domingo 30 de diciembre de 2001

Embates de la naturaleza y ataque incendiario
Construcción de Ralco continuó en el centro del debate regional

La construcción de la Central Ralco tuvo un importante avance en obras acercándose al 48% A pesar de esto, el proyecto, como en otros años, tuvo que enfrentar una serie de problemas de origen climático y también de protesta de grupos ambientalistas.

El año comenzó en un ambiente positivo para Ralco, esto porque luego de un año de la relocalización de 68 familias Pehuenches, cuyos terrenos serán inundados, el plan de apoyo elaborado por Endesa entregaba resultados positivos.

En mayo comenzaron los problemas de la obra, con el primer gran temporal, una precipitación de más de 200 milímetros de agua en el Alto Biobío y la fuerza que adquirió el río destruyó la ataguía, muro provisorio que permitía el desvío del cauce para construir la presa de 155 metros de altura.

Este hecho originó una reprogramación de las obras, que retrasó la entrada en servicio de la central en seis meses. De este modo, el plan original que establecía la producción de electricidad en junio de 2003, se postergó a diciembre de 2003 con el primer generador y marzo del 2004 con el segundo.

El 29 de septiembre de este año se registró uno de los hechos de violencia más graves en contra de la central. La madrugada de ese día, un grupo de seis encapuchados atacó maquinaria que trabajaba en los turnos nocturnos de faenas.

Esto motivó al gobierno a presentar una querella criminal y a Endesa un recurso de protección por el cual se otorgó resguardo policial a las obras.

Luego a fines de octubre la Corte de Apelaciones de Santiago ratificó la concesión eléctrica para el funcionamiento de la central hidroeléctrica.

La concesión fue cuestionada por la hermanas Quintremán y organizaciones ambientalistas, quienes interpusieron un recurso de protección por considerar que la concesión eléctrica otorgada por el Ministerio de Economía a Endesa para el proyecto Ralco era ilegal y arbitraria, lo que se desestimó.

Por último, a partir de la segunda quincena de enero de 2002 comenzarán a llegar las turbinas generadoras de electricidad que serán instaladas en la central Ralco y que se construyen en Brasil, Canadá y Francia.

Actualmente se trabaja en todos los frentes de obra en el Alto Biobío, esto es la presa que tendrá una altura de 155 metros e inundará 3 mil 500 hectáreas, de las cuales 622 son tierras pehuenches, lo que representa un 4% del territorio indígena del Alto Biobío. El resto de los terrenos pertenece a grandes y medianos propietarios.

También se avanza en la caverna de máquinas y el túnel de aducción que llevará el agua hasta los generadores y que tendrá una extensión de siete kilómetros.

Ralco contará una potencia instalada de 570 megawatts, con la cual se podrá generar 3.380 gigawatts de electricidad promedio al año y que representará el 10% del sistema interconectado central


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