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Kolectivo Lientur / 15 de julio de 2003

Relator Especial de la ONU de visita oficial en Chile

Stavenhagen, el invitado de piedra

Por Paula Huenchulaf y Pedro Cayuqueo



"Efectivamente, el viene invitado por el gobierno de Chile", señaló el Subsecretario de Mideplan y Coordinador de Políticas Indígenas del Gobierno, Jaime Andrade Huenchucoy, tras ser consultado la semana recién pasada en Temuco por la visita a Chile del Relator Especial para Pueblos Indígenas de las Naciones Unidas, Rodolfo Stavenhagen. "A nosotros nos parece sumamente importante su venida a Chile. Queremos que el vea que los gobiernos de la Concertación han tenido una particular preocupación por la temática indígena, tenemos programas especiales que dan cuenta de la preocupación que existe, de manera que creo que podemos mostrar al Relator una preocupación y una sensibilidad importante del gobierno en esta materia", indicó Andrade.

Sin embargo, las palabras del hombre encargado del tema indígena en la Concertación maquillaban con su diplomacia tan característica un escenario totalmente diferente. Stavenhagen, que visita Chile en misión oficial del organismo internacional y no precisamente en un viaje de rutina, no sólo no sería originalmente un invitado "especial" del gobierno, sino que -por el contrario- su venida a Chile obedecería más bien a las incansables gestiones realizadas a nivel del Grupo de Trabajo sobre Pueblos Indígenas y la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, por parte de diversos representantes mapuches en el exterior, principalmente delegados del Consejo de Todas las Tierras (CTT), una de las organizaciones de mayor presencia y capacidad de lobby en este tipo de instancias internacionales.
 
Aucan Huilcaman, werken del CTT y conocedor como pocos de la dinámica de este tipo de organismos, desmiente categóricamente la versión dada a conocer por Andrade en un diario electrónico local. "La venida del señor Stavenhagen obedece principalmente a las gestiones que durante varios años hemos hecho los mapuches ante la ONU. Fue al comunicar el Relator su intención de viajar a Chile al gobierno, que las autoridades se vieron en la obligación de invitarlo también formalmente, ya que si no lo hacían arriesgaban una mención negativa en el Informe que Stavenhagen debe presentar el próximo ante la Comisión de Derechos Humanos", señala Huilcaman.

Desde este punto de vista, agrega Huilcaman, la supuesta invitación oficial mencionada por Andrade en Temuco carecería de validez en la práctica. "El gobierno pretende hacer creer que la visita del Relator es obra y gracia de la sensibilidad de la Concertación con el tema indígena, pero eso es absolutamente falso. El Relator no realiza a ninguna parte del mundo viajes de cortesía o meramente protocolares. El viene con un mandato claro de Naciones Unidas, a investigar lo que esta sucediendo en Chile con los mapuches y que ante la comunidad internacional se vuelve cada día más preocupante. En ese ámbito debemos enmarcar su visita y no en otros de tipo diplomáticos o académicos, los cuales a mi parecer sólo buscan bajarle el perfil a su visita", indica el werken.

Es de público conocimiento, asegura Huilcamán, que uno de los principales intereses del Relator Especial en su visita es conocer la difícil realidad por la que atraviesa el pueblo mapuche y no precisamente los incombustibles programas de asistencialismo indígena implementados por el gobierno en los últimos años. "Tanto nosotros, como representantes de otras organizaciones, hemos presentado durante varios años una gran cantidad de denuncias ante la Comisión de Derechos Humanos en Ginebra, tanto de temas como la represa Ralco, nuestros presos políticos o la usurpación de tierras al interior de nuestras comunidades. Esas son materias de alta sensibilidad en organismos internacionales y de allí la visita del Relator Especial, que es la tercera que realiza a un país desde que asumió el cargo hace dos años", señala Huilcaman.

Para el werken mapuche, este último antecedentes sería de vital importancia a la hora de graficar la preocupación del Relator por el caso mapuche. "Antes sólo había visitado Filipinas y un país en África. Esta es su tercera visita oficial y de trabajo, es decir, para elaborar un Informe por mandato de la Comisión de Derechos Humanos. Luego tiene programado viajar al Estado de Chiapas, en México. Eso es de suma importancia, que un Relator Especial observe el panorama general de América Latina y decida viajar primero a Chile, no es gratuito. Y más encima a un país donde supuestamente existe un régimen democrático. A Chile no venía un Relator Especial desde los tiempos de la dictadura militar y esa yo creo que es una señal muy poderosa para el mundo", enfatiza Huilcaman.

