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1996-11-14 | Documentos de Trabajo | Mapuche

Pablo Mariman Quemenado

Elementos de Historia Mapuche




INTRODUCCI√ɬďN

La historia Mapuche presenta dos momentos distintos en su desarrollo, estos permiten comprender el sentido de las transformaciones que como pueblo transitó desde su pasado más remoto hasta nuestro días.

Una forma de establecer la separaci√ɬ≥n o quiebre entre ambos, es prestar atenci√ɬ≥n al instante en que el Estado chileno anexa definitivamente este territorio y poblaci√ɬ≥n a la actual soberan√ɬ≠a nacional. Proceso que si bien se inicia a mediados del siglo pasado, se consuma el a√ɬĪo 1881, instante en que el √ɬļ√ɬļltimo mal√ɬ≥n organizado para frenar la penetraci√ɬ≥n del ej√ɬ©rcito chileno y la fundaci√ɬ≥n de Temuco, sucumbe militarmente e inicia el tr√ɬ°nsito hacia la historia contempor√ɬ°neo mapuche.

En el primero de ellos observamos a una sociedad, que asentada milenariamente en la zona centro sur del país, comienza a experimentar profundas transformaciones ante el contacto con el elemento europeo que llega a estas tierras. Estos cambios, que influyeron en el aspecto económico, social y político de su cultura, tendrán como contexto una situación de independencia política y expansión territorial.

Mientras que el segundo se desenvuelve en un escenario completamente adverso para su desarrollo como pueblo, imponiéndosele una cultura y destino totalmente distinto al curso histórico que tenían los hechos hasta ese momento. Dominación y dependencia serán los nuevos elementos que cruzarán e identificarán esta nueva etapa. A continuación caracterizamos cada uno de éstos.
I - INDEPENDENCIA POL√ɬćTICA:
Desarrollo económico y expansión territorial.
A la llegada del europeo, la cultura mapuche extendía su influencia entre el río Aconcagua por el norte y la Isla Chiloé por el sur. Si bien el mapudungun era hablado por los distintos pueblos que habitaban esta faja de tierra, existían elementos diferenciadores dentro de su cultura en los aspectos políticos, económicos y sociales. Estos cubrían e influenciaban determinadas zonas geográficas.

La empresa de conquista iniciada el a√ɬĪo 1541, termin√ɬ≥ por aniquilar (v√ɬ≠a la opresi√ɬ≥n y el mestizaje) todo vestigio social de las poblaciones ubicadas al norte del r√ɬ≠o Bio Bio. Mediante el pacto trazado en el Parlamento de Quilin del a√ɬĪo 1641, se establecer√ɬ° como l√ɬ≠nea divisoria el r√ɬ≠o citado, situaci√ɬ≥n que comenzar√ɬ° a cambiar s√ɬ≥lo en las d√ɬ©cadas posteriores a la independencia de Chile.

La sociedad mapuche de aquellos tiempos vivía esencialmente de la caza, recolección y horticultura. Agrupados parcialmente en territorios deteminados, la organización base de su sociedad lo constituyó el Lof, que comprendía la familia extensa emparentada consanguíneamente con otras familias de un mismo sector. El Rewe (altar religioso) era el centro de esta comunidad social y ritual.

Como nación, la sociedad mapuche no tuvo aparatos que institucionalizaron el poder de manera centralizada y permanente, sin embargo su mancomunión política se dio toda vez que existió el peligro externo. La destrucción de los siete fuertes asentados entre Arauco y Osorno en 1598, demuestra el grado de concertación y organización de los primeros tiempos.

El jefe político del Lofche fue el Longko, condición sujeta a la aceptación del grupo, así como a los méritos y habilidad para maniobrar ante las circunstancias de la vida interna y externa de la comunidad.

√ɬČpoca de Cambios.

La relaci√ɬ≥n mapuche - hispanocriolla en los primeros cien a√ɬĪos estar√ɬ° marcada por la violencia. A este per√ɬ≠odo corresponden las haza√ɬĪas - resgistradas en los poemas de Ercilla - de importantes longko como Kallfulikan, Leftraru o Pelontraru; sin embargo, la guerra abri√ɬ≥ paso a una flu√ɬ≠da relaci√ɬ≥n intecultural entre ambos pueblos, la que -fruto de la incapacidad militar espa√ɬĪola por doblegar la resistencia mapuche- gener√ɬ≥ en el terreno pol√ɬ≠tico (con el pacto de Quilin) las condiciones necesarias para regular lo que en los hechos se estaba dando: intercambio, negociaciones, comercio; situaci√ɬ≥n que permiti√ɬ≥ a esta sociedad nutrirse de elementos culturales nuevos y ajenos que terminaron por acrecentarla y enriquecerla bajo un clima que, si bien no estuvo excento de conflictos, proporcion√ɬ≥ los mecanismos para el entendimiento pac√ɬ≠fico.

