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Archivo 1997-2009

2016-05-31 | Antecedentes | Indoamericano

Facultad de Ciencias Sociales; Universidad de Buenos Aires

Disertaci√≥n del Vicepresidente de Bolivia; √Ālvaro Garc√≠a Linera

Yo quisiera hacer una reflexi√≥n de lo que est√° pasando en el Continente, de lo que veo que ocurre en el Continente. No estamos en un buen momento. Tampoco es un momento terrible. Pero este es un momento de inflexi√≥n hist√≥rica. Algunos hablan de un retroceso, de un avance los restauradores. Lo cierto es que en el √ļltimo a√Īo, despu√©s de diez a√Īos de intenso avance, de irradiaci√≥n territorial de gobiernos progresistas y revolucionarios en el Continente, este avance se ha detenido, y en algunos casos ha retrocedido, y en otros casos est√° en duda su continuidad..




Foto: resumenlatinoamericano.org
Muy buenas tardes a todos, muy buenas tardes a todas. Como buen populista, voy a hablar de pie. Quiero agradecer a cada uno de ustedes que se han tomado el tiempo para hacerse presentes en este hermoso escenario, para venir a dialogar y compartir las lecturas que tenemos sobre lo que est√° pasando en nuestro continente. Agradecer infinitamente a los compa√Īeros de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA. Tambi√©n a Carlos, que cuando fue a Bolivia me dijo: tienes que venir √Ālvaro, y ac√° estamos, cumpliendo con nuestro compromiso. Gracias por la invitaci√≥n. Saludar tambi√©n al compa√Īero Eduardo por sus reflexiones sobre el papel del Estado y su propuesta de este republicanismo popular, plebeyo. Y al profesor Emir Sader, de quien hemos aprendido mucho y de quien seguramente seguiremos aprendiendo m√°s en el porvenir.

Yo quisiera hacer una reflexi√≥n de lo que est√° pasando en el Continente, de lo que veo que ocurre en el Continente. No estamos en un buen momento. Tampoco es un momento terrible. Pero este es un momento de inflexi√≥n hist√≥rica. Algunos hablan de un retroceso, de un avance los restauradores. Lo cierto es que en el √ļltimo a√Īo, despu√©s de diez a√Īos de intenso avance, de irradiaci√≥n territorial de gobiernos progresistas y revolucionarios en el Continente, este avance se ha detenido, y en algunos casos ha retrocedido, y en otros casos est√° en duda su continuidad. De manera fr√≠a, como lo tiene que hacer un revolucionario, tiene que hacer un an√°lisis de plaza, en terminolog√≠a militar, analizar las fuerzas y escenarios reales que hay, sin ocultar nada, porque dependiendo de la claridad del an√°lisis que uno hace, es que sabr√° encontrar las potencias, las fuerzas reales pr√°cticas del avance futuro.

No cabe duda que hay una limitaci√≥n o una contracci√≥n territorial de este avance de los gobiernos progresistas. All√° donde han triunfado las fuerzas conservadoras, hay un acelerado proceso de reconstituci√≥n de las viejas elites de los a√Īos 80 y 90, que nuevamente quieren asumir el control de la gesti√≥n estatal, el control de la funci√≥n estatal. En t√©rminos culturales, hay un esfuerzo denodado desde los medios de comunicaci√≥n, desde las ONG, desde intelectuales org√°nicos de la derecha, por devaluar, por poner en duda, por cuestionar la idea y el proyecto de cambio y de revoluci√≥n.

Todo esto dirige su ataque hacia lo que podemos considerar como la d√©cada dorada, la d√©cada virtuosa de Am√©rica Latina. Son m√°s de diez a√Īos que el Continente, de manera plural y diversa, unos m√°s radicales que otros, unos m√°s urbanos, otros m√°s rurales, con distintos lenguajes muy diversos, pero de una manera muy convergente, Am√©rica latina, dese los a√Īos 2000, ha vivido los a√Īos de mayor autonom√≠a y de mayor construcci√≥n de soberan√≠a que uno pueda recordar desde la fundaci√≥n de los Estados en el siglo XIX.

Cuatro cosas caracterizaron esta década virtuosa latinoamericana.

Lo primero lo político: un ascenso en lo social y fuerzas populares que asumen el control del poder del Estado, superando el viejo debate de principios de siglo que si es posible cambiar el mundo sin tomar el poder, los sectores populares, trabajadores, campesinos, indígenas, mujeres, clases subalternas, superan ese debate teoricista y contemplativo de una manera práctica.
Asumen las tareas de control del Estado. Se vuelven Diputados, asamble√≠stas, senadores, asumen funci√≥n p√ļblica, se movilizan, hacen retroceder pol√≠ticas neoliberales, toman gesti√≥n estatal, modifican pol√≠ticas p√ļblicas, modifican presupuestos, y en diez a√Īos asistimos a lo que podr√≠a denominarse una presencia de lo popular, de lo plebeyo, en sus diversas clases sociales, en la gesti√≥n del Estado.

