú¬ŅPor qu√© matan? Dios no viene a matar, sino a dar la vida en abundancia‚Ķ‚ÄĚ. Tras decir estas palabras, √Ďanco fue acribillado en el acto. Rivera Bozzo fue a condenado a 5 a√Īos y un d√≠a por esta acci√≥n.


En uno de los giros noticiosos m√°s invers√≠miles de los √ļltimos a√Īos, un grupo de nueve militares violadores de los derechos humanos (todos ellos autores al menos de crimen de homicidio, seg√ļn lo establecido por cortes civiles en procesos acotados a la legislaci√≥n penal ordinaria), decidi√≥ subirse por el chorro de la movilizaci√≥n mapuche e iniciar su propia huelga de hambre. Piden la ‚Äúinmediata libertad a todos los suboficiales y empleados civiles presos‚ÄĚ y que a todos ellos, por una raz√≥n que no ha podido ser conocida hasta el momento, se les fije como m√°xima pena los 10 a√Īos de prisi√≥n ‚Äúpara aquellos casos que el monto de las mismas sea igual o superior a aquella cantidad de a√Īos, o se tratare de presidio perpetuo‚ÄĚ.

EL ASESINO DEL LONCO

El caso est√° lleno de paradojas. Partiendo por el significativo detalle de que uno de los firmantes del comunicado de los presos militares de Punta Peuco, Sergio Rivera Bozzo (el √ļnico miembro de la Armada sentenciado por cr√≠menes de lesa humanidad) est√° precisamente condenado por asesinar al comunero mapuche Jos√© Mat√≠as √Ďanco. Por este crimen a Rivera Bozzo se le conden√≥ a 5 a√Īos y un d√≠a.

Una sentencia muy distinta a los 47 a√Īos de presidio que -en promedio- arriesgan los comuneros mapuches presos, por delitos acumulados que incluyen desde ‚Äúasociaci√≥n terrorista‚ÄĚ y robo de madera a la participaci√≥n en enfrentamientos con la fuerza p√ļblica. Para Hector Llaitul, por ejemplo, el Ministerio P√ļblico solicita 103 a√Īos de c√°rcel, de los cuales 18 a√Īos corresponden a la acusaci√≥n m√°s grave, el ataque contra una caravana policial en la que viajaba el fiscal Mario Elgueta.

Pero volvamos al caso del asesinato del comunero Jos√© Mat√≠as √Ďanco a manos de Sergio Rivera Bozzo. Cornelio Mat√≠as √Ďanco, hijo de la v√≠ctima, ha narrado los hechos: ‚ÄúEl finao de mi pap√° estaba trabajando cuando llegaron a la casa dos militares‚Ķ buscando a algunos, pero no estaba mi pap√° en la lista. Cuando √©l lleg√≥, los militares ten√≠an detenidos a trece de la comunidad. Muy calmado, les pide la orden y les dice: ‚Äė¬ŅPor qu√© matan? Dios no viene a matar, sino a dar la vida en abundancia‚Ķ‚Äô Ah√≠, un militar molesto por sus palabras le dispar√≥ varios tiros y cay√≥‚ÄĚ.

ASESIN√ď A PADRE DE DIPUTADO EN HUELGA DE HAMBRE

Otra paradoja. Entre quienes protestan en Punta Peuco se encuentra el mayor Carlos Herrera Jiménez. El mismo que asesinó al presidente de la ANEF Tucapel Jiménez. El dirigente era padre del diputado del mismo nombre que, en su calidad de miembro de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara, se encuentra ahora en huelga hambre, solidarizando con los prisioneros mapuches.

Herrera Jiménez se encuentra condenado a cadena perpetua por este crimen, sumado al asesinato del carpintero Juan Alegría; un solitario poblador. Luego de quitarle la vida, utilizó su cadáver, montando una falsa escena en la que Alegría aparecía ahorcado y dejando una nota de suicidio, inculpándose de paso del asesinato de Tucapel Jiménez.

8 A√ĎOS DE C√ĀRCEL POR MATAR A 12 PERSONAS

Tambi√©n en la lista de los militares en huelga de hambre hay otros que, en apariencia, obtuvieron condenas bastante favorables de parte de los tribunales. Como el coronel Emilio Neira, quien fue condenado a s√≥lo 8 a√Īos de c√°rcel, luego de comprob√°rsele la autor√≠a del secuestro y asesinato simultaneo de 12 personas, en el marco de la llamada Operaci√≥n Albania.

