Centro de Documentación Mapuche Documentation Center

Viajaron desde Cuba a realizar trabajos voluntarios

Futuros médicos mapuche en el Wallmapu
Por Kolectivo Lientur / 17 de agosto de 2003

La primera semana de septiembre regresarán a la isla de Cuba los 18 estudiantes mapuche que cursan estudios superiores en la prestigiosa Escuela Latinoamericana de Medicina, tras ser beneficiados con becas otorgadas por el gobierno de Fidel Castro. Todos ellos se encontraban de visita en el Wallmapu, desarrollando trabajos voluntarios en postas de salud de diversos sectores rurales.

Conocer en terreno la realidad de la salud rural en la región y las zonas donde pretenden desarrollar su profesión una vez egresados de la prestigiosa Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM), fueron los principales objetivos del grupo de jóvenes estudiantes mapuches que la semana recién pasada recorrieron diversos puntos del Wallmapu. Así lo señalaron en rueda de prensa los estudiantes Dany Maldonado, Eric Porma y Froilan Avendaño, tras concluir los trabajos voluntarios desarrollados por ellos en diversas postas rurales de los sectores Ralco Lepin y Muco Chureo en Lautaro, y Malalche y Huentelen de la comuna de Nueva Imperial.

72f15d.jpg


Durante su permanencia en Chile los 18 estudiantes, como una forma de apoyar a las comunidades desde donde provienen en su mayoría, optaron por desarrollar estas actividades voluntarias en las postas rurales de la región, a fin de poner en práctica sus conocimientos adquiridos en la isla y además elaborar un informe para la Secretaria Regional Ministerial de Salud, entidad que facilitó sus prácticas y que además les solicitó un informe con observaciones y propuestas en su calidad de futuros profesionales mapuche de la salud.

En este ámbito y según relataron los propios estudiantes, diversas son las observaciones que entregarán a las autoridades en los próximos días, ya que la experiencia de trabajo en terreno les sirvió para conocer las difíciles condiciones en que se desarrolla hoy la práctica de la medicina en aquellas zonas del Wallmapu apartadas de los centros urbanos.

Entre estas observaciones destacaron los estudiantes el grado de aislamiento de algunos sectores de población rural, situación que repercute en un deterioro de la calidad de vida de sus habitantes, esto por la mala atención primaria y la no atención a tiempo de enfermedades como el cáncer, por ejemplo. También pudieron comprobar los futuros especialistas la falta de horas médicas y la dificultad que tiene la gente del campo para acceder a los centros asistenciales, esto agravado por el notorio desinterés por el tema existente tanto a nivel de autoridades comunales como regionales y nacionales.

De la misma forma y debido precisamente al negativo balance anterior, los futuros médicos mapuches realizaron un público reconocimiento a los profesionales paramédicos que actualmente laboran en dichas postas rurales y que pese a todas estas dificultades cumplen abnegadamente con su labor de servicio a la comunidad, muchas veces cumpliendo una amplia gama de funciones, "desde control de niño sano hasta transformarse en verdaderos psicólogos para establecer una mejor comunicación con sus pacientes”, señalaron.

Escaso apoyo

Las dificultades que deben enfrentar estos jóvenes médicos mapuche en su formación profesional no estuvieron ausentes de su análisis. Si bien para todos ellos las becas recibidas desde el gobierno cubano constituyen motivos de orgullo y responsabilidad, esta situación contrasta notablemente con el escaso apoyo y respaldo obtenido en este desafío por parte de las autoridades del gobierno chileno, quienes desconocen todavía a los estudiantes su condición de becados, debiendo por tanto todos ellos una vez concluidos sus estudios pagar y rendir pruebas para poder ser reconocidos sus títulos y estudios realizados en el país caribeño.

Esta insólita determinación de las autoridades del Ministerio de Educación y Relaciones Exteriores de negarles su condición de becados, se debería al hecho de que todos ellos lograron acceder a los cupos de la Escuela Latinoamericana de Medicina de manera directa y no a través de instituciones estatales, las que -por cierto- por razones políticas no mantienen contactos con esta prestigiosa institución educacional cubana. Esta situación, denunciaron los estudiantes, encarecería además para todos ellos el poder acceder además a rebajas en los pasajes aéreos, razón por la cual se dificulta el poder visitar con normalidad a sus familias, así como la obtención de otros beneficios que les permitan concretar sus estudios de mejor forma.

