Centro de Documentación Mapuche Documentation Center
Serie Documentos
Comité de Apoyo al Pueblo Mapuche (Montreal, Canada)
 

Informe sobre el Foro Permanente sobre Cuestiones Indígenas

Naciones Unidas / New York ( 13 al 24 de Mayo 2002 )

Informe preparado por Gisela Frías F.

En el Palacio de las Naciones Unidas en Nueva York, USA, entre el 13 y el 24 de Mayo del 2002 se llevó a cabo el primer período de sesiones del Foro Permanente sobre Cuestiones Indígenas. El Foro Permanente está compuesto por 16 integrantes: 8 representantes de gobierno y 8 integrantes nominados por organismos Indígenas y nombrados por el Presidente del Consejo Económico y Social. El foro también contó con la participación de unos 900 observadores de organismos no gubernamentales e Indígenas de todo el mundo.

Entre ellos, fue notoria la participación de representantes de organismos Indígenas de las Américas quienes aportaron a la definición de la problemática Indígena en América Latina relacionada con el desarrollo económico y social, cultura, medio ambiente, educación, salud y el conjunto de derechos civiles y políticos.

La propuesta de crear un Foro Permanente enfocado a cuestiones Indígenas fue oficialmente introducida en la Conferencia Mundial de Derechos Humanos en Viena en 1993 y su establecimiento fue uno de los principales objetivos del programa de actividades del Decenio Internacional de los Pueblos Indígenas del mundo (1995-2004). El propósito del establecimiento del Foro Permanente fue crear un cuerpo consejero al Consejo Económico y Social en Cuestiones Indígenas, al igual que impulsar la sensibilización y promocionar la integración y coordinación de todas aquellas actividades relacionadas con cuestiones indígenas en el seno del sistema de Naciones Unidas. Lo mismo que elaborar y difundir información acerca de cuestiones Indígenas.

El programa de trabajo del Foro Permanente 2002 incluyó la elección de Ole Henrik Magga de la nación Saami como Presidente del Foro en su primera sesión. Los temas abarcados durante las dos semanas incluyeron: desarrollo económico social, medio ambiente, salud, educación y cultura y derechos humanos. La modalidad para el debate de cada uno de los temas incluyó la presentación por una organización cuyo mandato se refiriese a la temática en cuestión, como por ejemplo la Organización Internacional del Trabajo (OTI), el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y otras. Estas fueron seguidas por un periodo de preguntas de los miembros oficiales del foro. Después de esto el debate de cada tema quedaba abierto a intervenciones de los diferentes observadores. Para finalizar, cada tema fue resumido por una deliberación hecha por el vicepresidente del foro responsable del tema.

Sobre el desarrollo económico y social cabe destacar la participación del representante de la OIT quien hizo resaltar el convenio No. 169 sobre los Pueblos Indígenas y Tribales (1989), el cual establece obligaciones para los Estados ratificantes, la participación plena de las poblaciones indígenas y la consulta con estas en la concepción, ejecución y la evaluación de actividades de desarrollo. En el debate abierto subsiguiente, hicieron uso de la palabra varias delegaciones de la América Indígena quienes abarcaron la temática del desarrollo con una perspectiva más crítica. La globalización de la economía fue identificada como una mayor fuerza promulgadora de la pobreza en los pueblos Indígenas, así lo afirmo Miguel Ibáñez de la asociación Hábitat de Lima Perú. Sebastiao Haji Manchineri de la Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA) manifestó que un aspecto importante del proceso de la globalización es el crecimiento del poder de las corporaciones transnacionales, entre ellas las compañías petroleras y mineras.

Estas, según Manchineri, en el nombre del desarrollo explotan los recursos naturales dejando en territorios Indígenas solo daños ambientales y sociales también aumentando la pobreza sin contribuir a un desarrollo sostenible y humano ni tampoco al desarrollo económico y social de los pueblos Indígenas. A esta observación el representante de COICA recomendó al Foro Permanente promover acciones para asegurar el respeto de los derechos Indígenas por medio del desarrollo de mecanismos y procedimientos de control, obligaciones y responsabilidad de las inversiones y operaciones del sector privado en territorios Indígenas.

