Centro de Documentación Mapuche Documentation Center

Comunicado Público

Frente al censo 2001

Newken, Puel Mapu, Territorio Mapuche
Noviembre, 16 de 2001.

Nosotros
Los hijos e hijas de esta tierra
Invocando nuestra condición de Pueblo Nación Originario
Afirmados en la sabiduría milenaria que nuestros mayores han desarrollado en éste,  nuestro Territorio Ancestral
Haciendo uso práctico del derecho histórico que como colectivo humano de origen Mapuche nos asiste Integrantes de las organizaciones abajo firmantes, pertenecientes al movimiento Mapuche organizado en este punto de nuestro espacio territorial
Frente a la situación creada por el Estado Argentino ante la implementación del Censo Nacional de Población, Hogares y Vivienda 2001.

Nos pronunciamos ante el conjunto de nuestro Pueblo y la opinión pública nacional e internacional y decimos:

El 17 y 18 de noviembre de 2001 se realizará el Censo Nacional de Población, Hogares y Vivienda en la Argentina. Los Pueblos Originarios del país han sido los primeros en hacer un llamado de alerta sobre las implicancias negativas del Censo y la violación de un conjunto de  disposiciones legales en el proceso previo.

En el MANIFIESTO DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS DE ARGENTINA FRENTE AL CENSO NACIONAL 2001, firmado el 4 de octubre en Buenos Aires por representantes de 20 Pueblos, se dejó en claro que no se cuenta con la garantía plena para realizar un censo real y serio. Hoy podemos reiterar esa afirmación sumando nuevos argumentos.
Un censo es un instrumento considerado esencial para cualquier Estado que se precie de serio y moderno. Supuestamente hace cinco años que se viene preparando este censo, sin embargo podemos ver que el mismo se está realizando en condiciones de alarmante precariedad.

Se ha sostenido que los docentes son los más capacitados para desarrollar la tarea de censistas, pero aún así era necesario un período adecuado de capacitación, sobre todo para que pudieran abordar aquellas variables que se agregan por primera vez a la cédula censal: migración, discapacidad y la llamada "variable indígena". Ante la medida de no hacer el censo,  adoptada por el sindicato docente a nivel nacional, el Estado -por boca de sus funcionarios- habla de convocar a las Fuerzas Armadas para censar y abre una convocatoria a voluntarios con menos de una semana de capacitación.

Hoy diferentes sectores de la sociedad plantean que el censo debe implementarse adecuadamente, sin embargo la respuesta es hacerlo de cualquier forma y a como de lugar. Esto cuestiona de manera categórica la seriedad con la que el Estado ha dicho plantearse la aplicación de este importante instrumento estadístico. En lo que a nosotros concierne se pierde una gran oportunidad de avanzar en el reconocimiento fidedigno de la real dimensión de la presencia originaria en el país.

La pregunta número 2 de la cédula censal dice: ¿Existe en este hogar alguna persona que se reconozca descendiente o perteneciente a algún pueblo indígena?. Esta pregunta es muy sensible a la discriminación y negación que los Pueblos Originarios hemos sufrido históricamente. En el caso de los Mapuche se trata de 116 años de dominación. Para que nuestros hermanos tengan entonces herramientas suficientes para decidir si se reconocen como Mapuche, es necesario garantizar una importante campaña previa de información.

Nuestra realidad hoy es compleja y heterogénea. Los Mapuche nos encontramos viviendo en espacios tanto rurales como urbanos de nuestro Territorio Ancestral. Históricamente, desde la incorporación violenta de nuestro Pueblo al Estado Nacional, la ciudad se convirtió en el lugar obligado de migración forzada por la falta de perspectivas y condiciones para el desarrollo de la vida en las escasas tierras a las cuales fuimos reducidos. La ciudad también ha sido el lugar donde han nacido generaciones enteras de Mapuche que no han tenido vínculo con su cultura. Si a esto sumamos la sistemática campaña de occidentalización, la permanente discriminación,  racismo y la evangelización a la que hemos sido sometidos, seguro encontraremos un muy bajo índice de autorreconocimiento.

Es probable que el mayor grado de autoafirmación Mapuche se encuentre en nuestros hermanos  que viven actualmente en las comunidades, ya que es públicamente reconocida su condición de tales por varios motivos. Uno de ellos es que el Estado asignó una porción de tierra para los Mapuche y, por lo tanto, los “reconoció” como tales. Otro de los motivos es que las comunidades mantienen vivos los aspectos centrales de nuestra cultura. Esto último no ocurre en la ciudad, más  no significa que quienes han migrado o nacido en ella pierdan por eso su condición Mapuche. Más aún, hay hermanos viviendo en parajes rurales que no son reconocidos con la categoría de comunidad y que son víctima de similares prácticas y políticas negadoras y discriminatorias.

