24 de Agosto de 2001

Hija de inmigrante croata recibió certificado que la acredita como parte de esa etnia
Mapuches otorgan por primera vez identidad indígena a "huinca"

Milenka Zencic recibió ayer un reconocimiento de parte de la Conadi por los 15 años de trabajo que ha realizado junto a comunidades de las regiones Metropolitana y Novena.
 

Alan Rivera


Carabineros detiene sólo a dos comuneros en violento desalojo
Una violenta oposición con sus boleadoras sostuvieron en la mañana de ayer medio centenar de indígenas de la comunidad Antonio Chihuaicura ante el desalojo que realizaron efectivos de Fuerzas Especiales de Carabineros en el Fundo El Porvenir, distante unos 50 kilómetros al norponiente de Temuco. Los indígenas hace poco más de 25 días se habían tomado el predio.

 Mientras Carabineros reunió a unos 200 efectivos, los comuneros eran poco más de medio centenar. A pesar de la violencia del enfrentamiento, el operativo culminó con sólo dos detenidos, identificados como Julio Alberto Huentecura Llancaleo (27) y Juan de Dios Puel Tralma (30). El resto escapó, ya que la geografía impidió a los policías acceder rápidamente al lugar. Los mapuches se encontraban en la cima de una pequeña loma rodeada de árboles y arbustos que impedían el libre acceso.

 Los efectivos se aproximaron frontalmente para luego dividirse en tres grupos, dos de los cuales avanzaron en forma diagonal a la cima del cerro. Los indígenas, en tanto, se ubicaron estratégicamente premunidos de boleadoras y bombas molotov (que no alcanzaron a utilizar) para repeler la acción.

 Mientras los comuneros poco o nada podían hacer con sus boleadoras, los efectivos arremetieron lanzándoles balines y lacrimógenas, hasta hacerlos retroceder.

 Cerca de media hora duró el enfrentamiento, que terminó cuando los comuneros se replegaron advirtiendo que volverían a ocupar las tierras que reclaman.

 

Milenka Azucena Zencic Rodríguez es una ciudadana chilena, hija de padre croata y avecindada en Pudahuel. Pero desde ayer se agregó una nueva referencia sobre su persona: es mapuche.

 Más aún, se convirtió en la primera "huinca" (nombre con el que los mapuches denominan al chileno que no pertenece a la etnia mapuche) en la historia que recibe un certificado que acredita su calidad de indígena, pese a no tener ninguna proximidad étnica, salvo su trabajo de 15 años con las comunidades de las regiones Novena y Metropolitana.

 Tras siete años de estudiar los antecedentes, la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (Conadi) decidió acoger la solicitud que en 1994 presentó la propia beneficiada, cuyo documento que la acredita simbólicamente como parte del pueblo mapuche le fue entregado en la sede del organismo por el jefe de la Oficina de Asuntos Indígenas de Santiago, Marcos Hueiquilaf.

 Como una manera de graficar la importancia que le asignó a la ceremonia, Milenka Zencic se presentó ataviada a la usanza típica de esa etnia, claro que con imitaciones de la trapelacucha (colgante que también sirve de prendedor para sostener la manta de lana) y el trarilonko (cintillo con que se afirma la pañoleta que cubre la cabeza de la mujer) que habitualmente se confeccionan en plata. Explicó que ello obedece a que "de otro modo me los robarían en la calle", si bien no es el atuendo que usa comúnmente.

 En la ceremonia se encontraba presente su hijo Fernando, de 24 años, quien también ha formado parte en la transformación de la vida de su madre, iniciada hace aproximadamente 15 años, cuando se decidió a vender la casa, dejar a su marido y sus antiguos empleos como secretaria, además del trabajo pastoral en la Iglesia Católica, para trasladarse con todos sus enseres a la comuna de Nueva Imperial, con el fin a "conocer de cerca esa cultura". Así, el pequeño creció jugando al palín y acompañando a su madre a los nguillatunes a los cuales era invitada.

 Fue tal su compromiso con la causa indigenista que incluso terminó separándose definitivamente de su esposo, Renato Valenzuela, con el cual conserva una estrecha amistad, a tal punto que también se encontraba presente en la ceremonia. "El hombre es bueno, el problema es que no nació para casarse", explicó.

 Respecto de sus motivaciones dijo que "me di cuenta que me dolía mucho la forma en que maltrataban a la gente mapuche, cuando les decían 'indio brutó. Buscaba la forma de poder hacer algo por ellos. Con esto no estoy renegando de mi condición, porque todo mapuche saca su carné que dice: chileno".
 
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