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Wallmapu, noviembre del 2003.

*Convenio Microsoft sobre versión Windows en mapudungun: ¿Nueva puerta hacia la piratería de conocimientos ancestrales?


(Mapuexpress) En relación al acuerdo tripartito entre la compañía Microsoft del magnate cibernético Bill Gates, la Universidad de la Frontera de Temuco y el gobierno de Chile que intenta desarrollar Windows XP y Office en versión mapuche y que ha sido noticia en este último tiempo,  pone una vez más  en el tapete de la polémica  la belicosa relación entre el Estado chileno, agentes privados  y el movimiento político Mapuche, por una serie de situaciones denunciadas que se enmarca en la falta de información, consulta, respeto e incluso piratería intelectual.

Una de las organizaciones Mapuche en el gulumapu (Chile), Consejo de todas las tierras, (CTT)  manifestó públicamente su molestia por cuanto los supuestos destinatarios del Programa, o sea los mapuche, no ha existido consulta previa de la importancia que pudiese representar el Convenio. Asimismo, el CTT señaló su preocupación ante la posibilidad de enfrentar una política de piratería, en caso de que se compren derechos sobre propiedad intelectual mapuche, señalando al respecto a través de una declaración:  ...“Nuestras legitimas aprehensiones se fundamentan debido a que los Pueblos Indígenas internacionalmente venimos siendo objeto de una política de piratería intelectual y bio piratería por parte de diversas empresas”...

Para la agrupación Mapuche de Temuco, Konapewman, criticar este convenio no se trata de estar contra las posibilidades de acceso a tecnología o de abrir nuevos espacios , sino  más bien de lo que se hace a espalda de los propios mapuche,   del contrasentido y absurdo que asume el gobierno con su doble estándar, y de los verdaderos fines que persigue la empresa Microsoft

Para esta, cuando comenzó a masificarse el uso de Internet se pensaba que sería una nueva herramienta que contribuiría intensamente al colonialismo y  asimilación,  sin embargo sus resultados fueron otros, ya que personas y organizaciones mapuche se las ingeniaron para generar iniciativas en el ámbito comunicacional y generar sus propias opiniones, pero para la organización mapuche este nuevo escenario sería una situación totalmente distinta ya que expone al Pueblo mapuche y su idioma de vida que es propiedad común, la que  no puede tener dueño, ni ser comercializada ni monopolizada por individuos.  “El patentar o comercializar  cualquier forma o proceso de vida de un Pueblo, como su idioma, es inaceptable y muy peligroso ”.

Sobre esto mismo, es necesario remarcar que los esfuerzos de los Pueblos originarios en general  para lograr cierto reconocimiento internacional sobre sus conocimientos tiene que competir con la biopirateria y el biocolonialismo mediante la aprobación de medidas a nivel internacional como los Acuerdos Generales Sobre Aranceles y los TRIPS que ya son normas legales para el uso y control y acceso al conocimiento indígena, sin el consentimiento, y menos la participación de los Pueblos Indígenas, como estaría ocurriendo en Chile ante este cuestionado convenio, a pesar de que en materia internacional existen avances sobre el valor y protección del conocimiento indígena, biodiversidad y biotecnología, el manejo tradicional ambiental, artes, música, lenguaje y otras formas culturales, espirituales y físicas.

 Sin lugar a dudas, el Pueblo Mapuche como cualquier otro pueblo originario es capaz de administrar por si mismos sus propios conocimientos tradicionales, lo que no significa  también estar abiertos para ofrecerlos a la humanidad siempre y cuando estos derechos fundamentales de definición y control de su conocimiento, como el idioma estén protegidos, por lo mismo es fundamental preservar y controlar la comercialización o de otra manera las propiedades culturales  en dominio público y se asegure efectivamente que los primeros beneficiados del conocimiento  (Derechos de propiedad cultural e intelectual mapuche) deben ser directamente los propios mapuche de dicho conocimiento.

 Por ello resulta inconcebible que el actual gobierno de Chile portavoz de un Estado que ha mantenido en exclusión y opresión al mapuche  reproducido en las distintas esferas hoy pretenda promover este proyecto de Microsoft, multimillonaria empresa que solo tiene como objetivo el comercio y lo mercantil, exponiendo los conocimientos mapuche a despojos culturales e intelectuales. Esta nueva actitud del gobierno forma parte de la tónica que han asumido siempre: Imponer políticas sin el consentimiento de los propios mapuches. Tales son los casos como ocurrió en el préstamos al Bid solicitado por el gobierno a nombre de los mapuche para la aplicación del programa orígenes; o la forma de constituir la comisión verdad histórica y nuevo trato; o como el grotesco intento  de declarar al gillatún como patrimonio de la humanidad ante la UNESCO.

