FELIPE LARRAÍN Análisis del informe de la Comisión Aylwin: 
"El riesgo es condenarlos a la pobreza" 

Domingo 9 de Noviembre de 2003
 
 
 
A pesar de su activa participación en la "Comisión Verdad Histórica y Nuevo Trato", que encabezó el ex Presidente Patricio Aylwin, el economista Felipe Larraín no suscribió el informe final sobre el pueblo mapuche y redactó un voto de minoría.
 

M. ANGÉLICA PÉREZ FERRADA

Felipe Larraín Bascuñán, economista de la Universidad Católica, rechaza los juicios que señalan que el informe final de la "Comisión Verdad Histórica y Nuevo Trato" es un "gasto de papel" y un "acto de demagogia".

A Larraín, en su cargo de coordinador de la subcomisión de Desarrollo Económico y Social de la Comisión - que encabezó el ex Presidente Patricio Aylwin- le tocó trabajar codo a codo con representantes mapuches y de otras etnias, además de antropólogos y etno-historiadores.

El resultado: un informe de esa subcomisión con recomendaciones, muchas de las cuales fueron incorporadas al documento final de la "Comisión Verdad Histórica y Nuevo Trato".

Ninguno de estos avances, sin embargo, convenció a Felipe Larraín para estampar con su firma el trabajo. Por el contrario, redactó un voto de minoría."Hay propuestas que contribuirán a exacerbar tensiones entre los pueblos indígenas y el resto de la sociedad chilena. No son pocas", explica.

- ¿Usted quiere decir que las propuestas de la Comisión Aylwin dividirán más aún a los indígenas del resto de la sociedad?

- Muchas de ellas, sí. Hay un problema en la forma en que se busca preservar estas culturas. La Comisión sustenta en forma importante sus propuestas en el derecho internacional indígena, que ha estado dominado durante la última década por la idea de la separación. Esto se refleja en el reconocimiento de derechos políticos especiales, derechos colectivos y demarcación de territorios como el único camino para preservar estas culturas. ¡La experiencia internacional muestra que eso no funciona!

- En Australia los aborígenes que viven en comunidades apartadas tienen una tasa de mortalidad infantil 2 y 3 veces mayor que el resto de la población. Y los indicadores de educación, ingresos, vivienda, salud y acceso a servicios son significativamente inferiores que los de aquellos que viven integrados.

Creación de "ghettos"

- ¿Por qué la Comisión insiste entonces en seguir una línea de acción que ya fracasó?

- El derecho internacional ha evolucionado hacia la separación y protección de estos pueblos. Hay grupos muy permeables a esta idea, que buscan darles todo tipo de privilegios.

- ¿Los indígenas chilenos se han integrado al resto de la nación?

- Muy significativamente. No olvidemos que más de la mitad de los indígenas en Chile son urbanos. Y en lo político, un dato: en las elecciones del Consejo de la Conadi (Corporación Nacional Indígena) en 1999 sólo votó el 27 por ciento de los indígenas que tenía derecho a sufragar. En cambio, en las estadísticas de las elecciones generales la participación de estos pueblos es muy alta.

- ¿Qué consecuencias concretas pueden provocar políticas basadas en la creencia de que el único camino para mantener la diversidad es la separación?

- El riesgo, como ha ocurrido en otras partes, es la creación de "ghettos" en que se preserve la cultura ancestral a costa de un real progreso económico y social.

- Usted habla de "ghettos", pero a la vez la Comisión Aylwin impulsa iniciativas para que los mapuches tengan incluso representantes especiales en el Congreso.

- Efectivamente, pero eso lleva a la separación. Si Chile decide seguir esa lógica, se corre el riesgo de que el resultado no sea la preservación de las culturas indígenas, sino su ahogo y muerte, más allá de que tengan o no representantes en el Congreso. ¡El mayor riesgo es condenarlos a la pobreza!

- ¿Es positivo que los mapuches tengan derechos políticos especiales?

- La Comisión sugiere dar doble voto a los indígenas en las elecciones, como una medida de discriminación positiva. Estoy en absoluto de- sacuerdo con eso. Además, propone que tengan representantes exclusivos en el Congreso y que haya una redefinición de las circunscripciones. ¡Me parece altamente inconveniente, porque estas ideas van justamente en la dirección de separar! Lo que hay que hacer es integrar, potenciar los liderazgos positivos dentro del mundo indígena.

Cómo evitar espiral de violencia

- En el voto de minoría que usted suscribe se afirma que hay propuestas que comprometen el desarrollo económico y social de los indígenas. ¿A cuáles se refiere?

- La superposición de derechos colectivos con derechos de propiedad privados en lo que es tierras y aguas puede conducir a una incertidumbre sobre el derecho de propiedad. Esto puede limitar la inversión y las oportunidades de trabajo de los indígenas.

- Muchas de las tierras susceptibles de reparación han sido adquiridas legalmente y se encuentran en manos no indígenas.

- Justamente. Deberían explorarse mecanismos alternativos de reparación, incluyendo la compensación monetaria y la sustitución por otras tierras para los indígenas o el propietario. Y hay que definir rápido cuáles tierras son susceptibles de reparación. La incertidumbre puede ahuyentar la inversión, disminuir el empleo. ¡La pobreza es uno de los problemas centrales del mundo indígena!

