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COMUNICADO PUBLICO

Estudiantes Mapuche de Temuko


Temuko - 5 de abril de 2001

Carta abierta a Berta Belmar - Intendenta Regional

Carta Abierta a Leopoldo Llanos  - Ministro de la Corte de Apelaciones de Temuco

francais


Ante la situación por la que atraviesan los presos políticos mapuche y la nueva ola represiva que afecta a miembros de las comunidades en conflicto de Arauko, los Estudiantes Mapuche de Temuko comunicamos a la opinión pública nacional e internacional lo siguiente:

Nos encontramos reunidos hoy frente a la Corte de Apelaciones de Temuko para protestar y exigir el fin de los procesos por infracción a la Ley de Seguridad Interior del Estado que afectan a seis miembros de las comunidades en conflicto Collipulli y de los cuales cuatro aun permanecen recluidos en la cárcel de Temuko y Collipulli en espera de una futura condena. Se trata de los peñi Ariel Tori Linqueo, lonko de la comunidad Antonio Paillakoi; Enrique Millalen Milla, Juan Millalen Milla y Pedro Maldonado Urra, miembros de la comunidad Katrio Ñankul; Julio Huentekura Llankaleo, dirigente de la organización Meli Wixan Mapu; y Julio Marileo Kalfuqueo, miembro del Hogar Universitario Mapuche de Temuko. Todos ellos están siendo procesados en virtud de pruebas fraudulentas, testigos sin rostro y confesiones obtenidas por medio de torturas y otros apremios ilegítimos, como supuestos autores del atentado incendiario que afectó a guardias paramilitares de la empresa Forestal Mininco al interior de Collipulli en marzo

Sabemos que el prolongado encarcelamiento de nuestros hermanos no es fruto de un proceso judicial, sino más bien de una medida política que sólo ha buscado desarticular por la vía de la persecución juridico-policial las legítimas movilizaciones de las comunidades por recuperar sus territorios y nuestros derechos como pueblo. La sola aplicación de la Ley de Seguridad Interior del Estado por parte de los tribunales como respuesta a una petición del gobierno demuestra la clara complicidad existente entre los distintos poderes del Estado y los grupos económicos que controlan en los hechos el país. Esta es una situación que se ha venido repitiendo con alarmante normalidad durante todo el transcurso del denominado "conflicto mapuche" y que ha quedado una vez más en evidencia ante las últimas detenciones que han afectado durante la presente semana a militantes y dirigentes de la Coordinadora Arauko-Malleko en la VIII Región.

Manifestamos por tanto nuestro más firme desprecio al gobierno chileno por querer afrontar policialmente un conflicto con profundas implicancias históricas, culturales y políticas. Creemos que su incapacidad para realizar un simple ejercicio de democracia política y su permanente obstinación por la violencia represiva representan una clara señal para todos aquellos sectores de nuestro pueblo propensos a negociar migajas y establecer acuerdos que solo terminan beneficiando al sistema de dominación impuesto sobre los mapuche por el Estado chileno.

Y esa clara señal es un Ya Basta! a las posiciones claudicantes, es un Ya Basta! a los mezquinos intereses de determinadas organizaciones y es un Ya Basta! a la sed de figuración de algunos de nuestros tan renombrados caudillos. Y es un Ya Basta! firme y claro, puesto que con las últimas detenciones de militantes mapuche el gobierno chileno nos muestra, sin tapujos, la receta de la violencia y el sufrimiento que nos ofrece a los mapuche y que pasa por criminalizar nuestras reivindicaciones y encarcelar a todos aquellos que apuestan por la lucha por nuestros derechos fundamentales.

Estamos seguros de que el camino de la represión policial en contra del movimiento mapuche autónomo sólo servirá para agudizar la confrontación y crear un escenario de conflicto que nadie en su sano juicio desea ver llegar. Es de esperar que más temprano que tarde, la ceguera política de Ricardo Lagos llegue a su fin y un verdadero proceso de reconocimiento de nuestros derechos se abra como alternativa de solución.

Mientras esto no ocurra, sabemos que las comunidades en conflicto seguirán movilizadas, asumiendo el control de sus territorios y defendiéndose de la violencia terrorista que policías y guardias paramilitares han llevado al interior de nuestras zonas rurales.

Mientras esto no ocurra, sabemos que nuestros presos seguirán dignificando con su entrega la lucha libertaria de nuestro pueblo, asumiendo con valor los rigores de la prisión política y constituyéndose en valiosos referentes para las generaciones futuras.

Y también sabemos que mientras esto no ocurra, los estudiantes mapuche seguiremos acumulando rabia y organización para constituirnos en un futuro no muy lejano en una fuerza digna del ejemplo que hoy nos entregan los miembros de nuestras comunidades.
 
 

¡QUE LA INJUSTICIA NO SE IMPONGA!

¡LIBERTAD A LOS PRESOS POLITICOS MAPUCHE!