La opinión manifestada por Huilcaman coincide -en parte- con la percepción que existe al interior de Conadi respecto de la visita de Stavenhagen. "Para muchos en el gobierno esta visita representa más un dolor de cabeza que otra cosa", nos reconoce una fuente ligada al organismo indigenista. Sin embargo, nos agrega, "las autoridades están decididas a revertir esta situación y a transformar su paso por Chile en una oportunidad para mostrar los avances logrados en materia indígena, tales como las inversiones en compra de tierras y las Áreas de Desarrollo". La apuesta del gobierno en la coyuntura pareciera ser entonces una sola, nos confidencian. Transformar olímpicamente al invitado de piedra, en un flamante y bienvenido invitado oficial.

Complicado escenario

Los intentos del gobierno por bajarle el perfil a la visita de Stavenhagen (o cuando menos desviar su atención hacia otros puntos) se enfrentan sin embargo con un complicado escenario interno. "Que recientemente la Corte Suprema anulara un emblemático juicio en primera instancia favorable a dos lonkos mapuches, no representa para nada una gran ayuda", nos señala la fuente de Conadi. Si bien el Presidente Ricardo Lagos puede argumentar que es una muestra de que en Chile las "instituciones funcionan", la percepción a nivel internacional es muy distinta y eso todos lo saben a nivel de gobierno, la mayoría de cuyos miembros sufrieron en otros tiempos los rigores de la persecución política y pudieron corroborar de manera personal la gran sensibilidad que existe en la comunidad internacional sobre de este tipo de atropellos.
 
 
 
Esta situación pareciera tenerla al menos muy clara el Subsecretario de Mideplan, Jaime Andrade, encargado gubernamental de poner la cara ante los organismos internacionales cada vez que se le consulta majaderamente respecto de este y otros polémicos asuntos, tales como el interminable conflicto por la construcción de la Represa Ralco o el asesinato todavía impune del joven mapuche Alex Lemún a manos de agentes del Estado. De hecho, en la entrevista concedida la semana pasada en Temuco y que abre el presente reportaje, Andrade mencionaba públicamente el caso de los pehuenches de Ralco como una de las denuncias que motivaba el mayor grado de preocupación del gobierno en materia de "imagen" internacional.

Se suma a esta situación la creciente militarización del territorio mapuche, la pérdida de las garantías del libre tránsito para los miembros de las comunidades y la existencia de más de un centenar de prisioneros políticos (encarcelados y otros con medidas cautelares), hecho denunciado por diversas agrupaciones mapuche ante organismos humanitarios como Amnistía Internacional (AI) con sede en Inglaterra y la Federación Internacional de Ligas de Derechos Humanos (FIDH) radicada en Francia, ambas instituciones de prestigio mundial y que visitaron recientemente el Wallmapu, elaborando posteriormente sendos informes de derechos humanos que daban cuenta de la veracidad de estas denuncias en la zona sur del país.

Cabe destacar que tanto Amnistía Internacional como la Federación Internacional de Ligas de Derechos Humanos poseen, además del Estatus Consultivo al interior de Naciones Unidas que les permite enviar "recomendaciones" y presentar "informes" ante la Asamblea General del organismo, una gran influencia al interior de la Comisión de Derechos Humanos que sesiona todos los meses de abril en la ciudad de Ginebra, Suiza. Precisamente al interior de la misma instancia de la ONU que hoy envía a su Relator Especial para Pueblos Indígenas en viaje oficial al territorio mapuche.


 

Por si esto no fuera materia de preocupación para el gobierno, a su arribo al territorio mapuche, los miembros del Consejo de Todas las Tierras ya le tienen preparada a Stavenhagen una carpeta especial y que contiene dos resoluciones de la Corte Interamericana de Derechos Humanos de la OEA condenando al Estado chileno por violaciones a los derechos humanos del pueblo mapuche. Y ambas sólo en los últimos dos años. La primera, por el falló que condenó equivocadamente a comienzos de los años 90' a 144 miembros del Consejo de Todas las Tierras por supuesta "usurpación de tierras". Y la segunda, por no haber garantizado ante la justicia los derechos territoriales de las comunidades pehuenches afectadas por el megaproyecto de la Represa Ralco en la zona del Alto Bio-Bio.

El lobby mapuche

Contrario a lo que espera el gobierno de Ricardo Lagos, la visita de Stavenhagen a la zona sur del país no sólo contempla su participación en un Seminario sobre Derechos Indígenas organizado por la Universidad de La Frontera, más específicamente por el Programa de Derechos Indígenas de dicha casa de estudios y que preside el abogado indigenista José Aylwin. Diversas agrupaciones mapuches, como el mismo Consejo de Todas las Tierras por ejemplo, ya tienen programadas reuniones informativas y de trabajo con el Relator Especial enviado desde Ginebra, citas a las cuales  todos -aseguran- llegarán cargados con un verdadero arsenal de denuncias de violaciones de derechos humanos y promesas políticas incumplidas.

