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Discurso  en la Organizacion de Naciones Unidas

Marcelo Calfuquir
Ginebra  , 02 Diciembre 2002
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Working Group established in accordance witch Commisison  on Human  Rights , resolution 1995/32 of 3 March 1995.
 

8° Sesion del Grupo de Trabajo sobre el Proyecto de Declaracion sobre los Derechos  de los Pueblos Indigenas, ONU. 2-13 de Diciembre 2002, Palacio de las Naciones ,Ginebra.

Muchas gracias Sr. Presidente,
 

Sr. Presidente, Señoras y Señores, Hermanos y Hermanas, Srs. Embajadores.
 

Soy Marcelo Calfuquir y hablo, ante este Grupo de Trabajo de la Comisión de Derechos Humanos, mandatado por la Comisión Nacional Indígena de Chile para trasmitir los resultados de una serie de seminarios y reuniones de estudio que ­con modestísimos recursos- hemos organizado para analizar los alcances y la importancia que el Proyecto de Declaración tiene para nuestros pueblos. También queremos manifestar nuestras inquietudes y algunas desazones con respecto a algunas afirmaciones que no encuentran base en los documentos oficiales que hemos estudiado.  En éste trabajo hemos contado con la ayuda de expertos solidarios y de miembros y dirigentes de otras organizaciones indígenas hermanas.

Los documentos básicos que analizamos fueron: a) todos los Informes del Grupo de Trabajo de la Subcomisión que preparó el Proyecto de Declaración; b) todas las actas resumidas de los debates que se dieron en la Subcomisión;  y, c)  todos los informes de este Grupo de Trabajo.

Sr. Presidente,

Desde 1982 a 1994 el Grupo de Trabajo de la Subcomisión estudió los problemas, escuchó a los gobiernos, a las agencias especializadas de la ONU y a los representantes de pueblos y organizaciones indígenas, y, al mismo tiempo,  emprendió una actividad normativa acompañada de una rica reflexión jurídica y filosófica sobre los derechos y libertades de los Pueblos Indígenas del mundo.

Sí comparamos la participación gubernamental e indígena en los informes del Grupo de Trabajo de la Subcomisión esta aparece más o menos equilibrida si se considera que algunas intervenciones gubernamentales fueron hechas en nombre de grupos regionales.  En todo caso, todo parece indicar o al menos se desprende de los informes, que todo gobierno que manifestó su deseo pudo dirigirse al Grupo de Trabajo durante toda la fase de redacción del Proyecto de Declaración.

La Subcomisión aprobó el Proyecto de Declaración tal cual había sido consensado en el Grupo de Trabajo, es decir, lo hizo suyo y así figura en el anexo de la Resolución 1994/45 de la Subcomisión.   La Comisión de Derechos Humanos, en su resolución 1995/32 creó este Grupo de Trabajo y además, en la misma resolución, estableció que la Declaración deberá ser examinada y adoptada por la Asamblea General de la ONU durante el Decenio Internacional de las Poblaciones Indígenas del Mundo (1994 -2004).

Sr. Presidente,

Analizando los informes del Grupo de Trabajo de la Subcomisión que, de conformidad con su mandato, preparó el Proyecto de Declaración, constatamos que:

a)      estuvieron siempre presentes las instrucciones contenidas en la Resolución 41/120 de la Asamblea General que fija el marco para la redacción de instrumentos internacionales en materia de derechos humanos. En nuestro análisis, no hay contradicción entre el Proyecto de Declaración y dicha resolución;

b)      no existe contradicción entre el Proyecto de Declaración y los objetivos de la Carta de las Naciones Unidas;

c)      no hay contradicción entre el Proyecto de Declaración y los instrumentos de derecho internacional que, en materia de derechos humanos, ha elaborado Naciones Unidas y sus agencias especializadas;

d)      no hay contradicción entre el Proyecto de Declaración y los instrumentos de derecho internacional humanitario; y,

e)      no hay contradicción entre el Proyecto de Declaración y las Declaraciones y Programas de Acción de las Conferencias de Río de Janeiro, Viena, Copenhague, El Cairo y Beijin.

Señor Presidente,

Pensamos que el Proyecto de Declaración se inscribe dentro de la evolución que ha tenido el derecho internacional de los derechos humanos.   Lejos está la negativa que, en 1923, en Ginebra, recibe el Jefe Cayuga Deskaheh cuando solicitó la aceptación de la Federación de las Seis Naciones, que él representaba, en la Sociedad de las Naciones.  Lejos también está 1948 cuando, en la Asamblea General de la ONU fue pospuesta la proposición del Gobierno de Bolivia de crear una “Subcomisión sobre las poblaciones aborígenes del continente americano”.  Lejos también está el no seguimiento de la Resolución 275 (III) (de 1949) de la Asamblea General y de la Resolución 245 (IX) (de 1949) del ECOSOC.  Estas experiencias abortadas debemos integrarlas también al debate.

Señor Presidente,

Sí analizamos los últimos 30 años podemos constatar que ha habido una evolución en el tratamiento de la “cuestión indígena” en el sistema onusino. Los estudios de la Subcomisión preparados por el Sr. Hernán Santa Cruz, publicado en 1971 y el Sr. José Ricardo Martínez Cobo publicado en 1984 fueron un punto de partida.   Las Conferencias internacionales de ONG organizadas en 1977 y 1981 jugaron un rol catalizador en la opinión pública mundial.  La revisión parcial del Convenio Núm. 107 (hoy, Convenio Núm. 169) de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la Declaración de San José de la UNESCO, la creación del Grupo de Trabajo sobre Poblaciones Indígenas y la declaración, de la Asamblea General de la ONU, primero del Año y después del Decenio de las Poblaciones Indígenas del Mundo, confirman el interés de Naciones Unidas y dan fe de la evolución en el tratamiento.
Las Conferencias Internacionales de Río de Janeiro, Viena, Copenhague, El Cairo y Beijin reflejaron estas tendencias en sus respectivos documentos.