Igualmente en esta década asistimos a un fortalecimiento de la sociedad civil: sindicatos, gremios, pobladores, vecinos, estudiantes, asociaciones, comienzan a diversificarse y a proliferar por distintos ámbitos. Se rompe la noche neoliberal de apatía, de simulación democrática, para recrear una potente sociedad civil que asume un conjunto de tareas en conjunción con los nuevos Estados latinoamericanos.

En lo social, en Brasil, en Venezuela, en Argentina, en Bolivia, en Ecuador, en Paraguay, en Uruguay, en Nicaragua, en El Salvador, vamos a asistir a una potente redistribuci√≥n de la riqueza social. Frente a las pol√≠ticas de ultra-concentraci√≥n de la riqueza, que hab√≠a convertido al continente latinoamericano en uno de los continentes m√°s injustos del mundo, desde los a√Īos 2000, a la cabeza de gobiernos progresistas y revolucionarios, asistimos a un poderoso proceso de redistribuci√≥n de la riqueza. Esta redistribuci√≥n de la riqueza va a llevar a una ampliaci√≥n de las clases medias, no en el sentido sociol√≥gico del t√©rmino, sino en el sentido de su capacidad de consumo. Se ampl√≠a la capacidad de consumo de los trabajadores, de los campesinos, de los ind√≠genas, de distintos sectores sociales subalternos.

Igualmente, Am√©rica Latina va a llevar adelante la limitaci√≥n de las desigualdades sociales que no hab√≠an podido lograrse en los √ļltimos 100 a√Īos. Las diferencias en los porcentajes entre el 10% m√°s rico y el 10% de los m√°s pobres, que arrojaba cifras de m√°s de 100, 150, 200 veces en la d√©cada del 90, al finalizar la primera d√©cada del siglo XXI, se ha reducido a 80, 60, a 40, de una manera que ampl√≠a la participaci√≥n e igualdad de los sectores sociales.

En lo econ√≥mico, con mayor o menor intensidad cada uno de los gobiernos de estos Estados va a ensayar propuestas post-neoliberales en la gesti√≥n econ√≥mica. No estamos hablando todav√≠a de propuestas socialistas. Estamos hablando de propuestas post-neoliberales, que permiten que el Estado retome un fuerte protagonismo. Algunos pa√≠ses llevar√°n adelante procesos de nacionalizaci√≥n de empresas privadas o llevar√°n adelante la creaci√≥n de empresas p√ļblicas, la ampliaci√≥n del aparato estatal, la ampliaci√≥n de la participaci√≥n del Estado en la econom√≠a, para generar formas post-neoliberales de la gesti√≥n de la econom√≠a, recuperando la importancia del mercado interno, recuperando la importancia del Estado como distribuidor de la riqueza, recuperando la participaci√≥n del Estado en √°reas estrat√©gicas de la econom√≠a.

En política externa, se va a constituir lo que podríamos denominar de una manera informal, una internacional progresista y revolucionaria a nivel continental. No va a existir un COMITERN, como en la vieja Unión Soviética, pero de alguna manera, el Presidente Lula, el Presidente Kirchner, el Presidente Correa, el Presidente Evo, el Presidente Chávez, van a asumir lo que podríamos llamar una especie de comité central, de una internacional latinoamericana, que va a permitir pasos gigantescos en la constitución de nuestra independencia. En esta década, la OEA, que anteriormente decidía los destinos de nuestro continente bajo la batuta de Estados Unidos, que ponían el dinero y ponían con eso todas las disposiciones, surgirá la CELAC, surgirá la UNASUR, surgirá una integración propia de latinoamericanos, sin Estados Unidos, sin la necesidad de tutelajes, sin la necesidad de patrones.

Igualmente, la solidaridad entre los gobiernos y entre los pa√≠ses para consolidar una pol√≠tica y externa se llevar√° adelante. Recordaba el compa√Īero Carlos Ghiroti, cuando √©l estuvo en Santa Cruz cuando hab√≠a un golpe de Estado en Bolivia. En ese entonces, 5 de los 9 departamentos que tiene Bolivia, estaban bajo control de la derecha. El Presidente Evo, ni este Vicepresidente, pod√≠amos aterrizar en esos departamentos, no pod√≠amos controlar las autoridades en esos departamentos, no pod√≠amos hacer gesti√≥n ah√≠, el pa√≠s estaba dividido, la derecha hab√≠a asumido el control pol√≠tico, hab√≠a dualizado el poder, amenazaba y llevaba adelante un golpe de Estado, amenazaba con guerra civil. Y en estos tiempos, fue la UNASUR, fue el Presidente Kirchner, fue el Presiente Ch√°vez, fue el Presidente Correa, fue el Presidente Lula, que nos ayudaron para restablecer el orden.