Otra de las criticas de los estudiantes fue aquella dirigida al Colegio Médico de Chile, cuyos representantes han estado en varias oportunidades en Cuba y pese a las invitaciones y a la insistencia del Embajador chileno de concretar una reunión con los estudiantes de ELAM, esta no se ha podido llevar a cabo a la fecha debido a que los dirigentes del gremio chileno "no asisten" hasta la universidad dirigida por sus pares de la isla.

El año 2006 egresarán los primeros profesionales médicos mapuche desde la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM), los que para desarrollar actividades profesionales en nuestro país deberán realizar primero la convalidación de sus títulos con aquellos otorgados por los recintos universitarios en Chile. Una vez finalizado este trámite burocrático, todos ellos podrán ejercer como médicos de los centros asistenciales públicos y privados en cualquier punto del país, aun cuando la mayoría pretende regresar a su zona de origen para aportar con sus conocimientos al desarrollo de las comunidades mapuches.

Escuela Latinoamericana de Medicina

La Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM) de Cuba nace en un contexto de solidaridad práctica y de internacionalismo del régimen cubano, específicamente tras el violento paso de los huracanes "George" y "Mitch" que devastaron en 1998 las economías de los países centroamericanos y motivaría el envío desde Cuba de interminables brigadas de médicos y paramédicos para ayudar a los afectados.

Fue en esas circunstancias que Fidel Castro ideó la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM), donde se educaría gratuitamente a jóvenes de los países devastados para que retornaran como expertos en medicina a sus países. Su fundación data del año 1989, en el marco de la Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado, en las instalaciones de la antigua Academia Naval "Granma" cedidas por el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y está situada en el noreste de la capital cubana, en el Km. 3 ½ de la Carretera Panamericana, Santa Fe, Ciudad Habana. Pero el proyecto ELAM rebasa los límites de este recinto y se extiende, extramuros, al resto de las 21 Facultades de Medicina del país caribeño.

72f188.jpg


La primera generación (1999) con staba de mil quinientos estudiantes. Todos ellos absuelven un curso premédico de nivelación que les ayuda a optimizar las clases del ciclo de estudio de las Ciencias Básicas, que se imparten durante los primeros dos años de la carrera. Al concluir esta fase, los futuros médicos realizan sus últimos cuatro años de estudios clínicos en las veintiuna facultades de medicina con las cuales cuenta el país. Un internado rotatorio que finaliza con un examen teórico-práctico nacional, corona la carrera de los aspirantes con el título de Doctor en Medicina.

Cada año ingresan mil quinientos alumnos a la institución. Actualmente, la ELAM tiene siete mil estudiantes que son atendidos por un claustro de alrededor de quinientos profesores, incluyendo científicos de prestigiados centros de investigación biomédica. Dentro de dos años, la matricula alcanzará la cifra de diez mil alumnos. El alumnado proviene de diecinueve países latinoamericanos, cuatro africanos y de Estados Unidos, s iendo la procedencia social de todos ellos fundamentalmente de los estratos más humildes de sus países de origen. Cabe destacar que alrededor de cien pueblos distintos se encuentran representados en este proyecto educacional, cuyos estudiantes tienen una edad media de 20 a 21 años y cuya distribución por genero es igualitaria.

Los alumnos reciben gratuitamente la enseñanza, los materiales didácticos, el alojamiento, la alimentación, los uniformes escolares y cien pesos cubanos al mes, para gastos personales. Dieciséis laboratorios de informática, una biblioteca y posibilidades de organizarse en actividades culturales como grupos de música y de danza, entre otras, complementan el entorno de la vida cotidiana de los alumnos becados.

El objetivo principal de esta institución, según señala el doctor
doctor Juan Carrizo Estevez, Rector de la ELAM, es la formación de Médicos Generales Básicos, orientados hacia el trabajo de la atención primaria de salud, como escenario fundamental de su ac tuación profesional y con una elevada preparación científica, humanista, ética y solidaria, capaces de actuar en su entorno para satisfacer las necesidades de la región y contribuir al desarrollo humano sostenible.

El ingreso a la ELAM se realiza a través de las misiones diplomáticas cubanas. Los requisitos de admisión son comparables con los de las instituciones de educación superior en tierra firme (http://www.elacm.sld.cu/). Sin embargo, se hace especial énfasis en posibilitar a jóvenes provenientes de familias con escasos recursos económicos y de pueblos en resistencia el ingreso a la institución. En el caso del pueblo mapuche, una mayor información del proceso de postulación e ingreso a la ELAM es posible de obtener en la Organización Mapuche Xeg-Xeg de Temuco.