Proyecto de Documentación Ñuke Mapu
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Nº962 - Del  17  al 23 de diciembre de 1999
Crónica
La calma antes de la tormenta
Lo que viene en el conflicto mapuche

La agudización de las tensiones en la zona, producto del granaumento de la presencia policial, parece indicar que el clima electoralsólo ha otorgado una pausa a los duros choques registrados durante este año entre comuneros mapuches y fuerzas policiales.
El papel que juegan los guardias privados, dotados de modernos equipos,que derrochan prepotencia contra los miembros de las comunidades, estimula la ira, que puede resultar incontrolable.

Una tensión creciente se apodera del escenario en que se desarrollan los conflictos entre las comunidades mapuches y las empresas forestales,energéticas y de turismo, que realizan sus actividades en las tierras reclamadas por los comuneros. Los dirigentes de las comunidades en conflicto presienten que se vive una tregua temporal, debido al período de elecciones, pero que concluido éste, una oleada represiva de grandes proporciones será lanzada en contra de quienes reclaman y recuperan tierras.
Las comunidades en conflicto manifiestan haber iniciado un camino sin retroceso, para resolver sus demandas que han sido no sólo postergadas sino además ignoradas por los poderes del Estado, señalan.Efectivamente, nunca han ganado un litigio ante los tribunales para que les fueran devueltas las tierras usurpadas. Como precisan la mayoríade los dirigentes, todas sus demandas han sido históricamente rechazadas por la justicia, pese a la abundante documentación que han hecho llegar ante los magistrados, en la que se establece la legitimidad de lodemandado. Al decir de lo propios comuneros, la ley no les favorece, tantoasí que las 17 leyes de protección indígena dictadasen 130 años les habrían arrebatado 29 millones de hectáreas.

SOLO GARROTE

Con el ostensible incremento de fuerzas policiales en la zona dondelas comunidades mapuches en conflicto son más activas, se estádemostrando la disposición de las autoridades para enfrentar conmás represión la delicada situación. Haciendo casoomiso de las presentaciones judiciales que se encuentran en curso en lostribunales, impulsadas por numerosas comunidades, el gobierno ha respondidocon el aumento de la presencia policial, que se suma a las fuerzas de guardiasprivados al servicio de las empresas forestales. La composiciónde estos guardias ha cambiado de acuerdo a como se han sucedido los acontecimientos.Se trataría de personal diferente al habitual, según informanlos comuneros, con una disposición más agresiva hacia ellos,premunidos de implementos y equipos más sofisticados, tanto en materiade comunicaciones como de objetos contundentes, armas de fuego y locomoción.En muchas de las acciones en contra de las comunidades, han operado enconjunto las fuerzas de Carabineros y los guardias de las forestales, incluyendodesplazamientos de fuerzas transportadas en un helicóptero propiedadde una de las forestales, señalan los habitantes de la zona.
A lo anterior se agrega la creación de un cuerpo especial deCarabineros para operar en zonas rurales, afirman dirigentes de la Coordinadorade Comunidades en Conflicto Arauco Malleco. La fuerza de reciente creaciónha intervenido en los últimos operativos, en los que ha mostradonuevas tácticas para enfrentarse y reprimir a los comuneros. Setrataría de un cuerpo de élite, similar al GOPE, pero adaptado para actuar en áreas rurales.

ENTRE GUARDIANES Y EL MANDATO DE LA TIERRA

El despliegue represivo en la zona, denunciado por las comunidades enconflicto, alcanza niveles insospechados. El patrullaje de caminos porguardias privados origina una particular tensión, por cuanto practicanprocedimientos policiales sin ningún respaldo legal. Detienen yregistran a cualquier transeúnte, sea mapuche o no, que encuentrena su paso. Y luego, amenazan a las personas respecto a las actividadesque puedan estar realizando en la zona. Esos guardias son quienes han agredidoa la mayor parte de los comuneros que se encuentran heridos hasta ahora,sometidos a golpizas cuando los encuentran transitando solos por la zona.Los guardias han impuesto la norma de que ningún vehículopuede transportar a mapuches que hagan dedo solicitando. Los dirigentesde las comunidades son estrechamente vigilados en sus desplazamientos yactividades, denuncian. Son grabados con cámaras de video por personalde civil, cuando transitan por los centros urbanos de la zona.
Un factor que agudiza la crisis es la política de forestaciónde las grandes empresas del sector, que contempla la plantaciónindiscriminada de pino y eucaliptus, especies que absorben la casi totalidaddel agua de las napas subterráneas y torrentes cercanos, lo queamenaza los suelos y cultivos de las comunidades. El fenómeno escaracterizado por los mapuches como una seria amenaza a su existencia comopueblo, ya que el desmejoramiento de la tierra y cultivos destruye lasposibilidades de alimentar ganado y desarrollar a plenitud todas sus costumbresy tradiciones, que les han permitido sobrevivir a través de siglos.Frente al actual proceso de plantaciones realizado por las forestales,los dirigentes de la Coordinadora Arauco Malleco estiman que al pueblomapuche no le quedarían más de 15 a 20 años de vida,como pueblo nación.
El cuadro catastrófico que pesa sobre los comuneros mapuchesha hecho que tomen mayor conciencia sobre la crisis. Así lo demuestranlas reacciones de comunidades lafquenches y wenteches que asumieron accionesde recuperación de tierras en las últimas semanas, a pesarde que algunos de sus dirigentes militan en las filas de la Concertación.Diversos analistas consideran que estos hechos marcan una etapa nueva enel movimiento mapuche, porque de manera cada vez más autónomalas comunidades asumen en forma directa la ocupación de los prediosque reclaman, pasando incluso por sobre sus dirigentes políticos,conducidos por sus autoridades naturales .

