Centro de Documentación Mapuche Documentation Center
 

WEICHAN año 4 número VII.
Boletín de la agrupación de jóvenes y estudiantes mapuche
TRAWUN WEKECHE

Editorial

 El 1 de diciembre de 1997, el cielo en Wallmapu estalló en un vendaval de fuego, como cargando la rabia antigua, esa cólera oprimida de hermanos descabezados y humillados.

 El 1 de diciembre abandonó las madrugadas pisoteadas. El alambre incrustado en la piel fue sacado, expulsado por la sangre iracunda. El sabor a mierda del forestal, del latifundista, del rico había que olvidarlo, escupirlo. El fuego era el corazón, las piedras la vida.

 Fue en las tierras de Lumako, un día lunes, donde se escuchó el Afafan de liberación. La madera de las plantaciones forestales se quemaba con las horas y los camiones que la transportaban ardían con ella, mientras los dueños de los consorcios madereros miraban estupefactos las noticias, sintiendo que su capitalismo tenía y tiene un rival ancestral, renacido, reconstruyéndose.

 El mapuche dejaba atrás la historia de integración, humillación y sometimiento. Tomaba la pasamontaña y se lanzaba a luchar por la recuperación del territorio usurpado, con decisión, con coraje, en una batalla que persiste y resiste hasta hoy, pese a los montajes y a la represión.

 Han pasado cinco años, un conjunto de imágenes y vivencias inolvidables. Si al comienzo eran seis comunidades en conflicto, ahora son cientos las que se han levantado. En las profundidades de la tierra que quieren despojarnos, despierta un pueblo que lucha por su liberación. Y es un camino que revive en el campo y en las ciudades. Nosotros los mapuche ya no seremos sometidos, ni por el estado chileno, ni por las forestales. En nombre de Alex Lemun, el sendero ya está marcado. Parte del sueño del Wallmapu libre se abre desde las entrañas recónditas e insondables de la tierra.

LA SANGRE CON SANGRE SE PAGA

  Mientras el día se desvanecía en la noche y los pasos avanzaban firmes, convencidos sobre el cemento, el grito desgarrador y rebelde del "marrichiwew" se alzaba cada vez con más fuerza.

 Atónita, frente al palacio de gobierno, la policía miraba como su idolatrada bandera tricolor ardía en el fuego de la ira de todo un pueblo.

 El sonido del kulkul llamaba a seguir resistiendo en memoria de nuestro weichafe asesinado en manos del enemigo.

El día 7 de noviembre , en el interior del fundo Santa Alicia ( actualmente en manos de forestal Mininco S.A.), la comunidad Montutui Mapu , del sector Aguas Buenas de la comuna de Ercilla , se encontraba en una jornada de recuperación productiva .

 Alrededor de las 6 de la tarde, en una nueva incursión represiva en el Wallmapu, una patrulla policial ( integrada por el mayor Marco Aurelio Treuer junto con otros dos funcionarios) ingresó al predio, donde los serviles vasallos del poder, en una actitud irracional pero ciertamente gustosa, desenfundaron sus revólveres disparando inmediatamente a quema ropa contra todos los kona que se encontraban en el lugar. Una de esas balas , provenientes de Treuer, impacto por la frente a Alex Lemun Saavedra, quien tuvo que ser socorrido por los hermanos presentes en el lugar , ya que, cobardemente y satisfechos de haber cumplido su misión, la policía huía, sin asumir su responsabilidad en los hechos.

 Alex tenia 17 años. Era el cuarto hijo de nueve hermanos. Vivía en la comunidad Requem Lemun de la comuna de Ercilla , la cual se ubica en medio de plantaciones de pino pertenecientes a forestal Mininco , Arauco y al particular Manuel Calvo. Todo este ambiente cotidiano, con el cual debió convivir, lo llevó a tomar conciencia y compromiso con la lucha y el actual proceso de liberación del pueblo Mapuche.

 Consecuente y decidido, no se quedaba sólo en el discurso, todo lo llevaba a la acción, no como otros que son figurillas de televisión, voceros de papel y escritorio, que se tiran de diputados, pertenecen a partidos winka, ratifican convenios inútiles y no saben para qué sirve una piedra.

