Visiones del acuerdo sobre pueblos indígenas: 
Un informe a cuatro voces 

Lunes 10 de Noviembre de 2003
 
 
 
A nadie dejó indiferente el informe sobre las minorías indígenas. Mientras Juan A. Figueroa, miembro del Tribunal Constitucional, cree que genera incertidumbre sobre los derechos de propiedad, Adolfo Millabur, alcalde de Tirúa, le resta legitimidad. Sebastián Donoso, de la UC, en tanto, lo considera la aplicación en Chile de la "ortodoxia indígena internacional", y para José Aylwin, constituye "un hito que permite conocer la historia de los vencidos".
 

Eduardo Moraga V.

Tras dos años de trabajo, el pasado 28 de octubre la Comisión de Verdad Histórica y Nuevo Trato para los Pueblos Indígenas entregó su informe al Presidente de la República Ricardo Lagos. Un documento que constituye la carta de navegación del Gobierno en la materia, abarcando desde los derechos constitucionales y políticos de las minorías originarias, hasta temas como su educación y cultura.

En el aspecto político, se recomienda el reconocimiento constitucional de las minorías indígenas (mapuches, rapa nui, kawesqar y yagán) y la elección de representantes en el Parlamento; en cuanto a la administración local, se propone la creación de "territorios indígenas" concebidos como espacios juridiccionales donde podrán ejercer sus derechos colectivos; se mantiene y perfecciona el actual sistema de protección de tierras; y en el aspecto cultural se plantea la educación autogestionada, el apoyo de las actividades económicas, sociales, culturales y religiosas tales como el trueque en ferias, prácticas médicas para efectos de licencias, y se reconocen los matrimonios y cementerios indígenas.

Juan A. Figueroa: "Rompe con el principio esencial de la democracia"

AJuan Agustín Figueroa el tema indígena lo toca por varios flancos: como miembro del tribunal constitucional, su visión jurídica es de innegable interés; como propietario de fundos en el sur, en tanto, ha vivido en carne propia la cara más violenta del conflicto mapuche: le quemaron en varias ocasiones sus tierras y algunas de sus casas.

Su análisis parte de la premisa de que los pueblos indígenas han sido víctimas de discriminación negativa, "por lo que todo lo que se haga por superar esta situación es poco". De hecho apoya el reconocimiento constitucional de las etnias planteado en el informe.

"Esto permite expresiones particulares de discriminación positiva. Eso sí, su límite es que no atenten en modo alguno contra el principio esencial de la unidad nacional".

Como jurista y propietario, en cambio, considera preocupante la revisión de los títulos de propiedad en las zonas de presencia indígena que plantea el informe.

"Es un gravísimo error. Ello trae como consecuencia grandes expectativas de pretendidas reinvindicaciones ancestrales. Además genera una inseguridad jurídica que es incompatible con el desarrollo económico. Si a eso se agrega, como lo postula el informe, la existencia de mecanismos de posibles expropiaciones, se puede provocar un enorme desaliento que atenta contra el desarrollo integral de la zona, que es, en definitiva, la respuesta razonable y positiva a la situación de pobreza".

- En el informe el tema de la tierra también se extiende a la promoción de zonas indígenas con ciertos niveles de autonomía...

"Disiento profundamente de ello. Esa es una formación de guetos. En sí mismos llevan a la destrucción de una visión nacional y unitaria.

"Una de las tragedias que vive Chile es que sus ciudades se han convertido en conjuntos de guetos donde no existe la convivencia ciudadana. Establecer segmentos territoriales excluyentes en el campo es, a mi juicio, profundamente aberrante.

"Asociado al tema territorial hay otra proposición que estimo muy dudosa. Me refiero a la incomerciabilidad de los terrenos indígenas.

"Esto se agrava más por la voluntad expresada en el informe de que otros recursos naturales insertos en estos territorios, como por ejemplo las minas, tengan igual tratamiento".

- ¿Qué repercusiones podría tener esta propuesta?

"En Chile desde muy antiguo se combatió lo que se llamaban las 'manos muertas', que eran tierras que no se incorporaban al circuito económico. Ejemplo clásico de esto eran los bienes eclesiásticos.

"Uno de los pasos positivos para el desarrollo económico del país fue, precisamente, incorporar el mayor número de bienes y personas a este circuito. Mantener una perpetua incomerciabilidad es una visión retrógrada".

-¿Qué opinión le merece la formación de un registro electoral indígena para que puedan elegir sus propios representantes?

"No estoy de acuerdo. Esto significa restablecer el voto censitario y romper el principio esencial de la democracia, 'un hombre, un voto'.

