Santiago de Chile, Lunes 7 de Enero de 2002
OPOSICIÓN A PROYECTO RALCO:
Redoblan el apoyo a hermanas Quintremán

CONCEPCIÓN.- Como "un verdadero terremoto, pero positivo", califican los ambientalistas y abogados que apoyan la causa de los pehuenches que se niegan a abandonar sus tierras en el Alto Biobío el preacuerdo suscrito por las hermanas Berta y Nicolasa Quintremán con Endesa.

Un compromiso que parecía dar luz verde definitiva a la construcción de la central hidroeléctrica Ralco y que fue desvirtuado en su contenido por las mujeres pehuenches, logró despertar la conciencia de los ecologistas que habían abandonado esos territorios.

Tras un fin de semana en el Alto Biobío, los abogados que defienden a las familias que se oponen a Ralco y los ecologistas que las apoyan en su lucha, reconocieron sentirse tranquilos al aclarar el "malentendido" y fortalecidos ante el ejemplo de las hermanas Quintremán.

Los profesionales confían que Endesa respetará rigurosamente la legislación indígena. Esto significa que ni la empresa ni las autoridades de Gobierno podrían desalojar por la fuerza a las familias pehuenches que se nieguen a dejar sus actuales viviendas y terrenos y que la central no podrá operar aun si queda un solo indígena en el sector.

El dirigente ecologista Juan Pablo Orrego recordó que no abandonaron el Alto Biobío por su gusto y que hubo razones muy serias que los obligaron a hacerlo, poniendo fin al Grupo de Acción por el Biobío que tenía como fin apoyar la causa.

Para las hermanas Quintremán no parece existir duda alguna. Junto con reiterar, una y otra vez, que "la tierra es nuestra madre y el pehuenche no vende a su madre", se advierte que están dispuestas a mejorar lo que hoy tienen.

Aunque no quisieron precisar el destino de los 10 millones de pesos que cada una recibió de Endesa, en sus casas se pudieron ver algunos elementos de construcción, los que presumiblemente fueron adquiridos con ese dinero.


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