 Alex Lemun comprendió a temprana edad lo que es autonomía, por esta razón buscaba métodos propios para obtener recursos que financiaran sus viajes, ya que sentía que era parte de una Nación, y como tal no sólo debía pelear en su comunidad, sino que acudir a cualquier lugar donde se necesitara su apoyo. Y fue en una de esas luchas donde el estado opresor, a través de carabineros, terminó con su vida.

 Cerca de las 23 horas del día 7, Alex fue trasladado al Hospital de Temuko, teniendo que ser intervenido quirúrgicamente, dado su grave estado.

 El proyectil que ingresó por su frente, recorrió unos diez centímetros en su trayectoria, quedando finalmente alojado a la altura de su nuca, destruyendo a su paso gran porcentaje de masa encefálica. Horas más tarde tuvo que ser trasladado a la Clínica Alemana para poder ser conectado a un ventilador artificial, donde permaneció cinco días luchando, ahora, por sobrevivir.

 Las versiones que el Estado utilizó para poder ocultar la verdad de los hechos, fueron múltiples. Los hipócritas de siempre hablaron, Correa Sutil y Aroldo Cayun intentaron culpar a los propios Mapuche, estableciendo que el peñi era manipulado "por grupos minoritarios" del sector, que inducen a la violencia o que el proyectil provenía de terceras personas.

 Sin embargo, no lograron mantenerse ante la fuerza de los hechos y las contradicciones de sus propias mentiras.

 La fiscalía regional , a través de Esmirna Vidal, dilató el desconocimiento respecto del tipo de proyectil, intentando ganar tiempo para crear un nuevo escenario que permitiera eludir la responsabilidad política del gobierno y sus instituciones en los hechos. Sin embargo, y con el temor del pueblo mapuche a que los informes fueran adulterados, el peritaje balístico de investigaciones de Chile, expresó que las características del proyectil que terminó con la vida de Alex era compatible con los cartuchos de escopetas antimotines usados por la policía uniformada. El caso fue llevado por fiscal Chamorro, quien se declara incompetente, pasando a fiscalía militar donde hoy, pacientes y olvidados, continúan los expedientes, en la más patente impunidad.

 Han pasado casi 3 meses desde ocurridos los hechos, no obstante en este caso la rapidez de la que se jacta la reforma procesal penal no ha operado. Ninguna persona ha sido detenida ni procesada, a pesar de estar identificado el autor de los disparos, esto sólo tiene como explicación, primero que los delincuentes son uniformados de alto rango y segundo porque en definitiva es el propio gobierno el responsable de este asesinato y de sancionarse al oficial, se estaría reconociendo la existencia de un perseguimiento político militar en contra de la Nación Mapuche.

 Mientras Alex se debatía entre la vida y la muerte, el día 10 de noviembre carabineros publicaba en la prensa chilena , que no habían realizado disparos de balas. Las declaraciones del jefe de la IX zona de carabineros de la Araucanía, José Bernales, fueron enfáticas al decir : " Lamento que el joven esté en esas condiciones, pero carabineros tiene que preservar el estado de derecho", por su parte el gobierno a través de Correa Sutil amenazaba con seguir utilizando las "armas del estado de derecho, para evitar una escalada de violencia", deduciendo que dichas armas ya no sería solamente judiciales, sino que también de plomo. Lo anterior nos confirma que el famoso estado de derecho, sólo opera a favor del gran capital, aplicando la máxima represión en contra de nuestro pueblo.

 El día 12 de noviembre, siendo alrededor de las 06:30 horas, y tras cinco días de lucha, Alex fallece, demostrando hasta el último momento, su fortaleza y resistencia, convirtiéndose así en el primer mártir del actual proceso histórico de la Nación Mapuche.

 Rápidamente la ira mapuche se hizo sentir tanto en las comunidades, como en las ciudades. Su partida significaría un nuevo escenario en el actual proceso reivindicatorio.