En conjunto, entonces, el continente, en esta d√©cada virtuosa, llev√≥ adelante cambios pol√≠ticos: la participaci√≥n del pueblo en la construcci√≥n de Estados de nuevo tipo. Cambios sociales: redistribuci√≥n de la riqueza y reducci√≥n de las desigualdades. Econom√≠a: participaci√≥n activa del Estado en la econom√≠a, ampliaci√≥n del mercado interno, creaci√≥n de nuevas clases medias. En lo internacional, integraci√≥n pol√≠tica del Continente. No es poca cosa en diez a√Īos, que son quiz√°s los a√Īos, desde el siglo XIX, m√°s importantes de integraci√≥n, de soberan√≠a, de independencia, que ha tenido nuestro continente.

Sin embargo, y hay que asumir de frente el debate, en los √ļltimos meses este proceso de irradiaci√≥n y de expansi√≥n territorial de gobiernos progresistas y revolucionarios, se ha estancado. Hay un regreso de sectores de la derecha, en algunos pa√≠ses important√≠simos y decisivos del continente, hay amenaza de que la derecha retome el control en otros pa√≠ses, es importante que nos preguntemos por qu√©. ¬Ņqu√© ha sucedido para que hemos llegado a esta situaci√≥n? Evidentemente la derecha siempre va a intentar y buscar sabotear los procesos progresistas. Es un tema de sobrevivencia pol√≠tica de ellos, es un tema de control y disputa por el excedente econ√≥mico. La derecha en el mundo entero, y en el continente es derecha y se vuelve empresarial, se vuelve millonaria, usufructuando los recursos p√ļblicos. Est√° claro que la derecha siempre va a buscar conspirar y ese es un dato de la realidad. Pero es importante que evaluemos qu√© cosas nosotros no hemos hecho bien, d√≥nde hemos tenido l√≠mites, tropiezos, que ha permitido o quieren permitir que la derecha retome la iniciativa. Porque si nos damos cuenta d√≥nde est√° nuestra debilidad, est√° claro que podemos superar esa debilidad e impedir ese regreso de la derecha o retomar nuevamente la iniciativa, para sustituir a esa derecha nuevamente con la movilizaci√≥n democr√°tica del pueblo.

Yo marcaría cinco límites y cinco contradicciones que se han hecho presentes, que han aflorado en esta década virtuosa continental. No voy a marcar por orden de importancia sino simplemente por orden lógico.

Una primera debilidad, una primera falencia, que hemos tenido o podemos tener son las contradicciones al interior de la econom√≠a. Es como si le hubi√©semos dado poca importancia al tema econ√≥mico al interior de los procesos revolucionarios. Y ese es un peligro porque no se olviden que Lenin dec√≠a: la pol√≠tica es econom√≠a concentrada. Claro, en oposici√≥n, cuando uno es opositor no gestiona nada. Lanza un proyecto de pa√≠s, irradia una propuesta econ√≥mica, pero no gestiona. Su convocatoria hacia el pueblo es en funci√≥n de propuestas, iniciativas, sugerencias, pero no todav√≠a en funci√≥n de gesti√≥n. Entonces, cuando uno es opositor importa m√°s la pol√≠tica, la organizaci√≥n, las ideas, la movilizaci√≥n, acompa√Īada de propuestas de econom√≠a m√°s o menos atractivas, cre√≠bles, articuladoras.Pero cuando uno es gesti√≥n de gobierno, cuando uno se vuelve Estado, la econom√≠a es decisiva. Y no siempre los gobiernos progresistas y los l√≠deres revolucionarios han asumido la importancia decisiva de la econom√≠a cuando se est√° en gesti√≥n de gobierno. La base econ√≥mica de cualquier proceso revolucionario es la econom√≠a. Cuidar la econom√≠a, ampliar los procesos de redistribuci√≥n, ampliar el crecimiento, eran tambi√©n las preocupaciones de Lenin all√° en 1919, 20, 21, 22, cuando pasado el comunismo de guerra tiene que afrontar la realidad de su pa√≠s destrozado. Ha resistido la invasi√≥n de siete pa√≠ses, ha derrotado a la derecha, pero hay siete millones de personas que han muerto de hambre. ¬ŅQu√© hace un revolucionario, qu√© hace Lenin? La econom√≠a. Todos los textos de Lenin despu√©s del comunismo de guerra es la b√ļsqueda de un lado y del otro de c√≥mo restablecer la confianza de los sectores populares, obreros y campesinos, a partir de la gesti√≥n econ√≥mica, del desarrollo de la producci√≥n, de la distribuci√≥n e la riqueza, del despliegue de iniciativas aut√≥nomas de campesinos, de obreros, de peque√Īos empresarios, incluso de empresarios, para garantizar una base econ√≥mica que de estabilidad, que de bienestar a su poblaci√≥n, habida cuenta que no se puede construir socialismo ni comunismo desde un solo pa√≠s, habida cuenta que hay mercado mundial que regula las relaciones, que el mercado y la moneda no desaparecen por decreto, habida cuenta que la moneda y el mercado no desaparecen estatizando los medios de producci√≥n, habida cuenta que la econom√≠a social y comunitaria solamente podr√°n surgir en un contexto de avance mundial y continental como es el mercado, como es la moneda, y mientras tanto le toca a cada pa√≠s resistir, crear condiciones b√°sicas de sobrevivencia, crear condiciones b√°sicas de bienestar para su poblaci√≥n, pero eso s√≠, manteniendo el poder pol√≠tico en manos de los trabajadores. Se puede hacer cualquier concesi√≥n, se puede dialogar con quien sea que permita ayudar al crecimiento econ√≥mico, pero siempre garantizando el poder pol√≠tico en manos de los trabajadores y los revolucionarios.

