domingo 3 de agosto de 2003

Juicio retrasará el proyecto

Es difícil que Ralco opere en junio de 2004

La tramitación de las apelaciones a la medida cautelar que impide que Endesa llene el embalse, podría tardar más de un año.

      Es muy difícil que Ralco inicie sus operaciones a partir de julio del próximo año si no se llega a un acuerdo extrajudicial con las cuatro familias pehuenches que aún se niegan a entregar sus tierras, necesarias para llenar el embalse de la central.

      Así lo sostuvo uno de los abogados de los indígenas, Roberto Celedón, quien expresó que la tramitación de las apelaciones a la medida precautoria que dictó el Sexto Juzgado del Crimen de Santiago, que impide llenar el embalse, puede extenderse fácilmente por más de un año.
      Esto porque una vez que la Corte de Apelaciones dicte su sentencia, independientemente de a quien favorezca, la otra parte con seguridad apelará a la Corte Suprema, última instancia para tener una resolución definitiva.

      Añadió que el espíritu de las familias pehuenches es lograr un acuerdo con Endesa, pero para eso se requiere de buena voluntad por parte de la compañía.

      Por otra parte, trascendió que a Endesa no le apremia que Ralco entre en servicio el próximo año, porque económicamente le conviene que el precio nudo de la electricidad se mantenga alto, ya que le ha permitido mejorar considerablemente las utilidades netas.

      Al entrar Ralco, en el segundo semestre del próximo año aumentaría la oferta de energía y necesariamente disminuiría el valor del nudo.
      De acuerdo a cifras entregadas por Endesa esta semana, la compañía acumuló en el primer semestre una utilidad neta de 47 mil millones de pesos, lo que significa un alza del 28,4% en comparación con los 37 mil 318 millones de pesos registrados en igual periodo de 2002.

      Ayer en Los Angeles se reunieron dirigentes indígenas de las regiones Octava y Novena con las cuatro familias pehuenches, para acordar iniciar un proceso de movilización para que el gobierno impida que Endesa desaloje a los pehuenches del Alto Biobío y haga respetar la Ley Indígena.
      En este escenario, hay que recordar lo que planteó la Comisión Nacional de Energía sobre un inevitable racionamiento a fines de 2004 si no entra Ralco al sistema de generación eléctrica como está proyectado.

      Por otro lado, la influencia de la represa en el desarrollo del país, reactualiza la discusión en torno a la vigencia del bien común por sobre los intereses particulares de un grupo.
 


©2000 todos los derechos reservados para Diario del Sur S.A.