Centro de Documentación Mapuche Documentation Center
  Portada | Nosotros | Enlaces |   translate
 

Secciones

Noticias
Antecedentes
Comunidades
Campa√ɬĪas
Indoamérica
Cultura
Libros Ñuke Mapu
Documentos de Trabajo
Sobre
Opinión
Biblioteca


Archivos

Archivo 1997-2009


2010-09-05 | Antecedentes | -

Bicentenario de América Latina

La celebración del bicentenario de su independencia encuentra a América Latina frente a una encrucijada que la puede constituir en una actriz soberana del mundo del siglo 21, al tiempo que culmina su transformación en una sociedad moderna e integrada. Sin embargo, ello puede frustrarse y verse arrastrada hacia los graves peligros que también acechan. La política será el espacio donde se definirá si está a la altura de este desafío.




Aparece como una grande y vigorosa regi√ɬ≥n emergente que a√ɬļn no termina de encontrar su identidad. Se encuentra todav√ɬ≠a en plena transici√ɬ≥n. Muchos contin√ɬļan viviendo en el campo o peque√ɬĪas aldeas, sin embargo, desde hace ya algunas d√ɬ©cadas, los que se han mudado constituyen mayor√ɬ≠a. Cada ma√ɬĪana, antes de despuntar el sol, centenares de millones descienden a metros atestados o abordan ruidosos microbuses en el tr√ɬ°fico infernal de las bullentes, vitales, contaminadas y gigantescas ciudades de la regi√ɬ≥n, rumbo a sus precarios empleos, generalmente en empresas privadas medianas o peque√ɬĪas u ocupaciones que desempe√ɬĪan por su propia cuenta.

La identidad de Am√ɬ©rica Latina se pintar√ɬ° del colorido de los pueblos que la conformaron hist√ɬ≥ricamente, cuyas m√ɬļsculos y nervios proporcionan la energ√ɬ≠a vital de su presente emergente. Los Americanos Originarios brindar√ɬ°n su sello original a la aut√ɬ©ntica modernidad americana cuando √ɬ©sta se despliegue en todo su esplendor. La lenta y persistente inmigraci√ɬ≥n popular desde la Pen√ɬ≠nsula Ib√ɬ©rica a lo largo de cinco siglos, presente en el mestizaje que caracteriza a la gran mayor√ɬ≠a de la poblaci√ɬ≥n, proporciona la argamasa que amalgama a todos los pueblos de la regi√ɬ≥n. M√ɬ°s de la mitad de los esclavos importados de √ɬĀfrica a lo largo de cuatro siglos desembarc√ɬ≥ en la regi√ɬ≥n, incluyendo m√ɬ°s de un 40 por ciento del total que arrib√ɬ≥ s√ɬ≥lo al Brasil. El arribo multitudinario a los puertos de Am√ɬ©rica hacia fines del siglo 19 y principios del siglo 20, un rebote ultramarino de la migraci√ɬ≥n campesina que s√ɬ≥lo en la lejana Europa cursaba masivamente por entonces, conform√ɬ≥ la primera expresi√ɬ≥n de la modernidad en Am√ɬ©rica Latina, concentrada principalmente en los m√ɬ°rgenes del R√ɬ≠o de la Plata.

Un segmento minoritario se dio ma√ɬĪa para auto constituirse en los se√ɬĪorialismos transplantados que sustituyeron a los que reg√ɬ≠an los antiguos imperios americanos y tambi√ɬ©n aquellos otros, m√ɬ°s modestos, que surgieron en sus yermos m√ɬ°rgenes. Originaron una estructura social segregada que s√ɬ≥lo encuentra su s√ɬ≠mil en la Sud√ɬ°frica del Apartheid. All√ɬ≠ donde no logr√ɬ≥ ser aventada por las revoluciones populares y el desarrollismo estatal, esta costra constituye todav√ɬ≠a la principal traba a la emergencia potente de la regi√ɬ≥n. Es el pecado original de Am√ɬ©rica Latina.

El Estado ha liderado todas las transiciones a la modernidad registradas en la historia y su papel ha ido creciendo en importancia de manera sucesiva. Aquellos surgidos en la periferia durante el siglo XX no sólo regularon y protegieron los mercados que crearon al interior de sus espacios soberanos, como habían hecho antes en Europa, sino asumieron adicionalmente la responsabilidad de traer a sus territorios las grandes obras de progreso que la moderna sociedad ya había prohijado. A falta de los actores de la sociedad civil que las habían generado en los países pioneros, se vieron forzados a construirlas directamente.