 El estado chileno, intentando expiar sus culpas y limpiar su "conciencia", ofreció a la familia el pago de los funerales, lo cual fue tajantemente rechazado tanto por el movimiento Mapuche Autónomo, la Coordinadora Arauko Malleko, como por la propia familia, porque en palabras de la propia madre de Alex: "ellos lo mataron".

 En medio de los bosques de pino, que rodeaban su comunidad, el jueves 14 de noviembre, su pueblo le rendía el último pewkayal. Fueron 20 kilómetros de recorrido por territorio mapuche, para finalizar en el cementerio de Chekenko, donde junto a su indumentaria de guerra, que lo acompañaba y lo acompañaría ahora para continuar luchando desde el Wenu Mapu. Fue devuelto a la Ñuke Mapu, la misma por la cual cayó en combate.

EL OCASO DE LA INSTITUCIONALIDAD WINKA

 Reestructurando la organización ancestral Mapuche

 Al revisar la historia del pueblo mapuche y el rol del estado chileno, nos podremos dar cuenta de lo nada que hemos ganado y lo mucho que hemos perdido creyendo en la institucionalidad winka. Idioma, territorio, religión, autonomía, organización interna, son tan sólo algunos de los elementos destruidos sistemáticamente por las políticas estatales, encubiertas con el concepto de "integración".

 Diez millones de hectáreas son en las que el pueblo mapuche logra mantener su soberanía ante la corona española, luego el estado de Chile nos arrebata el 95% de ellas, tomando posesión de un territorio cercano a los 90.000 kilómetros cuadrados, decretando que las tierras usurpadas son propiedad fiscal. Desde 1927 hasta la década del setenta, los colonos, transformados en latifundistas, han usurpado un 25% de las 526.286 asignadas originalmente a través de títulos de merced. Por otro lado, Chile a través de su vida legislativa nos ha impuesto una serie de normas en las cuales dispone de nuestros territorios. La ley 4.169 de agosto de 1927, establece la división de las Comunidades a solicitud de cualquiera de los comuneros. La ley 4.802 de enero 1930 crea los "Juzgados de Indios" cuyo objetivo es proceder a la división de las comunidades. En diciembre de 1959, con la l

 En materia de cifras contemporáneas la situación no mejora, a modo de ejemplo: un 35,6% de la población indígena en Chile es pobre, a diferencia de la población no indígena que equivale al 22,7%. La tasa de mortalidad infantil en Chile es de 15 niños por cada 1000 habitantes ,en cambio en el pueblo Mapuche es de 34 niños por cada 1000 habitantes.

 Respecto a las demandas territoriales larga ha sido la experiencia y los reveses que el pueblo Mapuche ha recibido por parte del estado a través de los tribunales y de las instancias gubernamentales pertinentes, al momento de intentar resolver los problemas que nos aquejan por la vía "institucional". Producto de lo anterior y ante la necesidad de sobrevivir, gran parte de nuestras comunidades no confían en la institucionalidad chilena, en sus tribunales e instancias de dialogo. Chile no dejó otra alternativa que la autodefensa y los hechos. Por lo demás, está claro que nunca se resolverán nuestras legítimas demandas por la vía institucional. En un país emergente, que pretende nivelarse con las grandes potencias, resulta imprescindible nuestro territorio y nuestra gente para sustentar su desarrollo. Por ello, nos parece absurdo el planteamiento de algunas organi zaciones

 Ante ellos, el movimiento mapuche autónomo establece como uno de los elementos de reconstrucción del mundo mapuche la reestructuración de la institucionalidad mapuche. Producto de la guerra sin cuartel que enfrentó al pueblo mapuche con la naciente república de Chile, y luego, a través de una política de asimilación, nuestra organización ancestral, comienza a desaparecer. Miles de pu lonko, toqui, machi, werken, weichafe, etc, son eliminados, lo que provoca una desarticulación y desestructuración de la sociedad mapuche Entonces, es necesario tomar los vestigios de esas autoridades folclorizadas por la cultura chilena, fortalecerlas y potenciarlas, recuperando lo perdido, restituyendo esa autoridad y respeto, ese rol que históricamente han poseído y que el estado ha pretendido sustituir durante siglos. En las zonas donde actualmente se practica el control territor

 La incipientes formas de autonomía , a través del control territorial, han permitido y demostrado que lo planteado no es sólo teórico. El alcohol y las drogas en dichas zonas no existen, menos la actividad delictual. Un sin número de delitos contemplados en la legislación chilena no forman parte en dichos territorios, primero porque hay una conciencia política de lo que se vive, de quienes somos y hacia donde vamos, y segundo porque poseemos principios y valores distintos a la sociedad occidental chilena.

