Centro de Documentaciˇn Mapuche Documentation Center
Santiago de Chile, 06 de Enero del año 2002
 


 
Los acercamientos entre Endesa y las hermanas Berta y Nicolasa Quintremán, comenzaron el 22 de julio del año pasado, una vez que las comuneras se sintieron "abandonadas" por los grupos ecologistas.

 (Foto: COPESA)

Sostienen que aceptaron $ 10 millones de parte de Endesa "como indemnización por los perjuicios provocados por la empresa"
Comuneras pehuenches afirman ahora que no permutarán sus tierras
A la "promesa de contrato" que estableció Berta Quintremán con la empresa eléctrica, ayer se conoció que su hermana Nicolasa también firmó un documento igual.


Fabián Alvarez/ Concepción

Sólo como una "indemnización por todos los perjuicios provocados por la construcción de la central hidroeléctrica Ralco", fue calificado por las hermanas Berta y Nicolasa Quintremán, íconos de la oposición al proyecto, el preacuerdo de "cierre de negocio y promesa de contrato" establecido con la empresa Endesa.

 Hasta ayer sólo se conocía que la mayor de ellas -Berta- había firmado el pasado 28 de diciembre este preacuerdo que podría acarrear la permuta definitiva de sus tierras. Sin embargo, Nicolasa también pactó un contrato similar con la firma a principios del mes pasado, mediante el cual cada una recibió 10 millones de pesos y la promesa de entregárseles terrenos y otros 200 millones de pesos más.

 En entrevista con La Tercera en el Alto Biobío, ambas pehuenches aclararon ayer que no permutarán sus tierras y que sólo firmaron los documentos para recibir dineros frescos que ellas consideran una reparación a "tanto daño que ellos nos han hecho".

 Berta Quintremán afirmó: "Nunca abandonaré mi tierra. Es terreno sagrado de mi padre y mi madre. Cómo voy a estar cambiando a mi padre y mi madre. Pedí $ 10 millones, no es plata; 'es una chaucha', les dije yo", señaló.

 La pehuenche manifestó: "qué acuerdo voy a adoptar... no soy ninguna tonta. Lo hice para sacarles algo. Más encima, fue el Día de los Inocentes y si lo creen es porque son tontos fallados".

 bAcercamientos Según contó su hermana Nicolasa, los primeros acercamientos de Endesa comenzaron el 22 de julio del año pasado. Luego de sostener algunas reuniones, analizaron la situación desfavorable que se encontraban, dada principalmente por el sentimiento de abandono que palpan por parte del gobierno y la falta de apoyo de los grupos ambientalistas. A lo anterior se suman la precaria situación económica que atravesaban y la ejecución de obras cerca de sus terrenos.

 Precisaron en que las conversaciones ellas solicitaban 75 hectáreas y $ 300 millones y que nunca hablaron de permutar. "Conversar sí, porque conversar no es incomodar", expresó Nicolasa Quintremán Su hermana Berta sostuvo que lo que firmaron -sin asesoría por parte de sus abogados- "no nos obliga a nada, según nos dijeron".

 La comunera dijo sentirse tranquila. "Cómo no voy a estar tranquila si gané plata", dijo entre risas.

 El abogado de las hermanas Quintremán Roberto Celedón -quien ayer se reunió con las mujeres en el Alto Biobío en compañía de otros juristas y ecologistas- justificó lo hecho por sus clientas afirmando que al sentimiento de abandono que manifiestan se suma además la percepción "de que todos los pehuenches habían recibido indemnización y dinero por parte de Endesa y ellas y sus hijos eran discriminados y se les negaba el trabajo por parte de la empresa". En cambio, las otras familias que no han firmado sus permutas, han sido indemnizadas por servidumbres de caminos.

 Explicó que "se les planteó que sólo se les daría dinero si firmaban un documento. Este documento fue preparado íntegramente por Endesa". Agregó que "si hubiera existido una voluntad real de permutar, se habría firmado un contrato de permuta y eso sometido al consejo de la Conadi8, dijo.

 El abogado reconoció que el preacuerdo firmado por sus clientas "es un hecho que crea una situación objetiva de ambigüedad para todos los entes preocupados del conflicto Ralco". Precisó que desde un punto de vista jurídico se podría impugnar los documentos, debido a que no se cumplió con el principio de pactar en "voluntad libre", ya que ambas por el regular dominio del español debieron ser asesoradas por alguien.

 Sin embargo, aclaró que no efectuarán acciones legales, debido a que el propio contrato establece una causal de desentimiento.
 
 
 
 
La "vía de escape" que dejó el acuerdo
El acuerdo firmado por Berta Quintremán y representantes de Endesa en la notaría de Selim Parra Fuentealba el pasado 28 de diciembre, consta de siete páginas, pero deja una "vía de escape" para la comunera pehuenche, quien puede desistir de la oferta hecha por la empresa.

 Endesa le ofreció, a cambio de su hijuela de poco más de cuatro hectáreas, un terreno de a lo menos 70 hectáreas, $ 200 millones y un adelanto de $ 10 millones que se pagó en efectivo el día de la firma, que incluyó la huella con tinta de los dedos de Berta Quintremán.

 Sin embargo, en el número ocho de la tercera cláusula del acuerdo se señala que en caso de incumplimiento de la pehuenche al acuerdo o que decida desistirse del mismo, los $ 10 millones serán "considerados como abono a futuros pagos por el uso o servidumbre del terreno legal, según lo establecido en la legislación vigente". Esta oportunidad es la que tanto Berta como Nicolasa Quintremán intentarán aprovechar para no permutar sus tierras y quedarse con dinero fresco como "indemnización".

 El convenio con Berta Quintremán establece que Endesa ofrece permutar el terreno de la dirigenta por su hijuela "por una serie de bienes, muebles e inmuebles, todo dentro del plan de relocalización de familias pehuenches afectadas por el Proyecto Hidroeléctrico Ralco".

 El interés de Endesa por La Hijuela 32, de 4,1 hectáreas, es que requiere parte de ese terreno para la formación del futuro embalse de la Central Ralco. En todo caso, el convenio establece que, en un plazo no superior a un año desde la permuta, la empresa devolverá a la mujer la parte de ese predio que no utilice en el megaproyecto.

 A cambio de La Hijuela, Endesa entregará a Quintremán una parcela de a lo menos 70 hectáreas en la Provincia del Biobío lo que se suma a $ 200 millones de pesos, en dinero efectivo. El objetivo es que se dinero sea destinado a la construcción de una vivienda, infraestructura necesaria para el aprovechamiento productivo de la parcela, compra de animales, herramientas, construcción de cercos, habilitación de caminos interiores, riego y cualquier otro uso que su dueña determine.


 
Este sitio es parte de la red Terra Networks Chile S.A.
Derechos reservados COPESA