La economía es decisiva. En la economía nos jugamos nuestro destino como gobiernos progresistas y revolucionarios. Si no hay los satisfactores básicos, no cuenta el discurso. El discurso habrá de ser eficaz, puede crear expectativas positivas colectivas, sobre una base material de satisfacción mínima de condiciones necesarias. Si no están esas condiciones necesarias, cualquier discurso, por muy seductor, por muy esperanzador que sea, se diluye ante la base económica.

Una segunda debilidad en el tema econ√≥mico. Algunos de los gobiernos progresistas y revolucionarios han adoptado medidas que han afectado al bloque revolucionario, potenciando al bloque conservador. Ciertamente que un gobierno debe gobernar para todos, es la clave del Estado. El Estado es el monopolio de lo universal, ah√≠ radica su fuerza y su poder√≠o, representar lo universal, sabiendo que lo universal es lo particular irradiado y articulante en el resto de los sectores. Pero gobernar para todos no significa entregar los recursos o tomar decisiones que por satisfacer a todos debiliten tu base social que te dio vida, que te da sustento y que te son al fin y al cabo los √ļnicos que saldr√°n a las calles cuando las cosas se ponen dif√≠ciles. ¬ŅC√≥mo moverse en esa dualidad: gobernar para todos, teniendo en cuenta a todos, pero en primer lugar, por siempre, como dice la Iglesia Cat√≥lica de base, tomando una opci√≥n preferencial, prioritaria por los trabajadores, por los pobladores, por los campesinos? No puede haber ning√ļn tipo de pol√≠tica econ√≥mica que deje de lado a lo popular. Cuando se hace eso, creyendo que se va a ganar el apoyo de la derecha, o que va a neutralizarla, cometi√≥ un error, porque la derecha nunca es leal. A los sectores empresariales los podemos neutralizar, pero nunca van a estar de nuestro lado. Y vamos a neutralizarlos siempre y cuando vean que lo popular es fuerte y movilizado. En cuanto vean que lo popular es d√©bil, o cuando vean que hay debilidad, los sectores empresariales no van a dudar un solo instante para levantar la mano y clavar un pu√Īal a los gobiernos progresistas y revolucionarios.

Hay quienes dicen desde el lado de una supuesta izquierda, m√°s izquierda, que el problema fue que los gobiernos progresistas no tomaron medidas m√°s duras de socializaci√≥n y de levantar el comunismo y de acabar con el mercado y disolverlo, como si el problema fuera un tema de voluntad o de decreto. Se puede sacar un decreto que diga que no hay mercado, sin embargo, el mercado va a seguir. Podemos sacar un decreto que diga acabar con las compa√Ī√≠as extranjeras, sin embargo, las herramientas para los celulares y para las m√°quinas, van a requerir el conocimiento universal y planterio que los envuelve a todos. Un pa√≠s no puede volverse aut√°rquico. Ninguna revoluci√≥n ha aguantado ni va a sobrevivir en la autarqu√≠a ni en el aislamiento. O la revoluci√≥n es mundial y continental o es caricatura de revoluci√≥n.

Y en lo econ√≥mico, evidentemente, los gobiernos progresistas y revolucionarios significaron un empoderamiento de trabajadores, de campesinos, de obreros, mujeres, j√≥venes, con mayor o menor radicalidad seg√ļn el pa√≠s que se tome en cuenta. Pero un poder pol√≠tico no va a ser duradero si no viene acompa√Īado de un poder econ√≥mico de sectores populares. ¬ŅQu√© significa eso? En cada pa√≠s habr√° que resolverlo. Pero poder pol√≠tico tiene que ir acompa√Īado de poder econ√≥mico, porque si no se va a seguir presentando la dualidad. Poder pol√≠tico en manos de los trabajadores, poder econ√≥mico en manos de los empresarios o el Estado. Pero el Estado no puede sustituir a los trabajadores. Podr√° colaborar, podr√° mejorar, pero tarde o temprano tiene que ir disolviendo poder econ√≥mico en los sectores subalternos.Creaci√≥n de capacidad econ√≥mica, creaci√≥n de capacidad asociativa productiva de los sectores subalternos, esa es la clave que va a decidir a futuro la posibilidad de pasar de un post-neoliberalismo a un post-capitalismo.