  Las primeras armas del estado chileno para detener el avance de la liberación del pueblo Mapuche

  Muchos son los métodos que los opresores, los detentadores del poder utilizan para sofocar la insurgencia de los pueblos que se alzan e inician procesos de liberación. Ciertamente que en los comienzos se utilizan todas las armas judiciales y represivas "legales" (carabineros, investigaciones, legislación común). Sin embargo, cuando el embrión libertario no es posible ser abortado, los gobiernos recurren primero a leyes especiales, luego al ejercito constitucionalmente establecido y, como última alternativa, a la conformación de grupos paramilitares para realizar el trabajo que el estado, a la luz de un sin número de tratados internacionales y ante la imagen de la comunidad internacional, no podría realizar: asesinar a sangre fría a los integrantes de esos pueblos.

 Las razones de esta actitud son múltiples, pero existe tan sólo una matriz. El interés económico y geopolítico que poseen los estados en las diversas zonas en conflicto es de tal envergadura que les resulta peligroso siquiera pensar restituir esos territorios a quienes legítimamente reclaman la autonomía. En nuestro caso particular, Chile es el cuarto productor mundial de Celulosa, abasteciendo a gran parte de los mercados. Antes fueron del salitre y el cobre, hoy el sector forestal, junto con el pesquero, son quienes reportan cuantiosos ingresos al estado por concepto de impuestos. No por nada el presidente de Chile Ricardo Lagos Escobar afirma a "el diario el sur", en una visita a Celulosa Santa fe, propiedad de la compañía manufacturera de papeles y cartones (CMPC del grupo Matte-Larraín) en la ciudad de Nacimiento, "la necesidad de contar con más plantaciones forestales e industrias de este tipo", e llo dent

Desde los inicios de los levantamiento de nuestras comunidades, una gran cantidad de hermanos han pasado por las cárceles chilenas (alrededor de 400), entre condenados, detenidos, procesados, etc. En todos los casos la "justicia chilena" ha dado muestra de su parcialidad, demostrando la colusión y complicidad existente entre gobierno, poder judicial y el capital. En un principio se aplicó la legislación común , delitos contemplados en el código penal. Sin embargo, con el avance del tiempo y por la insubordinación de nuestros hermanos ante esta represión , desde hace algún tiempo se comenzó con la aplicación de las dos leyes más despóticas y transgresoras de los derechos humanos que posee la legislación chilena: la ley de seguridad interior del estado nº 12.927 y la ley antiterrorista nº 18.314.

 Estas leyes heredadas de la dictadura militar, fueron creadas como medida para perseguir y encarcelar a todos aquellas personas que intentaban por la vía de los hechos el retorno de la democracia y el derrocamiento del dictador. Hoy son las armas predilectas de los fiscales y autoridades políticas de Chile en relación al conflicto mapuche. Nunca pensaron que les iban a ser tan útiles para resguardar sus intereses, cuando antaño solicitaban su derogación. Ambas normas son de carácter sumamente excepcional. Desde su vigencia, pocos son los acusados y sancionados con ellas. Poseen un contenido eminentemente político, partiendo por las circunstancias que motivaron su redacción, así como a quienes se les ha aplicado y dentro de qué escenario.

