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2011-03-07 | Documentos de Trabajo | Mapuche

Libertad Mapuche en ¬ďel lugar hasta donde llega la tierra¬Ē (1881-1885)

Mapuche y Tewelche

El trabajo se detiene en los hechos anteriores a las rendiciones del Futra Lonko Sayweke y otros √Īizol (principales) m√°s o menos c√©lebres, como Foyel o Inakayal, al frente de sus respectivas parcialidades. Destaca que los escenarios que albergaron los √ļltimos conatos de Resistencia Armada Mapuche corresponden al centro y al oeste de las actuales provincias de Chubut y R√≠o Negro, en ocasiones en coincidencia con las tierras que hoy ocupa la Compa√Ī√≠a de Tierras Sud Argentina (Grupo Benetton). Tambi√©n establece que la presencia Mapuche en esas √°reas es muy anterior a la "Conquista del Desierto" y que las relaciones entre Mapuche y Tewelche conocieron prolongados lapsos de fluidez e intercambio pac√≠fico. Asimismo, pretende despejar equ√≠vocos sobre las identidades de ambos Pueblos y sobre la conducta que adoptaron algunas de sus autoridades originarias ante el avance de las tropas. Por √ļltimo, esboza un intento de introducir nuevas perspectivas en la etnohistoria al reformular el significado de ciertos t√©rminos del Mapuzugun que hasta el momento se han traducido por lo menos, en forma no del todo exacta.


Saihueque: Inchi√Ī pewenchegei√Ī apeimafi√Ī tufachi pu winka
¬ďLos que somos Pewenche acabaremos con el extranjero¬Ē (inchi√Ī pewenchegei√Ī apeimafi√Ī tufachi pu winka)


Por Adri√°n Moyano *

¬ďS√≥lo recientemente los occidentales han advertido que lo que ellos dicen de la historia y las culturas de los pueblos ¬Ďsubordinados¬í puede ser desmentido por esos mismos pueblos que hasta hace muy poco ve√≠an como todo, desde sus culturas y territorios hasta sus historias, era absorbido directamente por los grandes imperios y los discursos de sus diversas disciplinas¬Ē. Edward Said [1]