El gobierno continúa con sus políticas colonialistas  olvidándose que el Pueblo Mapuche es el guardián de sus costumbres y conocimientos y que tienen derecho a proteger y controlar la difusión de su conocimiento y es a los mapuche a quien tiene el deber de consultarle cuando quiera promover sus políticas. Por lo demás, el mapudungun, es el idioma del Pueblo Mapuche, por lo tanto a los hermanos y hermanas mapuche del puelmapu (argentina), también les compete esta situación siendo de igual modo una grave transgresión a su existencia.

En relación a la participación de la Universidad de la Frontera en este convenio, resulta prioritario que dicha casa de estudios aclare primero la relación y los efectos causados por los vínculos que mantuvo desde  tiempos de dictadura con el Instituto Lingüístico de Verano (ILV) secta protestante fundamentalista sindicada en reiteradas oportunidades de llevar a cabo una subrepticia y silenciosa política de penetración cultural con la excusa de realizar trabajos lingüísticos y difundir el Nuevo Testamento, acusada además de  ultraconservador, fanáticamente anticomunista y aliado del militarismo estadounidense, con quien realizó por varios años proyectos relacionados con la cultura e idioma mapuche.

En el mismo contexto, es también fundamental que la Universidad de la Frontera termine  con su desarraigo institucional ante la existencia mapuche y los  procesos políticos y sociales que ocurren en la región, aprovechándose muchas veces sólo de los conocimientos culturales para generar lucro  a través de la extensión académica con proyectos y consultorías. Por lo demás,  si efectivamente pretende ser un aporte, es mejor que resuelva primero el conflicto territorial que mantiene con comunidades por el fundo maquehue en las proximidades de Temuco, antes de involucrase con iniciativas de piratería a espalda de los propio mapuche.

 Sobre el rol protagónico de la versión en mapudungún que tendría el Instituto de Estudios Indígenas del mismo plantel Universitario, Alejandro Herrera, director de dicha institución  dijo a la prensa el pasado 25 de noviembre, al mercurio “que el mapudungún es patrimonio universal y que los reparos al proyecto se deben a dos problemas: quién y cómo consultar entre los mapuches”, comentarios que generaron las inmediatas reacciones mapuche. El consejo de todas las tierras a través de una declaración señaló: ...“Al respecto, hemos visto que comúnmente el mencionado organismo indigenista realiza eventos nacionales e internacionales, creemos que a esas comunidades y organizaciones Mapuche con quien trabajan deben consultar. Pero también hay otras organizaciones Mapuche que desarrollan actividades de promoción y protección de los derechos colectivos, alrededor de directrices y principios de la libre determinación y también deben ser consultadas”.... Luis Cañulef de foye newen e integrante de coordinación de comunidades en conflictos ambientales lamentó también la posición del director de este instituto ... “Deja en evidencia una abierta ambigüedad  ya que por un lado han generado espacios para el análisis de la situación mapuche y por otro se está involucrando en proyectos sin ninguna consulta a nadie, olvidándose que los mapuche somos sujetos de derecho”... “El mapudungun es el idioma de los mapuche  y el mapuche sabrá como compartir sus conocimientos con la humanidad y no tienen porqué imponernos nada”, señaló el dirigente.

Al respecto,  se puede considerar como  imprudente la posición que asumiría dicho instituto a través de su director, ya que no es primera vez que la institución se encuentra a la palestra ya que hace algunos años  fue ácidamente criticado por la participación en los estudios de impactos para avalar la construcción del by pass Temuco, proyecto que finalmente se concretó con la expropiación  de las tierras de las comunidades mapuche de truf truf, acarreando incluso la destrucción de un milenario cementerio mapuche y de paso dejando sin valor la protección que hacía la ley indígena a los suelos de las comunidades, hechos que generaron sendos quiebres internos en esta institución por las distintas posiciones entre sus integrantes en medio de este conflicto.

Cabe consignar que el Instituto de estudios indígenas de la Universidad de la Frontera fue creado  en 1994 como un espacio de valoración a los pueblos originarios para aportar  elementos que sirvan a los propios pueblos y sus comunidades en el reconocimiento de sus derechos, así como al mejoramiento de su calidad de vida con respecto a su identidad, respetando la participación, por ello, resultaría lamentable, por decir lo menos, que se vea involucrado en la ejecución de proyectos de esta naturaleza así como lo hizo en el by pass Temuco transgrediendo los Derechos colectivos del Pueblo Mapuche.