"Nosotros el día domingo vamos a presentar al Relator diversos temas que tienen que ver con nuestra situación actual. En primer lugar, casos emblemáticos de usurpación de tierras que tenemos y que dejan en evidencia la complicidad del poder económico, los tribunales y el gobierno en los hechos. También vamos a denunciar con documentos y testimonios directos los efectos de la Reforma Procesal Penal en contra de nuestras autoridades, las maniobras de infiltración que realizan hoy en día los fiscales y la forma como este sistema ha generado quiebres y conflictos internos muy severos en nuestra organización tradicional mapuche, que es la comunidad", señala Aucan Huilcaman.
 
 
No sólo eso. Dirigentes mapuches también estarían gestionando una visita del Relator a la Cárcel Femenina de Temuco, para que conozca personalmente el caso de la dirigente de la comunidad de Tricauco, Mireya Figueroa, encarcelada desde hace más de 7 meses por supuesta infracción a la Ley Antiterrorista y cuyo procesamiento por parte de los fiscales del Ministerio Público de La Araucanía estaría según el dirigente Domingo Marileo, plagado de infinitas irregularidades. Según Huilcaman, este caso resultaría a todas luces emblemático para que el Relator Especial "se lleve una imagen" de la injusticia de los tribunales y de los niveles de represión que afectan hoy en día por igual a todos los ciudadanos mapuches, sean estos hombres o mujeres, ancianos o niños.

El "novedoso" tema de los presos políticos mapuche pareciera ser pieza clave en los intereses del Relator Especial. De hecho, fuentes ligadas a la preparación de su visita en Chile, manifestaron el interés de Stavenhagen por recabar antecedentes sobre esta materia. No es casual entonces que la primera reunión que sostenga en Temuco una vez haya arribado a la capital de La Araucanía este día sábado, sea precisamente con los miembros de la Coordinadora de Comunidades Mapuches de Collipulli, quienes presentarán ante Stavenhagen, entre otros casos, el que afecta al dirigente Víctor Ancalaf, destacado dirigente mapuche que hoy se encuentra recluido en la cárcel El Manzano de Concepción, acusado también de violar la Ley 18.314 que tipifica las conductas terroristas en Chile.


 

"Nosotros nos vamos a reunir con el Relator el día sábado y vamos a presentarle antecedentes de nuestra lucha territorial en el sector de Collipulli. También lo que sucede con algunos de nuestros dirigentes, como Víctor que está preso y más encima condenado en otras dos causas. Para nosotros resulta grave que se juzgue a nuestra gente por luchar por lo que nos pertenece en justo derecho. Más aun cuando se usan leyes de la dictadura militar, eso vamos a conversar con el Relator", señala desde Collipulli Luis Ancalaf, lonko de la comunidad Choin Lafkenche y hermano mayor del dirigente encarcelado en El Manzano.

También han confirmado reuniones con Rodolfo Stavenhagen durante el transcurso de la próxima semana dirigentes de la Coordinación de Organizaciones e Identidades Territoriales Mapuches, Los emblemáticos lonkos mapuches Pascual Pichún y Aniceto Norin, algunas Asociaciones Comunales y el equipo de abogados de la Corporación de Derechos Humanos NorAlinea de Temuco, encargados estos últimos de la defensa jurídica de numerosos presos políticos mapuches perseguidos por los fiscales del Ministerio Público.

Para los dirigentes mapuches, los intentos del Subsecretario Andrade por desviar la atención del Relator y de la opinión pública hacia los supuestos "avances" en materia indígena, estarían condenados al fracaso. Más aun cuando tales avances no logran esconder una situación de injusticia social, cultural y política de por sí evidente, nos señalan. Para pesar del gobierno, a la comunidad internacional los esfuerzos de la Concertación por mejorar a la fecha la situación de los pueblos indígenas al interior del país no le resultan muy serios del todo. Más aún cuando a diez años de recuperada la democracia las cárceles se siguen llenando de prisioneros políticos y el Estado sigue ostentando el exclusivo record de ser la única nación latinoamericana que aun no reconoce los derechos de los pueblos indígenas al interior de su Carta Fundamental. Una situación a todas luces "preocupante", según lo ha señalado el propio Rodolfo Stavenhagen, uno de los más destacados especialistas a nivel mundial sobre derechos colectivos de las minorías étnicas.