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La Concertación y los Pewenche
La aparente legitimidad de las permutas

Por Lautaro Loncon Antileo* / 16 de septiembre de 2003

En el día de hoy pudimos ver por los medios de información social el fin de las “negociaciones” entre Endesa y las familias pewenche opositoras al Proyecto de construcción de la Represa Ralco, en donde el Gobierno Concertacionista de Ricardo Lagos actuaba con un rol de “garantes” en las negociaciones. El mundo Mapuche pudo ver con asombro, como las lamngen opositoras al Proyecto Ralco, finalmente habían “voluntariamente” permutados sus tierras y quizás más de alguno las veía conforme con el fin de las negociaciones.

Por otro lado Endesa, sostenía que por fin se lograría llevar adelante y sin obstáculos la construcción del gran proyecto Ralco en donde se respetaron todas las normativas vigentes. Incluso el propio Presidente de la Republica, Sr. Lagos en su discurso recordó a las familias pewenche sobre su compromiso asumido en la casa de las Hermanas Quintreman en el sentido que la represa Ralco se construiría con estricto apego a la normativa legal vigente.

El cuadro anterior que se podía ver por los medios de comunicación social, sin embargo, no es más que una APARIENCIA, apariencia de legitimidad y de legalidad en las permutas de las tierras por parte de las familias opositoras al proyecto hidroeléctrico Ralco, dado que si bien las familias pewenche otorgaron finalmente “libre”su consentimiento al culminar las negociaciones, esto fue producto de un prolongado periodo de presiones y amenazas de parte de Endesa, de los distintos Gobiernos de la Concertación y la constante denegación de justicia de parte de los Tribunales Chilenos.

Es así como el consentimiento arrancado de una “seudo negociación” no es más que un resultado de las presiones de los Grupos Económicos Trasnacionales, fuertemente avalados por el modelo neoliberal con la complicidad del Estado Chileno quien nuevamente se la ha jugado por defender los intereses de los capitales trasnacionales y bajo el engaño de cautelar los derechos de las familias pewenche logra su propósito cual es “construir la Central Hidroeléctrica Ralco”.

Para el Estado por sobre todo la cosa era construir Ralco. Eduardo Frei Ruiz Tagle lo sostuvo claramente al inaugurar la Central Pangue en marzo de 1997 y esta política no varió en ningún momento durante su gobierno y menos aún durante la administración del Socialista Ricardo Lagos. Este último para darle un sentido más democrático a su gestión en relación al tema, incluso se constituyó en el Alto Bio-Bio, pero la definición política ya estaba tomada: construir Ralco. “Que entren con la suya y salgan con la nuestra” parecía ser la frase preferida de Lagos.

Lo anterior no era más que una aparente interés por escuchar a los afectados, pero que en definitiva sus quejas y derechos no tendrían mayor incidencia al momento de tomar las decisiones. Mientras se escuchaban a las familias, el Estado Chileno le procuraba a Endesa medios de apariencia jurídica, con el objeto de materializar la construcción de la Represa Ralco en el territorio pewenche, así la construcción de la Central Hidroeléctrica se materializaba por medio de los hechos bajo la amenaza, el abuso, el engaño de Endesa y la denegación de justicia por parte del Estado Chileno. Tan solo un par de ejemplos:

Los inicios de la construcción de la Central Ralco estuvieron sujetos a una Evaluación de Impacto Ambiental a cargo de la Comisión Nacional de Medio Ambiente CONAMA, sin embargo, como a la fecha no se encontraba vigente el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) que contempla la Ley de Medio Ambiente, este estudio se efectuó mediante un procedimiento ad-doc contemplado en la denominada “Acta General de Acuerdo para el Proceso de Impacto Ambiental del Proyecto Central Hidroeléctrico Ralco” firmada el 1° de Septiembre de 1995. En tanto, el SEIA solo comenzó a regir casi dos años y medio después ( 03 de abril de 1997) por lo tanto, esta Evaluación de Impacto Ambiental se efectuó al margen de la ley trasgrediéndose el principio de legalidad de derecho público, mediante el cual los organismos de estado solo pueden hacer lo que expresamente este permitido y establecidos en una ley y en la forma en que ella dispone. En otros términos, esta Evaluación de Impacto Ambiental se efectuó violando la propia Constitución de Estado Chileno en su artículo 6 y 7 respectivamente.

