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Ancalaf: "No soy moneda de cambio para Endesa".

Llegamos hasta la cárcel El Manzano de Concepción para conversar con el dirigente mapuche y preso político Víctor Ancalaf, ex vocero de la Coordinadora Mapuche Arauco-Malleco y actual werken de las comunidades en conflicto de Collipulli.

Por Carlos Salinas – 17 de enero de 2003

Desde la cárcel El Manzano, Concepción

Especial Indymedia



Llegamos hasta la cárcel El Manzano de Concepción para conversar con el dirigente mapuche Víctor Ancalaf, ex vocero de la Coordinadora Mapuche Arauco-Malleco y actual werken de las comunidades en conflicto de Collipulli. Ancalaf se encuentra recluido desde el pasado mes de noviembre en el modulo 9 de dicho recinto penal junto al dirigente José Huenchunao y otros dos presos políticos chilenos que arrastran procesamientos desde los primeros años de la transición” democrática post dictadura.

Ancalaf se encuentra procesado por infracción a la Ley 18.314 de Conductas Terroristas por su eventual responsabilidad en una serie de atentados incendiarios producidos en la zona del Alto Bio-Bio entre los años 2001 y 2002, y que afectaron a maquinaria de la empresa transnacional Endesa-España. Dicha causa, donde Ancalaf figura como el único inculpado hasta la fecha, esta en manos del ministro instructor de la Corte de Apelaciones de Concepción, Diego Simpertigue y tiene como querellantes a la propia empresa española Endesa y al gobierno de Ricardo Lagos representado por el Gobernador de la Provincia del Bio-Bio, Esteban Krausse.+

-¿Víctor, en que situación se encuentra tu proceso judicial a dos meses de tu detención?.

V: Actualmente estoy sometido a proceso por tener conductas calificadas por el ministro como “terroristas”. Eso es todo, se me mantiene detenido por tener “conductas” que la justicia califica como terroristas y peligrosas para el Estado. El ministro no ha logrado hasta ahora establecer mi participación en los atentados en el Alto Bio-Bio, se han realizado varios careos con supuestos testigos y solo unos jóvenes winkas de Santiago, ecologistas según se declaran ellos, me han acusado ante el ministro. Todos los demás testigos, las ñañas, los peñi y lamngen de la comunidad han declarado todas las veces a mi favor y han exigido mi libertad.

Para mi este procesamiento es claramente político. Y como la propia ley antiterrorista lo establece, se me está persiguiendo por mis “conductas” y no por otra cosa. Para la ley winka, visitar las comunidades pehuenches, apoyar la lucha de los hermanos, fortalecer un movimiento en dicha zona es una “conducta” terrorista. Yo le he dicho al ministro cientos de veces que mi labor como werken de las comunidades en conflicto de Collipulli era visitar a los peñi del Alto y apoyarlos. Esa es una labor política y también un mandato cultural, pero creo que la justicia chilena jamás lo va a entender.

- Se trataría entonces de un procesamiento con claras intenciones políticas...

V: Por supuesto. El ministro, así como todos los jueces y fiscales que llevan procesos contra mapuches en el sur están desarrollando persecuciones políticas, donde no existen pruebas ni antecedentes concretos que justifiquen el arresto de las personas. Esto queda más que claro en mi caso, donde las presiones del gobierno y la transnacional Endesa-España sobre el magistrado no las realizan en privado, sino que de manera pública, por la prensa y sin la más mínima vergüenza. Basta leer los diarios regionales para darse cuenta de ello.

-En las últimas semanas el tema Ralco ha vuelto a las primeras planas debido a la decisión de Nicolasa Quintremán de negociar sus tierras con Endesa. ¿Que opinión te merece dicha decisión tomada por la histórica líder pehuenche?.

V: Yo creo que ella está en su justo derecho de negociar o no negociar sus tierras. Por cierto que es una decisión que nos duele a muchos, principalmente a quienes hemos de una u otra forma apoyado desde hace muchos años la lucha contra Endesa en el Alto. Yo lo lamento profundamente, pero se debe conocer la realidad de las comunidades y la situación por la que atravesaban las ñañas para entender esto. Me refiero a las presiones del gobierno, de la Endesa, de los pehuenches endesados y de los propios familiares de la ñaña que al final lograron quebrar su fortaleza. Ahora, si a eso le agregamos el estado de abandono en que ella se encontraba por parte del movimiento mapuche, es poco lo que podemos reprocharle. Yo encuentro muy irresponsable que algunos la califiquen de traidora o yanakona, e incluso de “cobarde” como declaró el winka oportunista de Juan Pablo Orrego. Nosotros al menos, las comunidades en conflicto de Collipulli, siempre guardaremos un gran cariño y respeto por la hermana, aun si negocia o no con Endesa.

