Enviado de la ONU:

Relator pide reconocer derechos indígenas

30 de Julio de 2003
 
 

Mexicano Rodolfo Stavenhagen dijo que el desarrollo de los pueblos autóctonos está muy por debajo del promedio nacional.

El relator especial de la ONU para los pueblos indígenas, el mexicano Rodolfo Stavenhagen, señaló ayer que la población autóctona de Chile sufre "una marginación social y económica", luego de concluir una gira por el país de diez días auspiciada por el Gobierno.

Opinó que un paso importante en resolver el conflicto sería el reconocimiento constitucional de los derechos sociales y de territorialidad de los indígenas. Otra clave sería la ratificación en Chile del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo, "el único tratado internacional reconocido en materia de derechos de los pueblos indígenas", puntualizó el relator.

Dijo que el índice de desarrollo de los pueblos indígenas sigue debajo del promedio nacional. Culpó a intereses comerciales de apoderarse de recursos necesarios para la sobrevivencia de las comunidades originarias, citando como ejemplo el agua usada por la industria minera en el desierto de Atacama.

Lamentó, además, la exclusión efectiva de temas indígenas del debate nacional actual sobre los derechos humanos, aunque advirtió que no son comparables las "vulneraciones" históricas de los derechos humanos sufridos por los pueblos originarios con las "violaciones gravísimas" cometidas contra muchos chilenos bajo el régimen militar.

Sin embargo, reiteró que en el caso de las represas de Ralco y Pangue, "cuando el Estado no tomó en cuenta los derechos de los pueblos indígenas afectados directamente, se puede hablar sí de violaciones de derechos humanos".

El relator se manifestó preocupado por lo que llamó "la criminalización del movimiento de protesta social", refiriéndose al procesamiento por delitos de algunos miembros de organizaciones indígenas.

"La gran mayoría de los indígenas desean una solución pacífica, una solución no conflictiva negociada mediante el diálogo", dijo.

Señaló que la "aplicación ciega de leyes que provienen de otras épocas", como la Ley de la Seguridad Interna y la Ley Antiterrorista, permite mantener presos a activistas sin lanzar cargos formales y utilizar a testigos sin rostro, prácticas que "en términos generales a nivel internacional son muy cuestionadas en materia de derechos humanos", según el funcionario de la ONU.

Reconoció en sus comentarios los avances logrados bajo la Ley Indígena de 1993 y también la iniciativa de la Conadi, pero hizo resaltar el progreso incierto de comprar y devolver tierras ancestrales. "La Conadi ha sido insuficiente porque no ha tenido los recursos necesarios para resolver la problemática, y los indígenas se sienten relativamente frustrados con los resultados de ese programa", dijo.

En su recorrido, el mexicano se reunió con autoridades de Estado y representantes de organizaciones indígenas en Temuco, Ralco, Iquique, San Pedro de Atacama y Santiago, donde mantuvo encuentros con representantes del pueblo indígena de la Isla de Pascua.
 


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