Fue en el centro y oeste de las actuales provincias argentinas de Chubut y R√≠o Negro donde se desarrollaron los √ļltimos intentos significativos de resistencia armada mapuche. La observaci√≥n puede constatarse cuando se reconstruye el itinerario de las campa√Īas que comand√≥ el teniente coronel Lino Oris de Roa desde la segunda mitad de 1883. A partir de sus cr√≥nicas se advierte que las diversas comunidades que ten√≠an como lonko a Sayweke, Foyel e Inakayal, entre otros, todav√≠a permanec√≠an en libertad en esas zonas cuatro a√Īos despu√©s de perpetrada la Campa√Īa al Desierto propiamente dicha, que hab√≠a liderado el general Julio Roca.
No está de más recordar que a pesar de las consideraciones oficiales y los comentarios periodísticos, no le alcanzó a los efectivos militares arribar a la confluencia de los ríos Limay y Neuquén para terminar con la oposición de las diversas parcialidades mapuche. Después de 1879 hicieron falta varias expediciones más para que la resistencia se agotara, entre ellas la que penetró por segunda vez en el actual territorio neuquino y la que condujo Conrado Villegas hasta el lago Nahuel Huapi.
En rigor, las comunidades pewenche que reconoc√≠an la gu√≠a de las autoridades originarias que se mencionaron, encontraron al sur del Limay moment√°neo refugio ante el avance del ej√©rcito argentino porque para ellas esos campos no resultaban extra√Īos, como se desprende del testimonio que dej√≥ el viajero ingl√©s George Musters, quien transit√≥ por la regi√≥n al acompa√Īar partidas tewelche entre 1869 y 1870 [2]. En su periplo, el extranjero anot√≥ la presencia de grupos a los que denomin√≥ araucanos, desde Esquel hacia el norte. En consecuencia, parece ins√≥lito que se afirme que el pueblo mapuche reci√©n se instal√≥ al interior de Patagonia con posterioridad a las incursiones militares de 1879 [3].
Quiz√° sea necesario detenerse en la manera en que los mapuche se piensan a s√≠ mismos. Sobre el antiguo territorio ancestral o Wallmapu se distribu√≠an diversas parcialidades o identidades territoriales. Antes de la incorporaci√≥n a la soberan√≠a argentina, viv√≠an en libertad no s√≥lo los pewenche, sino tambi√©n los mam√ľlche, rank√ľlche, williche y chaziche. Adem√°s, en los momentos previos a la Pacificaci√≥n de la Araucan√≠a todav√≠a manten√≠an su independencia los wenteche, nagche, tambi√©n los williche, los lafkenche y los mismos pewenche [4]. Parece central tener en cuenta esta caracterizaci√≥n porque como bien se afirm√≥, ¬ďel tratar a las colectividades mapuches de ambos lados de la Cordillera como etn√≠as diferentes no es el camino correcto en la b√ļsqueda del conocimiento sobre su pasado. Es el manejo del concepto de identidad territorial, como instancia intermedia entre la comunidad y la naci√≥n originaria, lo que permitir√° analizar debidamente las particularidades de cada unidad local y las de la cultura mapuche en su generalidad" [5].
Las alternativas de las campa√Īas que llev√≥ a cabo Oris de Roa ¬ďal interior del territorio patag√≥nico¬Ē fueron rescatadas por Emilio Bidondo en ocasi√≥n del Congreso Nacional de Historia sobre la Conquista del Desierto, que se llev√≥ a cabo en General Roca (Fiske Menuko) en coincidencia con el centenario de la incursi√≥n militar. Para su trabajo [6], se bas√≥ en los escritos que dej√≥ el propio jefe.
Antes de partir el oficial supon√≠a que Sayweke y su gente se encontraban ¬ďa unos seis d√≠as de marcha (40/45 leguas) al norte del r√≠o Chubut, a partir desde el punto en que el Senger desemboca en ese r√≠o (sic)¬Ē. Con relaci√≥n a las √≥rdenes que ten√≠a, las tolder√≠as del lonko ¬ďmanzanero¬Ē se ubicaban al frente de la columna argentina, mientras que las parcialidades de Foyel e Inakayal quedar√≠an a su izquierda, siempre seg√ļn los informes anteriores al inicio de la marcha, que parti√≥ desde el remoto asentamiento de Puerto Deseado.
El 8 de agosto de 1883 el diminuto contingente ¬Ėno superaba los 30 efectivos- alcanz√≥ el Senguer ¬ďen m√°s o menos la mitad de su curso¬Ē, 16 d√≠as despu√©s de abandonar la costa mar√≠tima. Durante las tareas de reconocimiento, los soldados consiguieron apresar a 32 ¬ďindios de lanza¬Ē, seg√ļn la caracterizaci√≥n de la √©poca, junto a cinco mujeres. Para Oris de Roa pertenec√≠an a los grupos de Inakayal y Foyel, entre otros. Tambi√©n hab√≠a ¬ďmanzaneros¬Ē, es decir, gente de Sayweke. N√≥tese la magnitud de la di√°spora mapuche.
Luego de recorrer durante 10 d√≠as la margen derecha del Senguer, los uniformados se toparon con la gente de un cacique de nombre Chacamatra, que no tuvo mayores inconvenientes en someterse porque ya hab√≠a parlamentado con Vintter. Con posterioridad a este suceso, el teniente coronel se retir√≥ hacia Rawson, distante s√≥lo 18 leguas del punto m√°s occidental que hab√≠a tocado. All√≠ su superior le orden√≥ dirigirse al valle de Valcheta, en la actual jurisdicci√≥n de R√≠o Negro. Hacia el 21 de octubre del mismo a√Īo, sus hombres se encontraron explorando los alrededores de Sierra Colorada, donde s√≥lo hallaron rastros de ¬ďindios¬Ē, quienes seg√ļn las estimaciones de los baquianos, hab√≠an pasado por all√≠ un mes atr√°s aproximadamente. Reinici√≥ la marcha a fines de noviembre de 1883, ahora con claro rumbo oeste y con refuerzos que le permitieron incrementar su contingente a 140 hombres, entre ellos ¬ďindios¬Ē auxiliares. Pero como parte del camino ya hab√≠a sido explorado, torci√≥ hacia el sudoeste para ¬ďbatir los grandes paraderos de los indios, denominados Tromenieyo, Maquinchao, campos inmediatos y Yalalababat, en algunos de los cuales esperaba hallar a la tribu de Saihueque¬Ē [7].
Despu√©s de una traves√≠a sin mayores alternativas, las tropas argentinas alcanzaron la margen izquierda del r√≠o Chubut el 7 de diciembre y acamparon para recuperarse del intenso calor. El expedicionario situ√≥ su vivac ¬ďen el paraje que se denomina Paso de la Concepci√≥n, distante 105 leguas de la desembocadura del r√≠o Chubut en el oc√©ano¬Ē, seg√ļn Bidondo, 45 leguas al sudeste del Nahuel Huapi. Desde el sitio que actualmente se conoce como Paso de los Indios, iniciaron las columnas varias exploraciones que tuvieron como resultado la captura de varios prisioneros ¬ďprocedentes de las tribus de Huichaimilla, Huenchunecul e Inacayal¬Ē. Despu√©s de los interrogatorios, Oris de Roa concluy√≥ que a pocas jornadas de marcha y sobre las primeras estribaciones de la cordillera, situaba sus toldos el lonko que menciona en segundo t√©rmino. Unas 20 leguas m√°s al norte permanec√≠a la gente de Kumilao, probablemente, en campos que hoy pertenecen a la Compa√Ī√≠a de Tierras Sud Argentina. Se preocup√≥ el teniente coronel, porque sus cautivos confesaron que los mapuche que se situaban al sur de Kumilao ¬ďse hab√≠an invitado rec√≠procamente con Saihueque que estaba en el Norte para unirse y pelear a las tropas hasta morir. Que la vigilancia que se ten√≠a de los toldos era grande, y que de ellos nos se separaban los hombres m√°s que en reducido n√ļmero y por pocas horas para bolear, teniendo al propio tiempo el encargo de bombear campo y cortar rastros en todo rumbo¬Ē [8].
El oficial dispuso que se atacara a Kumilao y Wenchunekul pero advertidos, los mapuche se escabulleron y s√≥lo dejaron en el campo unos pocos prisioneros. Subordinados de Oris de Roa encontraron un lago hasta entonces desconocido para los argentinos, al que r√°pidamente rebautizaron con el nombre del jefe: Vintter. Ese espejo de agua est√° varios kil√≥metros al sur de la actual localidad de Corcovado. Fue uno de aquellos cautivos el que leg√≥ un valioso testimonio, seg√ļn el cual ¬ďhac√≠a como un mes que en Schuniqueparia hab√≠a tenido lugar un gran parlamento, al que concurrieron Inacayal, Foyel, Chagallo, Salvutia, Rayel, Nahuel, Pichi-Curuhuinca, Cumilao, Huichaimilla, Huenchunecul, Huicaleo y otros caciquillos en representaci√≥n de sus tribus y Saihueque con todos sus capitanejos... Que en el parlamento se arrib√≥ a la conclusi√≥n de no entregarse ninguno a las fuerzas del Gobierno y de pelear hasta morir, debiendo prestarse rec√≠proco apoyo las tribus entre s√≠... Que los tehuelches, cuyo n√ļmero alcanzar√≠a a unos 400 hombres, se hallan recostados, unos en el Alto Deseado y otros hacia el r√≠o Santa Cruz y que ninguno de los caciques hab√≠a concurrido al parlamento¬Ē [9].
La aseveraci√≥n anterior echa por tierra la suposici√≥n que hizo corriente determinada corriente de la investigaci√≥n, seg√ļn la cual los lonko mapuche Inakayal y Sayweke eran tewelche. Que entre sus mayores figurara -supuestamente- ascendencia g√ľnuna kuna es un ingrediente que no alcanza para soslayar su pertenencia al pueblo mapuche, en particular a la parcialidad pewenche, como se ver√° m√°s adelante. El prisionero le transmiti√≥ con justeza a Oris de Roa que los tewelche no hab√≠an participado del traw√ľn (parlamento). En ese aspecto no ten√≠a por qu√© mentir y adem√°s, no pod√≠a avizorar las discusiones posteriores que con pretensiones acad√©micas, les adjudicaron origen ¬ďargentino¬Ē a los tewelche y ¬ďchileno¬Ē a los mapuche.
Finalmente, el √ļnico entrevero tuvo lugar el primer d√≠a de enero a media tarde, sobre el r√≠o Senguer, a donde la columna hab√≠a llegado bajo las presunciones del oficial. Seg√ļn el militar, una fracci√≥n de sus subordinados enfrent√≥ a un grupo de 300 hombres, 100 de los cuales portaban armas de fuego. Otra tambi√©n fue atacada por un grupo de 60 weichafe [10]. Oris de Roa informa que fueron los mapuche quienes se retiraron. Llama la atenci√≥n que pese a ese retroceso, fueran los efectivos del ej√©rcito quienes consideraran conveniente replegarse hacia el r√≠o Genoa primero, para luego continuar su marcha hacia la costa atl√°ntica, en forma paralela al r√≠o Chubut. All√≠ finalizaron las incursiones ¬ďal interior del territorio patag√≥nico¬Ē.
Como puede advertirse, lejos estuvo la campa√Īa de finalizar con las hostilidades. En definitiva ni Sayweke, ni Inakayal ni Foyel hab√≠an capitulado, entonces Vintter consider√≥ oportuno levantar un fort√≠n con el √°nimo de proteger a las colonias galesas de la costa atl√°ntica. Varios meses despu√©s -octubre de 1884- los weichafe y kona que quedaban bajo la orientaci√≥n de los dos inan lonko [11]se hicieron presentes ante las empalizadas de la fortificaci√≥n, pero dudaron ante la presencia de efectivos que consideraron numerosos. Finalmente, el combate tuvo lugar el 18 de ese mes en cercan√≠as del r√≠o Genoa y seg√ļn fuentes militares, termin√≥ con el desbande de los mapuche, quienes dejaron en el campo 30 ca√≠dos [12].
Para capturar al l√≠der ¬ďmanzanero¬Ē se pusieron en marcha otras tres columnas argentinas, las que para su alivio no tuvieron necesidad de entrar en nuevos combates. El futra lonko se present√≥ el 1ro. de enero de 1885 en Jun√≠n de los Andes, por entonces un fuerte. Lo acompa√Īaban 700 hombres en condiciones de guerrear, adem√°s de 2.500 mujeres, ni√Īos y ancianos. Pertenec√≠an a las comunidades de Inakayal, Wenchunekul, Nawel, Pichi Kurruwinka, Kumilao y Foyel, entre otros. Su rendici√≥n es considerada como el fin de la resistencia armada del pueblo mapuche.

