Concepción, Chile, jueves 22 de marzo de 2007

 

Fiscal regional Ximena Hassi Thumala

“Esto nos da la razón: la Coordinadora Arauco Malleco no ha sido desarticulada”

  • A pocos metros del lugar donde fue detenido el líder del grupo rebelde, José Huenchunao Mariñán, el martes 20, desconocidos incendiaron una bodega perteneneciente a un suboficial en retiro de la Armada
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El 6 de noviembre de 2006, desconocidos quemaron esta cabaña en Lleu Lleu. Allí hay vigilancia policial, pues hay otras casas cercanas. Foto C. Jara C. Archivo EL SUR

Por Carolina Abello Ross.

No habían pasado ni 24 horas desde la detención del líder de la Coordinadora Arauco Malleco, José Huenchunao Mariñán, cuando un atentado incendiario sacudió nuevamente el sector Lleu Lleu: desconocidos incendiaron una bodega de madera recubierta de latas, perteneciente al suboficial en retiro de la Armada Víctor Jerez Torres.
Alrededor de las 23 horas de la noche del martes, los efectivos policiales que custodian una de las cabañas del fallecido empresario Carlos Campos Valenzuela, en Ranquilhue, escucharon disparos cerca de la bodega, ubicada a 200 metros. Pero cuando llegaron la construcción ya ardía en llamas y nada se pudo hacer.
El caso quedó a cargo del fiscal Mario Elgueta Salinas, quien ordenó los peritajes de rigor a la Sección de Investigaciones Policiales (SIP) de Carabineros de Cañete. Tarea en principio difícil, pues en el lugar ni siquiera fueron encontrados panfletos que atribuyeran el atentado a una venganza por la detención de Huenchunao.
Pero la fiscal regional Ximena Hassi Thumala advirtió que, aunque no haya evidencia en el lugar, el modus operandi utilizado, el día y el lugar les permiten relacionar el incendio con la detención del líder indígena y confirmó que las pesquisas irán por esa línea investigativa.
Hassi reafirmó sus dichos, en cuanto a que haber desarticulado a la dirigencia histórica de la Coordinadora Arauco Malleco no significa que ésta no esté operando. “Esta es una asociación clandestina, por eso no descartamos que ocurran hechos de esta naturaleza. Lo que pasó anoche (martes) nos da la razón: No podemos bajar la guardia, por eso continuarán las medidas preventivas que están en manos de la policía”, dijo, en referencia a la vigilancia policial a alrededor de una docena de predios particulares y forestales desde enero de este año.
La fiscal informó que durante la investigación para detener a Huenchunao se lograron detectar varias casas dentro de las comunidades que le dieron refugio, en lo que ahora se está trabajando, “porque en ese lugar hay grupos violentos y eso demuestra que estábamos en lo correcto: la Coordinadora Arauco Malleco no ha sido desarticulada.

“Los carabineros seguirán”

El jefe de la Octava Zona de Carabineros, general Jaime Vasconcellos Avendaño, confirmó que en el inmueble quemado no había moradores, ya que su dueño lo utilizaba para guardar materiales.
La investigación quedó a cargo de ellos y realizarán un informe técnico a cargo del Laboratorio de Criminalística (Labocar).
Vasconcellos fue más cauto que la fiscal Hassi y sólo señaló que asociar el atentado con la detención de Huenchunao es “una hipótesis que se maneja porque es un lugar aledaño a la comunidad Pascual Coña, donde se refugiaba el líder indígena.
El general confirmó que los 60 efectivos de Fuerzas Especiales que desde enero se mantienen en el sector de Lleu Lleu se mantendrán allí “hasta nuevo aviso”.
Los policías, reforzados por las dotaciones de Cañete y Tirúa, custodian los predios especialmente ordenados por el Ministerio Público, que ya han sido atacados o sus propietarios amenazados. En todo el verano, sólo han ocurrido tres hechos de violencia: una amenaza a brigadistas, otra a trabajadores forestales y el incendio a la bodega del suboficial.

Cómo cayó la dirigencia histórica de la CAM

En la Región del Biobío, precisamente de donde son originarios, fueron detenidos los líderes históricos de la Coordinadora Arauco Malleco.
Del tercero al primero, en ese orden, cayeron los líderes.
El primero fue José Llanquileo Antileo (27), el 17 de noviembre del año pasado, en la comunidad Juana Millahual, en Contulmo.
El era el vocero del grupo y fue detenido por la Dirección de Inteligencia Policial de Carabineros. Estaba prófugo desde 2004 por el incendio al fundo Poluco-Pidenco, en 20001, pero no se presentó a la lectura de su sentencia. Ahora está condenado a cinco años y un día en la cárcel de Angol.
El 21 de febrero, detectives realizaron un control de identidad a alguien que caminaba tranquilamente por la plaza Acevedo. Resultó ser Héctor Llaitul Carillanca, el número 2 del grupo y jefe militar.
Portaba una pistola 9 milímetros y 63 balas.
Llaitul fue formalizado por ese delito en Concepción y luego trasladado al juzgado de Garantía de Nueva Imperial, pues era requerido por los hechos ocurridos el 25 de diciembre de 2006, en Chol Chol, Novena región, donde maquinaria de la Forestal Mininco fue incendiada. Quedó preso en Temuco.
Sólo faltaba el número 1, José Huenchunao Mariñán, quien se ocultaba en la comunidad Pascual Coña de Cañete.
Estaba prófugo desde 2004 por el mismo incendio de Poluco Pidenco. Ya comenzó a cumplir su condena de 10 años y un día en la cárcel de Angol.

 


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