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CARTA ABIERTA A LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA


SEÑORES
Ministros de la Excelentísima Corte Suprema de Justicia Santiago de Chile

Miércoles 07 de agosto de 2002

PRESENTE

Quienes se dirigen a ustedes somos miembros de comunidades mapuche en conflicto del sur del país, hombres y mujeres, ancianos y niños que ante las injusticias y los atropellos cometidos en contra de nuestro pueblo por parte del Estado y las empresas transnacionales forestales, hemos decidido luchar por nuestros derechos y levantar nuestra silenciada voz.

Nos dirigimos a ustedes, las máximas autoridades judiciales del país, para manifestarles nuestra preocupación por el triste rol que están jugando en nuestros territorios los tribunales de justicia y sus recién estrenados fiscales en la persecución, hostigamiento y reclusión de cientos de hermanos mapuche que hoy luchan por recuperar en las regiones VIII y IX no solamente nuestros territorios ancestrales, sino que además la dignidad tantas veces pisoteada de nuestro pueblo.

Señores ministros, son cientos las causas judiciales que hoy la justicia chilena tramita en la zona sur del país referidas al conflicto mapuche. En ellas, cientos son también las irregularidades y vicios procesales que hemos podido constatar y que en la más completa de las indefensiones nos tienen observando como nuestros hermanos se pasean día tras día por los tribunales de justicia, por los calabozos policiales y por un sinnúmero de recintos carcelarios repartidos por la región.

Acusaciones judiciales basadas en supuestos testigos secretos, confesiones obtenidas por medio de apremios ilegítimos y aplicación de leyes altamente restrictivas que limitan el trabajo de los abogados e impiden a nuestros detenidos acceder a determinados beneficios judiciales, son algunas de aquellas irregularidades que hoy queremos mencionarles para su conocimiento.

Emblemático es en este sentido para nosotros el caso de los lonko mapuche de Traiguén, Pascual Pichún y Aniceto Norin, destacados líderes tradicionales de nuestro pueblo encarcelados desde hace más de seis meses en la cárcel
pública de Traiguén, acusados injustamente por Ley Antiterrorista de atentar contra los bienes del ex ministro de estado Juan Agustín Figueroa y que el día de ayer iniciaron una huelga de hambre para recuperar su hasta ahora negada libertad.

El caso de los lonko Pascual y Aniceto creemos que es emblemático, porque ante la evidente inexistencia de antecedentes que ameriten la detención de nuestros peñi, tanto el fiscal Raúl Bustos, como la jueza Silvia Molina han prolongado en sucesivas audiencias públicas su encarcelamiento, negándoles el derecho constitucional que les asiste como a todo ciudadano a disponer de beneficios legales y catalogándolos por el contrario como un verdadero "peligro" para la sociedad.

A ello se suma el también prolongado encarcelamiento que afecta en el mismo recinto penal a dos hijos del lonko Pichún, Rafael (21 años) y Pascual (19 años), dos jóvenes artistas y cultores de la música tradicional de nuestro pueblo, acusados también injustamente de atentar contra bienes del señor Juan Agustín Figueroa.

También queremos señalar el caso de nuestro peñi Francisco Llanka Quipallán, lonko de la comunidad Juan Aylla Varela de la comuna de Collipulli y quién el pasado domingo 4 de agosto fue violentamente arrestado en su propia comunidad. Nos consta, por testimonio directo de sus propios familiares que hoy se encuentran en Santiago junto a nosotros, que en el violento operativo policial participaron alrededor de 70 efectivos policiales, fuertemente armados, los cuales hirieron con balines a nuestro hermano en distintas partes de su cuerpo.

Además, no queremos dejar de mencionar el caso de nuestra lamngen Daniela Ñancupil, una niña mapuche de 13 años, hija del lonko de la comunidad de Nalcahue (Chol-Chol) y quién ya en dos oportunidades ha sido secuestrada durante varias horas por civiles desconocidos, golpeada y amenazada de muerte junto a su familia. El primer secuestro de esta hermana ocurrió el lunes 29 de julio y el último tan solo el pasado lunes de esta semana. En ambos, los agresores han sido tres civiles (dos hombres y una mujer), en ambos los hechos han ocurrido en instantes en que la lamngen se dirigía a la escuela y en ambos el motivo esgrimido por sus raptores ha sido la participación de su padre en las movilizaciones mapuche.

Este hecho, por la gravedad que conlleva, ha sido debidamente denunciado en la zona sur del país. El propio día lunes miembros de su comunidad interpusieron una denuncia ante el Ministerio Público y ayer martes se interpuso otra denuncia ante la Policía de Investigaciones de Temuco. Hoy, por nuestra parte, los miembros de las comunidades en conflicto y las organizaciones abajo firmantes solicitamos a la Corte Suprema designe un ministro en visita para investigar este caso de secuestro, esto por la conmoción pública que ha provocado al interior de nuestras comunidades y por la necesidad urgente de que se establezca la autoría detrás de estos hechos.

Señores ministros, en estos y otros cientos de casos mencionados la justicia nos ha dado históricamente la espalda a los mapuche. En estos y otros cientos de casos, la Reforma Procesal Penal implementada por el Estado no ha logrado garantizar nuestros derechos constitucionales, sino que más bien los ha violado sistemáticamente, actuando los fiscales del Ministerio Público como verdaderos "cazadores de mapuches", como eficaces herramientas de persecución y amedrentamiento que el gobierno y los terratenientes sureños utilizan hoy en día según lo dictaminen sus mezquinos intereses.

A fines del siglo XIX, nuestros antepasados vieron caminar juntos y cuando no de la mano tanto a la fuerza de las armas como la fuerza del derecho por nuestro territorio. Los militares chilenos destruyendo y asesinando, y los tribunales de justicia con sus decretos y ordenanzas legitimando el dominio de los invasores sobre aquello anteriormente a nuestro pueblo despojado. Hoy en día la historia pareciera repetirse.

En ustedes cabe una parte importante de la responsabilidad de terminar con esta historia interminable de abusos y atropellos. En las autoridades de gobierno, la responsabilidad de reconocer nuestros derechos fundamentales como pueblo y permitirnos decidir nuestro futuro. Y en la sociedad chilena, la responsabilidad histórica de aceptar que somos precisamente los mapuche aquel rostro oculto de su negada identidad nacional.

Señores ministros, nosotros hemos cumplido con manifestarles nuestra preocupación por la situación que atraviesan nuestros presos políticos. Esperamos que la solicitud de un ministro en visita para el caso de nuestra hermana Daniela Ñancupil sea acogida por ustedes y que pueda imponerse la razón en aquellos lugares donde conviven al parecer hasta ahora sólo la prepotencia, el racismo y la impunidad.

Se despiden de ustedes atentamente,
 

COMUNIDADES EN CONFLICTO DE TRAIGUEN
COMUNIDADES EN CONFLICTO DE COLLIPULLI
ASOCIACION MAPUCHE ÑANKUCHEO DE LUMACO
COORDINADORA MAPUCHE ARAUKO-MALLEKO
ORGANIZACIÓN MAPUCHE MELI WITRAN MAPU
ASOCIACION MAPUCHE LEFTRARU
COMITE DE APOYO A LOS PRESOS POLÍTICOS, SANTIAGO