El Siglo Digital  Nº 138 - Año 2001

Greenpeace 30 años
"Nos oponemos a todo el que quiera contaminar el planeta"

Por Eduardo Valenzuela González

El 15 de septiembre de 1971, doce personas que habían arrendado una pequeña embarcación se instalaron en la isla Amchita, estado de Alaska, para impedir que se llevaran a cabo pruebas nucleares. La agrupación se llamaba Comité No Hagan Olas, aludiendo al eventual maremoto que podrían ocasionar las explosiones atómicas realizadas en zonas de inestabilidad sísmica.
Sus miembros eran canadienses y algunos estadounidenses refugiados en Canadá por oponerse a ir a la guerra de Vietnam. Además, asistieron dos periodistas que cubrieron en directo la acción de los manifestantes, con lo que se logró concitar la atención de muchas personas que a poco andar se iban a enrolar en sus filas. Si bien es cierto que los ecologistas sólo lograron que el gobierno yanqui retrasara por algunos días el ensayo, ése fue el germen que movilizó posteriormente a miles de manifestantes, quienes bloquearon la frontera entre Canadá y Estados Unidos por lo que el gobierno de este país se vio obligado a suspender las pruebas nucleares en Amchita, la que hoy es una reserva natural para las aves.
Así nace Greenpace, la institución medioambientalista más importante del planeta. En estos 30 años, ha pasado mucha agua bajo los puentes: cientos de acciones en pro de la conservación del medio ambiente, reconocimiento mundial aunque, también, cuestionamientos y hasta recriminaciones.
Para hablar de los 30 años de Greenpeace nos reunimos con Annelore Hoffens, directora de comunicaciones de la organización en Chile. La vocera oficial de los "Guerreros del Arco Iris" -como se les conoce mundialmente- nos recibe en las oficinas de la institución, ubicadas en calle Eleodoro Flores Nº2424, en el corazón de Ñuñoa.
 

Orígenes y la necesidad del lobby político

-¿Qué es Greenpeace y cuáles son sus objetivos?
"Primero que nada, somos una organización ecologista internacional, económica y políticamente independiente. Nuestras metas son la protección y defensa del medio ambiente y para eso intervenimos en diferentes puntos del planeta en los que se atente contra la naturaleza. Nuestro compromiso es realizar acciones focalizadas para detener o denunciar a aquellos gobiernos, empresas o instituciones que pongan en peligro la vida humana y el medio ambiente, que es patrimonio de todos".

La protección del planeta

La organización declara no ser "antisistémica". "No tenemos -señalan- otra bandera que no sea la protección del planeta y nos oponemos a todos los que lo contaminan. Si bien es cierto que nuestros orígenes provienen de acciones en contra de un gobierno, el de Estados Unidos, en 1971, no es propósito ni interés de Greepeace cuestionar sistemas económicos ni políticos. Por eso somos independientes... y en todo. Es más, en nuestras filas hay personas de las más diversas creencias, visiones de mundo y condición social.
Estamos por detener el cambio climático y proteger la capa de ozono, promover alternativas energéticas limpias en reemplazo de las convencionales y combatir la contaminación en todas sus formas. Como puedes ver, nada vinculado a un color político o a otro".

Dos millones y medio...

Aun reconociendo que Greenpeace surge como una manifestación de protesta en contra de la política armamentista de Estados Unidos, su vocera sostiene que "eso no es intervenir en política partidista".
Su consigna "ha sido, es y será siempre: queremos paz, y queremos que sea verde". Lo que no pasa -enfatiza- por alinearse con algún gobierno o partido político: "Nuestra organización no es de carácter ideológico. Nuestros miembros, que son más de dos millones y medio, en cerca de 40 países, no tienen como preocupación los temas políticos, aunque todos tenemos una posición respecto de esto".
Dicen que "no hacen política". Sus preocupaciones son otras: "No te niego que se mencionen temas políticos. Acá en Chile todos tenemos opinión sobre eso y, de cuando en cuando, se hacen explícitos. Aparte de alguna broma, no se profundiza más allá. No estamos para otra cosa que no sea ayudar a las causas medioambientales".
Enfrentados a la evidencia de que sus objetivos difícilmemte se pueden alcanzar sin algún tipo de vinculación con el mundo político, puntualizan: "Por supuesto. Estamos en todo el mundo empeñados en convencer a parlamentarios para que legislen en contra de iniciativas que pongan en riesgo la salud y el medio ambiente. Para eso diseñamos estrategias de llegada al mundo político, y del necesario lobby...". Y sostienen que eso, de ninguna manera, sería una suerte de "politización encubierta": "En ningún caso. Lo que hacemos es influir en los políticos, no hacer política. Para nosotros está clara la situación. Sostenemos conversaciones con todos los parlamentarios en los países en que tenemos presencia. No le impedimos a nadie que sea miembro de nuestra organización, así que desde ese punto de vista no vemos problema alguno. Sean o no miembros de Greenpeace las autoridades, les hacemos presente nuestros puntos de vista e intentamos convencerlos de la necesidad de legislar a favor y no en contra del medio ambiente. Acá en Chile hemos sostenido conversaciones con todas las bancadas y creemos tener buenas relaciones con todos. Con el alcalde Lavín, por ejemplo, tenemos muy buena llegada".