Intervenciones más radicales incluyó la de Carlos Mamani Condori del Taller de Historia Oral Andina de Quillasuyu quien manifestó que el desarrollo económico y social de los pueblos Indígenas solo podría alcanzarse por medio de la soberanía efectiva sobre el territorio Indígena y sus recursos, poniendo en evidencia la naturaleza controversial del tema del desarrollo y los territorios Indígenas.
Con respecto al medio ambiente se destacó el papel que ha jugado el Convenio sobre la Diversidad Biológica que ha sido ratificada por 183 estados. Los temas incluyeron referencia a la participación social, la propiedad intelectual, el manejo sustentable de los recursos y los sistemas de conocimientos tradicionales.

La necesidad de abarcar estos temas fue reiterada por las intervenciones durante el debate general. La Comisión Jurídica para el auto-desarrollo de los Pueblos Originarios Andinos (CAPAJ) tomó esta oportunidad para denunciar la desertificación de la PUNA Americana, territorio del Pueblo Aymará. El testimonio de CAPAJ ilustró como proyectos nacionales de exportación de agua (CHILE) y los intereses de transnacionales mineras, se interponen a las necesidades de las comunidades Indígenas y atentan contra la sustentabilidad de la región violando las normas de la Convención de Lucha contra la desertificación, La Convención de Humedales RAMSAR, Convenio sobre Diversidad Biológica y el Convenio No.169 de la OIT. La situación que sufre esta región también fue destacada por la Asociación de Criadores de Camélidos Andinos de las Regiones del Perú (ACRICAR).

También fue abarcado, como tema central, la salud. Se hizo hincapié en el problema de acceso a los servicios de salud en las zonas apartadas y la necesidad de incorporar prácticas de salud tradicionales en los servicios estatales. Se recalcaron las necesidades especiales de las mujeres y los niños Indígenas. El tema de la educación y cultura tomó un lugar central en el Foro. Hubo un consenso general sobre la importancia de la cultura para la preservación de la identidad indígena. Tarcila Rivera Zea, del Centro de Culturas Indígenas del Perú y presidenta del Taller Permanente de Mujeres Indígenas intervino durante la sesión para destacar que la educación en América Latina ha sido impuesta desde la cultural dominante y diseñada para castellanizar alfabetizando con contenidos que no incluyen la historia de los pueblos Indígenas. Este reconocimiento llevó a representantes a proponer propuestas de educación con identidad, educación necesaria para la vida de los pueblos y para la vida de las personas, una educación intercultural y bilingüe. Los participantes también remarcaron la importancia de dar reconocimiento a las expresiones culturales Indígenas como tal y no solo como muestras de folklore.

El último tema abarcado en el Foro fue el de los derechos humanos. Gran parte de la discusión se enfocó en el retraso que sufre la aprobación del proyecto de Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas y los intentos de algunos Estados de limitar el derecho a la libre determinación. Las intervenciones de los representantes de organismos indígenas en el tema de los derechos humanos resaltaron las siguientes inquietudes: el desplazamiento y la marginación provocada por el desarrollo, la militarización de territorios Indígenas y la discriminación. Representantes de organismos Indígenas de América Latina tomaron la oportunidad para denunciar las violaciones de los derechos humanos a las que sus pueblos son expuestas. Entre ellas se nota la intervención de Sebastiao Haji Manchineri quien denunció el Plan Colombia como un plan opresor al servicio de determinados grupos económicos y políticos. Patricia Rivera Reyes de la Consultoría de los Pueblos Indígenas en el Norte de México denuncio la situación en que se encuentran los pueblos Kumiai, Pai-Pai, Cochimí, Cucapá, y Kiliwa quienes subsisten en pobreza extrema y son victimas de la constante violación de sus derechos específicos y fundamentales. Estos pueblos, como la mayoría de los pueblos Indígenas del continente Americano, sufren la falta de garantías para no ser despojados de sus territorios.