De esta manera, animales doméstico (vacunos, equinos, porcinos y avícolas) desconocidos hasta entonces, fueron incorporados a la economía mapuche, los que -así como con la introducción del trigo y otros cereales- terminaron por girar la actividad mantenida, para convertirse en un pueblo ganadero y agricultor.

El ámbito político-social también experimentará transformaciones. Se acrecentará la influencia de ciertos longko, los cuales concentrarán poder y riqueza. Las uniones matrimoniales entre miembros distintos lof traerán aparejados alianzas político-militares que conformarán extensos linajes asociados en ciertos casos a áreas ecológicas particulares.

Los Wenteche (arribanos) se emplazarán entre el llano central y la precordillera andina; los Nagche (abajinos) lo harán entre las estribaciones y valles de la cordillera de Nahuelbuta; los Lafkenche en el litoral de Arauco, Malleco y Cautín; los Pewenche en la precordillera y boquetes cordilleranos de Alto Bio Bio y Lonquimay. Agrupaciones menos extensas serán las de Makewe, Llaima, Choll Choll, Boroa, Wilio, etc. las que mantendrán alianzas esporádicas con unos y otros de los nombrados anteriormente.

Cabe recordar que la pérdida de territorio y población de los primeros tiempos de la conquista, se vio rápidamente superada con la expansión iniciada hacia el oriente de los andes (Puelmapu) a partir del 1600, hegemonizando cultural y socialmente una basta zona comprendida entre los ríos Cuarto (provincia de Córdoba) y Negro (provincia de Rio Negro y Chubut).

Las agrupaciones que allí se conformaron con el correr del tiempo (Salineros, Ranqueles, Manzaneros) estarán estrechamente relacionados con sus similares del sector occidental (NagMapu), a través del tráfico y comercio de ganado, sal y utensilios de montar y vestir, así como por los pactos de colaboración militar acordados.
Ocaso de la Vida Independiente: Surgimiento y Expansión del Estado Chileno.
Su comportamiento pol√ɬ≠tico, personificado en la acci√ɬ≥n de los longo (como Mariluan, K√ɬľlapan, Kolipi, Painemal, Co√ɬĪuepan, etc) se reflejar√ɬ° en su relaci√ɬ≥n con la corona y en seguida con la Rep√ɬļblica.

Mientras que con los espa√ɬĪoles el instrumento utilizado para regularizar las tensiones provocadas por el contacto fueron los Parlamentos, una vez desatada la guerra de independencia en Chile Central, se trastocar√ɬ°n las alianzas y lealtades mantenidas hasta entonces. Para los Wenteche, los acuerdos consagrados con la corona desde el pacto de Quilin en adelante se ver√ɬ°n comprometidos con el triunfo criollo. O'Higgins declar√ɬ≥ en 1919 que los chilenos eran iguales en derecho y que los mapuches al ser chilenos quedaban acogidos a la legislaci√ɬ≥n com√ɬļn que reg√ɬ≠a al territorio; mientras que el pacto de 1641 se hac√ɬ≠a entre la corona y la naci√ɬ≥n mapuche (convirtiendo a esta √ɬļltima en vasalla de la primera), reconociendo su independencia pol√ɬ≠tica y territorial desde el Bio Bio hacia el sur.

Los nagche se aliaron a la fracci√ɬ≥n patriota, manteniendo -luego de consumada la independencia- instancias de di√ɬ°logo y colaboraci√ɬ≥n con el ej√ɬ©rcito republicano en la denominada "guerra a muerte" que √ɬ©ste sostuvo con los √ɬļltimos reductos del contingente hispano. No obstante, ambas agrupaciones (incluyendo las de menor extensi√ɬ≥n) no trepidaron en oponerse y hacer frente a la pol√ɬ≠tica de ocupaci√ɬ≥n que el Estado Chileno promovi√ɬ≥ a contar del 1860.

Así es como entre el 4 y 10 de Noviembre de 1881 culmina un proceso de enfrentamiento que -iniciado parcialmente por los Wenteche en las décadas anteriores- logra aunar a la mayor parte de las agrupaciones contra los enclaves chilenos asentados en su territorio. En este breve lapso de tiempo se sucedieron reiterados ataques a la línea de fuertes y pueblos que el ejército a su paso iba creando, los que al ser repelidos por la inminente superioridad militar del nuevo conquistador, decretaron en los hechos el fin de la independencia política territorial mapuche.

Allende los andes, el conflicto tuvo id√ɬ©ntico desenlace. Tras la llamada "Conquista del Desierto" el ej√ɬ©rcito argentino se interna hasta los √ɬļltimos confines de la Patagonia, reduciendo a las poblaciones qu en ella moraban. De esta manera la historia de la naci√ɬ≥n mapuche quedar√ɬ° prisionera y separada por dos configuraciones pol√ɬ≠tico-administrativa: Chile y Argentina.
"Así culmina la vida y comienza el sobrevivir".