Dos pueblos distintos

Pr√°cticamente 15 a√Īos antes de ese hecho, se hab√≠a desarrollado en la ruka de Sayweke un singular parlamento, del que hab√≠an tomado parte los due√Īos de casa y las parcialidades de Inakayal y Foyel, junto a otras. Tambi√©n estuvieron presentes durante aquellas jornadas del oto√Īo de 1870 representaciones tewelche, entre las que llamaba la atenci√≥n la participaci√≥n de un extranjero, precisamente el ingl√©s Musters.
Como se sabe, el marino hab√≠a iniciado su traves√≠a en Punta Arenas y en la isla Pav√≥n se sum√≥ a grupos tewelche que ten√≠an previsto viajar al norte para parlamentar con los araucanos ¬Ėseg√ļn su terminolog√≠a- y aprovisionarse en Carmen de Patagones, por entonces la poblaci√≥n argentina de relativa importancia m√°s austral. No viene al caso reconstruir todo su itinerario, pero s√≠ se√Īalar que despu√©s de mucho andar se toparon con el primer grupo de mapuche en un sitio que el ge√≥grafo Rey Balmaceda situ√≥ en coincidencia con el emplazamiento del actual aeropuerto de Esquel [13]. El lonko de estas comunidades era Kintuwal. Por entonces, corr√≠a enero de 1870. De las descripciones del viajero se desprende claramente que a pesar de la existencia de varias relaciones familiares entre mapuche y tewelche se trataba de dos pueblos distintos, que hablaban en idiomas diversos, se vest√≠an de otra manera y llevaban a cabo otras pr√°cticas econ√≥micas, entre m√°s rasgos diferenciadores. Adem√°s y pese a la presencia de suspicacias y mutuos recelos, el tono general de las relaciones era de cordialidad y respeto. A tal punto Kintuwal y su gente eran mapuche, que d√≠as despu√©s del encuentro lleg√≥ un werken que proven√≠a de los toldos de Foyel. El mensajero tra√≠a un encargo del mism√≠simo Kalf√ľkura, quien invitaba a sus distantes hermanos a guerrear contra Buenos Aires. Musters consider√≥ oportuno reproducir literalmente la invitaci√≥n: ¬ďTengo el caballo pronto, el pie en el estribo y la lanza en la mano, y voy a hacer la guerra a los cristianos, que me tienen cansado con su fals√≠a¬Ē. La gente de Kintuwal no acept√≥ el convite pero su propia formulaci√≥n alcanza para ilustrar qu√© tan aceitado era el mecanismo de las comunicaciones entre las distintas identidades del pueblo mapuche. Adem√°s, no sabemos qu√© rastrilladas recorri√≥ el emisario, pero si calculamos que entre la ruka del m√≠tico futra lonko y latitudes tan australes median m√°s de 1.000 kil√≥metros, hay que suponer que semejante periplo s√≥lo pudo realizarse gracias al respaldo log√≠stico de las comunidades que el jinete encontraba a su paso.
Con posterioridad, la partida conjunta acord√≥ continuar en direcci√≥n a Las Manzanas y cruz√≥ el r√≠o Chubut al noreste del actual caser√≠o de Leleque, escenario del conflicto todav√≠a sin resolver entre la Compa√Ī√≠a de Tierras Sud Argentina SA y las comunidades que se asientan en esa zona. A comienzos de marzo se toparon con mensajeros que llegaban desde la ruka de Sayweke (Cheoeque dec√≠a Musters), quienes tra√≠an consigo manzanas como presente. A trav√©s de sus emisarios, el futra lonko se disculpaba porque no dispondr√≠a de muchos kona para salir a recibir a los viajeros, ya que la mayor√≠a de su gente estaba atareada recogiendo manzanas y pi√Īones de pewen. Jornadas despu√©s, el contingente viajero se encontrar√≠a con las tolder√≠as de Foyel, en un lugar al que Rey Balmaceda ubic√≥ a orillas del arroyo Chenqueniyen o bien, en las m√°rgenes de Las Bayas, en la actual jurisdicci√≥n de la provincia de R√≠o Negro. Al relatar el primer encuentro entre el lonko y el tewelche Casimiro, el ingl√©s escribi√≥ que hubo ¬ďuna breve conferencia entre los dos caciques, aunque conviene recordarlo, ninguno de los dos pod√≠a entender el lenguaje del otro¬Ē. Resulta muy llamativo entonces que con posterioridad, se le haya atribuido identidad g√ľnuna kuna a Foyel porque supuestamente sus mayores pertenec√≠an a ese pueblo. De hecho, al llevarse a cabo la ceremonia de encuentro, Kintuwal y Foyel formaron del mismo lado, el ¬ďaraucano¬Ē.
A fines de marzo de 1870, los mapuche y los tewelche acampaban juntos donde hoy se levanta Pilcaniyeu, localidad que est√° rodeada por las posesiones del Grupo Benetton. Rey Balmaceda apunta que parcialidades de ambos pueblos ten√≠an como costumbre reunirse all√≠ en la misma √©poca del a√Īo, es decir, a comienzos del oto√Īo, por lo menos desde fechas contempor√°neas a los viajes de Villarino (1783) y Men√©ndez (1793). A partir de este y otros datos, puede arriesgarse que la presencia mapuche al sur del Limay reconoce una antig√ľedad mayor a la que generalmente se da por sentada.
El parlamento al que concurr√≠an Inakayal, Foyel, Kintuwal y el tewelche Casimiro tuvo lugar en el ¬ďcampamento ancestral¬Ē de Sayweke, Musters dixit. Seg√ļn el ge√≥grafo al que estamos recurriendo, esos toldos se levantaban donde el valle del r√≠o Caleufu se cruza con las franjas de tierra que cruza el Collon Cura, en la actual provincia de Neuqu√©n. De esta junta tambi√©n particip√≥ gente pikunche, seg√ļn observ√≥ el ingl√©s. Durante su transcurso el futra lonko inform√≥ que tiempo antes hab√≠a recibido a otras autoridades mapuche que hab√≠an llegado de la Araucan√≠a y le hab√≠an solicitado ayuda en la guerra contra Chile. Anunci√≥ el ¬ďmanzanero¬Ē que probablemente, enviar√≠a una peque√Īa fuerza ¬ďpara ayudar a sus paisanos¬Ē. Musters tambi√©n consign√≥ que a la hora de discutir sobre la invitaci√≥n de Kalf√ľkura, Sayweke consider√≥ ¬ďm√°s provechoso recibir las raciones anuales que saquear y desbaratar las colonias de R√≠o Negro¬Ē. Por eso, el traw√ľn resolvi√≥ solicitarle al lonko de Salinas Grandes que limitara su revancha a Bah√≠a Blanca. Sus participantes le mandaron decir que en caso de necesidad, ellos proteger√≠an Carmen de Patagones.
He aqu√≠ varias aseveraciones de importancia. Para estos momentos, la alianza que manten√≠an los wenteche y los pewenche databa de al menos, una d√©cada y media. La hab√≠a impulsado por el lado wenteche el futra lonko Magin, padre de Kilapan. Este ahijado de Kalf√ľkura es considerado por los historiadores chilenos como el √ļltimo gran toki del pueblo mapuche. Seguramente fue √©l quien ante la ofensiva chilena de 1869 envi√≥ sus werken al otro lado de la cordillera para solicitar la colaboraci√≥n militar no s√≥lo de Sayweke sino tambi√©n de Purran, que viv√≠a al norte del ¬ďPa√≠s de las Manzanas¬Ē. De ese entendimiento tambi√©n participaba Salinas Grandes y de hecho, consta en las cr√≥nicas period√≠sticas de la √©poca la presencia de ¬ďindios argentinos¬Ē entre los jinetes que lider√≥ Kilapan [14]. Musters explica que entre la gente de Sayweke tambi√©n se aprob√≥ marchar hacia al occidente de las monta√Īas. ¬ŅPor qu√© lo har√≠an si se tratara de tierras extra√Īas y de pueblos ajenos, como se afirma en forma corriente? Tambi√©n hay que destacar que la negativa ante el ofrecimiento de Kalf√ľkura no se funda en la supuesta pertenencia a etnias distintas y menos a√ļn ante el car√°cter ¬ďchileno¬Ē o ¬ďargentino¬Ē de unos y otros, sino en cuestiones muy pragm√°ticas.