- En un reciente comunicado, los miembros de la organización Mapu Domuche Newen habrían condicionado cualquier futuro diálogo con el gobierno a que se decrete tu libertad. ¿Qué opinas de ello?.

V: Lo tomo como un acto de solidaridad que agradezco y valoro enormemente, ya que significa un reconocimiento a la labor que tanto yo como otros hermanos, en forma silenciosa muchas veces, hemos hecho para apoyarlos en su justa lucha. Sin embargo, igual me interesaría hacer un par de aclaraciones. Yo puedo aceptar que se exija mi libertad, que me apoyen y todo eso, pero quiero aclararle al gobierno, al magistrado, al movimiento mapuche en general y a las propias ñañas que yo no soy ninguna moneda de cambio para Endesa y sus planes genocidas. Eso jamás lo aceptaría, ya que siempre luchamos por detener las obras de la empresa y proteger el territorio de los hermanos, muchas veces arriesgando incluso nuestra propia vida. Es un asunto de consecuencia y dignidad... Yo estoy dispuesto a asumir la cárcel, cinco o veinte años como me amenaza el ministro en visita cada vez que me interroga, no me interesa. Eso quiero que quede muy claro, no soy moneda de cambio para nadie y tampoco quiero que se malinterprete la solidaridad de los pehuenches hacia mi persona.

- A la luz de los últimos hechos acontecidos en el Alto Bio-Bio, ¿cómo evalúas la situación actual del movimiento en dicha zona del wallmapu?.

V: Es difícil analizar correctamente lo que acontece afuera estando encerrado aquí en la cárcel... Generalmente no nos llegan muchas noticias, ya que el ingreso de diarios y documentos es bastante restringido... incluso las visitas.

- Pero imaginamos que te habrás enterado del asesinato del dirigente Jorge Suarez Marihuan en el Valle del Rio Queuco.

V: Si, efectivamente. La noticia nos llegó con mucho dolor. Yo tuve la oportunidad de conocer al hermano en uno de mis viajes a dicha zona y luego compartir con ellos en la marcha que realizaron el 12 de octubre aquí a Concepción. Es triste y preocupante a la vez. Triste porque el peñi Jorge era un joven pehuenche lleno de vida y de ganas de luchar por su gente, por su comunidad. Y preocupante, porque deja al descubierto un escenario de represión directa mucho más fuerte que años anteriores. Ya el asesinato del peñi Alex Lemún nos había golpeado fuertemente a todos y puesto una luz de alerta, pero así es la lucha mapuche hoy. Especialmente en la zona del Queuco, donde se ha levantado un movimiento pehuenche autónomo muy fuerte, con grandes recuperaciones de tierras, control territorial y todo eso. Yo creo que el gobierno debe estar muy preocupado por esta situación. Y también Endesa, ya que es de público conocimiento que las próximas represas están planificadas en dicha zona del Alto Bio-Bio.

- En un comunicado público, la comunidad de Malla Malla responsabilizó al gobierno de generar un clima de violencia en la zona...

V: Y tienen toda la razón. Es que el gobierno ha generado divisiones artificiales en muchas zonas de conflicto, principalmente en aquellas donde sus intereses son afectados. Nosotros mismos en la zona de Collipulli hemos debido enfrentar en el último tiempo ataques de otros grupos mapuches, hermanos que antiguamente compartían con nosotros un camino de lucha y que ahora nos han transformado en sus enemigos. El atentado en contra de la camioneta de mi comunidad y las últimas amenazas de muerte en contra de mi familia no han venido sólo de los guardias forestales ni de los paramilitares, como se denunció en un principio. Yo declaro responsablemente que detrás de ese atentado incendiario están involucrados mapuches de comunidades cercanas, a quienes conocemos y con quienes arreglaremos nuestros asuntos según lo dicta la cultura y el derecho mapuche tarde o temprano.

Creo que lo que debemos entender es que el gobierno de Lagos gobierna para los ricos de este país y que la gran tarea de todos nosotros es aunar esfuerzos para combatirlos a ambos. Eso y no caer en el juego del gobierno, que a través de rumores, chismes y mentiras genera desconfianzas y enemistades al interior de las zonas de conflicto. Les sucede a los peñi del Valle del Queuco a través de la intervención del gobierno y nos sucede en la actualidad a nosotros, como te comentaba recién. Lo triste es que otros hermanos mapuche se presten para dicho juego y equivoquen el enemigo. Eso da mucha pena y rabia a la vez. Más aun estando en la cárcel y no pudiendo hacer nada.

Escenario represivo

- Recién te referías a la persecución que afecta a otros miembros del movimiento mapuche. ¿Qué impresión tienes de la actual razzia policial en contra la Coordinadora Arauco-Malleco, considerando que hasta hace un año eras uno de sus principales líderes?.