II - DOMINACI√ɬďN Y DEPENDENCIA:

La Historia Contemporánea Mapuche.
Las consecuencias de la derrota no se hicieron esperar. La expoliaci√ɬ≥n de que fue objeto su econom√ɬ≠ se traducir√ɬ° inmediatamente en la p√ɬ©rdida de la mayor parte de la masa ganadera, la cual ser√ɬ° repartida entre la oficialidad y la tropa, as√ɬ≠ como subastada p√ɬļblicamente.

El territorio será expropiado, amparándose en legislaciones que declaraban la propiedad fiscal de todas las tierras no ocupadas por mapuche. Consecuente con esto se aplicará hasta 1929 una política de acorralamiento espacial mediante la creación de reducciones que no contaban en promedio con más de 5 hectáreas por persona. Esta política no contempló la organización socio-espacial que mantenía la sociedad mapuche, mezclando arbitrariament a familias de distintos lofche.

Las agrupaciones dejaron de ser funcionales y con ellas decayó la autoridad de los grandes longkos. La influencia de éstos a nivel de la reducción se relativizó y disminuyó considerablemente por cuanto su rol de conductor y regulador de la vida y conflictos cotidianos de la comunidad, fue reemplazado por el de organismos ajenos y externos a ésta (Protectores de Indígenas y luego los Juzgados de Indios) al cual concurrían los comuneros litigando para asegurar un espacio mínimo para su sobrevivencia.

Este será el contexto de un nuevo giro en su economía. Se produce la campesinización forzada del mapuche, surgiendo un campesino pobre, viviendo de una economía de subsistencia.

La familia extensa tiende a nuclearse en la familia directa destinando su poca tierra al cultivo de cereales, chacras y a la crianza de ganadería menor (ovino, caprino, porcino) en baja escala.

La imposici√ɬ≥n de una institucionalidad ajena y la destrucci√ɬ≥n de las propias -bajo un marco de conflictos intrasectoriales como los vividos por la reducci√ɬ≥n- conllevar√ɬ° a acrecentar la dependencia hacia los instrumentos propios de la cultura dominante. Como en el caso de los juzgados de indios, la escuela tambi√ɬ©n ser√ɬ° un elemento necesario para quienes por la fuerza tuvieron que comprender que la √ɬļnica forma de ser entendidos y aceptados por los detentores del poder era utilizando su propio idioma, √ɬ©sto a cambio de su asimilaci√ɬ≥n cultural sistem√ɬ°tica.

Otros sistemas penetraron de igual forma, la religi√ɬ≥n, las ideolog√ɬ≠as pol√ɬ≠ticas, la salud, etc. Como veremos, lo constante en este nuevo momento hist√ɬ≥rico no es el di√ɬ°logo, ni el entendimiento mutuo. La "Pacificaci√ɬ≥n de la Araucan√ɬ≠a" otorga un nuevo destino a la sociedad mapuche: su integraci√ɬ≥n definitiva a la chilenidad. Pasan a ser ciudadanos con iguales derechos, sometidos a la legislaci√ɬ≥n com√ɬļn, pero sin embargo son v√ɬ≠ctimas de una serie de cuerpos legislativos que tienden a ser mella sobre su escu√ɬ°lida propiedad, no reconoci√ɬ©ndole ning√ɬļn derecho colectivo y particular como pueblo.

Movimiento Mapuche y Relaciones con el Estado.

A medida que avanzan las décadas, ya en pleno siglo XX, la presión demográfica se hace sentir en las escuálidas porciones de tierra. Esto traerá consigo dos hechos trascendentes para la salud continuidad temporal y social de este pueblo.

El primero de ellos se relaciona con el surgimiento de un nuevo interlocutor que asume la representación ante el Estado de aquellas necesidades, intereses y expectativas más sentidas por la población mapuche.
Esto se manifestó con las primeras organizaciones de resistencia de este pueblo. La Sociedad Caupolicán (1910), la Federación Araucana (1919), la Unión Araucana (1926) y el Frente Unico Araucano (1939), serán las canalizadoras de su demanda y reivindicación y pasarán a constituir el actual movimiento mapuche.

Si bien en las primeras organizaciones influirá sobre su dirigencia el nexo y descendencia con los antiguos longko (muchos de ellos serán hijos de aquellos), con el correr del tiempo -y hasta nuestros días- sus líderes surgirán de acuerdo a las maniobras y méritos personales.

Estas mismas agrupaciones responderán en su conformación a criterios más bien funcionales, los que desencajarán con la organización local tradicional, por cuanto estas pretenden hacer una representación global del componente social y territorial de la sociedad mapuche contemporánea.