El testimonio de Pascual Ko√Īa

Existen otras referencias que permiten reafirmar la pertenencia al pueblo mapuche de las parcialidades de Sayweke, Foyel, Inakayal y otros lonko que tuvieron su tuw√ľn (origen) en las actuales provincias de Neuqu√©n, R√≠o Negro o inclusive Chubut. Insistimos con estas aseveraciones no s√≥lo ante la intenci√≥n de adjudicarles identidad tewelche a estas y otras autoridades originarias, sino tambi√©n porque se lleg√≥ a afirmar que al primero de los lonko ¬ďcabe reconocerle como m√©rito p√≥stumo que en todo momento se sinti√≥ argentino, prefiriendo entregarse antes de huir a tierra extranjera¬Ē [15].
Es verdad que ante el fracaso de su pol√≠tica de convivencia pac√≠fica con Buenos Aires, el lonko utiliz√≥ como recurso diplom√°tico proclamarse ¬ďargentino¬Ē. Los efectivos nacionales ya hab√≠an entrado en Neuqu√©n cuando en cartas que envi√≥ a los gobernantes, se calific√≥ a s√≠ mismo como titular del ¬ďgobierno aborigen argentino desde el R√≠o Limay¬Ē. Afirmaba tambi√©n para persuadirlos del ataque que ¬ďno era extra√Īo de otro pa√≠s, sino nacido en esta tierra y un argentino leal al gobierno¬Ē. Inferir desde estas l√≠neas, seguramente escritas desde la desesperaci√≥n, que el lonkopewenche, parece por lo menos desproporcionado. efectivamente se consideraba argentino en desmedro de su condici√≥n.
Esas misivas fueron redactadas en abril de 1881. Seis meses demor√≥ Sayweke en comprender que de nada le valdr√≠a adoptar otra nacionalidad. En noviembre envi√≥ mensajeros a Gulumapu para invitar a sus hermanos a tomar parte de un futra malon. ¬ďA causa de esta gran aversi√≥n contra los huincas se complotaron en todas partes los ind√≠genas para levantarse contra ellos. El primer impulso lo dieron los caciques pehuenches (argentinos) en un mensaje al chileno Neculm√°n de Boroa, con el contenido de que prepararan la guerra en Chile, as√≠ como ellos los caciques pehuenches, se alistaban en la Argentina. Adem√°s enviaron un cord√≥n con nudos que indicaba cu√°ndo estallar√≠a el mal√≥n general¬Ē [16].
¬ďAl llegar aquel mensajero, oriundo de los ind√≠genas argentinos, avis√≥: ¬ĎMe han mandado los caciques Chaihueque, Namuncura, Foyel y Ancatrir; me encargaron: ¬ĎVas a ver a los nobles de Chile¬í. Ese es el motivo de mi llegada. Por orden de mi cacique os digo, a los caciques chilenos, lo siguiente: ¬ĎHay, pues, los huincas; nosotros nos sublevaremos en contra de ellos; los ind√≠genas argentinos acabaremos con los extranjeros; que ellos hagan otro tanto con los suyos, que los ataquen tambi√©n; de mancom√ļn vamos a guerrear contra ellos¬Ē. Esta es la transcripci√≥n que tom√≥ el sacerdote que escuch√≥ los relatos de Pascual Ko√Īa, a quien las editoriales ¬ďascendieron¬Ē con el correr de los a√Īos a lonko. El viejo mapuche formul√≥ su dictado casi 40 a√Īos despu√©s de los sucesos que describ√≠a y digamos al pasar que no s√≥lo no tom√≥ parte de esa gran sublevaci√≥n, sino que empu√Ī√≥ su lanza del lado del ej√©rcito chileno. As√≠ y todo su testimonio resulta de particular importancia porque originalmente estuvo formulado en mapuzugun. En la fon√©tica que anot√≥ quien lo escuchaba, Wilhelm de Moesbach, puede leerse ¬ďwene werk√ľlparkei denu pu pewenche lonko Nekulma√Ī gulu-mapu lonko meu, Forowe melelu¬Ē, es decir, nada dice aqu√≠ de ¬ďargentinos¬Ē o ¬ďchilenos¬Ē. Simplemente se habla de pu pewenche lonko (los orientadores de la gente del pewen) y de Nekulman gulumapu lonko mew, Forowe melelu (el orientador Nekulman de la tierra donde se pone el Sol, que est√° en Forowe). En rigor, Ko√Īa jam√°s habl√≥ de ind√≠genas ¬ďargentinos¬Ē o ¬ďchilenos¬Ē, sino de pu pewenche. Un ejemplo m√°s: ¬ďI√Īchin mai i√Ī pewenchegen apeimafi i√Ī tefachi pu winka¬Ē. ¬ďNosotros los que somos pewenche acabaremos con el extranjero¬Ē, mand√≥ decir Sayweke junto con Foyel y otros. Curiosa la interpretaci√≥n posterior de Walther. En esta coyuntura hist√≥rica, el futra lonko consideraba extranjeros a los argentinos y tambi√©n a los chilenos, nunca a los mapuche que habitaban del otro lado de la cordillera. Aquella tierra no era extranjera para √©l.
No fue precisamente un historiador amigo de los mapuche quien precis√≥ que los pewenche ¬ďse distribu√≠an territorialmente a ambos lados de la cordillera, transitaban por ella desde fines de la primavera a fines del oto√Īo y ocupaban, en ese mismo per√≠odo, algunos de sus valles y quebradas interiores. La presencia de ellos desde el Maule hasta la altura de Chill√°n era s√≥lo espor√°dica y m√°s bien constitu√≠a irrupciones de los que habitaban al otro lado de las monta√Īas". Es decir, para la gente del pewen la cordillera no s√≥lo jam√°s represent√≥ un obst√°culo, m√°s bien era su medio. El chileno Villalobos tambi√©n sostuvo que "la existencia de los pehuenches al otro lado de la cordillera estuvo indisolublemente ligada a los que viv√≠an aquende los Andes, reconociendo una perfecta unidad" [17].
El investigador argentino Walter Delrio coincide con esa apreciaci√≥n, que es tambi√©n la de los mapuche. El aporte de este historiador reviste importancia porque tuvo la oportunidad de llevar a cabo tareas de campo a uno y otro lado de la cordillera, para luego confrontar esos relatos con las fuentes hist√≥ricas. ¬ďEn primer lugar, desde el punto de vista de los antepasados mapuche -recontextualizado en las historias relatadas- se contempla aquel lugar de origen como un espacio sin fronteras internas, representando la unidad y la alianza ind√≠gena¬Ē [18]. Delrio desarroll√≥ sus entrevistas en Colonia Cushamen (Chubut), pero tambi√©n en las comunidades de Huanpoe, Loncofilo, Llafenco y Palguin, en la IX Regi√≥n de la Araucan√≠a. Aquel ¬ďlugar de origen¬Ē es el que argentinos y chilenos denominaban Pa√≠s de las Manzanas durante el siglo XIX.
