Proyecto de Documentación Ñuke Mapu
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Lunes 1 de Noviembre de 1999
Puntos de vista
Otra de huincas

Durante el gobierno militar hubo un número considerable de políticos democráticos privados de un sustento independiente. Ello gracias a las implacables exclusiones ideológicas practicadas por los adictos a la dictadura. Estas personas de altas calificaciones profesionales eran parte de una red de mutua confianza con el personal de instituciones internacionales, dedicadas a otorgar recursos financieros para el desarrollo de los países del tercer mundo. Con buen ingenio muchos de los opositores políticos al gobierno militar crearon Organizaciones No Gubernamentales, (ONG), sustentadas con fondos extranjeros. Ellas tienen ventajas importantes en relación a la ejecución de tareas de ayuda social, confiadas al personal de instituciones gubernamentales. El personal operativo de las ONG no goza de altos sueldos, de las inmovilidades de empleo ni de las generosas regalías previsionales de los funcionarios internacionales. Las ONG son extremadamente flexibles en cuanto al número y calificación profesional de la gente que ocupan, de su nacionalidad y en los casos de las más famosas, Oxfam, Caritas y Médicos sin Frontera, son prodigiosamente austeras en gastos burocrçticos y no remuneran a sus abnegados y tenaces voluntarios.

No podría objetarse que con la activa colaboración de los exiliados, los activistas políticos de izquierda y de la DC, residentes en Chile en pésimas condiciones económicas, organizaran centenares de ONG informales, receptoras de cuantiosos recursos de fuente externa. Estaban dedicadas oficialmente a la realización de proyectos concordes con los objetivos estatutarios de las instituciones donantes. En el fondo, tanto los donantes como los receptores de los recursos, tenían claro que la intención real de esta "ayuda" era dar sustento económico a los luchadores por la democracia y además adiestrarlos en la práctica de acciones de un futuro gobierno democrático. No fue poca la gente que tuvo un sustento económico modesto gracias a estas ayudas.

Terminado el gobierno militar, los más calificados dirigentes de ONG ingresaron a funciones de gobierno y el mejor ingreso per cápita de Chile le hizo perder la condición de país merecedor de ayuda internacional. Las más de las ONG desaparecieron. Otras se adaptaron para servir de ejecutoras de los programas de desarrollo social y econùmico generados por una diversidad de instancias gubernamentales.

¿Dónde y cómo aparece el ingrediente huinca en la operación de las ONG renovadas? Prácticamente todas hacen las veces de ejecutoras de programas concebidos para superar el subdesarrollo, focalizados en sectores de pobreza dura. Mediante licitaciones y una transparencia más aparente que real, las ONG se comprometen contractualmente a realizar un conjunto de tareas específicas que, teóricamente, deberán ser suficientes para capacitar a un determinado grupo social para proseguir su autodesarrollo. Esto no ocurre casi nunca; pues no está establecido una evaluación de los resultados de los trabajos de las ONG, efectuada por entidades idóneas e independientes. La ONG cumple fielmente con sus obligaciones contractuales aportando las horas de trabajo prometidas para cada tarea y termina con la entrega de un voluminoso informe final. (De lectura fastidiosa).

La población mapuche, en su triple condición de rural, de pobre y de etnia discriminada negativamente, está recibiendo atención preferente de una impresionante cantidad de programas de las más diversas instituciones. Las ONG, casi siempre de huincas, están engordando a ojos vista, ganando suculentos contratos para ejecutar estos programas. +Y los mapuches? Una vez más sirven de pretexto para el buen sustento de huincas. Aun cuando esta vez sean amables y hasta cariñosos con los mapuches.

La novedad reciente está en que ahora hay suficientes líderes mapuches que tienen cabal conocimiento de esta nueva ingeniosidad huinca para ganar dinero a costa de los mapuches. El futuro gobierno, que será elegido en diciembre próximo, incurrirá en grave error si no corrige esta "otra de huincas". Además de establecer evaluaciones de resultados, de valor agregado real, a cargo de entidades idóneas e independientes, hay suficientes profesionales mapuches como para exigir que las ONG o consultoras ejecutantes de programas para el beneficio de mapuches, sean dirigidas y operadas por mapuches.

Carlos Neely I.


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