Evitar los abusos

Sus campañas de sensibilización de la opinión pública mundial, y su presencia en decenas de países, las financian "con aportes de nuestros miembros. Nuestros estatutos prohíben recibir aportes financieros o de otra naturaleza, de empresas o gobiernos. Cerca del 82 por ciento es el resultado de aporte de particulares. El resto proviene de fundaciones y otros medios que, por supuesto, no tienen relación con el mundo financiero ni económico.
Quienes trabajamos en Greenpeace lo hacemos en condiciones salariales bastante modestas. Ganamos en promedio la mitad de lo que ganaríamos en otro lugar".

Neoliberalismo y presiones...

Preguntados por su postura frente al modelo económico imperante en la mayor parte del mundo, declaran no pensar que "el problema de fondo sea un modelo económico determinado".
"No estamos -dicen- en contra del neoliberalismo, sino de algunas empresas que no respetan las normas internacionales de protección y cuidado del ecosistema. Si hay una transnacional que comercializa tecnología no contaminante, es bienvenida para nosotros".
Y opinan: "¿Por qué nos tendríamos que oponer a un modelo que es aceptado por casi todos los países? El mundo está así y nosotros queremos evitar los abusos del medio ambiente, no nos interesa cambiarlo...
Nosotros enfrentamos a todo gobierno o empresa que no respete los tratados que existen en esta materia. Así hemos tenido éxito en varios conflictos. La regulación de la caza de cetáceos, en la década de los setenta, llevó a que en 1982 se declarara la moratoria indefinida de la caza de ballenas. Así como las manifestaciones en contra de las empresas que emiten gases contaminantes han motivado mayor fiscalización. En Chile nos hemos opuesto a la manipulación de asbesto y hemos contribuido a denunciar que éste conduce a la muerte.
Pero, te reitero, dice la directora de comunicaciones de la organización en Chile: "nosotros no somos anti-nada, por lo que no somos anticapitalistas. Asimismo, estamos en contra de toda acción violenta. Nos oponemos a las presiones de los grupos económicos, pero no significa que el problema de fondo sea ése".

Lo global y lo particular

-Ustedes usan la consigna "pensar globalmente y actuar localmente": ¿no existe el riesgo de dejar, con esto, de lado los problemas reales de la gente?
"Puede ser, reconoce Annelore Hoffens, pero Greenpeace es una organización mundial, que no tiene barreras de nacionalidades ni de razas. Si te contara la cantidad de llamados que recibimos a diario... Las personas llaman porque un señor le pegó a un gato, o por el tema de los perros vagos, o los ratones. Es obvio que estos temas son importantes para los afectados, pero nuestra estrategia apunta a tomar problemas más amplios, como el deterioro de la capa de ozono, que afecta muy fuertemente a Chile, o la contaminación de Santiago, por ejemplo. Debemos priorizar por los temas globales: ésa es la línea de acción internacional de Greenpeace".

Instalar el tema

Parece que los "Guerreros del Arco Iris" tienen mucho más influencia de la que reconocen. Asimismo, parecen contar con tal cantidad de recursos que, para muchos, son una verdadera transnacional, con organización e infraestructura de primer nivel. En Chile, tienen la capacidad de acceder a la televisión usando rostros de reconocidos actores para promover la causa medioambientalista, y tener propaganda en las estaciones de la locomoción colectiva de Santiago.
Por otro lado, Greenpeace ha estado casi sola en innumerables batallas en favor de la flora y fauna, así como por la protección de la vida de los que habitamos este planeta. Instaló, primero que nadie, el tema ecológico en la palestra internacional y sus activistas han puesto en peligro sus vidas en los mares, cielos y montañas.
En el paisaje de este mundo "globalizado", los 30 años de Greenpeace no son un aniversario para pasarlo por alto.

Los logros

-Una moratoria a la caza comercial de ballenas.
-El cese del vertido de residuos radiactivos al mar.
-La paralización de las pruebas nucleares.
-Una moratoria para las actividades mineras y petrolíferas en la Antártica.
-Prohibición de las exportaciones de residuos peligrosos hacia el tercer mundo.
-Prohibición de los vertidos de residuos industriales a los océanos.
-La prohibición de fabricación y comercio de minas antipersonales.
-La prohibición de usar, producir o importar 12 de las sustancias más dañinas del planeta.
-Cumbre del clima en Kyoto (Japón).
-Potocolo internacional de Bioseguridad de transgénicos.

Areas de su campaña internacional

1) Detener el cambio climático. Impulsar campaña para modificar las políticas energéticas en favor del ahorro, la utilización eficiente de las energía y el desarrollo de energías limpias y renovables.
2) Contaminación y producción limpia. Campañas que persiguen la implementación de productos y sistemas de producción limpios, que eviten la utilización y generación de sustancias tóxicas.
3) Protección de la Biodiversidad. Conseguir la conservación de las últimas riquezas biológicas del planeta, mediante la implantación de sistemas de gestión respetuosos con el medio ambiente.
4) El desarme nuclear total. El objetivo es alcanzar un mundo libre de la amenaza nuclear, especialmente en lo referido a fabricación de misiles.
 
 


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