Desde Temuko, Territorio Mapuche

Estudiantes Mapuche de Temuko

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Carta Abierta

Señora:
Berta Belmar
Intendenta Regional

Temuco, 5 de abril de 2001

PRESENTE

Señora Intendenta, quienes les escriben somos los estudiantes mapuche de Temuko, sin duda, unos conocidos suyos que en no pocas oportunidades han discrepado con sus actuaciones políticas y con sus declaraciones en torno al conflicto que enfrenta a nuestro pueblo, representado por las comunidades en conflicto, con el Estado chileno y los grandes capitales transnacionales, representados en su caso por las empresas forestales que operan a diestra y siniestra en distintos puntos de nuestro territorio ancestral..

Nosotros ya el año pasado le habíamos hecho llegar una misiva similar a esta, la cual ante su negativa a recibirnos fue entregada a su jefe de gabinete y quién se responsabilizó de hacerla llegar a sus manos. En esa carta nosotros los estudiantes la emplazábamos a retirar los numerosos requerimientos por Ley de Seguridad Interior del Estado que afectaban a varios miembros y dirigentes de las comunidades en conflicto y cuyas presentaciones dependieron exclusivamente de usted y de su desafortunado antecesor Oscar Eltit. Esta petición se la hacíamos el año pasado como un gesto político concreto de su parte para pacificar los turbulentos aires que azotaban estas tierras y que impedían una solución real al denominado conflicto mapuche, un conflicto que por cierto se caracteriza por su marcado carácter político y no por su publicitada connotación delictual.

Pues bien, el asunto señora Intendenta es que nunca recibimos respuesta de su parte ni menos pudimos apreciar una actitud favorable de usted hacia nuestra humilde petición, cosa que nos hace sospechar o de su jefe de gabinete o claramente de su persona. También podríamos sospechar de la consistencia de la tinta con que escribimos la carta o de la resistencia del papel que se utilizó en su confección, pero eso es mucho más difícil. Nos inclinamos a pensar en la incompetencia de su asistente y en los oscuros propósitos que lo impulsaron a él a no hacerle entrega a usted de nuestra anterior epístola.

Pero como no hay porfiado más porfiado que nosotros los mapuche (eso y otras curiosidades del mismo tipo nos enseñan al menos los libros del respetado señor Sergio Villalobos), es que volvemos a escribirle y con una petición similar a la planteada el año pasado. Disculpe la falta de originalidad de nosotros los estudiantes, pero créanos que muchos hermanos injustamente procesados y otros privados de libertad en las cárceles de Temuko y Collipulli se verían beneficiados con dicha medida, lo mismo que usted y su administración de gobierno regional que carga con toda la historia de racismo e intolerancia hacia nuestro pueblo de su desafortunado antecesor.

Señora Berta Belmar, no nos alargaremos demasiado esta vez, sabemos que su tiempo es limitado y nuevos operativos policiales, allanamientos, detenciones arbitrarias y palizas al interior de las comunidades seguramente esperan su autorización y también su firma. Esperamos que esta carta llegue a sus manos y también esperamos de su parte drásticas sanciones en contra de su inoperante jefe de gabinete.

Sin otro particular, se despiden atentamente de US.,
 

Estudiantes Mapuche de Temuko

Carta Abierta a Leopoldo Llanos  - Ministro de la Corte de Apelaciones de Temuco | inicio


Carta Abierta

Señor:
Leopoldo Llanos
Ministro de la Corte
de Apelaciones de Temuco

Temuco, 5 de abril de 2001

PRESENTE
 

Señor Ministro, quienes les escriben somos estudiantes mapuche de Temuco, la mayoría provenientes de comunidades rurales y que nos encontramos cursando estudios superiores en distintas universidades, institutos y centros de formación técnica de la capital regional. Nos motiva escribirle esta carta un hecho que se ha venido repitiendo con alarmante normalidad durante todo el denominado conflicto mapuche y que tiene como protagonistas a hermanos de comunidades en conflicto, a autoridades de gobierno, a empresarios forestales y a ustedes señores ministros de la "Ilustrísima Corte de Apelaciones de Temuco". Nos referimos a los numerosos procesamientos que han afectado y afectan a miembros de comunidades en virtud de la aplicación arbitraria de la Ley de Seguridad Interior del Estado.

Desde diciembre del año 1997, fecha que para muchos marca el inicio de un nuevo periodo de movilizaciones por parte de nuestro pueblo, alrededor de 400 miembros de comunidades han sido sometidos a proceso por tribunales civiles y fiscalías militares, la mayoría acusados de usurpación de tierras y de otros delitos de carácter más violento como maltrato de obra a Carabineros y desordenes en la vía pública. Del total de esos hermanos, un numero de alrededor de 60 se encuentran actualmente procesados por infringir la Ley de Seguridad Interior del Estado y acusados de provocar atentados incendiarios en virtud de pruebas fraudulentas, de la utilización de testigos sin rostro y de confesiones obtenidas por organismos de inteligencia policial mediante la tortura y otros tratos crueles, inhumanos y degradantes. De todos ellos, alrededor de 15 se encuentran hoy en día encarcelados y el resto espera en sus comunidades la llegada de drásticas condenas.