Al mismo tiempo, fueron l√ɬļcidos acerca de la necesidad de engendrar dichos actores. Especialmente, acompa√ɬĪar la transformaci√ɬ≥n del campesinado en una fuerza de trabajo predominantemente urbana y en cualquier caso liberada de las ataduras de la sociedad agraria tradicional, razonablemente sana y educada. La prohijaron con pasi√ɬ≥n, mediante la creaci√ɬ≥n de amplios sistemas de salud y educaci√ɬ≥n p√ɬļblica y reformas agrarias m√ɬ°s o menos profundas, entre muchas otras medidas de transformaci√ɬ≥n social de gran impacto masivo.

La burocracia, civil y militar, fue un actor determinante en el n√ɬļcleo que desde el nuevo Estado dirigi√ɬ≥ estos procesos, confrontando en todos lados, de manera m√ɬ°s o menos violenta, a las viejas oligarqu√ɬ≠as agrarias.

En todas partes, adem√ɬ°s, el Estado desarrollista prohij√ɬ≥ las burgues√ɬ≠as nacionales. En la mayor√ɬ≠a de los pa√ɬ≠ses formaron parte de la alianza desarrollista desde sus inicios, pero a√ɬļn all√ɬ≠ donde estuvieron ausentes por tomar el partido de las viejas oligarqu√ɬ≠as en el curso de las revoluciones que los conformaron, la propia burocracia engendr√ɬ≥ la burgues√ɬ≠a hacia finales del siglo.

A partir de los a√ɬĪos 1920, una sucesi√ɬ≥n de gobiernos muy diferentes, nacidos de revoluciones civiles y militares sobre el trasfondo de una extendida agitaci√ɬ≥n popular, autoritarios y democr√ɬ°ticos, de izquierda, centro y derecha, dan forma al Estado desarrollista en diversos pa√ɬ≠ses. Fueron ciertamente muy distintos unos de otros, sin embargo, mantienen cierta una l√ɬ≠nea com√ɬļn todos ellos. La primera experiencia desarrollista latinoamericana culmina hacia los a√ɬĪos 1970 y 1980 y sus logros son bien extraordinarios. Varios pa√ɬ≠ses, incluido Chile, hab√ɬ≠an construido todas sus instituciones b√ɬ°sicas y una infraestructura econ√ɬ≥mica de bastante significaci√ɬ≥n, aparte de sistemas de salud, educaci√ɬ≥n y previsi√ɬ≥n p√ɬļblicos con una cobertura considerables. La sociedad se democratiz√ɬ≥ profundamente, la participaci√ɬ≥n de los asalariados en el ingreso nacional se multiplic√ɬ≥, se nacionalizaron las riquezas b√ɬ°sicas y la servidumbre agraria fue aventada para siempre, junto a la vieja oligarqu√ɬ≠a.

Hacia fines del siglo y una vez que el Estado Desarrollista hab√ɬ≠a cumplido en lo fundamental y exitosamente su tarea hist√ɬ≥rica de sentar las bases econ√ɬ≥micas y sociales para ello, uno tras otro alrededor del mundo subdesarrollado, los pa√ɬ≠ses que lo hab√ɬ≠an construido giraron hacia una nueva estrategia que privilegi√ɬ≥ las econom√ɬ≠as de mercado. Sin embargo, al igual como sus formas anteriores fueron muy variadas, dicho giro asumi√ɬ≥ asimismo las m√ɬ°s diversas modalidades, seg√ɬļn las circunstancias hist√ɬ≥ricas de cada pa√ɬ≠s. Sus versiones m√ɬ°s distorsionadas se conocieron como el √ʬĬúConsenso de Washington.√ʬĬĚ

En algunos países fue impulsado desde el mismo Estado Desarrollista, de modo más o menos ordenado, con cambios más o menos significativos en el régimen político. En otros, en cambio, coincidió con cambios políticos radicales que resultaron a veces en trastornos económicos y sociales generales, más o menos destructivos. En casos extremos, tuvo entre sus consecuencias un desmantelamiento generalizado del Estado, golpes militares ultraderechistas, desmembramiento de naciones, guerras civiles y genocidios.

En las √ɬļltimas d√ɬ©cadas del siglo, dos circunstancias hist√ɬ≥ricas contribuyeron para que el giro adquiriese rasgos negativos: la Guerra Fr√ɬ≠a y el largo auge econ√ɬ≥mico liderado por el sector financiero en los pa√ɬ≠ses desarrollados a partir de los a√ɬĪos 1980 y hasta la Gran Recesi√ɬ≥n iniciada el 2007, que prohij√ɬ≥ la llamada ola Neoliberal que extendi√ɬ≥ su influencia por todo el mundo.