El segundo problema que estamos enfrentando los gobiernos progresistas es la redistribuci√≥n de riqueza sin politizaci√≥n social. ¬ŅQu√© significa esto? La mayor parte de nuestras medidas han favorecido a las clases subalternas. En el caso de Bolivia el 20% de los bolivianos ha pasado a las clases medias en menos de diez a√Īos. Hay una ampliaci√≥n del sector medio, de la capacidad de consumo de los trabajadores, hay una ampliaci√≥n de derechos, necesarios, sino, no ser√≠amos un gobierno progresista y revolucionario. Pero, si esta ampliaci√≥n de capacidad de consumo, si esta ampliaci√≥n de la capacidad de justicia social no viene acompa√Īada con politizaci√≥n social, no estamos ganando el sentido com√ļn. Habremos creado una nueva clase media, con capacidad de consumo, con capacidad de satisfacci√≥n, pero portadora del viejo sentido com√ļn conservador.

¬ŅC√≥mo acompa√Īar a la redistribuci√≥n de la riqueza, a la ampliaci√≥n de la capacidad de consumo, a la ampliaci√≥n de la satisfacci√≥n material de los trabajadores, con un nuevo sentido com√ļn? ¬ŅY qu√© es el sentido com√ļn? Los preceptos √≠ntimos, morales y l√≥gicos con que la gente organiza su vida. ¬ŅC√≥mo organizamos lo bueno y lo malo en lo m√°s √≠ntimo, lo deseable de lo indeseable, lo positivo de lo negativo? No se trata de un tema de discurso, se trata de un tema de nuestros fundamentos √≠ntimos, en c√≥mo nos ubicamos en el mundo. En este sentido, lo cultural, lo ideol√≥gico, lo espiritual, se vuelve decisivo.No hay revoluci√≥n verdadera, ni hay consolidaci√≥n de un proceso revolucionario, si no hay una profunda revoluci√≥n cultural.

Porque es muy cierto que podemos levantarnos y unirnos, como dec√≠a el compa√Īero, cuando explicaba lo de la democracia espasm√≥dica, que me encant√≥ esa frase, est√° bien, en un momento de espasmo y arrebato nos unimos, deliberamos y tomamos decisiones, pero luego uno regresa a la casa, regresa al trabajo, a la actividad cotidiana, a la escuela, a la universidad, y vuelve a reproducir los viejos esquemas morales y los viejos esquemas l√≥gicos de c√≥mo organizar el mundo. Y qu√© hemos hechos. Claro, mi participaci√≥n en la asamblea fue un espasmo, pero no fue profundidad que democratiz√≥ mi ser interno. ¬ŅC√≥mo llevar la democratizaci√≥n de la asamblea, como espacio, como experiencia colectiva, a unademocratizaci√≥n del alma, al esp√≠ritu de cada persona, en su universidad, en su barrio, en su sindicato, gremio, barrio? Ese es el gran reto. Es decir, no hay revoluci√≥n posible si no viene acompa√Īada de una profunda revoluci√≥n cultural. Y ah√≠ estamos atrasados. Ah√≠ la derecha ha tomado la iniciativa. A trav√©s de medios de comunicaci√≥n, de control de universidades, de fundaciones, de editoriales, de redes sociales, de publicaciones, a trav√©s del conjunto de formas de constituci√≥n de sentido com√ļn contempor√°neas. ¬ŅC√≥mo retomar la iniciativa?

Esta angustia la comentábamos con el Presidente Evo, cuando leíamos que muchos de nuestros hermanos que son dirigentes sindicales, o que son líderes estudiantiles, como una especie de ascenso social ven cuando llegan al Parlamento, o se convierten en dirigentes, es la culminación de una carrera social. Tienen derecho, después de haber sido siglos marginados de poder político, imaginarse que pueden ser dirigentes es un hecho de justicia. Pero muchas veces, es más importante ser un dirigente de barrio, ser un dirigente de universidad, ser un comentarista de radio, ser un dirigente de base, que ser autoridad.

Porque es en el trabajo cotidiano con la base donde uno gesta la construcci√≥n de sentido com√ļn. Y cuando vemos camadas enteras, cuando vemos a nuestros hermanos saliendo del barrio, de la comunidad, del sindicato, para buscar con derecho leg√≠timo ser autoridad, luego queda un vac√≠o y ese vac√≠o lo llena la derecha. Y luego tendremos entonces, un buen ministro o un buen parlamentario, pero tendremos un mal sindicalista, un mal dirigente universitario, en general predispuestos a someterse a la derecha. Vuelvo a decir, cuando uno est√° en gesti√≥n de gobierno es tan importante un buen ministro o parlamentario como un buen dirigente revolucionario sindical, barrial, estudiantil, porque ah√≠ tambi√©n se hace la batalla por el sentido com√ļn.