Por otro lado, el historiador considera que de las cr√≥nicas que dejaron el sargento mayor Mariano Bejarano y el explorador Francisco Moreno, tambi√©n se desprende que el cord√≥n monta√Īoso jam√°s fue considerado un l√≠mite para las comunidades pewenche, las que acostumbraban a desplazarse en forma corriente a trav√©s de los boquetes. Fueron los sucesivos gobiernos de Chile y Argentina con sus respectivos grupos de investigadores e historiadores, quienes institucionalizaron la noci√≥n de la cordillera como frontera. Antes, durante y despu√©s de las expediciones militares que ordenaron. Para los pewenche en particular y los mapuche en general ¬ďel espacio habitado y compartido en el cual fundaban sus sentidos de pertenencia no ten√≠a sus l√≠mites en dicho cord√≥n monta√Īoso¬Ē, insiste Delrio.
Bejarano estuvo en estas latitudes en 1873 con el objeto de espiar a los futuros adversarios y para fiscalizar el cumplimiento de los tratados que varios de los lonko ten√≠an firmados con las autoridades argentinas. Como resultado de sus observaciones, dibuj√≥ un croquis que comenta su itinerario. El militar no lleg√≥ a la cordillera, s√≥lo la observ√≥ desde la distancia. Por eso se supone que para completar su esbozo, se vali√≥ de los informes de sus acompa√Īantes mapuche. En sus dibujos, el volc√°n Villarica se sit√ļa al este de la l√≠nea de altas cumbres, muy cerca de las tolder√≠as de los ¬ďmanzaneros¬Ē. Seg√ļn Delrio ese desplazamiento hacia el oriente desnuda el punto de vista de los informantes. ¬ďPara los grupos ind√≠genas del Pa√≠s de las Manzanas el espacio habitado y compartido en el cual fundaban sus sentidos de pertenencia no ten√≠a sus l√≠mites en el cord√≥n principal de Los Andes. Las fronteras espaciales e identitarias inclu√≠an la vertiente occidental, donde estaban establecidas otras agrupaciones emparentadas, aliadas o simplemente donde ellos mismos iban a intercambiar productos o trasladar estacionalmente el ganado. Estos pasos cordilleranos conocidos tambi√©n como pasos de Villarrica conectaban a los habitantes de un amplio territorio en el cual se establec√≠an identidades comunes, relaciones de intercambio y parentesco¬Ē. Es Bejarano quien ordena los espacios territoriales seg√ļn el discurso de los respectivos Estados y entonces sit√ļa una frontera ¬Ėla argentino-chilena- sobre las cumbres monta√Īosas e incluye a todo el Pa√≠s de las Manzanas al este de una l√≠nea que en rigor, todav√≠a no exist√≠a. Por su parte, las cr√≥nicas de Moreno tambi√©n evidencian la existencia una alianza de comunidades a la cual pertenec√≠a Sayweke ya que fue en el curso de un futra traw√ľn o gran parlamento que se resolvi√≥ negarle al explorador la posibilidad de cruzar la cordillera. En definitiva, para el √Īizol lonko los territorios occidentales no eran ¬ďtierra extranjera¬Ē como pretendi√≥ Walther, ni extra√Īos los mapuche que all√≠ viv√≠an.
En esta l√≠nea, cabe revisar ciertos vocablos del mapuzugun cuya traducci√≥n algo simplificada pudo dar origen a equ√≠vocos. En la actualidad e inclusive al interior del pueblo mapuche, se suele identificar al Puelmapu como territorio mapuche del este, en precisa coincidencia con las zonas que fueron usurpadas por la Rep√ļblica Argentina. Tambi√©n se llama Gulumapu al territorio del oeste, que desde fines del siglo XIX est√° bajo jurisdicci√≥n chilena. Pero hete aqu√≠ que entre los mapuche parlantes no siempre se adjudica una absoluta correspondencia al puel con el este y al gulu con el oeste, como demostr√≥ Jos√© Ankan Jara. Este investigador reconstruy√≥ en el curso de sus trabajos el itinerario del viaje que Ko√Īa llev√≥ a cabo al Puelmapu (en su acepci√≥n m√°s difundida), es decir, las regiones que ocupaban los mapuche inmediatamente antes de 1879 y que luego fueron anexadas a la soberan√≠a de Buenos Aires [19]. Como resultado de las entrevistas que llev√≥ a cabo en varios lofche (noci√≥n mapuche de comunidad), Ankan Jara hall√≥ que algunos ancianos se refieren a puel mapu como ¬ďlugar hasta donde llega la tierra. Si doy un paso m√°s, piso el mar...¬Ē Tambi√©n le dijeron al estudioso que ¬ďpuel es llegada, mapu es tierra... Donde llega la tierra dura, donde podemos pisar¬Ē. Desde estas perspectivas cabe preguntarse, qui√©nes ser√≠an efectivamente los famosos puelche del Nawel Wapi a los que hac√≠an referencia las primer√≠simas cr√≥nicas. Qui√©nes aquellos puelche que seg√ļn Alonso de Ercilla, formaron parte del ej√©rcito con que Kawpolikan enfrent√≥ a los espa√Īoles... A la luz de estas traducciones, resulta imprecisa aquella asociaci√≥n autom√°tica con la ¬ďgente del este¬Ē. N√≥tese adem√°s que tanto el poema √©pico del soldado espa√Īol como el testimonio del capit√°n Juan Fern√°ndez ¬Ėel primero que se refiri√≥ a los antiguos habitantes del gran lago- son muy tempranos, todav√≠a no hab√≠a comenzado el proceso al que denominan Araucanizaci√≥n de Pampa y Patagonia. ¬ŅSer√≠an los puelche la ¬ďgente de la tierra dura¬Ē, es decir, otra parcialidad mapuche en lugar de un pueblo distinto, como suponen buena parte de quienes detienen su mirada sobre estas materias?
Otros de los significados que aporta Ankan Jara pueden echar m√°s luz sobre tantos claroscuros. Por ejemplo, para designar a las tierras que est√°n detr√°s de la cordillera, los guluche se refieren a la wizuf mapu. Inclusive para una abuela mapuche que reside en la zona de Jun√≠n de los Andes, wizuf mapu es toda tierra que est√° detr√°s de un cerro. En este sentido, si la denominaci√≥n puelche hubiera resultado de ubicaciones relativas, como generalmente se da por sentado, ser√° m√°s propio referirse a wizufche, gentilicio que en realidad no existe o por lo menos, no est√° difundido. Cuando el mismo Fern√°ndez remont√≥ el r√≠o Puelo y se top√≥ en una segunda maloca con dos indios ¬ďel uno Puelche, y el otro de la tierra adentro que tenia las narizes oradadas¬Ē, ¬Ņpor qu√© diferenci√≥ si los dos viv√≠an al este de la cordillera? Esa discriminaci√≥n suma a nuestra hip√≥tesis, seg√ļn la cual los puelche constitu√≠an otra parcialidad mapuche y no un pueblo distinto que habitaba detr√°s de las monta√Īas. Del relato del expedicionario ib√©rico tambi√©n resulta que ese puelche hablaba mapuzugun, porque se refiere ¬ďa los Guincas, que assi llaman a los Espa√Īoles¬Ē y le explica que ¬ďllamase esta tierra Tipayante, que quiere dezir nacimiento del Sol, y el Cazique della toma el mismo nombre¬Ē. Ese episodio tuvo lugar al sur del lago Puelo, bastante m√°s abajo del r√≠o Limay.