La dictadura chilena aplic√ɬ≥ tempranamente un programa Neoliberal radical, que configur√ɬ≥ una de las versiones m√ɬ°s destructivas del giro al mercado que otros gobiernos desarrollistas hab√ɬ≠an efectuado antes y otros despu√ɬ©s, sin traumas mayores. Una versi√ɬ≥n de esta naturaleza no se repetir√ɬ≠a sino hasta varios a√ɬĪos m√ɬ°s tarde, principalmente en Rusia y los dem√ɬ°s pa√ɬ≠ses afectados por el derrumbe del llamado √ʬĬúsocialismo real.√ʬĬĚ

La Gran Recesi√ɬ≥n de los a√ɬĪos 2000 cambi√ɬ≥ todo lo anterior, al debilitar la fracci√ɬ≥n financiera del capital en los pa√ɬ≠ses m√ɬ°s desarrollados. Asimismo, ante la evidencia de su fracaso conceptual y especialmente, al perder este respaldo, las corrientes Neoliberales han retrocedido, aunque mantienen una influencia considerable.

A partir de 1999, una serie de pa√ɬ≠ses latinoamericanos viene eligiendo gobiernos que representan cambios de direcci√ɬ≥n sin ambig√ɬľedad, que se apart√ɬ≥ de las tendencias Neoliberales. Los trazos gruesos del nuevo desarrollismo latinoamericano emergente, empiezan por la reafirmaci√ɬ≥n del rol del Estado como actor central de la nueva estrategia, que se basa en pol√ɬ≠ticas soberanas respecto a los recursos naturales, protecci√ɬ≥n e impulso de la industrializaci√ɬ≥n y una clara orientaci√ɬ≥n hacia pol√ɬ≠ticas sociales universales, todo ello en el marco del impulso a la integraci√ɬ≥n regional y manifestando un fuerte compromiso con el respeto a los Derechos Humanos y las formas democr√ɬ°ticas de gobierno.

Manteniendo estos rasgos comunes, los diferentes gobiernos los adecuan y complementan sus estrategias individuales con otros aspectos que surgen de las realidades y problemas bien diferentes que deben enfrentar.

La soluci√ɬ≥n del denominado problema agrario contin√ɬļa siendo uno de los asuntos principales en la mayor parte de Am√ɬ©rica Latina. Los nuevos gobiernos desarrollistas Latinoamericanos han procedido a recuperar en mayor o menor medida los recursos naturales privatizados durante la ola Neoliberal. Se han propuesto restablecer la responsabilidad del Estado en cuanto a proveer a la poblaci√ɬ≥n en general con servicios p√ɬļblicos gratuitos y de buena calidad.

Am√ɬ©rica Latina enfrenta el imperativo de constituirse en un mercado cuyas dimensiones est√ɬ°n determinadas por los j√ɬ≥venes gigantes del mundo emergente. Ellos crean condiciones para que el llamado √ʬĬúSue√ɬĪo de Bol√ɬ≠var√Ę¬Ä¬Ě termine por construirse m√ɬ°s de dos siglos despu√ɬ©s y poderosos actores est√ɬ°n empujando en esa direcci√ɬ≥n.

Los mercados modernos, entendidos como espacios de libre circulaci√ɬ≥n de dinero, mercanc√ɬ≠as y personas, s√ɬ≥lo han funcionado hist√ɬ≥ricamente en el marco de territorios protegidos y regulados por los Estados nacionales. De este modo se insertan en el comercio internacional, el que se expande y contrae al ritmo de los grandes ciclos econ√ɬ≥micos seculares. La √ɬļnica experiencia hist√ɬ≥rica de un mercado supra-nacional es la Uni√ɬ≥n Europea, que no es otra cosa que la creaci√ɬ≥n colectiva por parte de un conjunto de pa√ɬ≠ses vecinos, de instituciones estatales supranacionales que regulan y protegen la libre circulaci√ɬ≥n estable sobre un territorio m√ɬ°s amplio sobre el cual ejercen soberan√ɬ≠a compartida.

Am√ɬ©rica Latina ha venido avanzando en su propia integraci√ɬ≥n a lo largo de m√ɬ°s de medio siglo, con logros importantes bajo el impulso de los gobiernos desarrollistas del siglo XX, retrocesos y estancamiento durante las d√ɬ©cadas de predominio Neoliberal y un renovado impulso por parte del nuevo desarrollismo en a√ɬĪos recientes.

Entre los principales actores que están empujando el proceso se destacan las burocracias estatales con una visión estratégica, particularmente los estados mayores militares y servicios exteriores. Puede resultar determinante el empresariado regional que concentra en los países vecinos casi todas sus crecientes inversiones en el extranjero. El obstáculo principal de la integración latinoamericana es la gran potencia de más al norte, cuya enorme masa ejerce una fuerte atracción gravitacional sobre los países de la región atrayéndolos a su órbita, lo que se agrava con su estrategia explícita al respecto.

