domingo 2 de junio de 2002
Opina presidente de Corma:
Se necesita voluntad política para 
frenar la violencia en la IX Región
  • José Ignacio Letamendi dijo que la venta del Fundo Alaska a la Conadi por parte de la Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones, se debió a la imposibilidad de esta empresa a su derecho de propiedad.
  • Lamentó que se entreguen tierras a quienes optan por la violencia, y la miseria a que está condenada la Novena Región, si la inversión se sigue desalentando a causa de la violencia impune.
      SANTIAGO. La venta del fundo Alaska, de propiedad de Forestal Mininco, a Conadi, para ser entregado a los mapuches, deja en evidencia lo que muchos han venido advirtiendo: en alguna medida el triunfo de los violentistas, la imposibilidad de los dueños de ejercer libremente el derecho de propiedad, el desinterés por invertir en la Novena Región. Y como consecuencia de todo esto, la acentuación de la pobreza en una de las zonas de mayor miseria del país. 
      Así lo señaló a EL SUR el presidente de la Corporación Chilena de la Madera, Corma, José Ignacio Letamendi.
      -¿Están ganando los mapuches, y entre ellos los violentistas?
      -No puedo responder como Corma por lo que hace cada uno de nuestros socios. Aquí hay un hecho claro, la Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones (Cmpc), una empresa muy importante, una de las más grandes del país y del mundo en su rubro, antigua y simbólica, vendió a la Conadi el fundo Alaska de la Novena Región, señalando que lo hacía porque tenía incapacidad absoluta de ejercer dominio sobre él. 
      -¿La Cmpc se retira de la Novena Región?
      -A la venta del fundo Alaska hay que agregar un hecho, a mi juicio, más significativo aún. Una semana antes de dicha venta, el presidente de la Cmpc, Eleodoro Matte, dijo en la junta de accionistas de la empresa que "no vamos a plantar más en la Novena Región porque no podemos garantizarle a los accionistas que el dinero invertido ahí pueda ser bien administrado y ejercer el dominio o la propiedad...
      -¿Qué consecuencias tendrá esto?
      -Muy graves. No sé cuánto planta al año la Papelera en la Novena Región, pero estimo que será al menos el equivalente a todo el fundo Alaska. Antes ya habían vendido sus fundos a Conadi propietarios chicos y medianos, justamente por la imposibilidad de ejercer libremente el derecho de propiedad. Esto, no obstante, el papel, a veces heroico, que cumple Carabineros. La propia Papelera señaló que pudo cosechar el fundo Alaska gracias a la presencia en el predio de 150 a 200 carabineros, las 24 horas del día, protegiendo sus bienes, los bosques y la vida de los trabajadores. ¡Así es imposible invertir, trabajar, ejercer la propiedad!
      -¿Cómo reaccionarán otros propietarios de fundos de la Novena Región?
      -Ese es el punto. Los demás propietarios se preguntan: si la Papelera se vio obligada a vender, ya que a pesar del apoyo de la fuerza pública no pudo ejercer dominio, ¿qué nos queda a nosotros? 