Por otro lado, desde diciembre del año 1997, ningún guardia paramilitar al servicio de las empresas forestales ha sido detenido ni sometido a proceso por los constantes abusos que cometen en contra de los miembros de nuestras comunidades. Tampoco ha sido detenido ni procesado ningún miembro de las Fuerzas Especiales de Carabineros por "maltrato de obra a comuneros mapuche", aun existiendo numerosas querellas por parte de comunidades mapuche ante las respectivas fiscalías militares y casos de violaciones de derechos humanos bien documentados y de conmoción pública, tales como las detenciones extrajudiciales y sesiones de torturas que afectaron a comuneros mapuche de Truf-Truf en diciembre del año 1999 por parte de efectivos policiales de la Comisaria de Padre Las Casas. Y hechos como estos, señor ministro, no son producto de nuestra fértil imaginación, así como tampoco lo son el constante uso indiscriminado de la fuerza de Carabineros en sus operativos y las actitudes racistas de sus miembros en el trato de nu
Pero nuestra carta no es para hablar de la violencia de Carabineros ni de la parcialidad de las fiscalías militares, ambas situaciones que la dictadura militar terminó por acostumbrar durante 17 años al interior de nuestras mentes. Nuestra carta es mas bien para referirnos a ustedes, los ilustrísimos miembros de nuestra Corte de Apelaciones y a quienes, al menos en teoría, les cabe la responsabilidad de velar por la aplicación imparcial de la justicia y por la protección de los derechos fundamentales de las personas al interior del Territorio Mapuche.

Ya le decíamos más arriba lo preocupados que estamos los estudiantes por la aplicación arbitraria de la Ley de Seguridad Interior del Estado en contra de nuestros hermanos de comunidades, eximios luchadores y de seguro dignos herederos de la rebeldía de tantos otros caídos en el pasado por la defensa de nuestra libertad y nuestro territorio. No somos nosotros especialistas en jurisprudencia, señor ministro, pero creemos tener una idea bastante clara de lo que significa dicho cuerpo legal y de las amplias facultades que otorga a la policía y los tribunales para la persecución y el posterior procesamiento de nuestros hermanos. Sabemos, por tanto, que se trata de una ley política, elaborada para perseguir a las personas por sus ideas y que nosotros los mapuche, tras la caída del comunismo y los constantes porrazos de sus militantes que todavía quedan, representamos la perfecta encarnación del mito del "enemigo interno" para la doctrina de la seguridad nacional.

Y para rechazar este hecho es que hoy nos encontramos aquí, en la Corte de Apelaciones, marchando y protestando por el injusto procesamiento y encarcelamiento de seis militantes mapuche de Collipulli, todos ellos procesados por esta ley política y cuyas causas se encuentran a cargo del ministro en visita Leopoldo llanos, es decir, a cargo de usted señor magistrado.

Todos esos hermanos se encuentran acusados de ser los supuestos autores del atentado incendiario que afectó a guardias paramilitares de la empresa Forestal Mininco al interior de Collipulli en febrero del año 2000 y en el cual resultaron tres de ellos con quemaduras de carácter grave. Huelga decir que tras un año de investigación todos ellos fueron encontrados por usted culpables y como el juicio se encuentra en su etapa final, muy pronto serán dictadas las primeras condenas, las cuales por la gravedad de los hechos van desde diez a veinticinco años de cárcel para todos ellos.

Ante este dictamen a los estudiantes nos asaltan unas pequeñas dudas señor ministro y disculpe si nuestra curiosidad pudiera olerle en algún momento a desconfianza en torno a su labor profesional. Y la primera duda a manifestar es por qué los hermanos fueron procesados por dos tribunales distintos y en causas similares (Causa rol N°1-2000, Corte de Apelaciones de Temuco y causa rol 29.973 del Juzgado del Crimen de Collipulli), situación que atenta sin duda gravemente contra el principio jurídico de Litis Pendentia, que prohibe juzgar dos o más veces a una persona por un mismo hecho y que se encuentra consagrado en el Código de Procedimiento Penal chileno en su artículo 433. Y la otra duda que nos asiste señor ministro, es aquella de por qué se utilizó la confesión del comunero Pedro Maldonado Urra como principal herramienta inculpatoria en contra de los procesados, en circunstancias que reveladores informes médicos y psiquiátricos han dejado constancia de que dicha persona padece de innumerables alteraciones
En fin, son dudas que nosotros tenemos, que cumplimos con dárselas a conocer y que esperamos puedan ser aclaradas por usted en alguna oportunidad. Por lo pronto, nosotros seguiremos movilizándonos y marchando por cada preso mapuche que caiga en manos de la justicia chilena, asegurándonos de la debida protección de sus derechos y del respeto irrestricto de los magistrados al ordenamiento jurídico en el cual basan sus poco afortunadas actuaciones. Esto al menos mientras el gobierno chileno insista en llevar a los tribunales un conflicto que por sus implicancias históricas y culturales debiera resolverse a través de medidas de orden político y de la aplicación responsable de aquello que algunos gustan llamar democracia.

Sin otro particular y también resignados a no tener una respuesta de su parte, se despiden de US.,

Estudiantes Mapuche de Temuko

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