 En el mes de diciembre de 2002, el movimiento mapuche autónomo es víctima de una de las más aterradores operaciones de perseguimiento político. 16 hermanos pertenecientes a la Coordinadora Arauko-Malleko son detenidos en brutales allanamientos simultáneos, uniéndose a los 9 ya retenidos en diversas cárceles de la octava y novena región. Según el ministerio público, la operación era el resultado de seis meses de investigación. Sin embargo, con el paso de los días y una vez formalizada la investigación, se pudo comprobar que ellas sólo fueron fruto del montaje comunicacional y judicial del momento. La calidad de las pruebas presentadas no correspondían a una investigación de 6 meses (witruwes, kulkules, wiños, libros varios y fotografías), siendo francamente absurdas y ridículas si se está hablando de una asociación terrorista. Cuando estos hechos ocurrían, Chile se encontraba en l os últ

 La acusación de Asociación ilícita terrorista que hoy pesa sobre la CAM es una figura legal sumamente compleja, siendo necesario presentar antecedentes de tal magnitud que permitan establecer la existencia de una organización que posea un mando, coordinación, planificación, jefatura, jerarquización, etc, cuya finalidad sea "producir en la población o en parte de ella el temor justificado (que no se observa en los habitantes de la octava y novena región, quienes incluso apoyan las demandas del pueblo mapuche) de ser victima de delitos terroristas". Constituyen tales delitos el homicidio, el secuestro, envío de artefactos explosivos,, incendio, atentado con coche bomba, etc. Se establece la presunción de que existe tal delito terrorista cuando son cometidos con la utilización de armas de gran poder destructivo (witruwes, piedras y wiños), mediante artefactos explosivos, incendiarios, medios tóxicos, corrosi

 Otro elemento que evidencia el carácter político de estas leyes se observa en la no aplicación, ni petición respecto de graves hechos delictivos ocurridos a lo largo de este último tiempo. Alto hospicio, el psicópata de la Dehesa, parricidios múltiples, incendios por venganza entre narcotraficantes, son casos que han provocado un temor justificado en la población de ser victima de esos delitos, alterando gravemente el orden público, siendo meritorias de la aplicación de la ley antiterrorista o de la de seguridad interior del estado. Sin embargo, como los móviles de esos delitos no son políticos, no afectan en nada el interés económico de los grandes capitales, ni desestabilizan la "soberanía de Chile en ninguna zona", nunca serán aplicadas.
 

Abusos de poder amparados en la ley

 La ley antiterrorista contiene un sin número de facultades para los jueces y para las autoridades político administrativas transgrediendo gravemente las garantías constitucionales y los derecho esenciales consagrados por declaraciones universales de derechos humanos. Por lo demás dichas autoridades no vacilan en cometer abusos de poder en el ejercicio de estas facultades, violando el debido proceso y el estado de derecho.

 Alguna de estas facultades:
 
 

* Posibilidad de ampliar hasta por diez días el plazo para poner a los detenidos a disposición del tribunal, pudiendo en ese lapso declarar la incomunicación.

 * Restricciones al régimen de visitas.

 * Acrecienta las penas de los delitos en uno, dos o tres grados, lo que implica el encarcelamiento seguro de nuestros hermanos hasta por 20 años.

 * Respecto de los procesados por esta ley, el beneficio de la libertad provisional, consagrado constitucionalmente como regla general, está sujeto a una serie de trabas que en definitiva hacen imposible su otorgamiento por constituir nuestros hermanos un "peligro para la sociedad".

 * Una de las más cuestionadas de las atribuciones es la que le permite al tribunal interceptar, abrir o registrar las comunicaciones de los procesados. Ello en el caso mapuche ha sucedido con frecuencia aún no existiendo procesos en contra de nadie. El juzgado de garantías, a petición del ministerio publico, decidió dentro de una audiencia secreta la intercepción de el teléfono de Pablo Ortega, en una clara violación a las normas del debido proceso y el principio de secreto profesional, tan sólo con el objeto de intentar encontrar las pruebas que aún no se tienen para justificar el procesamiento de nuestros hermanos y para conocer la estrategia de defensa del abogado.

 * Se permite al ministerio del interior, intendente y gobernador autoridades ordenar a las fuerzas de orden y seguridad públicas la detención de presuntos sospechosos , el allanamiento de domicilios y la incautación de todo material, lo anterior sin autorización del juez y solo dando aviso a éste dentro de las cuarenta y ocho horas siguientes.