"El que los mapuches hayan sido discriminados negativamente no es razón para abandonar esta visión fundamental. Con el mismo criterio otros grupos discriminados en nuestro país, como los discapacitados, podrían también pretender aspirar a un voto calificado".

Adolfo Millabur: "Es una propuesta colonialista"

Reconocido como uno de los líderes de la nueva camada de dirigentes mapuches, desde su sillón edilicio de Tirúa, Adolfo Millabur lanza fuertes dardos al informe.

Su principal crítica es su falta de representatividad, lo que a su juicio obedece a una visión paternalista del Gobierno: "La actual administración se dio la atribución de designar "dedocráticamente" a los integrantes de la comisión. No se generó ninguna instancia para establecer un consenso respecto a los representantes indígenas", indica.

"Todos los indígenas fueron informados con pocos días de anticipación de que se iba a iniciar el trabajo de la comisión. De hecho, me encontré con un dirigente de Chiloé que iba hacia Santiago. Me dijo que lo había invitado el Presidente a La Moneda, le pregunté si sabía para qué era y me dijo que no. Lo importante para él era que lo habían invitado a una ceremonia a Santiago. Resulta que era un comisionado y él no lo sabía. De esa forma se constituyó la comisión".

Más aun, Millabur reclama que él mismo aparece en el informe como miembro a pesar de haberse negado a participar desde un principio.

- ¿Qué consecuencias tiene a su juicio la forma en que funcionó la comisión?

"Básicamente la elaboración del informe no fue relevante para la sociedad chilena, al fallar ese apoyo faltó una disposición nacional a escuchar sus resultados".

- ¿Y en qué forma esto limita el futuro del informe?

Le resta peso político frente a la sociedad chilena. Como no hay un reconocimiento social, muchos parlamentarios van a esconder la cabeza y pueden evitar participar en los pasos legislativos que demanda su aplicación efectiva.

- Concretamente el informe promueve el desarrollo de territorios indígenas ¿No ven eso como un logro para ustedes?

"El problema es que todo está en la lógica de las estructuras existentes ahora. Lo que creemos es que hay que repensar la vida política en las zonas donde está el mundo indígena. Eso significa autonomía, es decir, dar a los indígenas la capacidad de tomar sus propias decisiones".

"Si el Gobierno la propone sólo como algo decorativo, se van a crear falsas expectativas y puede suceder lo mismo que con las áreas de desarrollo indígena, que no pasaron de ser una buena intención.

"Personalmente no veo al documento con una dinámica distinta. Me parece una propuesta colonialista por parte del Estado.

"Queremos que la forma de organización respete la cosmovisión mapuche, lo que significa relaciones horizontales y que se tengan facultades de decisión efectivas, como por ejemplo las municipalidades. Tienen que ser capaces de planificar y definir en su territorio".

- Parece que sólo hay elementos negativos. ¿Reconoce puntos positivos?

"Hay cosas interesantes, como el que al ser un documento oficial, no se puede negar el maltrato histórico a los indígenas.

"Además el informe nos permite saber cuál es la 'carta de navegación' del Gobierno, por lo que tenemos que estudiarlo y ver cómo viene la mano.

"En todo caso hay que ser muy suspicaces, así es la política".

Sebastián Donoso: "Caldo de cultivo para perpetuar la pobreza"

No fue a orillas del Toltén, sino del Támesis que Sebastián Donoso se encontró con el tema de los pueblos originarios.

En el London School of Economics hizo un master en Política Social, que le permitió conocer las distintas políticas indígenas aplicadas en el mundo.

El tema mapuche le interesó a tal punto que destina las mañanas de los martes y jueves a estudiar mapudungun.

Profesor de Legislación y Política Indígena en la Universidad Católica, Donoso cree que el informe refleja la influencia de los distintos organismos internacionales en materia de pueblos originarios, tales como la ONU, OEA y OIT. Esta vía, según Donoso, obedece a construcciones teóricas que no están relacionadas necesariamente con la realidad chilena.

"Yo la llamo la ortodoxia indígena internacional. Se le aplica a todos los grupos minoritarios en el mundo un mismo patrón de análisis sin hacer diferencias, por ejemplo, entre las distintas formas de colonización".

Para Donoso el responsable de su avance en Chile sería un grupo de intelectuales y dirigentes formados en países anglosajones.

Un claro ejemplo de la aplicación de esta "receta" internacional sería, según Donoso, la propuesta de autogestión en los territorios indígenas.