- La última encuesta Casen muestra que el 33 por ciento de ellos, es decir, 1 de cada 3, vive bajo la linea de pobreza. En el resto de la sociedad chilena la incidencia de pobreza es del orden del 20 por ciento, o sea, 1 de cada 5. Ése debería haber sido un tema central en la orientación del informe de la Comisión, pero en 600 páginas o más no se encontró un lugar para poner ese punto.

- ¿La Comisión no incorporó ninguna propuesta que contribuya a mejorar la situación socioeconómica del pueblo mapuche?

- No, no. Eso es distinto. El documento final no menciona la pobreza, pero acepta la idea que nosotros impulsamos de crear un Fondo General Indígena Ampliado, que integra en un solo organismo todos los fondos de financiamiento que tienen relación con los mapuches y otras etnias: el de Tierras y Aguas, el de Desarrollo Indígena, el de Educación y Cultura.

- Estos fondos suman 25 mil millones de pesos. La Comisión propone un aumento inicial del 40 por ciento, unos 10 mil millones por año.

- ¿Esos recursos podrán ser destinados a educación, salud y vivienda?

- Hay una limitación: la exigencia de que un 60 por ciento de los recursos que actualmente se destinan al Fondo de Tierras y Aguas se tengan que seguir ocupando para la compra de tierras. Esto tiene un valor simbólico para muchos indígenas, pero ha contribuido poco y nada a resolver sus problemas económicos, como lo indica un informe reciente de la Universidad de Chile. ¡Y la demanda indígena prioritaria no es la tierra! Las consultas que se han hecho revelan que les importa más la infraestructura, el acceso a los servicios y el desarrollo económico y social.

- ¿Se diseñó alguna fórmula para poner fin a la espiral de violencia en la Región de la Araucanía?

- Sí. La subcomisión de Desarrollo Económico y Social planteó en su documento dar un premio a los grupos que hagan sus demandas para restitución de propiedades en forma pacífica. Esto fue recogido por la Comisión. Hoy, los que gritan y hacen valer sus demandas en forma estridente, recurriendo a la violencia, obtienen un tratamiento más rápido. Esa dinámica hay que romperla.

INSTITUCIONES

El destino de las Conadi

- ¿La Corporación Nacional Indígena (Conadi) ha servido para mejorar la situación de estos pueblos?

- El problema que se ha generado con esta institución es la duplicidad de roles. La Conadi terminó siendo a la vez un servicio público dependiente del Estado e instancia de representación indígena.

- ¿Qué se propone para evitar esto?

- La Comisión promueve la creación de un Consejo de Pueblos Indígenas.

- ¿Y la Conadi deja de existir?

- No, no se trata de eso. Hay que redefinir el rol de la Conadi para que sea un organismo estatal. Actualmente cuenta con un Consejo de la Conadi que representa a los pueblos indígenas.

- El Consejo de Pueblos Indígenas lógicamente debería ser la contraparte de la Conadi y una vez que esté operativo, no tiene sentido mantener además el Consejo de la Conadi. La nueva institución tiene como objetivo ser una instancia de consulta obligatoria para las política públicas que favorezcan a estos grupos, y una instancia para priorizar el uso de los recursos del Fondo General Indígena. ¡Es una realidad que ellos han sido postergados!

- ¿Está de acuerdo en que los mapuches tengan privilegios al postular a un trabajo?

- Nosotros planteamos una discriminación positiva destinada a convencer, nunca imponer, a las empresas privadas para que al subcontratar servicios, en igualdad de condiciones, se prefiera a la empresa formada por representantes de las comunidades locales, especialmente indígenas. Además, programas públicos como el Fosis y Servicio País podrían favorecer la contratación de miembros de los pueblos indígenas. El documento de la Comisión acoge esta idea.

- Se podría argumentar que algo así atentaría contra la igualdad constitucional.

- Esto ocurre en EE.UU., donde hay particular atención por la no discriminación. El grupo de afro-americanos tiene, por ejemplo, una situación socioeconómica muy vulnerable y hay medidas para darles una mano. Esto no atenta para nada contra la igualdad constitucional.·

IDENTIDAD

Felipe Larraín Bascuñán: 45 años, casado con Francisca Cisternas Lira, cinco hijos (entre 13 y 5 años).

Estudios: Colegios San Ignacio y Tabancura. Título de ingeniero comercial de la Universidad de Chile en 1981. Máster y doctorado en Economía en la Universidad de Harvard, en 1983 y 1985.

Trayectoria: Desde 1985 se ha desempeñado como asesor económico de los gobiernos de Bolivia, Canadá, Colombia, Costa Rica, Chile, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Jamaica, México, Nicaragua y otros países. Además, fue consultor de las Naciones Unidas, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.

Docencia: Entre 1997 y 1999 fue profesor titular visitante de la cátedra Robert F. Kennedy de Estudios Latinoamericanos en la Universidad de Harvard, luego investigador asociado (Faculty Fellow) de Harvard entre 1999 y 2002. Desde 1996 hasta ahora es profesor titular del Instituto de Economía de la Universidad Católica de Chile.
 


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