 * Para el éxito de la investigación, "a juicio del tribunal" se podrá mantener en secreto la declaración de testigos, denunciantes, incluso a petición de ellos, pudiendo declarar en cualquier lugar fuera del tribunal.

 Es importante vislumbrar el hito y la importancia que constituye el procesamiento y la eventual declaración de la coordinadora Arauko Malleko como una organización terrorista, no solo respecto de ella sino que de todo un pueblo que opta por una opción política de consecuencia y rectitud. Proscribirla, implica tratar de excluirla del escenario político, estableciendo la imposibilidad de actuar en la vida pública, es decir relegándola y no dándole otra opción que la ilegalidad. En definitiva es el gobierno quien no quiere darle una salida política a este conflicto, son ellos quienes tensan el conflicto, militarizan Wallmapu, asesinan weichafe, y "quieren dialogar".

 Tenemos claro que la represión y la persecución política y policial en contra de nuestro pueblo continuará y crecerá; que quizás nuestra generación no logrará disfrutar del Wallmapu libre y la independencia de nuestro pueblo. Pero tenemos la certeza de que nuestras comunidades no se detendrán, porque la conciencia, el espíritu y la gallardía emergieron de lo ancestral. Sabemos que el dolor y el sufrimiento, que la sangre de miles que murieron no será en vano, porque miles son hoy los guerreros que se forman y maduran en todo el territorio para avanzar hacia la liberación mapuche.
 
 

COORDINADORA MAPUCHE ARAUKO MALLEKO (CAM), IMPORTANCIA Y SIGNIFICADO.

La década de los noventa serán años que nuestras memorias podrán recordar y relatar. Los grandes cambios de un movimiento se gestaron en ella. Sucedieron vuelcos profundos de la realidad y muchos Mapuche decidieron avanzar con el legado de Leftraru a las espaldas, dejando atrás las sombras de la negociación, la espera, los traspasos de tierra y las leyes infructuosas que se dictaban supuestamente a nuestro favor.

 A estas alturas, el fervor que hubo por la promulgación de la ley indígena de Aylwin sería un absurdo. Esos días quedaron atrás. Sin embargo, no podemos olvidar que son momentos distintos. Muchas organizaciones se fueron haciendo importantes durante el periodo entre 1990 y 1997, tomando un rol protagónico del movimiento mapuche, entre ellas: El Consejo de Todas las Tierras, liderados por el ahora televisivo Aukan Huilcaman. Hasta 1995, aproximadamente, esta agrupación tuvo relevancia, pero después las propuestas políticas de otros hermanos fueron dejando al Consejo sólo en el bando moderado, negociante, sin y ninguna importancia trascendental. Lo mismo sucedió con la Identidad territorial Lafquenche y otros más.

 Diciembre de 1997(como lo señala la editorial de Weichan) significó para muchos la fecha donde un muro se derrumbó. Hermanos de las comunidades aledañas a Lumako y Purén, detenían los camiones de Forestal Bosques Arauco y prendían fuego a lo que significa la opresión de las transnacionales que operan en nuestro territorio. Por otro lado, más comunidades se levantaban simultáneamente contra los consorcios madereros y empresariales.

 Todo era una ráfaga de reivindicaciones, donde reaparecía la idea de la recuperación efectiva de las tierras usurpadas durante todo el siglo XX. Comenzaba nombrarse la comunidad Pascual Koña, que desde 1994 declaraba su conflicto contra el empresario wingka Osvaldo Carvajal. En la misma zona, la comunidad de Rukañanco venía peleando desde 1996 contra la Forestal Mininco S.A.

 A la luz de estos conflictos, más otros de la zona de Tirúa y Los Álamos (Comunidad Pablo Kintrekeo Wenuman), se decide, en febrero de 1998, hacer una reunión en Tranakepe, que guardaba estricta relación con las problemáticas territoriales de nuestro pueblo y sus lof (comunidades). Este trawün (encuentro), convocado por la Coordinadora territorial Lafquenche, marca el inicio de la formación de la Coordinadora Mapuche Arauko-Malleko.

