jueves 14 de febrero de 2002

Emilio Uribe, gerente de la Corma
Incendios provocan desastres ecológicos

Por Claudia Valladares

Pese a las insistentes campañas que cada año realizan tanto la Corporación Nacional Forestal (Conaf) como la Corporación de la Madera (Corma) con el objetivo de proteger a los 40 millones de hectáreas de bosque nativo, matorrales, praderas naturales y plantaciones artificiales, que equivalen al 53% de la superficie nacional, la causa principal de ocurrencia de incendios en nuestro país sigue siendo la acción del hombre.

El gerente de la Corma en la Región del Biobío, Emilio Uribe, dijo que la comunidad debe tomar conciencia de que los siniestros, como por ejemplo los que afectan a las reservas nacionales, provocan pérdidas irreparables y verdaderos desastres ecológicos, como los registrados en la Novena región en los últimos días.

Por esta razón explicó que es fundamental que exista una educación a conciencia, ''esa es la clave y es el trabajo que tenemos que hacer todos los agentes relacionados con este tema. Los incendios forestales son inaceptables, por lo que en el mediano plazo debemos intentar un cambio de mentalidad''.

Precisó que el Ministerio de Educación ha incorporado esta temática dentro de los contenidos curriculares de los establecimientos educacionales, desde el punto de vista de la protección del medioambiente que es el más perjudicado con los incendios forestales, ''estos recursos son tan frágiles que basta un fósforo para que desaparezcan al día después''.

Por esta razón dijo que la Corma cuenta con un amplio programa de extensión que desarrollan durante todo el año, a través del cual realizan charlas en escuelas rurales principalmente, concursos literarios y de pintura, hacen entrega de material escolar complementario y realizan campamentos de verano para la formación de niños líderes.

Uribe, indicó que a esto se suman las campañas de difusión y la entrega de folletos, ''es fundamental la permanencia del mensaje durante todo el año.

Sostuvo que es necesario construir conciencia en la población respecto de la fragilidad de los recursos naturales, así como educarlos sobre la dimensión y gravedad del problema, especialemente por su efecto sobre el suelo, flora y fauna, además de las pérdidas de fuentes laborales que se producen a causa de la acción de las llamas. Aseguró que es necesario conseguir la participación activa de la comunidda en la prevención de incendios, ''creo que falta una conciencia con respecto a que estamos insertos en una región forestal''.


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