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Consejo General De Caciques Williche De Chiloé

Carta Abierta Al Presidente De Chile

Castro, diciembre 13 de 2002

SEÑOR
RICARDO LAGOS ESCOBAR
PRESIDENTE DE CHILE
SANTIAGO.

Respetado señor:

El pueblo Williche de Chiloé, a través de sus autoridades tradicionales del Consejo General de Caciques Williche de Chiloé, después de transcurridos casi tres años de su Gobierno, con desilusión se dirige a Usted, para decirle que las conversaciones y los acuerdos tomados durante este tiempo en relación a nuestros territorios en Chiloé, no tienen hasta ahora ningún resultado y, por el contrario, las situaciones de atropello continúan cada vez con mayor violencia y gravedad.

Las conversaciones a las que hacemos referencia no son nuevas, ni menos los problemas. Este diálogo de sordos lo iniciamos con el estado el 11 de enero de 1993, estando presente el entonces director de la CEPI, don José Bengoa. Luego se extendió por todo el gobierno del señor Frei y al día de hoy son dos los Gobernadores que en Chiloé y en su nombre han dicho que habrán avances, sin embargo esos avances no existen.

Nosotros los indígenas williche de Chiloé, reclamamos los derechos sobre nuestros territorios que están resguardados por Justos Títulos, reconocidos en tiempos de la Colonia en Chiloé por el gobierno de España y asegurados en su resguardo por el Estado chileno bajo el Tratado de Tantauko, que se firmó al momento que se anexó el territorio de Chiloé a la República de Chile, cuando finalizó la Guerra de Anexión en 1826.

En Chiloé existen protocolos de acuerdo firmados con sus Ministros que se supone tienen por objetivo agilizar el traspaso de nuestros territorios, especialmente nos preocupa lo que está ocurriendo con las tierras de los fundos Coiguin de Compu y Weketrumao.

En Compu se nos ha pedido que cumplamos con recopilar un largo listado de requisitos que se suponen esenciales para que el traspaso se concrete, nuestros hermanos han sido reiteradamente encuestados y hemos hecho mapas y más mapas. El estado por su parte no ha realizado ninguna gestión que tenga el carácter de oficial y que represente signos inequívocos de que nuestras tierras serán entregadas. El fundo Coiguin no ha sido deslindado ni existe actos administrativos que permitan asegurarnos que las tierras que nos serán devueltas no lo sean cuando ya no exista ningún recurso forestal en ellas. El estado debe asumir la responsabilidad que tiene de entregarnos territorios útiles y no solo tierra seca.

En Weketrumao la situación es similar. Conadi, actual propietaria inscrita de esos territorios contempla pasivamente como las empresas forestales arrasan con la madera y como empresas privadas como Besalco, que tiene a su cargo la construcción de la carretera Castro- Quellón, ha penetrado en nuestras tierras ancestrales, destruido nuestros ríos y contaminado nuestras aguas sin que ninguna acción eficaz haya sido impulsada por la corporación indígena.

Más grave que lo anterior es la presencia del Sr. Jeremías Henderson, norteamericano, quien poco a poco se abre paso entre nuestras tierras y que cuenta con el beneplácito del Estado. Los representantes del gobierno le entregan a Henderson información sobre tierras fiscales que para nosotros está absolutamente negada. Ese extranjero tendría una servidumbre de tránsito otorgada por el Ministerio de Bienes Nacionales la que le permite la construcción de un camino que cruza las montañas sobre las que reclamamos derechos ancestrales amparados en el título que la Corona dio a nuestros primeros Lonko. Sabemos que la ley indígena obliga a los representantes del estado a consultar a nuestras comunidades antes de realizar acciones que afecten nuestro territorio, pero la ley es letra muerta. Sabemos que nos asiste el derecho a reclamar ante las autoridades judiciales chilenas por este atropello de los funcionarios del estado y sabemos también que el derecho internacional nos ampara y estamos dispuestos a exigir respeto.

Hasta ahora nuestras solicitudes, denuncias y reclamos directos a las autoridades, así como las largas exposiciones realizadas en la Mesa de Trabajo Provincial, no han servido más que para dilatar cualquier medida que pudiese ser aplicada, no sólo en resguardo de nuestros derechos ancestrales, sino en clara vulneración de la legalidad vigente en Chile.

Señor Presidente, hechos como los señalados se suman a muchos otros, tales como caminos que se hacen sobre lechos de ríos, dragado a los ríos por parte de empresas salmoneras y todo queda impune.

Por otra parte, mientras a través de la prensa los usurpadores de tierra nos acusan de terroristas, y piden sanción para nuestros hermanos, bajo las mismas infamias se ocultan delitos graves contra la Madre Tierra.

En el día de hoy, en reunión pública y a través del Gobernador de Chiloé, hacemos entrega de esta Carta Abierta a su persona, para exigir la acción inmediata y decidida del estado chileno en resguardo de nuestros territorios.

Por lo anterior reclamamos:

a) se demarquen nuestros territorios de modo que se impida que continúen las usurpaciones, los robos y las destrucciones
b) se ponga fin a la intervención ilegal e ilegítima de las empresas forestales chilenas y extranjeras en ellos
c) se haga efectivo el mandato de la ley indígena y que el estado cumpla con el deber que tiene de consultarnos antes de tomar medidas que afectan nuestra vida y lesionan nuestra derechos fundamentales
d) se dejen sin efecto, por ilegales, las medidas adoptadas por el estado chileno sin consulta a nuestro pueblo
e) se restituyan definitivamente los territorios a nuestras comunidades, que es la única manera que el estado chileno tiene para reparar, en parte, los graves daños que a través de la historia ha causado a nuestro pueblo.

Que Chao Guenechen ilumine su mente y su corazón para terminar con las injusticias en contra de nuestro pueblo.

Que Chao Guenechen siga dándole fuerza a nuestro pueblo para defender la vida de nuestra Mapu Ñuke en Chiloé hasta mundo sea.
 

CONSEJO GENERAL DE CACIQUES WILLICHE DE CHILOÉ

KONSEJATU CHAFÜN WILLICHE CHILWE
KA KOM WAPI