Aukan Huilcaman del Consejo de Todas las Tierras, organismo Mapuche, en una intervención con respecto a los derechos humanos señaló la importancia de abarcar el derecho a la libre determinación Indígena como base de todos los derechos humanos de los pueblos Indígenas. Esta intervención expuso la necesidad y el gran desafío que representa obtener el apoyo de los Estados, que según la doctrina jurídica internacional son los garantes de los derechos humanos. El conflicto entre los Estados y los pueblos Indígenas no se abarcó directamente en el foro, pero fueron muchas las denuncias por representantes de comunidades Indígenas que inculparon a los Estados como violadores directos de los derechos humanos de los pueblos Indígenas. Sara Imilmaqui, representante del organismo Mapu Domuche Newen (Mujeres con la fuerza de la Tierra) denunció la construcción de represas en el Bio-Bio, territorio Mapuche, por la empresa Española ENDESA.

Sara Imilmaqui denuncio al gobierno Chileno por violaciones a su propia Ley Indígena al permitir y muchas veces facilitar la ejecución de este proyecto en tierras Mapuche. La denuncia de este proyecto, que la representante Indígena calificó como etnocidio tuvo una respuesta muy agresiva del representante del gobierno Chileno, quien frente al Foro Permanente justificó las acciones de su gobierno. Los derechos de los pueblos Indígenas no son fáciles de establecer y proteger. Este caso sirvió para ilustrar los conflictos que las demandas Indígenas generan para los intereses de los Estados en los que hoy se encuentran sus territorios y los intereses de las inversiones internacionales en estos territorios.

Las diferentes sesiones del Foro Permanente fueron ricas en intervenciones. Se abarcaron temas de gran importancia para los pueblos Indígenas y en general este momento se celebró como un avance de estos pueblos en la articulación de sus derechos. Las conversaciones y discusiones que se llevaron a cabo en los pasillos de la ONU entre representantes de diferentes organismos Indígenas también fueron de gran riqueza. Una de las inquietudes de las que se habló informalmente es la de la representatividad de los pueblos Indígenas. Mientras unos se presentan como representantes de sus Naciones, otros reconocen ser solo representantes de los organismos que ejercen funciones dentro de sus comunidades. La ONU como una institución occidental no tiene mecanismos para reconocer formas tradicionales de organización de los pueblos Indígenas, las cuales son diversas entre si. Más aun, la participación en la ONU muchas veces da legitimidad a quienes participan, sin estos tener tal legitimidad como representantes de sus propias naciones Indígenas así debilitando la necesaria legitimidad de las formas tradiciones de autoridad Indígena.

También cabe destacar que son 16 individuos los miembros oficiales quienes forman el Foro Permanente de los cuales ocho fueron nominados por Estados, así puede ser asumido que sus visiones han de ser más conservadoras del status quo que radicales. Los otros ocho miembros del Foro son catalogados como Expertos Independientes y que han sido nominados por entidades Indígenas, estos en todo caso fueron elegidos por el Presidente del Consejo Económico y Social de la ONU. El criterio usado para la elección de estos expertos no es obvio, dejando en duda si se puede llamar a estos Expertos Independientes verdaderos representantes de las naciones Indígenas del mundo. Aunque el Foro en si contó con la participación de mas de 900 representantes de organismos Indígenas de todo el mundo, su participación fue limitada a hacer intervenciones de cinco minutos o menos, sin dar mayor cabida al necesario dialogo. Se reconoce que al ser el primer Foro Permanente de esta índole los mecanismos para una participación mas rica de los diferentes participantes, quienes con mucho esfuerzo se hicieron llegar a la ONU, aun no se han establecido. Otra critica, hecha por el Consejo Indio de Sud América (CISA) basado en La Paz, Bolivia, es el hecho que la agenda del Foro permanente estaba pre establecida y que esta estaba basada en discutir "Cuestiones Indígenas" y no la problemática de los "Pueblos Indígenas".

Sin querer restarle el merito que el lograr establecer este Foro Permanente merece, es importante destacar que el Foro Permanente carece de fondos propios y depende de donaciones para su funcionamiento. Es así que carece de oficinas y personal para trabajar después de esta primera sesión. Una de las decisiones que este Foro a tomado es la de recomendar al Consejo Económico y Social la aprobación de la creación de una secretaría. El establecimiento de este Foro Permanente sin embargo, repercutirá sin duda en otras organizaciones de la ONU, generando mayor interés en cuestiones Indígenas y actividades para avanzar en los temas identificados relevantes por el Foro.