 Mucha gente, varias organizaciones y diversas opiniones participaron en Tranakepe: el Consejo de Caciques de Osorno, el Consejo de Todas las Tierras; de Temuco: el centro de estudios Liwen, Xen Xen, Aukinko Domo, Newen Mapu y el Hogar de estudiantes Mapuche; de Lumako la Asociación Ñancucheo; de Concepción el hogar Pegundugun; de Santiago la Meli Wixan Mapu y la Coordinadora Metropolitana. Sin embargo, pese a la asistencia y la convocatoria, la reunión sólo quedó en preacuerdos y se fijó otro Tranakepe para el invierno de ese mismo año.

 En el segundo encuentro, realizado en Tirúa, ya se pueden vislumbrar distintas apreciaciones respecto a la vía del conflicto para la recuperación de tierras.

 Uno de los bloques optó por un camino oficialista, basado en los fantasmas de la institucionalidad y legalidad wingka. Entre ellos estaba el alcalde de Tirúa, Adolfo Millabur, apoyado por Xen Xen, Aukinko Domo, la Asociación Ñancucheo. El otro grupo eligió el camino de lucha de las comunidades. Entre ellos estaban la Coordinadora Lafquenche; gente de los hogares de Temuko y Concepción y de Santiago la Meli Wixan Mapu y la Coordinadora Mapuche Metropolitana.

 Durante este periodo, la idea de la recuperación del Wallmapu, a través de la lucha directa contra las forestales y transnacionales, se expandió en otras zonas de población Mapuche. En 1998 las comunidades de las cercanías de Traiguén(Pantano, Temulemu y Didaiko) se levantan, como en tiempos antiguos, y se declaran en conflicto. Asimismo en Collipulli otras comunidades decidieron dar combate por la sobrevivencia como pueblo. También en Tirúa, la comunidad de Colcuma se sumaba a otros lof en conflicto de la zona.

 Esta situación forjó la realización de un nuevo encuentro en Tranakepe, pero que ahora contaba con más comunidades en conflicto, con más dirigentes y con más mapuche dispuestos a asumir un sendero de resistencia contra el opresor. En esta ocasión se discutía la formación de una organización nueva, que surgiera desde las comunidades y que tuviera una política destinada solamente a la recuperación de nuestro territorio, a la reconstrucción como pueblo-nación Mapuche, pero con la diferencia de que estos procesos ya no serían llevados por la vía de las añejas negociaciones, sino que a través de la lucha, porque simplemente los años de fraude , mentiras y engaño eran parte de un pasado de humillación y asistencialismo. Así los hermanos y hermanas presentes decidieron formar la Coordinadora Mapuche de Comunidades en Conflicto Arauko- Malleko.

 Todo el relato anterior es un breve resumen de la formación de la C.A.M. Sin embargo, este texto no pretende relatar la historia de la organización, sino más bien reflexionar sobre su importancia y significado; sobre su relevancia en la historia Mapuche.

 Hasta hoy la Coordinadora continúa funcionando a la luz de las comunidades, desarrollando su trabajo y estrategia. A lo largo de los años se ha sumado y restado gente. Muchos no pudieron, por diversas causas, asumir los costos de pelear directamente contra las transnacionales y se bajaron o crearon otras orgánicas con distintas definiciones. Mas, otros, de diferentes lugares del Wallmapu, han querido seguir este fuego de resistencia. Tal vez el caso más importante de gente que se ha ido fue el caso del hermano Víctor Ancalaf (actual vocero de la Agrupación de comunidades en conflicto de Collipulli). Ancalaf fue vocero de la C.A.M. , pero en su debido momento el peñi negoció algunas tierras y ya no se le consideró más dentro de ésta, porque había roto uno de los principios básicos de la lucha: el NO a los tratos con el gobierno de turno del estado chileno.