Cabe hacer notar que esta ilegalidad motivo a la presentación de la primera acción judicial que efectuaron las familias pewenche antes los tribunales de justicia en junio de 1997 y que a la fecha de “término de las negociaciones”, el Sexto Juzgado Civil de Santiago aún no había pronunciado fallo alguno. Si después de trascurrido tanto tiempo el tribunal correspondiente no fallaba, el caso representa una absoluta denegación de justicia para las familias pewenche opositoras a la central Ralco.

En su ultimo día de gobierno, Eduardo Frei Ruiz Tagle (10 de marzo del 2000 ) envió a la Controlaría General de la República para el control de legalidad del Decreto N°31 del 18 de Enero del mismo año del Ministerio de Economía por medio del cual se otorgaba concesión eléctrica definitiva a favor de Endesa, que en conformidad a la Ley Eléctrica de 1982 y por el solo ministerio de la ley se establecieron las servidumbres a favor de la central hidroeléctrica, como dice el recurso de quejas interpuesto ante la comisión de derechos humanos de la OEA interpuesta por el abogado Roberto Celedón. “Este decreto se dictó contra la expresa prevención de la Superintendencia de Electricidad y Combustible (SEC) que expresamente supeditaba su dictación a la obligación de Endesa de respetar íntegramente la Ley General de Bases del Medio Ambiente- Ley 19.300 del 09 de Marzo de 1994-, las resoluciones ambientales que autorizaron Ralco y la ley Indígena, las que fueron eliminadas de ese decreto de concesiones”.

Eduardo Frei Ruiz Tagle puso todo el aparato estatal el servicio de la trasnacional Endesa y no escatimo esfuerzo alguno para presionar sobre los órganos del estados que permitieran dar luz verde a la construcción de la central hidroeléctrica y por ello mismo las concesión definitiva a favor de Endesa era una necesidad para poderle dar una apariencia jurídica que permitiera materializar las obras y obligar a las familias pewenche a abandonar sus tierras que ancestralmente le correspondan y de esta manera usurpar una vez más parte del territorio Mapuche- Pewenche.

La violación de la propia Ley Indígena por parte del estado fue materia sabida por la opinión pública y es así como desestimando los informes de Conadi en donde esta se pronuncia negativamente en relación al informe de CONAMA, el 06 de junio de 1997 la CONAMA aprobó el Estudio de Impacto Ambiental del Proyecto Ralco. La violación a la propia Ley Indígena dictada por el estado chileno, dejó a varios directores de ese organismo estatal fuera de toda posibilidad de sobrevivir políticamente, ya que muchas veces en nombre del interés social expresada en la Ley Eléctrica tuvieron que dejar de ser serviles al gobierno concertacionista y volver a sus antiguas labores.

Las permutas de tierras de parte de los pewenche estuvieron marcadas por presiones y engaños de parte de Endesa. Muchas de estas familias que permutaron en los primeros tiempos terminarían reconociendo que fueron estafados y engañados por parte de Endesa y no pocas veces se sintieron amenazados por los funcionarios de la trasnacional. Estos testimonios en su gran mayoría están expuesto en el libro “Ralco, Represa o Pobreza” cuyo autor recopiló sus testimonios mientras era Director de la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (CONADI) y que dicho sea de paso, le costó el puesto de Director por no contar con la confianza del Presidente de la República al hacer pública su decisión de rechazar las permutas.

Si desde el ejecutivo se pavimentó el camino para la construcción de la represa, el Poder Judicial del Estado Chileno denegó de manera reiterada las peticiones de amparo legal que las familias pewenche solicitaron a los Tribunales, tal es la acción presentada en junio de 1997 y que a la fecha no fue fallada. También un recurso de protección en contra del Ministerio de Economía presentado ante la Corte de Apelaciones de Santiago, en que se señalaba que mediante la imposición de la servidumbre eléctrica, las autoridades violaban la Ley Indígena y trasgredían las condiciones impuestas por la CONAMA para la relocalización de los pewenche.