Una tercera debilidad que estamos presentando los gobiernos progresistas y revolucionarios es una d√©bil reforma moral. La corrupci√≥n es clar√≠simo que es un c√°ncer que corroe la sociedad, no ahora, sino hace 15, 20, 100 a√Īos. Los neoliberales son ejemplo de una corrupci√≥n institucionalizada, cuando amarraron la cosa p√ļblica y la convirtieron en privada. Cuando amasaron fortunas privadas robando fortunas colectivas a los pueblos de Am√©rica Latina. Las privatizaciones han sido el ejemplo m√°s escandaloso, m√°s inmoral, m√°s indecente, m√°s obsceno, de corrupci√≥n generalizada. Y eso hemos combatido. Pero no basta. No ha sido suficiente. Es importante que, as√≠ como damos ejemplo de restituir la res publica, los recursos p√ļblicos, los bienes p√ļbicos, como bienes de todos, en lo personal, en lo individual, cada compa√Īero, Presidente, Vice-Presidente, Ministros, Directores, parlamentarios, gerentes, en nuestro comportamiento diario, en nuestra forma de ser, nunca abandonemos la humildad, la sencillez, la austeridad y la transparencia.

Hay una campa√Īa de moralismo insuflado √ļltimamente en los medios. En el caso de Bolivia decimos: ¬ŅQu√© ministro, qu√© viceministro, qu√© Diputado del pueblo, tiene una compa√Ī√≠a en Panam√° Papers? Ninguno. Pero en cambio podemos enumerar Diputados, Senadores, candidatos, Ministros, de la derecha que en fila inscribieron sus empresas en Panam√° para evadir impuestos. Ellos son los corruptos, ellos son los sinverg√ľenzas y nos acusan a nosotros de corruptos, sinverg√ľenzas, que no tienen ninguna moral. Pero, hay que seguir insistiendo en la campacidad de mostrar con el cuerpo, con el comportamiento y con la vida cotidiana lo que uno procura. No podemos separar lo que pensamos de lo que hacemos, lo que somos de lo que decimos.

Un cuarto elemento, que yo no dir√≠a de debilidad, es un cuarto elemento que se presenta en la experiencia latinoamericana, y que no la vivieron ni Rusia, ni Cuba, ni China, el tema de la continuidad del liderazgo en reg√≠menes democr√°ticos. Cuando triunfa una revoluci√≥n armada, la cosa es f√°cil, porque la revoluci√≥n armada logra finiquitar, casi f√≠sicamente a los sectores conservadores. Pero en las revoluciones democr√°ticas, tienes que convivir con el adversario. Lo has derrotado, lo has vencido, discursivamente, electoralmente, pol√≠ticamente, moralmente, pero ah√≠ sigue tu adversario. Es parte de la democracia. Y las Constituciones tienen l√≠mites, 5, 10, 15 a√Īos, para la elecci√≥n de una autoridad. ¬ŅC√≥mo se da continuidad al proceso revolucionario cuando tiene esos l√≠mites? Es un tema del que no se ocuparon otros revolucionarios, porque lo resolvieron al principio el problema. Nosotros no. Forma parte de nuestra experiencia revolucionaria. ¬ŅC√≥mo se resuelve el tema de la continuidad del liderazgo? Van a decir: lo que pasa que los populistas, los socialistas, son caudillistas. Pero, qu√© revoluci√≥n verdadera no personifica el esp√≠ritu de la √©poca. Si todo dependiera de instituciones, eso no es revoluci√≥n. Ninguna revoluci√≥n late en las instituciones. No hay revoluci√≥n verdadera sin l√≠deres ni caudillos. Es la subjetividad de las personas que se pone en juego.

Cuando ya son las instituciones que regulan la vida de un país, estamos ante democracias fósiles. Cuando es la subjetividad de las personas las que define los destinos de un país, estamos ante procesos verdaderos de revolución. Pero el tema es cómo damos continuidad al proceso teniendo en cuenta que hay límites constitucionales para un líder. Hay límites constitucionales para una persona. Ese es un gran debate, no fácil resolverlo. No tengo yo la respuesta.

Hay varios pa√≠ses en los que se est√° atravesando ese proceso: Bolivia, Ecuador. Tal vez la importancia ah√≠ de liderazgos colectivos, de trabajar liderazgos colectivos, que permitan que la continuidad de los procesos, tengan mayores posibilidades en el √°mbito democr√°tico. Pero incluso a veces ni eso es suficiente. Esta es una de las preocupaciones que corresponde ser resueltas en el debate pol√≠tico. ¬ŅC√≥mo damos continuidad subjetiva de los liderazgos revolucionarios para que los procesos no se trunquen, no se limiten, y puedan tener una continuidad en perspectiva hist√≥rica?

Por √ļltimo, una quinta debilidad que quiero mencionar de manera autocr√≠tica pero propositiva, es la d√©bil integraci√≥n econ√≥mica y continental. Hemos avanzado muy bien en integraci√≥n pol√≠tica. Y los bolivianos somos los primeros en agradecer la solidaridad de esta Argentina, de Brasil, de Ecuador, de Venezuela, de Cuba, cuando hemos tenido que enfrentar problemas pol√≠ticos. Y gracias a ellos estamos donde estamos.

El Presidente Evo está donde está gracias a la solidaridad política de Presidentes y de los pueblos latinoamericanos. Pero integración económica. Esto es mucho más difícil. Porque cada gobierno está viendo su espacio geográfico, su economía, su mercado, y cuando tenemos que leer los otros mercados, ahí surgen limitaciones. No es una cosa fácil la integración económica. Uno habla, pero cuando tienes que ver la balanza de pagos, inversiones, tecnología, las cosas se ralentizan.

