Domingo 15 de junio de 2003

Difícil escenario

El proyecto Ralco es
un nudo ciego

  • Ambas partes, Endesa y pehuenches, insisten en las herramientas de presión que tienen para intentar ganar la batalla. Esta situación mantiene estancado el desarrollo del conflicto.

      Lejos de despejar el escenario para el funcionamiento de Ralco, la disposición del gobierno a entregar la tasación de las propiedades de las cuatro familias pehuenches que aún se oponen al proyecto, complica aún más la situación.
      Esto porque, al entregar la tasación a Endesa, la compañía eléctrica podría dejar el dinero estipulado en el tribunal que corresponda y tomar posesión de los terrenos.
      Si eso ocurriera se daría la paradoja que Endesa dispondría de los terrenos pero no podría inundarlos y llenar el embalse debido a la orden precautoria del Sexto Juzgado Civil de Santiago, medida que fue adoptada tras un fallo del mismo tribunal que declaró nulo el proceso por el cual Endesa obtuvo los permisos ambientales para Ralco.
      Ambas medidas fueron apeladas por la compañía ante la Corte de Apelaciones de Santiago, pero de continuar el proceso judicial, el conflicto Ralco se prolongaría por más de un año, lo que económicamente no conviene ni a Endesa ni al gobierno, que ya anunció que deberá tomar medidas de racionamiento, además de un alza en las tarifas eléctricas, si la central del Alto Biobío no está operativa a partir de junio de 2004, como está programado.
      Por esta razón tanto Endesa como el gobierno han insistido que siguen dispuestos al diálogo y a buscar una salida negociada, misma afirmación que han hecho las familias pehuenches a través de sus abogados que las representan.
      Según explicaron fuentes vinculadas al caso, Endesa presiona porque la tasación se haga pública, ya que se podría convertir en una herramienta de presión hacia los pehuenches.
      Esto porque la suma de dinero que deberían recibir los indígenas, de acuerdo a la tasación, es considerablemente menor a la oferta de Endesa que llega a los 200 millones de pesos y 77 hectáreas para cada una de las cuatro familias.
      En ese hipotético escenario, estima Endesa, los pehuenches estarían más abiertos a aceptar su oferta, terminar con los juicios y lograr la operación de Ralco.
      Por su parte, los representantes de los pehuenches, insistirán en las herramientas jurídicas que impiden llenar el embalse, para que Endesa acepte una mayor indemnización y terminar así con los juicios.


© 2003 Todos los derechos reservados para Diario El Sur S.A.