Salta, 1 de junio de 2004.
Conflicto con una familia mapuche

La Justicia restituyó las tierras a Benetton

Las tierras en disputa entre una familia mapuche y una compañía del grupo Benetton, en el noroeste de Chubut, quedaron en manos de la empresa, por un fallo de la Justicia dado a conocer ayer en Esquel.


El juez de instrucción de esa ciudad, Jorge Eyo, determinó que las 535 hectáreas de un lote de la estancia Leleque, del cual fue desalojada la familia de Atilio Curiñanco y Rosa Nahuelquir, a la que él antes sobreseyó del cargo de usurpación, no es un terreno fiscal y pertenece a la firma Tierras del Sud Argentina. El magistrado leyó anoche el fallo del juicio oral y público, en el que sentenció que se entregue en forma "definitiva" a Tierras Sud Argentino "el predio identificado como el cuadro 'Santa Rosa'", ubicado al oeste de la Ruta Nacional 40. De inmediato Eyo rechazó "la citación como terceros responsables" que había solicitado el matrimonio demandado, "con relación al Instituto Autárquico de Colonización (IAC) y a la provincia del Chubut", y resolvió no imponerle costas del juicio a la pareja mapuche. El juez dispuso además "entregar, en forma definitiva" a los demandados, "los elementos entregados oportunamente en calidad de depositario judicial". La última audiencia del juicio Oral y Público -que comenzó el miércoles último y durante el cual prestaron declaración 17 testigos- se desarrolló en el salón de actos del Casino de Suboficiales de la Policía chubutense, en Esquel.

Para dictar sentencia, el juez realizó una extensa argumentación de 14 puntos, en base a pruebas y testimonios aportados en la causa por varios testigos. Tras la lectura del fallo, los numerosos integrantes de la comunidad mapuche presentes en la sala expresaron a la prensa su profundo malestar por el veredicto. Mauro Millán, de la organización mapuche "11 de Octubre", dijo a Télam que "se consumó el despojo. Creíamos que el fallo de la justicia sentaría un precedente histórico". "Lo único que ha conseguido la Justicia con este fallo es fortalecer aún más al pueblo mapuche, que logró instalar el tema de las tierras a nivel nacional", añadió.

Millán acotó: "Esperábamos que la justicia nos otorgara nuestras tierras que son ancestrales, pero fue un tribunal 'huinca' que las adjudicó al grupo Benetton. De todas maneras, veníamos preparado para lo que resolviera el juez". Luego se quejó que "nos siguen controlando y discriminando, mientras el Estado no quiere reconocer nuestros derechos ancestrales. Ahora vamos a llevar esto a las instancias internacionales".

Un vocero de Tierras del Sud Argentino señaló que "las pruebas presentadas por la empresa y el testimonio de los peritos agrimensores fueron la clave para demostrar la titularidad". En ese sentido, mencionó "los títulos de propiedad de más de 100 años, la escritura pública y la mensura perimetral de la colonia Lepá, a la que pertenece el cuadro Santa Rosa, así como también los peritajes de agrimensores que actuaron en la causa presentados por ambas partes". Alberto Mazzucchelli, vocero de la compañía, dijo que "la empresa ya contaba con una restitución provisoria, que nunca fue apelada por la familia Curiñanco".

"Para nosotros es muy importante este precedente, que refuerza la idea de que el derecho de propiedad es uno de los pilares básicos de nuestro sistema legal", señaló. El vocero expreso que "sin embargo nosotros también somos conscientes de la necesidad de resolver estas situaciones con políticas de fondo, pero este tema escapa al ámbito de resolución de una empresa privada". A continuación consideró que "este juicio puso en evidencia la necesidad de que los gobiernos provincial y nacional diseñen e instrumenten políticas concretas que contemplen el bienestar y desarrollo social de la comunidad mapuche".
 

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