miércoles 28 de agosto de 2002
En Chile están para generar electricidad
Represas no 
regulan crecidas
  • Académico de la U. de Concepción, Andrés López, explicó que los embalses no tienen la obligación de cumplir con el objetivo de amortiguar el aumento de los caudales.
  • En el caso de Pangue, agregó, se suma el hecho de que se trata de una presa pequeña y por lo tanto tampoco tiene la capacidad técnica para cumplir con esta función.
      La represas en Chile han sido diseñadas y son operadas sólo con el objetivo de generar energía eléctrica en forma eficiente para el país y no para el control de crecidas de los caudales de los ríos.
      Así lo sostuvo el académico e investigador de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Concepción, Andrés López, quien explicó que estos objetivos, control de crecidas y generación eléctrica son contrapuestos.
      En términos, generales, para regular las crecidas se debe dejar una fracción del embalse sin agua, lo que tiene un costo en términos de capacidad de generación.
      En este sentido, los operadores deben procurar durante los meses de invierno llenar y mantener al tope la presa, para de este modo contar con la capacidad de producir electricidad durante los meses de primavera y verano, cuando las lluvias bajan considerablemente. 
      En consecuencia durante la época de mayor ocurrencia de crecidas el embalse está completo, con muy poca o nula posibilidad de regulación.
      Así por ejemplo, con una primera crecida en el mes de mayo, un embalse podría amortiguar los efectos en las partes bajas, porque aún se está llenando, pero una vez completo esta capacidad desaparece.
      Andrés López indicó que esto es así y actualmente las empresas eléctricas no tienen ninguna obligación legal para cumplir con un objetivo regulatorio de los aumentos de caudales. No obstante, es un tema sobre el cual se puede discutir.
      Sin embargo, añadió, esto requeriría de un estudio técnico económico que evaluara los costos de los daños que provoca una crecida, versus lo que significaría para el país contar con menos energía eléctrica.
      A su juicio no se trata sólo de un tema de menos o más ingresos para una empresa generadora, sino lo que implicaría para el país disponer de menos electricidad. 
      El académico insistió en que actualmente no existe ninguna discusión sobre el tema y esta sería, tal vez, la oportunidad de abordar esta situación, sobre todo pensando en la operación de futuras represas como la de Ralco.

     Caso Pangue

      Según el especialista de la U. de Concepción, Pangue no tiene capacidad para regular las crecidas del río Biobío. En este caso no se trata sólo de que no tiene ninguna obligación para hacerlo, sino porque además se trata de un embalse pequeño y que técnicamente no tiene las condiciones para cumplir con ese objetivo.
      Con un caudal de 2 mil 400 metros cúbicos por segundo, como se registró en el momento más crítico en el río Biobío, en 24 horas se genera un volumen superior a los 175 millones de metros cúbicos y Pangue tendría una capacidad de regulación del orden de los 50 millones de metros cúbicos.
      Por lo tanto, con estos volúmenes de agua, los sectores ribereños de Hualqui se van a inundar sin importar lo que haga o deje de hacer Pangue.
      En este sentido, Ralco, podría tener mayor capacidad, ya que se trata de un embalse más grande y en ese sentido su construcción puede ser beneficiosa. Pero esto también depende de los objetivos para los cuales se construyen estas obras.


 

 


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