Los ministros, tanto de Economía como de la Secretaria General de la Presidencia y por orden del Presidente Ricardo Lagos Escobar hicieron llegar a dicha Corte de Apelaciones un informe en que negaban rotundamente que existiera amenaza de incumplimiento de las resoluciones ambientales y de violación a la Ley Indígena. En otras palabras, que todo el proceso de permutas y relocalizaciones se daba dentro del marco de la ley, aun cuando solo algunos meses antes se había constituido una “Comisión de Hombres Buenos” para tasar por medio de la fuerza y sin sus consentimientos las tierras de las familias pewenche. Si Frei Ruiz Tagle puso el aparato administrativo a favor de Endesa, el socialista Ricardo Lagos utilizó la astucia, el engaño, los Tribunales de Justicia y a un par de funcionarios con apellido mapuche (Huenchumilla y Andrade Huenchucoy) serviles al Estado y al modelo neoliberal.

De ese Recurso de Protección, la Corte de Apelaciones de Santiago por medio de su fallo del día 21 de noviembre del 2001 señaló que el recurso de concesiones eléctrica no sería ilegal ni arbitrario pero no eximia a Endesa de cumplir con la Ley Indígena y las condiciones impuestas por CONAMA. Otro recurso de protección fue interpuesto el 20 de abril del 2002 fecha en que se tubo conocimiento del nombramiento de la comisión tasadora, sin embargo, los jueces no conocieron el fondo este recurso y lo declaran inadmisible por ser presentado extemporáneamente, pese a ser interpuesto en los plazos que establece la ley, denegando en forma grotesca y arbitrariamente el amparo legal solicitado.

Lo anterior demuestra que en definitiva no se puede sostener que las lamngen (hermanas) del Alto Bio-Bio efectuaron libre, sin presión y con todas las garantías de justicia que debe tener un ser humano para efectuar las permutas de sus tierras, sino más bien es el resultado de una serie de engaños, amenazas, presiones de parte de Endesa. El capital trasnacional y el modelo neoliberal se ha impuesto sobre sus voluntades, le ha arrancado el consentimiento bajo una aparente legitimidad y legalidad , pero sin embargo si se analizan los factores subyacentes en todo este proceso es solo la fuerza del modelo neoliberal sobre nuestro pueblo y que no solo se expresa en la “Negociación de Ralco”, sino que esta presente en los demás Megaproyectos como la Carretera de la Costa y las empresas forestales que se encuentran en nuestro territorio.

El trabajo Político de Ricardo Lagos para obtener las permutas no es cosa aparte. El Estado Chileno no tuvo problema alguno para pasar por sobre su propia legislación con el fin de llevar adelantes la construcción de la represa, esto es el fiel reflejo de como se darán las relaciones entre Pueblo Mapuche y Estado Chileno, es el fiel reflejo de la contradicción de sus políticas públicas y sus práctica colonialista. Por un lado visitaba a las familias pewenche para darle un sentido democrático a su gestión y por otro autorizaba por la vía de los hechos la construcción de la represa Ralco de manera de forzar a las comunidades para que finalmente permutaran. Por una parte forma una “Comisión de Nuevo Trato” y por otro lado criminaliza y judicializa la lucha mapuche, entrega tierras por medio de la Conadi, pero a la vez prestas protección policial a las forestales para que exploten las tierras del territorio mapuche.

Finalmente, “el término de las negociaciones de las tierras pewenche” da un momento propicio para una reflexión interna de los mapuches y la dirigencia en pos de dejar de lados intereses caudillistas y dejar de actuar de manera parcelada. De dejar de pensar como organización y comenzar a trabajar como un colectivo en que el problema de uno es un problema de todos, en donde se sobrepongan por sobre los intereses individuales el interés general, colectivo de pertenecer a nuestra Nación Mapuche y que hoy se esta siendo atropellada por el Estado Chileno, las empresas trasnacionales y el modelo neoliberal.

* Estudiante de Derecho