Quién usurpa a quién

S√≥lo cuatro a√Īos despu√©s de la rendici√≥n mapuche se conform√≥ la Argentina Southern Land Company, la primera en reconocer como objeto espec√≠fico de su accionar la adquisici√≥n de tierras en Patagonia [20]. Naci√≥ durante el auge de las inversiones que desde la City de Londres se dirig√≠an hacia la Argentina. Por entonces, la presidencia de Ju√°rez Celman procuraba paliar sus serios inconvenientes presupuestarios a trav√©s de una enajenaci√≥n en gran escala de las tierras que menos de un lustro antes, la Rep√ļblica Argentina le hab√≠a arrebatado al pueblo mapuche y tambi√©n al tewelche.
La Compa√Ī√≠a de Tierras Sud Argentina adquiri√≥ concesiones por 298 leguas cuadradas en los actuales territorios de Chubut y R√≠o Negro, de acuerdo a la Ley Avellaneda (1876). Con posteriores movimientos super√≥ el m√°ximo que preve√≠a esa ley, que estaba fijado en 80.000 hect√°reas. Para sortear ese inconveniente, bajo la gesti√≥n directa del presidente se ampli√≥ el cupo a 360.000 hect√°reas mediante la utilizaci√≥n provisoria de otras denominaciones, como Chubut Company Ltd. M√°s tarde, una vez adjudicados los campos fueron transferidos a la ¬ďCompa√Ī√≠a¬Ē, como hoy se la denomina en los parajes vecinos. ¬ďEsta forma de acumular extensiones mayores que las permitidas por la ley no era sin duda infrecuente en el per√≠odo, y en general se realizaba con la connivencia de las autoridades argentinas, como lo se√Īala la Investigaci√≥n Parlamentaria sobre concesiones de tierras en Patagonia realizada en 1911 [21].
Como se sabe, en 1991 la CTSA fue adquirida por la corporaci√≥n Benetton, trasnacional que tiene su sede en Italia. En 2002 se desat√≥ un conflicto que todav√≠a perdura entre el grupo empresarial y un sector del pueblo mapuche, que recibi√≥ en repetidas oportunidades la solidaridad de sus hermanos de todas latitudes. En una de las alternativas del diferendo, un portavoz de la ¬ďCompa√Ī√≠a¬Ē no tuvo mejor idea que disimular su accionar ¬Ėdemanda de desalojo, denuncia penal por usurpaci√≥n- caracterizando de invasores a los mapuche, quienes le habr√≠an quitado sus tierras originales a los tewelche. Puede encontrarse un argumento similar en un dictamen relativamente reciente que el asesor legal de la Municipalidad de Lago Puelo emiti√≥ para oponerse a la titularizaci√≥n de tierras que reclaman familias mapuche. √Čstas residen all√≠ hace varias generaciones. En verdad, la noci√≥n que identifica hasta de manera grosera a los mapuche con los chilenos no tiene nada de inocente. En el predio Santa Rosa son 545 las hect√°reas en disputa, en Lago Puelo ascienden a 674. N√≥tese qu√© importante es el grado de operatividad pol√≠tica que adquiri√≥ el pensamiento autor de aquella hip√≥tesis, jam√°s probada con suficiencia y afortunadamente en la actualidad, en franca retirada.
El vistazo que hemos echado sobre los √ļltimos momentos de vida mapuche independiente no s√≥lo no corrobora la aseveraci√≥n del directivo de Benetton, m√°s bien marcha en sentido contrario. Por otro lado, durante el a√Īo que Musters convivi√≥ con los tewelche de Casimiro, jam√°s escuch√≥ relato alguno sobre la pretendida usurpaci√≥n mapuche ni muchos menos sobre esa supuesta hegemon√≠a militar. Es m√°s, el ingl√©s menciona una conversaci√≥n con Hinchel, uno de sus compa√Īeros de traves√≠a. √Čste le cont√≥ que ¬ďmuchos a√Īos antes, aquel lugar [22] hab√≠a sido teatro de una gran batalla entre los tehuelches y los manzanares, en la que √©l, aunque s√≥lo era un muchacho entonces, hab√≠a sido volteado por una bola perdida y hab√≠a recibido un lanzazo estando en el suelo; esa batalla hab√≠a terminado con la victoria de los tehuelches¬Ē. Es decir, los supuestos usurpados tambi√©n conocieron momentos de supremac√≠a en las armas. El relato que aportamos evidencia qui√©nes fueron los reales usurpadores y cu√°les los beneficiarios de esa apropiaci√≥n territorial.