Otros estudios de la Subcomisión y algunos informes de la Comisión dejarán constancia de una grave contradicción: mientras existe una evolución en el tratamiento y consideración de los problemas de los Pueblos Indígenas al interior de Naciones Unidas, en algunas regiones y en algunos países la situación se agravó y, en general, los robos de tierras, la represión y la negación de todas las dimensiones culturales indígenas continúan.

Señor Presidente,

Para garantizar o asegurar la existencia física y cultural de los Pueblos Indígenas del mundo, necesitamos, hoy, la Declaración.     La amenaza de genocidio y el etnocidio son, hoy, una realidad.( caso Chile).

Señor Presidente,

Después de haber analizado el Proyecto de Declaración estamos convencidos que éste está simentado, inspirado y argumentado en los principios básicos del derecho internacional y en los instrumentos fundamentales de derechos humanos.  Las razones para esta afirmación están dadas porque el Proyecto de Declaración:

a) recoje, adopta, adapta y/o adecúa disposiciones que se encuentran en otros instrumentos internacionales de derechos humanos;

b) incluye refelxión jurídico-filosófica del derecho internacional moderno, es decir integra la evolución del derecho internacional;

c) recoje, adopta, adapta y/o adecúa disposiciones de derecho interno, es decir rescata experiencias y disposiciones jurídicas positivas;

d) incorpora reflexión jurídico-filosófica indígena, dimensión que por razones más que obvias, anteriormente, se encontraba ausente del debate y del derecho;

e) busca que los Pueblos Indígenas sean beneficiarios plenos, sin discrimianciones de ningún tipo, de todas las libertades fundamentales y de todos los derechos humanos universalmente reconocidos;

f) rinde justicia histórica porque valora y reconoce, en su justa dimensión, los aportes, las contribuciones que los Pueblos Indígenas han hecho al desarrollo y al progreso de la humanidad;
 

g) asegura la existencia física y cultural de los Pueblos Indígenas en tanto identidades colectivas creadoras, portadoras, recreadoras y proyectoras de culturas que hacen parte del patrimonio cultural de la humanidad;
 

h) busca prevenir o evitar situaciones que han costado muy caro a los Pueblos Indígenas y a la humanidad, genocidio, etnocidio o graves discriminaciones que, todavía, amenazan su existencia física y cultural;
 

i) busca remediar, resarcir, indemnizar, reparar o compensar los daños, perjuicios o agravios que políticas discriminatorias han provocado a los Pueblos Indígenas;

j) asegura a los Pueblos Indígenas un territorio ancestral o actual para así asegurar su existencia física y cultural;

k) busca evitar conflictos o enfrentamientos cuando propone discusión, negociación o acuerdo para resolver problemas;

l) incorpora a la vida de los diferentes países los pueblos, culturas y comunidades que, hoy, están al margen, abandonados o, simplemente, ignorados; y,

m) contiene obligaciones, muy claras, para los Estados y para los Pueblos Indígenas.

Señor Presidente,

Se ha hablado y discutido sobre la necesidad del consenso para la aprobación del Proyecto de Declaración, mi organización está de acuerdo, siempre y cuando el consenso no sea una forma disfrazada de veto para bloquear los debates y desnaturalizar el contenido del Proyecto.   Para mi pueblo consenso significa discutir para llegar al máximo posible y no para obtener el mínimo aceptable.   Pero, además debemos tener en cuenta que en el proceso de redacción de la Declaración Universal de Derechos Humanos se votó (más de una vez) en cada frase de dicho instrumento y además fue objeto de voto en la Asamblea General par su adopción.   Cada frase de los Pactos internacionales de  derechos civiles y políticos y económicos, sociales y culturales fue objeto de votos.  La Carta Internacional de Derechos Humanos, es decir la Declaración y los dos Pactos, fueron objeto de más de mil votos.

Señor Presidente,

Se ha afirmado que la Subcomisión no tendría la facultad para preparar un Proyecto de Declaración, pero, la Subcomisión (que es elegida por la Comisión) recibió un mandato de la Comisión y del ECOSOC para, a través de su Grupo de Trabajo, emprender esa tarea normativa.

Señor Presidente,

Se afirma que es necesaria una definición de Pueblos Indígenas para adoptar el Proyecto de Declaración, a este respecto debemos decir que la Declaración Universal de Derechos Humanos no tiene una definición pero, se puede suponer que, al parecer, se refiere a la especie animal homo sapiens sapiens.

Señor Presidente,

Nosotros pensamos que, este año, este Grupo de Trabajo debe aprobar el Proyecto de Declaración tal cual fue adoptado por la Subcomisión en su Resolución  1994/45 porque los Pueblos Indígenas la necesitan con urgencia.
  En concreto, proponemos que este Grupo de Trabajo recomiende, en su informe, a la Comisión de Derechos Humanos, adoptar el Proyecto de Declaración como fue adoptado por la Subcomisión y, al mismo tiempo, solicite al ECOSOC la autorización para designar o crear el órgano competente, fijar los plazos e iniciar las labores normativas para preparar una Convención sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas del Mundo donde deberán incluirse las precisiones y remediarse los defectos o errores que ­según algunos gobiernos- tiene el Proyecto de Declaración.

Muchas gracias Señor Presidente.