Este es el gran tema. Soy un convencido que Am√©rica Latina solo va a poder convertirse en due√Īa de su destino en el siglo XIX, si logra constituirse en una especie de Estado continental, plurinacional, que respete las estructuras nacionales de los Estados, pero que la vez con ese respeto de las estructurales locales y nacionales, tenga un segundo piso de instituciones continentales en lo financiero, en lo econ√≥mico, en lo cultural, en lo pol√≠tico y en lo comercial. ¬ŅSe imaginan si somos 450 millones de personas? Las mayores reservas de minerales, de litio, de agua, de gas, de petr√≥leo, de agricultura. Nosotros podemos direccionar los procesos de mundializaci√≥n de la econom√≠a continental. Solos, somos presas de la angurria y el abuso de empresas y pa√≠ses del Norte. Unidos, Am√©rica Latina, vamos a poder pisar fuerte en el siglo XXI y marcar nuestro destino.

La derecha quiere retomar la iniciativa. Y en algunos lugares lo han logrado, aprovechando alguna de estas debilidades. ¬Ņqu√© va a pasar, en qu√© momento estamos, qu√© viene a futuro? No debemos asustarnos. Ni debemos ser pesimistas ante el futuro, ante estas batallas que se vienen.

Marx, en 1848, cuando analizaba los procesos revolucionarios, siempre hablaba de la revoluci√≥n como un proceso por oleadas. Nunca imagin√≥ como un proceso ascendente, continuo, de revoluci√≥n. Dec√≠a, la revoluci√≥n se mueve por oleadas. Una oleada, otra oleada, y la segunda oleada avanza m√°s all√° de la primera, y la tercera m√°s all√° de la segunda. Me atrevo a pensar, profesor Emir, que estamos ante el fin de la primera oleada. Y est√° viniendo un repliegue. Ser√°n semanas, ser√°n meses, ser√°n a√Īos, pero est√° claro que como se trata de un proceso, habr√° una segunda oleada, y lo que tenemos que hacer es prepararnos, debatiendo qu√© cosas hicimos mal en la primera oleada, en qu√© fallamos, d√≥nde cometimos errores, qu√© nos falt√≥ hacer, para que cuando se de la segunda oleada, m√°s pronto que tarde, los procesos revolucionarios continentales puedan llegar mucho m√°s all√°, mucho m√°s arriba, que lo que lo hicieron en la primera oleada.

Y esta segunda oleada podr√° ir m√°s arriba porque tendr√° unos soportes, un punto de partida que no lo vamos a ceder. Tendr√° a una Bolivia, a una Cuba, a una Venezuela, tendr√° a un Ecuador, firmes.

Tocan tiempos difíciles, pero para un revolucionario los tiempos difíciles es su aire. De eso vivimos, de los tiempos difíciles, de eso nos alimentamos, de los tiempos difíciles.

¬ŅAcaso no venimos de abajo, acaso no somos los perseguidos, los torturados, los marginados, de los tiempos neoliberales? La d√©cada de oro del continente no ha sido gratis. Ha sido la lucha de ustedes, desde abajo, desde los sindicatos, desde la universidad, de los barrios, la que ha dado lugar al ciclo revolucionario. No ha ca√≠do del cielo esta primera oleada. Traemos en el cuerpo las huellas y las heridas de luchas de los a√Īos 80 y 90. Y si hoy provisionalmente, temporalmente, tenemos que volver a esas luchas de los 80, de los 90, de los 2000, bienvenido. Para eso es un revolucionario.

Luchar, vencer, caerse, levantarse, luchar, vencer, caerse, levantarse. Hasta que se acabe la vida, ese es nuestro destino. Algo que cuenta en nuestro favor: el tiempo histórico está de nuestro lado.

Ellos, lo dec√≠a el profesor Emir Sader, no tienen alternativa, no son portadores de un proyecto de superaci√≥n de lo nuestro. Ellos simplemente se anidan en los errores, en las envidias, de lo pasado. Ellos son restauradores. Ya conocemos lo que hicieron con el continente. Argentina, Bolivia, Brasil, Ecuador, sabemos lo que hicieron ellos, porque gobernaron en los a√Īos 80 y 90. Y nos convirtieron en pa√≠ses miserables, dependientes, nos llevaron a situaciones de extrema pobreza, de verg√ľenza colectiva. Ya conocemos lo que ellos quieren hacer. No representan el futuro. Ellos son zombis, muertes vivientes electoralmente.

Nosotros somos el futuro. Somos la esperanza. Hemos hecho en diez a√Īos lo que ni en cien a√Īos se atrevieron a hacer ni dictadores ni gobiernos, porque nosotros hemos recuperado la Patria, la dignidad, la esperanza, la movilizaci√≥n y la sociedad civil. Entonces ellos tienen eso en contra. Son el pasado. Ellos son el pasado. Ellos son el retroceso.