Notas

* Licenciado en Ciencias Políticas, especialización en Relaciones Internacionales. Periodista. Autor del libro "Crónicas de la Resistencia Mapuche".
[1] ¬ďCultura e imperialismo¬Ē, Edward Said. Anagrama. Colecci√≥n Argumentos. Barcelona. 1996.
[2] ¬ďVida entre los patagones¬Ē, George Chaworth Musters. Editorial Solar. Buenos Aires. 1964.
[3] ¬ďAraucanos o mapuches en la Patagonia¬Ē, Rodolfo Casamiquela. Diario ¬ďR√≠o Negro¬Ē, 13 de abril de 1998.
[4] Equipo de Educaci√≥n Mapuche Mapuncezugulekayayi√Ī (seguiremos hablando el idioma de la tierra). ¬ďWi√Īoy xipantu. A√Īo nuevo en el territorio ancestral mapuche¬Ē. Folleto. Neuqu√©n. 1998.
[5] "Migraciones y contactos entre los pueblos originarios de Chile y Argentina en el per√≠odo prehisp√°nico y en los siglo XVI y XVII¬Ē, Carlos Ruiz Rodr√≠guez, Universidad de Santiago de Chile. Trabajo que form√≥ parte de la investigaci√≥n "Poblaci√≥n ind√≠gena de Chile central: asentamientos, poblaciones, cacicazgos y aculturaci√≥n (siglos XVI-XIX)"
[6] ¬ďExploraciones al interior del territorio patag√≥nico. Campa√Īa del teniente coronel Lino Oris de Roa 1883-1884¬Ē, Emilio Bidondo. Congreso Nacional de Historia sobre la Conquista del Desierto. Tomo II. Academia Nacional de la Historia. Buenos Aires. 1980.
[7] ¬ďMemoria¬Ē del Ministerio de Guerra y Marina presentada al Congreso de la Naci√≥n por Benjam√≠n Victorica en 1884. Citado por Bidondo en ¬ďExploraciones...¬Ē.
[8] Ibídem.
[9] Ibídem.
[10] Seg√ļn establece la memoria hist√≥rica de los mapuche, el weichafe era quien dentro de su organizaci√≥n social desempe√Īaba el rol de guerrero. No s√≥lo se preocupaba por los aspectos espec√≠ficamente militares de los enfrentamientos, sino tambi√©n por cuestiones de retaguardia. En el momento hist√≥rico en que nos detenemos, cuando ya hab√≠a certidumbre sobre la inminente derrota, el weichafe analizaba por ejemplo qui√©nes se har√≠an cargo de los hu√©rfanos que dejar√≠a el pr√≥ximo entrevero (charla entre Mauro Mill√°n, werken de la Organizaci√≥n Mapuche Tehuelche ¬ď11 de Octubre¬Ē, y el autor). Sin embargo, fue la voz kona la que se difundi√≥ como sin√≥nimo de combatiente. Gracias a que la memoria hist√≥rica mapuche est√° viva y en reconstrucci√≥n, hoy sabemos que ¬ďen tiempos antiguos, aquellos j√≥venes mapuche encargados de atender las necesidades de las comunidades y sus familias, acompa√Īar a los lonko y apoyarlos en sus labores cotidianas, eran conocidos como kona¬Ē. (¬ďLos j√≥venes kona de Neuqu√©n¬Ē, por Pedro Cayuqueo. En Peri√≥dico Mapuche Azkintuwe, Temuko. A√Īo 1. Nro. 11. Diciembre de 2004). Puede adivinarse que ante las invasiones sucesivas de espa√Īoles, chilenos y argentinos, los kona tuvieron que convertirse en guerreros. En la actualidad, la Coordinadora de Organizaciones Mapuche de Neuqu√©n reivindica la funci√≥n del kona como ¬ďservidor¬Ē para su pueblo.
[11] Inan lonko: el que le sigue al lonko. Respecto del √Īizol lonko Sayweke, Foyel e Inakayal eran inan lonko.
[12] Juan Carlos Walther, ¬ďLa conquista del desierto. S√≠ntesis hist√≥rica de los principales sucesos ocurridos y operaciones militares realizadas en la Pampa y Patagonia contra los indios (1527-1885). EUDEBA. 1970.
[13] Ibídem nota 1.
[14] Jos√© Bengoa, ¬ďHistoria del pueblo mapuche. Siglo XIX y XX¬Ē. Editorial Lom, Santiago de Chile (2000).
[15] Juan Carlos Walther, ¬ďLa Conquista del Desierto¬Ē.
[16] ¬ďLonco Pascual Co√Īa √Īi tuculpazugun. Testimonio de un cacique mapuche¬Ē. Pascual Co√Īa, texto dictado al padre Ernesto Wilhelm de Moesbach. Pehu√©n Editores (1984).
[17] Sergio Villalobos, ¬ďLos pehuenches en la vida fronteriza". Ediciones Universidad Cat√≥lica de Chile. Santiago, 1989. Citado en "Migraciones y contactos entre los pueblos originarios de Chile y Argentina...¬Ē Ruiz Rodr√≠guez.
[18] Walter Delrio, ¬ďMemorias de expropiaci√≥n. Sometimiento e incorporaci√≥n ind√≠gena en la Patagonia (1872-1943). De inminente aparici√≥n al momento de redactarse estas l√≠neas.
[19] Jos√© Ankan Jara, ¬ďRetransitando la huella de Pascual Ko√Īa al Puelmapu¬Ē, Actas del Primer Congreso Internacional de Historia Mapuche. Siegen (Alemania) 2002.
[20] Eduardo Jos√© M√≠guez, ¬ďLas tierras de los ingleses en la Argentina. 1870-1914¬Ē. Buenos Aires (1985).
[21] Ibídem.
[22] Precisamente, Pilcaniyeu.

Fuente: Foro Escandinavo por los Derechos de los Pueblos IndŪgenas

 Campa√Īas

2019-08-27

¬ŅOtro montaje judicial?

El caso de Alberto Curamil:

El Lonko enfrentar√° en mayo pr√≥ximo un juicio oral por participar en un asalto a la caja de compensaci√≥n "Los H√©roes" en la ciudad de Galvarino. Sin embargo, testigos desmienten que √©l y √Ālvaro Millal√©n, el otro detenido en el caso, hayan estado ese d√≠a en la localidad de la provincia de Caut√≠n, Regi√≥n de La Araucan√≠a.
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2019-09-24

Coordinadora Willi Lafken Weichan

Encuentro en Quemchi Chiloé

S√©ptimo encuentro en Quemchi (Chilo√©): Coordinadora de Comunidades reafirma procesos por la defensa y reconstituci√≥n de territorios en la Willi Lafken Mapu. Voces de participantes, de La Revuelta de Chilo√© y Radio Minga, donde intervienen: Lonko Clementina Lepio, Lonko Christian Chiguay, Alex Mansilla, Enia Esparza Paillalebe, Ignacio Chiguay, Gianina Carozzi, H√©ctor White Millao, Tamara Vidal Caicheo, Pamela Zu√Īiga Ne√ļn y un resumen al final de intervenciones durante el encuentro realizado por comunicaciones de la Coordinadora Willi Lafken Weichan. Audio y Nota. Escuchar audio
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2020-01-05

