Centro de Documentación Mapuche Documentation Center
Santiago de Chile, lunes 25 de marzo de 2002
 
 

                                   CARTA   ABIERTA


SEÑOR
LUIS RIVEROS
RECTOR
UNIVERSIDAD DE CHILE
 

De nuestra consideración:

Por la presente queremos manifestar a usted nuestro malestar por las expresiones vertidas por el señor Sergio Villalobos Rivera, académico de esta casa de estudios, en un medio de circulación nacional el pasado viernes 22 del presente.

No rechazamos el debate amplio sobre la situación de los pueblos originarios de nuestro país y su relación con la sociedad chilena. Es más,estamos por un debate nacional serio, democrático y sin duda respetuoso  sobre el tema. La actual etapa del llamado “conflicto indígena” y las lamentables situaciones que se han producido las últimas semanas así lo exigen. Por ello no podemos pasar por alto lo ocurrido.

Señor Riveros, recientemente Ud. ha manifestado en su calidad de rector que la Universidad de Chile, junto a la Pontificia Universidad Católica y la Universidad de Concepción, merecen  tener un trato preferente de parte del Estado y del país al momento de evaluar su gestión. Se trataría de universidades complejas que desarrollan actividades de interés nacional, con  un importante trabajo de investigación e indiscutible aporte a la formación de nuestra identidad como país al mantener centros de  difusión cultural.

Es en este sentido que son  preocupantes las expresiones del Sr. Villalobos ya que ellas no pueden ser tomadas por la comunidad nacional,  y en especial por el pueblo Mapuche, como la visión que todos los chilenos tenemos sobre esta etnia. No podemos soslayar que su Universidad ostenta el nombre de Chile y es un pilar en la institucionalidad cultural republicana. Es dable esperar que luzca tal nombre con la altura de miras que nos merecemos los ciudadanos del país, por no mencionar al mundo que cada vez está más cerca dada la conectividad de todos conocida.

El señor Villalobos se ha permitido descalificar y ofender las legítimas aspiraciones de un importante número de chilenos que pertenecen a uno de los pueblos originarios más emblemáticos de la historia americana, los mapuche, así como a los  habitantes de Isla de Pascua, el pueblo Rapa Nui, a los que trata de holgazanes.

Sus opiniones denotan  un racismo inaceptable, que se escuda en su rango académico y que legitima la ley del más fuerte en las relaciones entre los pueblos. En términos comunicacionales, dado que se trata de una entrevista que mereció portada en un medio masivo de circulación nacional, podríamos hablar de “asesinato de imagen”.

Sus opiniones legitiman el genocidio al negar, por ejemplo, el  gentilicio  propio del pueblo mapuche,  que en mapudungún  quiere decir “gente de la tierra”, y asignarle el nombre dado por los conquistadores: “araucanos”, dentro del errado común denominador de “indios”. Recordemos que Colón creía haber llegado a la India.

La expresión castellanizada “araucanos”  lo  usaron los guías del antiguo imperio Inca que acompañaban a Diego de Almagro y posteriormente a Pedro de Valdivia. Fue originada de  “purumaucaes” o “promaucaes” (dependiendo del cronista y su transcripción),  que significaba  gente levantisca o rebelde, dado que fueron los mapuche, en especial del centro y sur de Chile, los únicos en resistir la  invasión anterior a la hispana.

Creemos que son muy discutibles los ropajes con que se viste el Sr. Villalobos. Por ello nos gustaría que el país sepa si habla el académico laureado miembro de la Universidad de Chile, a partir de lo que el saber científico ha logrado establecer en dichos establecimientos, u opina el ciudadano libre desde su respetable derecho a la subjetividad en el decir y acorde a sus personales preferencias como cualquier vecino.

La vigencia de los juicios del septuagenario divulgador de historia escolar queda en entredicho a la luz de los avances de las ciencias sociales, entre las cuales algunos incluyen la Historia y otros, por actitudes como la del Sr. Villalobos, le niegan tal estatus dejándola en el nivel general de los relatos.

Que se pronuncien los demás historiadores y antropólogos al respecto. El debate riguroso debe darse también en la academia. Chile necesita saber si eso es todo lo que la Historia hecha en Chile es capaz de decir.

En lo que respecta a las opiniones, que afectan y avergüenzan a los chilenos, podemos señalar que todos los estudios de opinión pública, hechos recientemente con metodologías rigurosas y por  centros de diversa orientación, han mostrado una alta adhesión  de los demás chilenos a las legítimas aspiraciones   del pueblo Mapuche.

Las expresiones de Villalobos contradicen la pretensión de la Universidad de Chile de ser un centro de investigación serio y reducen el debate a meras invectivas de dudosa validez científica.

Mucho se ha avanzado en la historia de la humanidad para que se reconozca el derecho de los pueblos a la autodeterminación y bien sabemos que no por reconocerlo este derecho está garantizado. El siglo recién pasado y éste que comienza está lleno de ejemplos en los cuales pueblos enteros han luchado por su independencia.

Estamos convencidos que la situación que involucra al pueblo Mapuche es parte de ese esfuerzo universal que en nuestra patria se expresa  en  el deseo de un país mas democrático, libertario y multiétnico.

Villalobos ha tenido la oportunidad, que otros no han tenido, de que sus textos sobre historia de Chile sean publicados y preocupa que sean la principal fuente bibliográfica para nuestros 4 millones de jóvenes educandos. No podemos ser indiferentes a que desde su posición de académico de la Universidad de Chile aparezca comprometiendo a esta casa de estudios financiada por todos los chilenos con sus opiniones. Los
chilenos merecen una mejor educación y en eso estamos todos empeñados.

Por lo expuesto, solicitamos un pronunciamiento de la casa de estudios que Ud. Dirige respecto de las expresiones vertidas por el Sr Villalobos, para que la opinión pública no se confunda creyendo que esa es la opinión de la comunidad académica, cuestión que lamentaríamos mucho más, por el respeto que la Universidad de Chile efectivamente nos merece.
 
 
José Nain
Aukiñ Walmapu Ngulam
Consejo de Todas las Tierras
Alejandro  Navarro Brain.
Diputado de la República