    Arauco 

      -¿Qué opina que Forestal Arauco haya acordado vender parte de dos de sus fundos reclamados por los lafquenches como sitios sagrados?
      -No conozco del caso más allá de lo publicado por la prensa, pero no me extrañaría que lo hiciera. El problema es el mismo.
      -¿Estas empresas van a dejar el país, van a dejar de invertir?
      -No. Ninguna de ellas se está yendo de Chile. El presidente de la Papelera lo dijo claramente: nosotros dejamos de plantar en la Novena Región, pero vamos a seguir plantando en el resto de Chile y en Argentina.
      -¿Se van a saltar la Novena Región, por decirlo de alguna manera?
      -El drama es que si las empresas grandes -las medianas y chicas ya lo han hecho- dejan de plantar, de invertir en la Novena Región, esa zona que es fundamentalmente agrícola-forestal y con índices de pobreza dramáticos, aumentará su nivel de miseria y pobreza. Veamos el caso del Fundo Alaska. Tenía cerca de 2 mil hectáreas plantadas. ¿Qué se le va a traspasar hoy a estas 153 familias mapuches para las cuales la Conadi compró el predio? El fundo en su totalidad, de las cuales cerca de 2 mil hás están llenas de topones (troncos) que quedaron en el terreno luego de la cosecha de los bosques que hizo la Papelera. ¿Qué se puede hacer? Volverlo a plantar. ¿Cómo le pide Ud. a 153 familias mapuches extremadamente pobres que planten esas casi 2 mil hectáreas? No tienen plata, tecnología, nada para hacerlo. Nadie les ha ofrecido apoyo. Conadi les traspasa la tierra, pero nada más. Ahora, supongamos que pudieran plantarlo, ¿tienen tiempo para esperar 20 años hasta cosecharlo y recuperar la inversión?
      -¿Qué va a pasar, entonces? 
      -Al año o a los dos años, esas 153 familias van a estar de nuevo pidiendo a gritos -o con violencia- más tierras.
      -¿Este es un triunfo para los mapuches violentistas?
      -Ese es el otro problema grave, la otra consecuencia. Se está comprando un fundo y se le está entregando a mapuches que optaron por la violencia para lograr sus reivindicaciones. Nadie en su sano juicio podría estar en contra o ser insensible a las reivindicaciones mapuches que, como lo han dicho muchos, son los pobres entre los pobres. Hay que atender sus reclamos, pero lo que no es aceptable es la violencia. La mayoría de los mapuches no son violentos, pero en este caso se está dando un pésimo ejemplo. 
      -¿Cómo solucionar este drama de la Novena Región?
      -Primero, con voluntad política para frenar la violencia. No se trata de reprimir o frenar las manifestaciones pacíficas de petición de ayuda. Segundo, echar a andar y comunicarlo con fuerza, el programa Chile-Banco Mundial, para lo cual hay 130 millones de dólares, 50 del gobierno y 80 del Banco Mundial. Si eso se hace mejorando la salud, educación, capacitación, vialidad, viviendas de las comunidades mapuches, podemos lograr la integración del pueblo mapuche a la comunidad productiva nacional, sin que ello signifique que renuncien a su cultura, valores, religión ni cosmovisión. Es sólo evolucionar para tener una mejor calidad de vida. Si todo esto se hace en pocos años los mapuches serán dueños de su destino. 
      -¿Corma va a plantear esto al gobierno?
      -Lo hemos hecho muchas veces.
      -¿Lo van a reiterar ahora, ante estos nuevos hechos?
      -Nos preguntamos, ¿es necesario reiterárselo al gobierno cuando nos parecen cosas tan obvias?. Nuestra posición se ha hemos planteado a todos los gobiernos de la Concentración, hasta el cansancio. He hablado el tema cuatro o cinco veces con el ministro José Miguel Insulza...
      -¿Qué va a pasar con las otras inversiones que tiene la Papelera en la Novena Región?
      -No sé, pero éste es un indicio.
      -¿Ni pensar, entonces, que las grandes empresas vayan a invertir en la Novena Región e instalar, por ejemplo, aserraderos, plantas de celulosa y papel, etcetera?
      -Es muy poco probable que lo hagan. Los grandes proyectos de inversión están pensados en las regiones Octava y Décima... Se saltan la Novena. Es natural. Esto es muy negativo para los mapuches...
      -¿No sólo para mapuches sino para todos los habitantes de la Novena Región, verdad?
      -Sí, pero es especialmente dramático para los mapuches que ya dije son los pobres entre los pobres. En cambio, la zona de Ñuble, o la Décima Región, Valdivia, San José de la Mariquina están felices porque llegarán grandes inversiones forestales, aserraderos, plantas de celulosa, etcétera, mil millones de dólares en cada una de estas zonas en los próximos cuatro o cinco años. ¿La Novena Región? Nada. Esto debería ser un síntoma de alerta para la Araucanía.

 


 
 


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