Esta es nuestra realidad actual: tanto la migración, como el desplazamiento, la adaptación y el mestizaje forman parte del proceso histórico que nos ha tocado vivir como consecuencia de la invasión y posterior anexión de nuestro territorio por parte del Estado Argentino. La imagen estereotipada con la que se nos representa reduce la complejidad de esta realidad y, como consecuencia, reduce también las posibilidades de dimensionar el impacto real de las políticas estatales. El Censo implementado de manera inadecuada refuerza los estereotipos y fortalece el ocultamiento y la negación. Los conflictos existentes con la empresas petroleras, con Parques Nacionales, con el Ejército, con estancieros, terratenientes y un largo etc. adquirirían un peso diferente si contáramos con estadísticas que dieran cuenta de la presencia Mapuche en su dimensión real, ya que obligarían a reconsiderar el alcance de la reparación histórica que se nos adeuda.

Advertimos desde este momento que existe una segunda etapa en lo que respecta a la llamada "variable indígena". Sobre la base de los datos obtenidos en este censo, el INDEC realizará una encuesta complementaria en los hogares en los que se haya reconocido la pertenencia a algún Pueblo "Indígena". Teniendo en cuenta los antecedentes de este censo, no sería extraño encontrarnos con que dicha encuesta funcione como un "filtro" para reducir aún más la cantidad de "indígenas" considerados en las estadísticas y, por lo tanto, en las políticas que se diseñen en base a ellas. Y es que dicha encuesta se encuentra condicionada por los resultados de este censo que se va implementar de manera inadecuada, sin la campaña de concientización que era necesario realizar con al menos un año de anticipación. Dado que no se brindaron los elementos necesarios para que nuestros hermanos puedan reconocerse como pertenecientes a un Pueblo Originario, los únicos elementos de los que disponen son las imágenes estereotipadas que se reproducen cotidianamente. Sin información y sin difusión es el Estado el que se arroga el derecho a definir quién es y quién no es, es decir, a determinar nuestra identidad.

Por todas estas razones declaramos: lo que el Estado estará midiendo en este censo no es la cantidad objetiva de hermanos pertenecientes a los diferentes Pueblos Originarios del país, sino los resultados de sus propias políticas históricas de negación y discriminación.

De todo  lo anterior, asumimos el derecho que como Pueblo nos asiste de denunciar como ilegítimo a este censo en tanto  instrumento idóneo para dar cuenta fidedigna de nuestra  real presencia en la región y en el país. De aquí que consideramos inválidos los resultados que de él se obtengan y nos reservamos el derecho de actuar en consecuencia en el plano de las leyes tanto en el orden nacional como en el internacional.

Finalmente, hacemos un llamado a todas nuestras hermanas y hermanos de ascendencia Mapuche, esto incluye a aquellos que les ha sido impuesto un apellido ajeno, como aquellos cuyo color de piel no se corresponde con el estereotipo reforzado por las políticas discriminatorias, a aquellos que viven en comunidades y en parajes rurales, en la ciudad, en los barrios, ya sean desocupados, trabajadores, estudiantes o profesionales. Llamamos a todos nuestros hermanos a que reiniciemos un proceso de autoafirmación de nuestra identidad. Un proceso que es a la vez cultural y político. Esto quiere decir que nos debemos plantear la recuperación y revalorización de nuestro idioma, nuestro arte, nuestras ceremonias y nuestra vida espiritual, pero también debemos tomar conciencia de que nuestra condición de Mapuche implica una serie de derechos que el Estado Argentino nos adeuda por haber ocupado sin nuestro consentimiento el Territorio Ancestral Mapuche. Por pertenecer a un Pueblo que pre-existe al Estado nos asiste el derecho a una reparación histórica integral.
La realización del Censo en estas condiciones es un obstáculo más en el camino de lograr esa reparación. A ello debemos responder con una fuerte afirmación de nuestra identidad Mapuche cualquiera sea el lugar y la condición en que nos toque desarrollar nuestra vida.

POR EL RECONOCIMIENTO INTEGRAL DE NUESTRO DERECHOS COMO PUEBLO NACIÓN ORIGINARIO MAPUCHE EN EL CAMPO Y LA CIUDAD:

PU MAPUCE PETU WIXALEYIÑ MAY!!!
LOS MAPUCHE SEGUIMOS EN PIE!!!
¡¡ M A R I C I W E W !!



 
 

Pedro Cariman 
Organización Mapuche Newentuayiñ 
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Mauricio Montiel 
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Estela Huechuqueo
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Claudio Puel
Grupo Kojog
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