En cuanto al Estado, por m√ɬ°s de sesenta a√ɬĪos (1927-1990) la relaci√ɬ≥n unilateral que este traza s√ɬ≥lo emplea como mecanismo de regulaci√ɬ≥n leyes ind√ɬ≠genas que buscaban la divisi√ɬ≥n de la propiedad reduccional; de ah√ɬ≠ que jam√ɬ°s halla prestado atenci√ɬ≥n ni obrado en otra direcci√ɬ≥n que no fuera la impuesta por la clase pol√ɬ≠tica chilena y sus intereses puntuales.
Un Nuevo Componente Social: El Mapuche Urbano
Un segundo hecho desprendido de la presión demográfica sobre el escaso suelo, fue el fenómeno de la migración hacia las grandes urbes iniciado a partir de la década del treinta. Este desgajamiento poblacional traerá consigo la aparición de un nuevo componente social mapuche, cuyo asentamiento será definitivamente urbano.

Este grupo se insertar√ɬ° mayoritariamente en los sectores populares de la poblaci√ɬ≥n nacional y su actividad econ√ɬ≥mica la constituir√ɬ°n todo tipo de labores desde√ɬĪadas comunmente por la sociedad dominante (asesoras del hogar, construcci√ɬ≥n, gastron√ɬ≥micos, etc), su ubicaci√ɬ≥n espacial comprender√ɬ° esencialmente los sectores urbano - marginales que rodean las ciudades (campamentos y poblaciones).

En nuestros d√ɬ≠as, este sector constituye el porcentaje m√ɬ°s significativo de su poblaci√ɬ≥n. Seg√ɬļn datos del √ɬļltimo censo, esta equivale aproximadamente al 60%, ubic√ɬ°ndose mayoritariamente en Santiago. Los datos demuestran las consecuencias nefastas de una pol√ɬ≠tica etnocida, que a√ɬļn as√ɬ≠ no han exterminado el anhelo de un grupo que se niega a renunciar a su identidad y a morir como pueblo.


LA NUEVA RELACI√ɬďN QUE ESPERAMOS:

La actual ley indígena y los anhelos mapuche.

La democratización del país, a contar de 1989, crea una nueva situación para el desarrollo de las relaciones entre ambos pueblos. En 1990 el Estado detiene las divisiones de tierras reduccionales y crea la Comisión Especial de Pueblos Indígenas (CEPI), ésta propone un cuerpo legislativo que al ser sometido al parlamento, se transforma en la Ley No. 19.253. Mediante ésta, se constituye la actual Comisión Nacional de Desarrollo Indígena (CONADI).

Sin embargo, el ejercicio democr√ɬ°tico del cual participan sectores de la clase pol√ɬ≠tica opuestos a los intereses mapuches, termin√ɬ≥ por excluir importantes t√ɬ≥picos de su demanda como el Reconocimiento Constitucional de los pueblos ind√ɬ≠genas de Chile y la ratificaci√ɬ≥n del Convenio No. 169 propuesto por la Organizaci√ɬ≥n Internacional del Trabajo (OIT), el cual reconoce y extiende un c√ɬļmulo de derechos colectivos que le han sido negados -y del cual gozan los pa√ɬ≠ses actuales- a todas aquellas naciones sin Estado.

La actual demanda de los pueblos indígenas dentro de las cuales se inscribe la Mapuche, buscan imperiosamente retomar el hilo de su propia historia. Es cierto que esto no volverá a ser lo que fue, pero impone un serio reto para quienes tenemos hoy en día el deber de mejorar una relación que -si bien heradamos con demasiados conflictos- se entrecruza en todos los niveles de nuestras vidas.


BIBLIOGRAF√ɬćA PARA CONSULTAR

Ancán J., José
"Los Urbanos: Un nuevo sector dentro de la sociedad mapuche contemporánea" Pentukun, No. 1, Temuco: Instituto de Estudios Indígenas, 1994.
Bengoa, José & Valenzuela, Eduardo
Economía Mapuche: Pobreza y Subsistencia en la sociedad mapuche contemporánea. Santiago: PAS, s/f.
Bengoa, José
Historia del pueblo mapueche, Santiago: Ediciones Sur, 1985.
Canals Frau, Salvador
Las poblaciones indígenas de Argentina, Buenos Aires: Hyspamérica, 1986.
Domeyko, Ignacio
Araucanía y sus habitantes, Warszawa-Kraków: Sociedad Polaca de Estudios Latinoamericanos, 1992.
Guevara, Tomás
Las √ɬļltimas familias. Tomo VII. Santiago de Chile: Imprenta "Barcelona", 1913.
Mansilla, Lucio V.
Una Excursión a los indios Ranqueles. Caracas, Venezuela: Biblioteca Ayacucho, 1984.

Por Mariman, P.

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