V: Bueno, mi impresión es que se está llegando a un punto crítico. Aquí el gobierno ha apostado derechamente por la represión en contra de un sector del movimiento autónomo que, equivocadamente o no, ellos sabrán mejor que yo lo que hacen, ha optado por la vía de confrontarse directamente con el gobierno y las transnacionales. En todo caso, más que la represión particular contra la Coordinadora, me preocupa mucho más el escenario represivo mayor que enfrenta casi todo nuestro pueblo. Esto porque si tu te planteas un escenario de lucha directa contra el Estado, como lo hacen los actuales dirigentes y miembros de la CAM, la respuesta será simplemente la cárcel o la clandestinidad. Eso es algo obvio y no creo descubrir la pólvora con lo que estoy diciendo.

Lo preocupante es entonces que la represión golpee además a otros sectores del movimiento mapuche, sectores que sin plantearse como anti-estado chileno todavía, también reivindican legítimamente nuestros derechos territoriales y políticos en la zona sur. Eso preocupa, porque da la sensación de que ni siquiera en el marco de la lucha legal y pública es posible para los mapuche obtener respuestas a nuestras reivindicaciones. Solo palos y cárcel, para todos. Ese pareciera ser el mensaje del gobierno. Y eso es algo que todos nosotros debemos analizar internamente como movimiento.

- El gobierno ha planteado que con la detención de la dirigencia de la CAM se ha desarticulado el movimiento mapuche. ¿Compartes ese análisis de la autoridad?.

V: No, por supuesto que no. Reducir el movimiento mapuche a una organización en particular es un error de análisis. La Coordinadora es sólo una de las expresiones del pueblo mapuche en la actualidad, una organización entre muchas otras que busca con sus propios métodos un camino de lucha para nuestra gente. Yo no creo que el movimiento mapuche este desarticulado, por el contrario, se han estado realizando grandes reuniones, trawunes en diversos lugares y la conciencia política de mucha gente se ha reforzado con estos golpes represivos. Este mismo fin de semana se realiza un gran nguillatún en Traiguén convocado por los lonkos Pascual Pichún y Aniceto Norin y todo el movimiento mapuche a manifestado su apoyo a la actividad.

Yo respeto los objetivos políticos de la Coordinadora y espero que sean capaces de sobreponerse a la situación que los afecta. De hecho, no creo en verdad que ellos estén desarticulados tampoco, pero si creo que deben realizar una mínima autocrítica de su forma de trabajar hasta ahora. Nosotros nos separamos de la organización el año 2001 por no aceptar caer en posiciones fundamentalistas y seguir la “línea” de algunos iluminados internos, acatando por el contrario la posición de nuestros propios lonkos de conversar con las autoridades sobre el conflicto en nuestra zona.

No pretendo decirles a los hermanos de la CAM lo que deben o no hacer, pero si creo en la necesidad de una pequeña autocrítica. Yo respeto sus objetivos políticos como organización, la autonomía y la liberación de nuestro pueblo, como ellos dicen en sus comunicados, pero no comparto mucho su forma de trabajar. Acusar a todo el movimiento mapuche de “yanakona” o “traidores” por no compartir la “línea política” que a ellos les interesa desarrollar, me parece sumamente equivocado y peligroso. Eso tiene sus costos a la larga y yo creo que los hermanos de la CAM se han dado cuenta de ello en estas últimas semanas. Ahora ellos verán si reflexionan o no sobre eso.

-Finalmente Víctor, que mensaje entregarías al movimiento mapuche y a los sectores populares no mapuches desde tu encierro en esta cárcel.

V: El mensaje a los chilenos es uno sólo creo yo. Nuestra lucha es contra el capital financiero y contra la idea de un estado que no reconoce la existencia de nuestro pueblo, ni sus derechos políticos y territoriales. Ambas luchas creo que nos hermanan con los sectores populares chilenos, que también luchan por una sociedad más justa. El mensaje para ellos es ese, que nos encontremos, que nos apoyen y avanzar juntos, aunque respetando nuestras diferencias, tal como le hemos planteado a las delegaciones de izquierda que nos han visitado aquí en la cárcel.

Al movimiento mapuche, el mensaje es el mismo que venimos insistiendo desde hace tiempo como comunidades en conflicto de Collipulli: la unidad. Los winkas, los empresarios, los forestales, el gobierno, los tribunales, a la hora de oprimir al mapuche dejan sus diferencias de lado y se unen para ser más fuertes. Nosotros tenemos mucho que aprender de nuestros enemigos. Si tenemos un discurso de pueblo, de nación mapuche, comencemos a trabajar en ese sentido y no fomentar la división en nuestras filas. Ese creo que es el desafío para el movimiento mapuche, ya que se vienen tiempos difíciles para todos.

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