UNA VEZ MAS EL GOBIERNO

La postura del gobierno queda claramente establecida en las declaracionesformuladas por el ministro de Planificación, Germán Quintana,acerca de que las autoridades no conversarán con grupos de mapuchesradicalizados, debido a que se les atribuye que responden con actos deviolencia, lo que según el personero no representa el sentir delpueblo mapuche, por lo que el gobierno no dialogará con el Consejode Todas las Tierras y la Coordinadora Arauco Malleco.
Las dificultades aumentan a la luz de afirmaciones de Quintana acercade que las recuperaciones de tierras en las diferentes regiones seríanefectuadas por las mismas personas y que él conocería lacara de cada uno de los participantes, informó la organizaciónMapuche Wenteche Ayjarewegetuayñ, por lo que procedió a felicitarlopor su buena memoria visual.
Por otra parte, los incendios forestales que habrían arrasadomás de 130 hectáreas, en el sector El Paraíso, deNueva Imperial; Santa Rosa de Colpi, en la comuna de Traiguén; enQuetrahue y Las Trancas, en Lumaco; en Temucuicui, de Ercilla; y en Púa,de Victoria, son atribuidos a mapuches de las comunidades en conflicto con las empresas forestales, señalan fuentes de éstas últimas,lo que no ha sido confirmado por las autoridades de gobierno regional. La totalidad de los siniestros fueron controlados por el personal de la Conaf, lo que no se compadece con las denuncias hechas por las empresasafectadas.

JORNADA ALECCIONADORA

Lo acontecido durante la recuperación de tierras efectuada porla organización Mapuche Wenteche Ayjarewegetuayñ el 29 denoviembre, confirma que se agudiza el clima de tensión en la zona.La organización Wenteche afirma que no tuvieron la intenciónde usar la fuerza ni la violencia para consumar la acción, peroante la reacción desproporcionada de los trabajadores del fundo,que actuaron como guardianes, armados de escopetas de caza y revólveres,además de un rifle de largo alcance, se habrían visto obligadosa defender sus vidas y las de sus familias -mujeres y niños- participantesen la recuperación pacífica. Habrían tenido que reduciral personal armado, logrando detener a dos de los diez defensores del predio hasta que llegara la ambulancia que los trasladó para que fueran atendidas sus heridas.
A raíz de los disparos de que fueron objeto, los comuneros decidieron presentar una querella criminal por homicidio frustrado, contra los guardianes del predio.
La organización considera ridículo el calificativo de"terroristas rurales", asignado por el presidente de la SNA y otros personerosdel empresariado a los mapuches que realizan recuperaciones de tierras que siempre les pertenecieron. Aclararon que no portaban armamento alguno y que los guardias instruidos por los empresarios forestales no vacilaronen emplear sus armas, en un intento por legitimar el uso de éstas.
Los wenteches precisaron que Gastón Scala, empresario al que consideran usurpador de las tierras que intentan recuperar, públicamentese jacta de las buenas relaciones que mantiene con sus vecinos mapuches.Sin embargo, denuncian, ha matado a escopetazos los cerdos de sus vecinosque han penetrado al predio, episodio del que existe constancia judicial,así como ha matado ovejas que ingresan a "sus" 500 hectáreas.Le acusan, además, de inyectarles veneno al ganado de sus vecinos,que perecen a los diez o quince días, de amenazar de muerte a losdueños de los animales que ingresan a su terreno y de haber sacrificado los bueyes de la familia Coliñir, vecina a la propiedad. Estas accionesson parte de otras tantas que, según los comuneros wenteches, ha realizado el terrateniente a lo largo de varios años.

PAZ Y ARMONIA SOCIAL

La organización, al igual que la mayoría de las comunidades,rechazan las afirmaciones de las autoridades y empresarios en cuanto aque estarían infiltradas por elementos ajenos, posiblemente extranjeros,que les instigan a las acciones de recuperación de tierras. "Piensan que los mapuches no somos capaces por sí mismos de pensar y generar un movimiento, sino que tenemos que estar infiltrados", aseveran, lo que consideran una definición racista.
En referencia a quienes exigen la aplicación de todo el rigorde la ley -como Sergio Diez y Antonio Galilea- contra quienes intentan recuperar sus tierras, plantean que nunca ha existido armonía ni paz social en la zona, desde que las comunidades sobreviven con un promediode 2,5 a 0,40 hectáreas por familia y muchas no tienen nada. "Hay vecinos que viven con 500, 800, 1.000 y 2.000 hectáreas". Diferencia que, según los comuneros, no contribuye exactamente a la paz socialni a la armonía.
Los wenteches afirman que el llamado "terrorismo rural" es solo una vía para salir de la situación de pobreza, marginación y negación a la que han sido sometidos. "Es la excesiva acentuación de la diferenciación entre ustedes los grandes terratenientes que están asentados en nuestros ancestrales territorios, y nosotroslos mapuches empobrecidos", enfatizaron.
Frente al desarrollo de los acontecimientos, las comunidades tienen la certeza de que una vez culminado el proceso electoral la represiónse descargará sobre ellas. La breve tregua pre electoral quedará atrás y la violencia institucional se desatará por los campos.Por eso, las comunidades mantienen su alerta y reafirman su determinaciónde no tolerar la prepotencia de los latifundistas amparados por las autoridades y los dueños del país.

R.B.


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