Nosotros estamos con el tiempo histórico. Pero hay que ser ahí muy cuidadosos. Aprender lo que aprendimos en los 80 y 90, cuando todo complotaba contra nosotros. Acumular fuerzas, saber acumular fuerzas. Saber que cuando uno se lanza a una batalla y la pierde, nuestra fuerza va hacia el enemigo y se potencia y nosotros nos debilitamos.

Que cuando hay que dar una batalla, saber calcularla bien, saber obtener legitimidad, saber explicar a la gente, saber conquistar nuevamente la esperanza, el apoyo, la sensibilidad, y el esp√≠ritu emotivo de las personas en cada nueva pelea que hagamos. Saber que nuevamente tenemos que entrar a la batalla min√ļscula y gigantesca de ideas, en los medios de comunicaci√≥n grandes, en los peri√≥dicos, en los peque√Īos panfletos, en la Universidad, en los colegios, en lo sindicatos. Que hay que volver a reconstruir nuevo sentido com√ļn de la esperanza, de la m√≠stica. Ideas, organizaci√≥n, movilizaci√≥n.

No sabemos cu√°nto durar√° esta batalla. Pero prepar√©mosnos por si dura un a√Īo, dos, tres cuatro. Cuando nos toc√≥ soportar los tiempos neoliberales, la trinchera que estuvimos, soportamos m√°s de 20 a√Īos. Y los que vienen desde la dictadura, soportaron 40 a√Īos. Pero en esos tiempos, la derecha se presentaba como portadora del cambio. Nosotros somos los abanderados del cambio. Nosotros, la derecha son los abanderados del pasado.

Por lo tanto, es un buen tiempo. Siempre es un buen tiempo, en gestión de gobierno o en oposición, el Continente está en movimiento y más pronto que tarde, ya no serán simplemente 8, o 10 países, seremos 15, seremos 20, 30 países que celebraremos esta gran Internacional de pueblos revolucionarios, progresistas.

Fuente: http://www.resumenlatinoamericano.org/2016/05/30/alvaro-garcia-linera-en-argentina-no-hay-revolucion-verdadera-ni-hay-consolidacion-de-un-proceso-revolucionario-si-no-hay-una-profunda-revolucion-cultural/

Fuente: Centro de Documentación Mapuche, Ñuke Mapu

 Campa√Īas

2019-12-30

Ngullumapu 2019 octubre 29

Temuko: Derriban la estatua del conquistador de Chile, Pedro de Valdivia

Que se vuelva costumbre subvertir este orden colonial en la ciudad menos ciudad de Chile.
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2019-12-30

Ngullumapu 2019 octubre 29

Collipulli: derriban el busto del genocida Cornelio Saavedra

En la plaza Diego Barros Arana, Comuna de la región de La Araucanía.
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2019-12-30

Ngullumapu 2019 octubre 29

Concepción destruyeron la estatua del invasor Pedro de Valdivia

Es puesta en los pies de la estatua del Toki mapuche Leftrar√ľ.
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2020-01-30

Declaración Publica Coordinadora Mapuche Europa

Campa√Īa internacional - boicot a exportaciones chilenas

Es un llamado a la opini√≥n p√ļblica internacional. Llamamos a la solidaridad y apoyo pol√≠tico con la justa lucha de los pueblos de Chile. Solicitamos de las organizaciones solidarias apoyo en la difusi√≥n de esta campa√Īa a trav√©s de las redes sociales, medios de comunicaciones y repartici√≥n de informaci√≥n en los locales comerciales que vendan productos chilenos.
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2020-01-30

Public Statement from Mapuche Europe Coordination

International Campaign - Boycott Chilean products!

We call for solidarity and political support for the struggle of the people of Chile. We call upon sympathetic organisations to support us in publicising this campaign via social networks, through the media and by campaigning at premises where Chilean products are being sold.
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2020-02-02

Publicación sobre la cultura, sociedad y política de los pueblos originarios.

El periódico Pukara

El Periódico Pukara quiere ser un baluarte en el lucha de ideas, en el combate de principios, en la guerra conceptual, de análisis, de información e investigación que libran los pueblos indígenas contra el ocupante colonialista. El periódico Pukara es una publicación mensual sobre la cultura, sociedad y política de los pueblos originarios. Periodico Pukara
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2020-05-08

Radio JGM, con la conducción de Felix Queupul

Kalfu Folil Tai√Ī Auki√Ī - Ecos desde las ra√≠ces Azules

Azul es el principio de la vida, el infinito y el agua. En el azul es donde firma la vida y donde est√°n nuestros ancestros, nos envuelve en Wallmapu y donde habita el Wanglen, y por eso el agua brilla con polvos de estrellas?. Esc√ļchanos, haz clic aqu√≠
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La Realidad Mapuche en Youtube


Benetton y los mapuche


¿Qué es la Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas?


Aprenda Mapunzugun, el idioma Mapuche, via Internet: comprenda el contexto sociocultural- linguístico e interétnico del Pueblo Mapuche.