José Chureo, jefe de Pichilcoyán

"DIRIGI 3 TOMAS, PERO NO SOY TERRORISTA"

El Diario Austral, Miércoles 10 de diciembre de 1997. 

El dirigente mapuche José Remigio Chureo Cuitiño, presunto fugitivo por el asalto y atentado incendiario contra tres camiones madereros de Forestal Arauco, en la zona de Lumaco, afirmó que es "inocente" y calificó las acusaciones en su contra como "calumniosas

Este diario ubicó a Chureo en su casa, en la comunidad de Pichilcoyán, mientras continuaban circulando insistentes versiones sobre su misteriosa desaparición" un día antes que se registrara la emboscada contra los vehículos.

Durante el fin de semana se difundió que un chofer de los camiones quemados lo reconoció como autor directo del ataque, ocurrido el lunes pasado, a 5 kilómetros de Lumaco.

La casa de Chureo queda en la cima de una loma a la que se llega por un camino empinado y serpenteante. Cuando este diario conversó con él estaba descansando sobre un tronco, bajo la sombra de frondoso eucaliptus. Varios perros ladraban y una gallina picoteaba el suelo en busca de comida.

EI dirigente de 35 años, preside la Comunidad de Pichilcoyán, situada a medio camino entre Lumaco y Purén.

La emboscada contra los vehículos, que prestaban servicios en el fundo Pidenco de la empresa Forestal Arauco, fue una acción de tipo terrorista. Hombres encapuchados, que portaban escopetas recortadas y otras armas, salieron al paso de los camiones. Tras obligar a descender a los choferes rociaron las máquinas con combustible y les prendieron fuego.

A los pocos días, el Gobierno Confirmó el carácter subversivo del incidente y plateó la posible infiltración dc los mapuches por extremistas del MIR o del Ejército Guerrillero de los Pobres (EGP)), grupo escindido del MIR

Las comunidades indígenas de Pichilcoyán y Pilinmapu aparecen como principales sospechosas, debido a los derechos, ancestrales de propiedad que reclaman sobre el fundo Pidenco.

"MI PALABRA"

"Nunca me escondí. Yo dirigí tres tomas en el fundo Pidenco Por eso piensan que estoy metido en la cosa de las camiones. Pero eso no es así. Doy mi palabra de honor que yo los miembros de mi comunidad somos inocentes", afirmó Chureo, mientras se amarraba a la cabeza un cintillo de lana rojo, negro y blanco que lo acredita como el jefe de Pichilcoyán.

Si no está implicado en cl ataque, ¿por qué se ausentó de su casa?

"Quiero dejar bien clara una cosa. Nunca me escondí. ¿Por qué me iba a esconder si no hice nada? Prueba de ello es estoy aquí conversando con ustedes".

Reconoció que estuvo algunos días fuera, pero alegó que su viaje se relacionó con el parto de su mujer, María Martínez quien el 30 de noviembre último dio a luz mellizas en el hospital de Angol "El Lunes (1 de diciembre, día del atentado) fui a ver a mi señora. Le llevé ropita a las guaguas. Tengo pruebas que estuve ahí"", aseguró mientras apuntaba con el índice a su pareja, quien escuchaba en silencio el alegato de su marido. Chureo sólo llegó hasta Cuarto Básico "por falta de plata" , pero habla de corrido y con voz golpeada.

¿Qué hizo después de visitar a su esposa?

También anduve en Santiago en trámites relacionados con la reclamación legal que tenemos sobre el fundo Pidenco. Aquí tengo los papeles".

VIA LEGAL

Desde una carpeta azul que trata con sumo cuidado, como si fuera u tesoro, sacó varios documentos. Entre ellos, fotocopias de un escrito que presentó en un tribunal capitalino, con el patrocinio de un abogado de Temuco. "Estamos peleando este asunto en los tribunales. No somos terroristas. Tenemos confianza que ganaremos el pleito"

Si están por la vía legal, ¿por qué usted y su gente han protagonizado tomas en el fundo Pidenco?

"Para llamar la atención sobre nuestro problema. La reivindicación del fundo Pidenco la planteamos en 1996 a la Conadi. Como no recibimos respuesta tuvimos que hacer las tomas, pero fueron pacíficas.

¿Cuándo realizaron esas acciones?

"La primera vez fue el 12 de octubre de este año. Las otras dos fueron en la primera quincena de noviembre".

¿Cómo reaccionaron los encargados del fundo?

"Nos insultaron y llamaron a Carabineros. Nosotros que queríamos era hablar con los dueños. Aparte de las tomas no hemos hecho nada más El robo de herramientas, la destrucción de caminos y la quema de casetas, que también nos cuelgan, son puras mentiras

DE IZQUIERDA O DE DERECHA

Si usted y su gente no se encuentran implicados en el ataque a los camiones, ¿quién lo cometió?

"No sé. Yo respondo por mi Comunidad, aunque creo que no hay mapuches metidos. Nosotros no tenemos plata ni para comer. Menos vamos a andar comprando armas.
Sólo tenemos palines (palos) para defendernos. Los culpables de la quema deben ser de fuera".

¿Extremistas?

"A lo mejor. Tal vez de izquierda. También pueden ser de derecha".

Concretamente, ¿cuáles son sus pretensiones sobre el fundo Pidenco?

"Queremos que se nos devuelva la tierra. Sobre los árboles plantados se puede llegar a un arreglo".

Para avalar sus palabras exhibió la fotocopia de un mapa antiguo de la zona de Lumaco.

"Lo que ahora es el fundo Pidenco era de uno de nuestros ancestros. Un cacique. En 1873 llegaron inmigrantes italianos que le quitaron la tierra con la ayuda deñ gobierno".

Eso ocurrió hace más de un siglo...

"Sí, pero la ley indígena permite a los pueblos originarios recuperar tierras cuando les han sido quitadas a la fuerza.

¿Por qué tanta insistencia en recuperar los terrenos?

Los necesitamos. Usted ve como vivimos aquí. El suelo es malo. Casi no hay agua. La tierra que tenemos es poca. No alcanza para alimentarse y mantener a la familia. Todo eso nos humilla. Pero esa rabia que sentimos no la usamos para cometer delitos"

 

GIGANTESCOS CONVOYES TRASLADAN LOS TRONCOS

Comenzó a funcionar el retén que habilitó Carabineros a sólo metros de la curva del camino Lumaco-Purén, donde el lunes de la semana pasadá fueron quemados los camiones de la Forestal Arauco. Antes los camiones con troncos salían en grupos de cuatro o cinco. Hoy circulan en convoyes de treinta máquinas o más, escoltados por carabineros armados con fusiles y metralletas.
 

En el fundo Pidenco son reticentes con la prensa. ''No podemos decirles nada. No pueden entrar", advierte un guardia del portón principal quien blande una luma.

En el municipio de Lumaco hay preocupación por lo sucedido, pero aún no se efectúa una reunión para debatir el tema reconoce el concejal Nemer Ismail.

El caso también ha tenido impacto en Temuco, donde existen entidades que aparecen como sospechosas de estar relaciona-das con los autores del atentado. Una se llama "XenXen" (trentren, en mapuche.). La dirigenta Jimena Ancamil afirma que no tienen relación con el atentado. "Nuestro pueblo reclama con ceremonias y tomas. No con armas. Dice no conocer a José Chureo, pero sí a dos líderes de apellido Raimán.

En un primer momento ambos fueron mencionados como posibles implicados en el atentado: "Eso no es cierto. Yo estuve con ellos este fin de semana. No andan arrancados como se ha dicho por ahí""