Centro de Documentación Mapuche Documentation Center
 
Estimados señores del Juzgado de Traiguén:

Como estudiantes latinoamericanos de post grado de la Universidad de Salamanca hemos querido manifestar nuestro desencanto y preocupación por la prisión y las huelgas de hambre que viven varias personas mapuches en distintos centros de detención de Chile, dentro de las cuales cabe destacar a don Pascual Pichún y sus hijos Rafael de 21 años y Pascual de 19 (recluidos hace varios meses y actualmente en huelga de hambre).

Ellos como muchos otros mapuches señalan con sus vidas una situación que se arrastra por años en un país que reconoce constitucionalmente la diversidad que lo configura, pero que en los hechos muestra claramente y en repetidas ocasiones una actitud reñida con la humanidad y los principios cristianos que inspiran a dicha nación.

Porque creemos firmemente en la dignidad de las personas y en el derecho que tienen los pueblos a reclamar lo propio, como en este y muchos otros casos, el derecho a vivir en las tierras que muchas veces fueron obtenidas de manera no muy clara, como lo atestiguan muchos documentos en toda la Araucanía a lo largo de la historia del Estado Chile, es que creemos que sería prudente y acorde con los tiempos que vivimos, cuyo signo fundamental es el reconocimiento de la realidad multicultural que constituye a las distintas naciones, el reconsiderar las penas y buscar un entendimiento que permita solucionar estas penosas circunstancias que condenan injustamente a seres humanos considerándolos un peligro para la sociedad. Sería bueno recordar aquella célebre frase del que fuera gran rector de nuestra universidad don Miguel de Unamuno: "Primero la verdad y después la Paz".

Finalmente dejar en claro que estas situaciones no favorecen el acercamiento de Chile, que es un país modelo en varios aspectos, con una Comunidad Europea que cada día promueve los derechos humanos con mayor fuerza.

Francisco Urrea, Presidente de ASELUS
Héctor Molina, Asesor Cultural de ASELUS