"Hay un estudio reciente del Instituto Libertad y Desarrollo sobre la opinión de los mapuches rurales. Se les preguntó cuáles eran las autoridades que más los representaban. Alrededor del 80 por ciento señaló que eran los alcaldes, mientras que a los lonkos, aunque los respetaban, los nombraron bastante menos. De hecho, los mapuches participan en alto porcentaje en las elecciones generales del país y en uno muy bajo en las de consejeros de Conadi. Eso me habla de que hay un nivel muy grande de aceptación de la institucionalidad política vigente y que no existe un deseo de transformarse en un grupo aparte".

- ¿Cuál es, a su juicio, el peligro de la aplicación de esa ortodoxia en el informe?

"Que se tiende a imitar una transferencia de recursos públicos muy importante.

"Los expertos han advertido sobre el punto de no retorno de políticas asistenciales. Cuando es tal la cantidad de fondos que se transfiere a un grupo, lo terminas haciendo dependiente de esos recursos.

"Si sobrepasas cierto umbral, básicamente le socavas su capacidad de generarse sus propios ingresos.

"Tenemos que hacer todos los esfuerzos posibles para evitar que eso ocurra en Chile. Si no vamos a establecer un sistema en que eternamente los grupos indígenas van a depender de las ayudas estatales para sobrevivir".

- ¿Qué repercusión puede traer la política de tierras que promueve el informe?

"Se han establecido sistemas de protección que implican limitaciones al dominio.

"De esta forma se les estrecha el marco de alternativas de sobrevivencia. Sólo pueden vender sus terrenos a un indígena. Eso les impide transformar la tierra en capital financiero. En el informe se dice que se va a mantener y perfeccionar el sistema de protección de tierras, no hay ninguna propuesta de flexibilidad.

"Cuando juntas un énfasis en la transferencia de recursos públicos y un esquema de protección de tierras tienes el caldo de cultivo para perpetuar la pobreza y dependencia".

José Aylwin: "Nos hace ver la historia de los vencidos"

"La reacción frente al informe habla de una sociedad que tiene muchos prejuicios. A mi modo de ver, opiniones tan categóricas dan cuenta de una incapacidad de análisis. Sugeriría que lo leyeran con mayor profundidad y que después emitieran sus juicios", afirma José Aylwin.

Como miembro de la subcomisión de legislación e hijo de Patricio Aylwin, cabeza de la Comisión de Verdad Histórica y Nuevo Trato, estima que este documento, a pesar de la lluvia de críticas, es un hito para Chile.

"El documento nos hace ver otra historia, la de los vencidos, que hasta ahora había sido silenciada y, por lo mismo, es desconocida por los chilenos. Me parece un paso positivo para repensar Chile como una sociedad multicultural. Sólo haber logrado eso ya justifica la existencia del informe".

- Pero también ha sido criticado desde el mundo indígena.

"Si bien creo que tiene algunas insuficiencias, insisto en que constituye un avance. Por ejemplo, al asumir las relaciones con los pueblos indígenas como interacciones entre grupos humanos diferenciados, se derivan derechos políticos y territoriales específicos".

- ¿Qué responde frente a la afirmación de que se copia directamente el modelo anglosajón de relaciones con las poblaciones indígenas?

"Definitivamente eso no es así. Los temas que son abordados en el informe, particularmente las propuestas de tipo jurídico e institucional, responden a lineamientos de derecho internacional que se han reconocido en los ordenamientos constitucionales y legales en América Latina. De hecho, Chile es el único país con una población indígena relevante que todavía no reconoce su existencia en el ámbito constitucional".

- ¿El que se haya abierto la posibilidad de reclamar la propiedad por tierras ancestrales no crea una incertidumbre que, en último término daña el de-
sarrollo de inversiones en las zonas indígenas?

"Esa pregunta puede responderse desde dos miradas. Desde la indígena no sólo hay incertidumbre sino que hay una apropiación indebida, con el aval del Estado, tal como lo reconoce el informe.

"Desde el punto de vista no indígena, por supuesto que preocupa. El Estado tiene que intentar conciliar los intereses reparando los daños que se han causado a los pueblos indígenas.

"En el caso de las tierras en manos de particulares se creará la Corporación de Reparación y se establece un plazo de dos años, excesivamente corto precisamente para velar por la certidumbre jurídica. A mi entender un proceso profundo de las irregularidades ocurridas en la propiedad de la tierra debiera tomar un plazo de diez años al menos".

- Se critica que se superpone el tema cultural al de la pobreza.

"Se equivocan quienes piensan que la marginación es sólo producto de la pobreza, porque ésta tiene una serie de explicaciones. Una de las más importantes es la disminución territorial y la negación de derechos. Por lo tanto, una propuesta que proteja las pocas tierras que tienen y que permita ampliarlas es algo positivo para superar sus problemas".


©2000 Empresa El Mercurio S.A.P