Am√ɬ©rica Latina en su conjunto representa una econom√ɬ≠a casi tres veces mayor que la de India y de la misma magnitud que la de China, a la cual superaba hasta el 2007. Sin embargo, casi nadie se refiere a la regi√ɬ≥n como una potencia emergente, puesto que dicha calificaci√ɬ≥n se reserva con justicia a aquellas que han logrado conformar estados soberanos o han avanzado considerablemente en esa direcci√ɬ≥n mediante procesos de integraci√ɬ≥n. Solamente Brasil ha merecido ser incorporado a la categor√ɬ≠a de √ʬĬúBric√ʬĬĚ, como socio menor junto a Rusia. De este modo, la perspectiva de la regi√ɬ≥n y los pa√ɬ≠ses que la conforman se definir√ɬ° en lo fundamental en el √ɬ°mbito de las instituciones estatales y en el espacio de la pol√ɬ≠tica. Es all√ɬ≠ donde reside el gran desaf√ɬ≠o del bicentenario.

El avance de América Latina en su naciente estrategia desarrollista del siglo XXI se logrará en la medida que sea posible recomponer de modo estable una alianza social y política como la que impulsó de modo más o menos consistente el desarrollismo del siglo XX. Estos mismos actores conforman la alianza que sostiene el nuevo desarrollismo en varios países que deben enfrentar recién hoy los principales problemas que otros resolvieron el siglo pasado. Varios de ellos son países andinos, donde el campesinado está conformado principalmente por los pueblos originarios, lo que introduce un factor que enriquece extraordinariamente y a la vez hace más complejo todo el proceso.

En otros países, en cambio, el nuevo desarrollismo se apoya principalmente en los actores sociales nuevos que han emergido de todo el proceso anterior: muy especialmente, en las inmensas masas de trabajadores urbanos de empleos precarios, así como el empresariado emergente. La nuevamente fortalecida burocracia, especialmente sus ramas civiles pero también los militares, probablemente jugarán otra vez un rol de significación.

El destino del nuevo desarrollismo latinoamericano va a depender en gran medida de la manera en que este nuevo actor popular y sus expresiones políticas en los distintos países, especialmente los más desarrollados, sean capaces de encabezar las grandes coaliciones sociales y políticas que se requieren para realizar estas tareas.

Por el bien de todos, m√ɬ°s vale que est√ɬ©n a la altura de los desaf√ɬ≠os. Si fracasan, los peligros que acechan a la regi√ɬ≥n en el momento presente son al menos tan grandes como las oportunidades que se abren. La historia europea del siglo XX ha ense√ɬĪado a la humanidad que la transici√ɬ≥n a la modernidad, como toda adolescencia, es un per√ɬ≠odo no s√ɬ≥lo creativo sino tambi√ɬ©n peligroso. Produjo las maravillas que deslumbraron al mundo y al mismo tiempo, dos guerras mundiales y el Holocausto. Estos peligros acechan tambi√ɬ©n al mundo emergente en el momento presente. Con el agravante que ya no se trata de una modernizaci√ɬ≥n pionera pero en miniatura, como fue el caso de Europa, sino esta vez de cuerpo entero, no ya en un continente de tama√ɬĪo medio, sino a escala global.

No resultan livianos los desafíos que enfrenta América Latina en el Bicentenario de su Independencia.

Por Manuel Riesco

Versión resumida de capítulo preparado por Manuel Riesco y Sonia Miriam Draibe para volumen publicado por la Secretaría de Cultura de Argentina.

Fuente: El Ciudadano

 Campa√Īas

2025-02-02

Publicación sobre la cultura, sociedad y política de los pueblos originarios.

El periódico Pukara

El Periódico Pukara quiere ser un baluarte en el lucha de ideas, en el combate de principios, en la guerra conceptual, de análisis, de información e investigación que libran los pueblos indígenas contra el ocupante colonialista. El periódico Pukara es una publicación mensual sobre la cultura, sociedad y política de los pueblos originarios. Periodico Pukara
Lea más...

2026-06-15

√ɬĎuke Mapu

Facebook Centro de Documentaci√ɬ≥n Mapuche √ɬĎuke Mapu

En nuestro Facebook Centro de Documentaci√ɬ≥n Mapuche, √ɬĎuke Mapu puede encontrar toda la actualidad noticiosa, art√ɬ≠culos, videos, fotos, actividad, enlaces y el m√ɬ°s completo archivo de noticias. Facebook Centro de Documentaci√ɬ≥n Mapuche, √ɬĎuke Mapu:
Lea más...

La Realidad Mapuche en Youtube


Benetton y los mapuche


¿Qué es la Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas?


Aprenda Mapunzugun, el idioma Mapuche, via Internet: comprenda el contexto sociocultural- linguístico e interétnico del Pueblo Mapuche.