Centro de Documentación Mapuche Documentation Center

 
Lunes 4 de agosto de 2003
 

 
Según un informe del PNUD, presentan el desarrollo humano más bajo del país
 

Mapuches más pobres de la IX Región viven apenas con 20 mil pesos al mes

Con bajos niveles de educación, salud e ingresos, familias de esa etnia que habitan pequeños predios en La Araucanía señalan que a duras penas logran subsistir en tales condiciones y que no tienen esperanzas de salir de la pobreza.
 


Un reciente informe elaborado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (Pnud) reveló que los mapuches de la IX Región presentan los peores niveles en educación, salud e ingresos del país.

En rigor, la conclusión del estudio no fue novedad para los indígenas de esa zona, donde hay familias que viven con tan sólo $ 20 mil al mes, sin luz, ni agua y cocinando en el fogón. Mientras, a nivel país el ingreso promedio mensual de los mapuches alcanza apenas a $ 65 mil.

Según el documento, los mapuches de La Araucanía tienen, en promedio, 3,6 años de escolaridad menos que sus pares que viven en la capital. Pedro Trangol Callupán, por ejemplo, cursó sólo hasta tercero básico. Originario de la comuna Padre Las Casas, Trangol, su esposa y sus dos pequeñas hijas viven en poco más de ocho hectáreas, terreno que les fue heredado por sus antepasados.

"Aquí lo único que se puede hacer es un poco de agricultura, pero no mucho, porque las tierras se llenan de agua. Así es que se hace lo que se puede y sembramos un poco de trigo cada dos años no más... hay que dejar descansar la tierra", cuenta.

Asegura que apenas logra sobrevivir en dos casas de una sola habitación cada una. Sus hijas comen en la escuela de la comunidad, distante a varios kilómetros, mientras Trangol y su esposa van a veces al pueblo a vender pollo o verduras.

El comunero cuenta que, de esta manera, la vida se torna cada vez más difícil, "porque apenas alcanza con unos $ 15 mil a $ 20 mil que uno hace al mes, o a veces menos. Sirve para el azúcar y la harina, que es lo más importante".

Agrega que "una persona pobre ni siquiera puede postular a algún programa de ayuda o subsidio habitacional, ya que hay que tener un poco de plata, como $ 150 mil, y yo no tengo".

Vendiendo perejil

En la localidad de Cajón, otra familia mapuche vive una realidad no muy distinta. Aurelio Catrilaf cursó hasta sexto básico y su esposa, Mónica Romero, hasta cuarto básico. Con tres hijos, ambos coinciden en que no tienen "ninguna posibilidad de vivir mejor, porque las cosas están malas".

La mujer explicó que aunque su esposo trabaja esporádicamente como agricultor, "aquí se hace muy difícil subsistir y nosotros vivimos con cerca de cuatro o cinco mil pesos a la semana vendiendo cilantro y perejil". Debido a la escasa condición económica, el hijo mayor de la familia ya abandonó el colegio (en primero medio) para acompañar a su papá en algunas tareas.

La casa que habitan cuenta sólo con dos piezas para dormir y para cocinar, mientras que otra dependencia es utilizada como bodega.

Aunque Mónica Romero asegura que actualmente su otra hija asiste al colegio, "estoy segura que no va a llegar más lejos... eso es imposible porque no hay plata y aunque postulen a becas los niños, no las sacan".

Su principal fuente de sustento es la venta de verduras que cultiva en pequeñas huertas, "porque en el resto de las tierras no es mucho lo que se puede hacer. Están llenas de agua".

Consciente de su condición, la mujer dice que la familia está resignada a vivir en precarias condiciones y con pocas expectativas de progreso, "y seguro que después se nos puede casar el hijo y así va creciendo la familia".

Menor nivel de vida

Frente a esta realidad, el último Indice de Desarrollo Humano, presentado este año por el Pnud, constata que quienes declaran pertenecer a la etnia mapuche -alrededor de 570 mil personas en todo el país- tienen en general menores niveles de avances en relación con aquellos que dicen no pertenecer a los pueblos originarios.

A nivel nacional, un 41% de la población mapuche habita en zonas rurales. Mientras en la Región Metropolitana este promedio cae a sólo 2%, la Región de La Araucanía presenta un 71% de mapuches instalados en predios rurales y sin un mayor acceso a una buena atención en salud, educación de calidad y oportunidades de trabajo.