jueves 14 de febrero de 2002

Ya está a dos kms. de central Ralco
Fuego avanza sin control en el bosque cordillerano

Más de 120 hectáreas en tan sólo dos días logró avanzar el incendio de Vilucura, que hasta el cierre de esta edición aún se encontraba sin control en los alrededores de las oficinas de la Central Ralco.

El foco más peligroso de los incendios que afectan a Alto Biobío, baja de las altas cumbres acercándose peligrosamente a las oficinas de Ingeniería de unos de los contratistas de Endesa, las que están ubicadas a un costado de la cortina de concreto que servirá a la nueva presa Ralco. El fuego ya ha consumido más de 520 hectáreas de araucarias y coigües centenarios y ha logrado aproximarse a menos dos kilómetros de una de las oficinas de la presa.

En Vilucura trabajaban hasta ayer, sólo dos brigadas de Conaf y personal de Endesa, éste último en labores preventivas y no en la línea de fuego, debido al peligro que implica tratar de controlar el fuego en quebradas de más de cien metros de altura.

''El personal de Endesa va a estar asustado por hartos días, pues el humo baja a todo el valle del Biobío, complicando las faenas de la presa. Lo peligroso va a ser si sopla viento con dirección Este lo que podría arrojar partículas de fuego y complicaría al campamento'', sostuvo Rolando Pardo, jefe de incendio de Conaf.

Sin embargo, el incendio de Vilucura no es el único que preocupa a la Conaf, en las últimas horas surgió un nuevo foco de fuego en alto Biobío, ubicado esta vez cerca del río Pinca, a cinco kilómetros al sur del foco de Vilucura, consumiendo ya cinco hectáreas de araucarias. ''Partió hace 4 días pero se reactivó producto del aumento de temperatura y de los vientos'', sostuvo Pardo. Este nuevo foco, según brigadistas de Conaf, también se habría iniciado por tormentas eléctricas, debido a lo inaccesible del lugar, pero personal técnico de Conaf asegura que hoy estaría bajo control.

En cuanto al foco de Quepuca Ralco, que ya ha consumido más de 712 hectáreas, se encuentra en proceso de control, pues el fuego logró saltar algunas líneas de fuego, lo que ha dificultado el trabajo de los brigadistas.

Mientras tanto, el lonco de Ralco Lepoy José Basilio Rosales Gallina, sostuvo que aunque su comunidad no tuvo que bajar animales de las veranadas, cerca de 10 familias del cajón de Quepuca Ralco tuvieron que arrear sus animales hacia las invernadas. ''A la gente de Quepuca Ralco, ya se le terminó el talaje para los animales que tienen en la costa del Biobío, por lo que ya están pidiendo una ayuda al gobierno para ellos'', manifestó el lonco.


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