 Dicen que las organizaciones pasan y los pueblos siguen. No obstante, algunas agrupaciones marcan un precedente para lo que vendrá. Así las comunidades en conflicto originan cuestionamientos trascendentales en varios mapuche. El coraje, la valentía y la convicción de los comuneros hacen reflexionar a otros hermanos(as) sobre los caminos que debe tomar un pueblo que se levanta. En ese caso, la Coordinadora ha marcado la diferencia con las organizaciones mapuche del siglo XX, ya que dejó atrás las recuperaciones simbólicas y las hizo efectivas. Además los espacios territoriales recuperados han sido trabajados por las manos de las propias comunidades, ejerciendo lo que se ha denominado control territorial, una idea nueva que se ha concretado en estos últimos cinco años.

 En el aspecto político también hay muchas cosas que han cambiado. En los primeros años de conflicto se hablaba de recuperación, pero esta palabra era intrínseca al tema de la sobrevivencia. En general, las tierras volvían a ser mapuche, pero con el fin de apalear las condiciones de pobreza y marginación, más que por una lucha de pueblo. Ahora las circunstancias son distintas, la recuperación y el control territorial son elementos de un proceso de liberación de la opresión de los enemigos de siempre: las forestales-transnacionales y el Estado chileno. Liberación con el fin de reconstruir los elementos culturales-ancestrales de la Nación Mapuche y con el objetivo de ejercer el derecho de decidir como pueblo nuestro futuro.

 En otro plano, se puede vislumbrar, que al calor de los enfrentamientos con las fuerzas represivas del estado chileno y de las movilizaciones, se ha creado en varios ámbitos de la actividad mapuche una conciencia autónoma.

 En un primer momento, la palabra autonomía se utilizaba sólo en aspecto territorial. Pero se ha ampliado su significado y también se practica en lo político, es decir, que el mapuche autónomo cree en su pensamiento y no en el de ideologías foráneas (sin importar de qué índole). La autonomía política significa declararse en contra del estado chileno y de los partidos wingka y también ser independiente de los organismos de los gobiernos de turno. Un mapuche que recibe aportes de la CONADI o que pertenece a una organización conadi no es autónomo, porque esa persona recibe dinero del mismo estado que se dedica a asesinar mapuche en la zona de conflicto.

 En este contexto y con las definiciones anteriores han surgido las organizaciones autónomas, las cuales conforman el movimiento mapuche autónomo.

 Entre ellas existen algunas antecesoras a la C.A.M y otras nuevas. Pero se puede conjeturar que la más importante es la Coordinadora, encontrando su base fundamental en la estructura ancestral de las comunidades. Si de alguna parte proviene este concepto de autonomía es de ellas.

 Otro logro que marca el papel histórico de la C.A.M ha sido el aclarar que el proceso de resistencia mapuche es una lucha de pueblo. Esto con el objetivo principal de decirle a los estados opresores que las movilizaciones no son de 20 o 30 personas, sino que son de un pueblo entero que resurge. Pero también con el fin de dejarle en claro a la izquierda manipulante que ellos no son parte de este proceso, que esto lo levantaron los mapuche y lo continuarán los mapuche, que pueden apoyar, pero que ellos no van a liderar una lucha que no les pertenece.

 Actualmente, pese a los intentos de desarticulación; a los montajes comunicacionales; a los allanamientos, irrupciones, represión, asesinatos; al encarcelamiento de nuestra gente; a la traición de otros mapuche de Carahue, de Nueva Imperial, del Consejo de Todas las tierras; pese a todo, la Coordinadora sigue resistiendo y continúa generando movilizaciones al frío y al sol del campo, en Ercilla, en Traiguén, en Nueva Imperial, en Chol Chol, en Collipulli, en Tirúa, en Lleu Lleu, en Arauko.

 También otras comunidades de otras zonas han optado por seguir una línea de lucha sin necesariamente ser de la CAM. Así se levantan hermanos(as) en el Keuko, en Vilcún, en Osorno. En fin, el Wallmapu siente el llamado a resistir por siempre. El árbol se vuelve otra vez semilla y reviven los weichafe, los kona.

 Son más las situaciones que han cambiado tal vez, pero que aún no percibimos. Muchos creemos que este es el inicio de la liberación nacional mapuche, de la reconstrucción de los hijos de los espíritus ancestrales. Si alguna vez oímos a algún peñi o lamngen hablar de la MELI MONGEN (cuarta vida o cuarta historia), hoy está comenzando.

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