Centro de Documentaciˇn Mapuche Documentation Center

Santiago de Chile, 01 de Junio del año 2002

 
 
Sólo en contados casos los predios traspasados a mapuches han tenido un desarrollo productivo.

 (Foto: copesa)

Apenas 12 mil de las 164 mil hectáreas asignadas a esa etnia reciben apoyo directo de Conadi

Fisco no asesora a 92,6% de tierras dadas a mapuches

Autoridades y empresarios coinciden en que la política de traspaso de predios no ha sido acompañada por la debida capacitación y manejo productivo, lo que ha llevado a la subutilización de algunas de las propiedades.


Matias Rodríguez, Fabian Alvarez y Fredy Palomera 

Autoridades de la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (Conadi), empresarios madereros y agricultores coinciden en que la política de traspaso de tierras a comunidades mapuches no ha sido tan eficaz como se esperaba. De hecho, sólo 7,4% de las 164.000 hectáreas entregadas a esa etnia entre 1994 y 2001 reciben capacitación y apoyo técnico directo del Estado.

 La asesoría en esas 12.000 hectáreas se realiza a través del Programa de Apoyo Predial (PAP) impulsado por Conadi en las regiones Octava, Novena y Décima. El encargado de esta iniciativa, Patricio Vidal, reconoce que "existen comunidades que trabajan individualmente y tierras que están abandonadas o subutilizadas", con las cuales no se tiene contacto.

 El intendente de la Novena Región, Ramiro Pizarro, admite que la vinculación entre la cesión de tierras y el desarrollo productivo es una materia que está pendiente y mientras ello no se haga "vamos a estar trasladando la pobreza de un lugar a otro. Y esa no es la idea".

 Quizás el objetivo de la autoridad apunte a masificar experiencias como la de la comunidad Pascual Coña, en la VIII Región, que mejoró las cosechas de trigo e impulsó un proyecto de desarrollo turístico en terrenos que les entregaron hace dos años (ver recuadro).

 Tratando de enmendar el rumbo y proveer a las comunidades de financiamiento, el gobierno implementó en el 2001 el programa Orígenes, que comprende fondos concursables por 133 millones de dólares aportados por el Estado y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). El proyecto trabaja hoy con 406 comunidades de la IXRegión.

 Para los empresarios agrícolas y forestales, el problema queda de manifiesto en los casos de terrenos que tuvieron alta productividad y hoy están semiabandonados.

 Así ocurre con el Fundo La Unión (767 hectáreas) en la comuna de Traiguén, que fue comprado en 1.300 millones de pesos y traspasado a 30 familias de la comunidad Temulemu Grande, muchas de las cuales dejaron las tierras al no encontrar qué hacer con ellas. "No queda ni un árbol en pie y la gente que queda sólo tiene sembrados de subsistencia", dice el consejero regional Enrique Stappung.
 
 

Presiones
El intendente Pizarro reconoce que en más de una ocasión se han entregado tierras a las comunidades mapuches en función de una demanda y que no siempre está organizada para enfrentar la nueva responsabilidad El senador Alberto Espina (RN) sostiene que ello es una "demostración nefasta de cómo se le dobla la mano (al gobierno), porque un sector de las comunidades a las que se van a adjudicar son grupos violentistas", citando el caso de la reciente venta del fundo Alaska a una comunidad de la zona.

 Según el presidente de la Corma en la Novena Región, Marcelo Martini, en ese terreno se tendría que invertir el triple de lo que costó (1.348 millones de pesos) para darle uso agrícola. La otra opción es esperar 20 años, hasta que crezcan los pinos que han sido talados.
 
 
Un ejemplo
No todos los casos de tierras cedidas a mapuches han tenido un final relacionado con la pobreza o la falta de preducitividad en los predios. De hecho, existen algunas experiencias que han dado positivos resultados.

 Un ejemplo: ellos dicen tener el tractor más moderno de todas las comunidades mapuches en la provincia de Arauco, Octava Región.

 El vehículo es modelo 2001 y, además de usarse en faenas agrícolas, también se arrienda a otros parceleros, generando una entrada adicional de recursos a la comunidad Pascual Coña, una de las entidades indígenas que ha logrado sustantivos adelantos en el campo productivo y un mejoramiento de la calidad de vida de las familias asociadas.

 El presidente de la comunidad, Juan Francisco Lincopi Yevilao, señala que hoy tienen 60 hectáreas plantadas -le quedan 242 por ocupar del antiguo fundo El Durazno-, cuya siembra el año pasado les permitió incluso allegar recursos adicionales para la siembra de este año.

 Además, cuentan con un camping y un proyecto turístico en el sector de Lleu Lleu Grande.

 En el intertanto se encuentran trabajando en solucionar la falta de electrificación rural, abastecerse de agua potable e implementar un sistema de riego para mejorar la eficiencia de los cultivos.

 
 

 

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