Centro de Documentación Mapuche Documentation Center

Santiago de Chile | Sábado 17 de febrero de 2001

Reunión en La Moneda por descoordinación oficial en conflicto mapuche
 
 

El ministro del Interior, José Miguel Insulza, escuchó planteamientos del director de Conadi, Edgardo Lienlaf, fijándose una nueva cita para el próximo martes


Las “descoordinaciones” al interior del Gobierno en el manejo de los conflictos por tierra que mantienen algunas comunidades mapuches en el sur del país, llevó ayer a que dirigentes de la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (Conadi), incluido su director, Edgardo Lienlaf, se reunieran en La Moneda ayer con el ministro del Interior, José Miguel Insulza.

En la cita también participaron Humberto Vega, ministro (s) de Planificación y Cooperación (Mideplan); Juan Antilén, jefe de Tierras de la Conadi; la Fiscal Cecilia Mardones; José Santos Millao, consejero mapuche; e Isolde Reuque, consejera de Gobierno. Entre todos se acordó fijar para el próximo martes una reunión a la que se plegarán autoridades de Bienes Nacionales y los intendentes y Seremis de las regiones Octava, Novena y Décima, quienes en conjunto definirán la forma de enfrentar las negociaciones.

El encuentro señalado vino a confirmar y a oficializar las diferencias existentes entre los miembros de la Conadi y las autoridades de Interior, respecto de qué organismo del Estado tiene las mayores atribuciones en el denominado conflicto indígena.

ÚLTIMO EJEMPLO. La siempre desmentida disputa tuvo su último capítulo en el contexto de las negociaciones impulsadas con comunidades pehuenches del sector Malla Malla, en el alto Biobío, Octava Región, las que mantenían una disputa de tierras con colonos de la zona, problema que fue zanjado la semana pasada por el gobernador (s) del Bío Bío, Pedro León Gallo.

Este hecho, de superposición de funciones, llevó a que el miércoles último el director de la Conadi, el consejero, José Santos Millao, y otros miembros de la organización indígena fueran agredidos y obligados a escapar por mujeres pehuenches, que señalaron querer negociar con los funcionarios de la gobernación y no de la Conadi, lo que se constituyó en un claro deterioro de la imagen del organismo indígena en la conflictiva zona de la construcción de la represa Ralco.

LA REUNIÓN. Edgardo Lienlaf, al término de la reunión en La Moneda, informó que “efectivamente” uno de los temas que se abordó y que será profundizado en la cita del martes, fue el de asentar que la comisión de tierras de la Conadi y este organismo en general, son la “máxima” instancia para abordar el conflicto con las distintas comunidades.

En la referida reunión con Insulza se abordó, en síntesis, el rol que en el conflicto indígena juegan las intendencias, que dependen directamente de la cartera de Interior. A ello se sumó la necesidad de que no se dé la sensación de que existen distintas políticas sobre el tema, según el órgano del Estado que lo aborda. El rol de la cartera de Interior será el de proporcionar las líneas de acción en tal sentido.

Santos Millao añadió que se trató el tema “de un pequeño mal entendido” respecto de quién encabeza las comisiones de negociación: ¿las autoridades regionales o las de Conadi? El planteamiento a Insulza fue que éstas deben ser comandadas por la Conadi, lo que según el dirigente tuvo una respuesta positiva por parte del ministro.

Santos Millao dijo que le manifestaron a Insulza que “debe existir más coordinación” y que los recursos y los esfuerzos se deben canalizar “de acuerdo a ley”, lo que implica, dijo, que sea la Conadi la receptora de éstos.

RALCO. En tanto, a raíz del conflicto por la ocupación del fundo Queuco, en Alto Bibío, el intendente (s), Pedro León Gallo, solicitó ayer presencia policial “acorde y suficiente” a la magnitud del conflicto.

Según informó el dirigente de los colonos del lugar, quien pidió reserva de su identidad por temor a represalias, cerca de 300 pehuenches de la comunidad Malla Malla recrudecieron sus ataques contra familias que habitan en el terreno ocupado, llegando incluso a incendiar una cosecha de avena lista para la trilla. También dijo que una de las dueñas de casa del sector resultó con lesiones por arma blanca, según constató Carabineros. Esto obligó ayer en la tarde a trasladar a cinco familias amenazadas, situación que, según el líder de los colonos, aumenta la angustia entre sus dirigidos, ya que ahora no se sabe qué pueda suceder con las viviendas que quedaron abandonadas al interior del fundo.

Por Pablo Solís