ESPERANZAS EN PI√ĎERA

El comunicado de los militares de la c√°rcel de Punta Peuco fue enviado √ļnicamente al diario La Naci√≥n. Todav√≠a no se publica su versi√≥n completa, pero se cita un pasaje que emplaza indirectamente a Sebasti√°n Pi√Īera

El texto afirma que hay ‚Äúpersonalidades de diversos √°mbitos del quehacer nacional, que se han expresado p√ļblicamente solicitando a la autoridad administrativa del pa√≠s para que √©sta d√© definitivos y decisivos pasos para terminar el lamentable episodio de los derechos humanos con la liberaci√≥n de ‚Äėlos presos militares‚ÄĚ.

Pi√Īera, siendo candidato, prometi√≥ ‚Äúaplicar la prescripci√≥n‚ÄĚ en ‚Äúlos juicios eternos que nunca terminan‚ÄĚ, refiri√©ndose as√≠ a las causas de derechos humanos. Este compromiso de campa√Īa, realizado ‚Äúoff the record‚ÄĚ, seg√ļn documentos de la organizaci√≥n Chile Mi Patria, fue luego relativizado por Pi√Īera. √Čste declar√≥, al ser consultado p√ļblicamente, que no prometi√≥ nada en especial, salvo cumplir las leyes y el estado de derecho. Pero, seg√ļn consta en registro de video aficionado, Pi√Īera s√≠ realiz√≥ este compromiso ante un grupo de militares en retiro, reunidos en el C√≠rculo Espa√Īol durante la primera quincena de noviembre del 2009. La cita se efectu√≥ menos de un mes antes de la primera vuelta presidencial.

‚ÄúCOMETIMOS DELITOS‚ÄĚ

En la introducci√≥n del texto, el grupo de convictos desliza un reconocimiento de su culpabilidad en los cr√≠menes por los que han sido condenados. Los firmantes se identifican a s√≠ mismos como: ‚Äúlos miembros de las Fuerzas Armadas de Orden y Seguridad, en adelante ‚Äúlos presos militares‚ÄĚ, que cometimos delitos contra la seguridad de las personas (m√°s conocidos por violaciones a los derechos humanos) en el per√≠odo comprendido entre el 11 de septiembre de 1973 y el 11 de marzo de 1990‚ÄĚ.

Entre los firmantes se incluyen varios condenados por el asesinato del comandante en jefe de Ej√©rcito, Carlos Prats, y su esposa, Sof√≠a Cuthbert (el general Ra√ļl Iturriaga Newman; los brigadieres Fernando Polanco, Jos√© Zara, Christoph Willike y el coronel Juan Morales Salgado), adem√°s del agente de la CNI Jorge Vargas Bories, asesino del periodista Jos√© Carrasco Tapia y del publicista Abraham Muskatblit.

Algunos tienen causas pendientes, pero todos los miembros del grupo se encuentran condenados; a diferencia de los presos mapuches, que en su mayoría se encuentran sometidos, en virtud de la Ley Antiterrorista, a largas prisiones preventivas.

C√ĀRCEL DE LUJO:INTERNOS CON INTERNET Y LLAVES DE SU CELDA

En el 2007 una comisión de ministros de la Corte de Apelaciones de Santiago, luego de realizar una ronda de rutinarias visitas de inspección a establecimientos penitenciarios, describió las condiciones de vida en Punta Peuco en un informe oficial:

‚ÄúPresenta condiciones de lujo, como una sala de living, ubicada en el m√≥dulo reservado para ex uniformados del Ej√©rcito, sin perjuicio de calefacci√≥n el√©ctrica al interior de las habitaciones, las cuales lucen el adorno de una residencia particular acomodada. Asimismo, una sala de comedor con muebles de estilo y un patio sembrado de c√©sped con toldos y juegos‚ÄĚ.

‚ÄúCada interno posee llave de su habitaci√≥n. En allanamientos se han requisado tel√©fonos m√≥viles, hecho que vulnera las medidas de seguridad, especialmente cuando los internos cuentan con equipos computacionales que pueden ser conectados por esa v√≠a a Internet‚ÄĚ

Estas descripciones causaron escozor en tribunales, por el contraste que presentaban con otras c√°rceles, calificadas en el mismo documento como ‚Äúmugrientas‚ÄĚ.

Fuente: The Clinic

Publicado: 2010-09-14 | Revisado: | Enlace de actual documento: http://www.mapuche.info/?pagina=1285