Software desarrollado para apoyar la ense√Īanza del Mapudungun

Aqu√≠ plasmamos voces de ni√Īos, de adultos y ancianos, voces de aves, de √°rboles y de vertientes, para seguir aprendiendo con dignidad y horizontalidad, conscientes de su origen y proyect√°ndose a dialogar con el mundo, pues las lenguas tienen que ocupar los espacios de la comunicaci√≥n y del aprendizaje.
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2020-01-05

Basta de violencia

En Chile los gobiernos post dictadura militar, han aplicado la Ley antiterrorista N¬į 18.314, exclusivamente contra representantes y activistas mapuche. Esta normativa fue adoptada por la dictadura militar para atacar a sus enemigos internos, con el fin de vulnerar los derechos juridicos de los imputados. Esta norma ha sido objeto de cr√≠tica de parte de los √≥rganos de protecci√≥n de los Derechos Humanos y la Corte Interamericana de Derechos Humanos quien ha considerado su aplicaci√≥n con los Mapuche contrario a un Estado de Derecho.
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2020-01-06

Progreso occidental

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2020-01-14

¬ŅQu√© nos leg√≥ Occidente en su intento de globalizaci√≥n colonizadora?

La recargada colonialidad permanente en América Latina

La condici√≥n de colonialidad no s√≥lo configura en el colonizado la idealizaci√≥n ¬ďnatural¬Ē del color, sentir, hacer y pensar del colonizador, sino que instala dispositivos nefastos en las estructuras psicol√≥gicas m√°s profundas del primero que irremediablemente lo convierten en un ser creyente que diviniza al segundo. Por tanto, para √©l o la colonizada, las condiciones de subordinaci√≥n/despojo no s√≥lo son vistas como ¬ďrealidades normales¬Ē, sino que son asumidas con gratitud como una ¬ďbenevolencia¬Ē del colonizador. Quiz√°s por ello, no es com√ļn preguntarse sobre la benignidad del hist√≥rico legado colonial permanente que comenz√≥ hace 524 a√Īos, en Abya Yala.
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2020-01-30

Historia, colonialismo y resistencia desde el país Mapuche

Ta i√Ī fijke xipa rakizuameluw√ľn.

Acceso libre al libro Ta i√Ī fijke xipa rakizuameluw√ľn: Historia, colonialismo y resistencia desde el pa√≠s Mapuche. Temuco: Ediciones Comunidad de Historia Mapuche, 2012. Descarga
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2020-02-01

Centro de Documentaci√≥n Mapuche √Ďuke Mapu

Libros históricos para estudio, consulta sobre el pueblo Mapuche (descarga en formato PDF)

Libros históricos para estudio, consulta sobre el pueblo. Nota: Estos documentos pertenece al patrimonio cultural comun, por lo que puede ser utilizado y reproducidos libremente. Libros históricos para estudio, consulta sobre el pueblo Mapuche (descarga en formato PDF)
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2020-02-02

Publicación sobre la cultura, sociedad y política de los pueblos originarios.

El periódico Pukara

El Periódico Pukara quiere ser un baluarte en el lucha de ideas, en el combate de principios, en la guerra conceptual, de análisis, de información e investigación que libran los pueblos indígenas contra el ocupante colonialista. El periódico Pukara es una publicación mensual sobre la cultura, sociedad y política de los pueblos originarios. Periodico Pukara
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2020-02-02

La convocatoria se encuentra abierta todo el a√Īo.

Corpus revista de divulgación, análisis sobre la historia o etnografía de los pueblos originarios

Corpus es una revista de divulgación, análisis y crítica de fuentes inéditas o desconocidas sobre la historia o etnografía de los pueblos originarios y campesinos, y de discusión en torno a raza, etnicidad y otras formas de alteridad social y política en el continente americano.
La convocatoria se encuentra abierta todo el a√Īo para publicar, compartir y desclasificar los materiales o fuentes de informaci√≥n.
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2020-02-02

Manual completo en formato PDF para consulta o descarga :

Manual para defender los derechos de los pueblos indígenas

El objetivo de este manual es contribuir, con un instrumento práctico, a la labor que realizan personas, pueblos indígenas y organizaciones dedicadas a proteger y gestionar a favor de los derechos de los pueblos indígenas.
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2020-02-02

ONU Foro permanente de los pueblos indigenas

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2020-02-03

La expansión de la cultura occidental y la subordinación de la mujer

La conmovedora historia de la mujer objeto occidental

El uso del cuerpo de la mujer en publicidad es violencia simb√≥lica, muy evidente y perceptible. La subordinaci√≥n sexual de la mujer en la promoci√≥n de ventas es un elemento clave en las campa√Īas de marketing que la exponen como mercanc√≠a, y objeto sexual. A la mujer occidental en los spots comerciales se le presenta sin cualidades y habilidades intelectuales y se le reduce en un objeto de satisfacci√≥n de necesidad biol√≥gica del hombre occidental. Mire el video:
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2020-02-13

Programa Radial Mapuche

Wixage Anai espacio para la expresion Mapuce

Pe√Īi, lamgen es importante que usted pueda sumar su apoyo a esta labor de comunicaci√≥n que hace 21 a√Īos se realiza, asistiendo a los encuentros que convocamos u otras iniciativas. Correo electr√≥nico: wixageanai.radio@gmail.com Telefono: 92246211
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2020-02-25

Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales, CLACSO

Colecci√≥n Antolog√≠as del Pensamiento Social Latinoamericano y Caribe√Īo

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2020-02-25

Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO)

El Correo de la UNESCO

Disponible en l√≠nea desde marzo de 2006, El Correo se adapta a las necesidades de sus lectores diseminados por el mundo entero: su publicaci√≥n electr√≥nica en formato PDF, en las seis lenguas oficiales de la Organizaci√≥n (√°rabe, chino, espa√Īol, franc√©s, ingl√©s y ruso), as√≠ como en esperanto y en portugu√©s, va acompa√Īada de una edici√≥n impresa con un n√ļmero de ejemplares reducido. Descarga los √ļltimos n√ļmeros -->
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2020-02-26

Russell Means

Por qué no soy ni capitalista, ni marxista

¬ďLa √ļnica forma posible de comenzar un discurso de este tipo es afirmar que detesto escribir. El proceso en s√≠ mismo representa el concepto europeo de pensamiento ¬ďleg√≠timo¬Ē. Lo que est√° escrito tiene una importancia que se le niega a lo hablado. Mi cultura, la cultura Lakota, cuenta con una tradici√≥n oral, por lo que normalmente rechazo imposici√≥n de una abstracci√≥n sobre la relaci√≥n oral de un pueblo.la escritura. Es uno de los caminos del mundo blanco para la destrucci√≥n de las culturas de los pueblos no europeos, la
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2020-10-13

El 12 de octubre, Latinoamérica se viste de indígena (con orgullo)

Son muchos los países sudamericanos que han cambiado el nombre y el motivo de la festividad del conocido como Día de la Raza para olvidar la colonización y conmemorar a los caídos indígenas.
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